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martes, 24 de noviembre de 2009

LAS DROGODEPENDENCIAS EN LA COMUNIDAD ESCOLAR: Capítulo 4 TODOS


¿QUÉ MEDIDAS PODEMOS TOMAR?

Prevenir es tomar medidas para evitar un mal. Los males que nosotros queremos evitar son los que pueden causar las drogas: dependencia, problemas físicos, psíquicos o sociales, etc. Las medidas que podemos tomar pueden agruparse en los siguientes bloques:

1.
Las destinadas a reducir la disponibilidad: hemos de procurar que la oferta de drogas (tanto legales como ilegales) esté controlada.

2.
Las destinadas a reducir la demanda: debemos intentar formar a las personas de tal forma que no necesiten utilizar drogas para resolver sus problemas, divertirse, estimularse, tranquilizarse, etc.

3.
Las destinadas a capacitar a las personas para, en el caso de que lleguen a usar drogas, lo hagan de una forma responsable, sin abusar de ellas.

4.
Las destinadas a reducir los problemas asociados al consumo de drogas que las personas que ya las consumen pudieran padecer.

Quién debe tomar estas medidas es la sociedad en su conjunto: cada uno puede hacer cosas distintas. Padres y madres, profesores, jueces, policías, profesionales de los medios de comunicación... todos pueden aportar algo.

En nuestro caso, como profesores, podemos actuar sobre el clima general del centro, el proceso de formación de los alumnos, el modo en que se relacionan entre ellos o los conocimientos que tienen sobre las drogas. Cómo hacerlo es el objeto de este manual. Pero veamos antes someramente qué papel tienen dos de
los otros principales agentes preventivos: familia y comunidad.

QUÉ QUEREMOS y POR QUÉ: -Proporcionar a los alumnos los recursos y habilidades necesarias para enfrentarse de forma adecuada a las situaciones relacionadas con el consumo de drogas, tanto en el inicio como, de producirse éste, posteriormente. -Porque así favorecemos la toma de decisiones informada, responsable y saludable con respecto al consumo de drogas. -Promocionar la salud formando actitudes positivas hacia su mantenimiento. -Fomentar actitudes favorables al no consumo. -Porque no basta con resaltar los aspectos negativos del consumo: hay que hacer mayor incapié en los -Retrasar la edad de inicio en el consumo de drogas. -Porque cuanto más tarde se produzca ese contacto, si llega producirse, más recursos tendrá el individuo al ser más maduro, por lo que cabrá esperar que su relación con las drogas sea -Favorecer la capacidad crítica de los alumnos. -Porque así capacitamos a los alumnos para enfrentarse de forma madura, autónoma y responsable al consumo de drogas y a resistir la influencia de los determinantes -Educar a los alumnos para la utilización positiva del tiempo de ocio ofreciéndoles alternativas satisfactorias.

DISTINTOS MODOS DE HACER PREVENCIÓN

Son innumerables las clasificaciones de las distintas modalidades de prevención, algunas más afortunadas que otras. Términos como específica o inespecífica, primaria o secundaria son de uso frecuente en los manuales de prevención.

Nosotros somos de la opinión de que establecer catalogaciones cerradas no sólo no es factible, sino que además puede generar una rigidez en la planificación de los programas de prevención que dificulte su adaptación al conjunto de realidades y factores que intervienen y configuran el fenómeno del consumo de drogas.

Sin embargo, podemos establecer algunas líneas de catalogación de los programas de prevención, atendiendo a distintos criterios:


Algunos objetivos de la Educación
1-Lograr la maduración de las personas.
2-Potenciar valores que se correspondan con una vida 

3-Aprender a ser críticos, responsables y solidarios. 
4-Aprender a comunicarse, ser solidario y respetar las reglas. 

5-Aprender a ser uno mismo, trabajar por la construcción de una imagen positiva y ajustada a la realidad.

Objetivos de la Prevención 
1-Conseguir que el proceso de toma de decisiones con respecto al consumo de drogas
2-Saludable.
3-Promover los cauces de participación en la sociedad.

4-Proporcionar a los alumnos las habilidades necesarias para mantener relaciones.
5-Favorecer el desarrollo de la autoestima.

LA PREVENCIÓN EN LA ESCUELA

POR QUÉ EN LA ESCUELA

• Porque es uno de los principales agentes de socialización, junto con la familia y el grupo de iguales, y es en ella donde se continúa el proceso de socialización iniciado en la familia, bien reforzando las actitudes en ella generadas o bien modificándolas en aquellos casos en que sea preciso.
• Porque actúa sobre las personas en una fase del proceso de maduración en la que la intervención del adulto tiene una gran incidencia.
• Porque a lo largo de la edad escolar los alumnos están sometidos a cambios y momentos de crisis que les exponen a múltiples riesgos (entre ellos, el consumo de drogas). 
• Porque la obligatoriedad de la escolarización hasta losdieciséis años implica que por ella deben pasar todas las personas durante el período más importante de la formación de la personalidad.
• Porque es un espacio ideal para detectar precozmente posibles factores de riesgo.
• Porque los profesores, así como otros componentes de la comunidad educativa, son agentes preventivos debido a su cercanía con los alumnos, a su papel como modelos y a su función educadora.
• Porque la Reforma crea un marco, la Educación para la Salud, en el que trabajar la prevención del abuso de drogas.
 
¿QUÉ QUEREMOS CONSEGUIR CON LA PREVENCIÓN ESCOLAR?
 
DESDE DÓNDE ACTUAR EN LA ESCUELA
 
EDUCAR ES PREVENIR
La escuela no es sólo un lugar donde se adquieren aprendizajes conceptuales, sino que sirve también para adquirir aprendizajes relacionados con la conducta social, aprendizajes afectivos y actitudinales que son necesarios para enfrentarse adecuadamente al consumo de drogas.

La meta final de la educación es el desarrollo integral de la persona.
Por eso debemos prestar especial interés a aquellos síntomas, entre los que se encuentran los problemas con drogas, que indiquen que dicho desarrollo no se está produciendo correctamente.

Un clima escolar sano es el soporte adecuado para poder llevar a cabo la prevención sobre drogas. Difícilmente se conseguirá abordar correctamente la prevención del abuso de drogas si la escuela no cumple los objetivos educativos que se propone y que coinciden con los de la prevención.

Educar es prevenir. En la medida en que la escuela funciona adecuadamente como una institución educativa ya está actuando preventivamente.

 LA EDUCACIÓN PARA LA SALUD
 
La Educación para la Salud es uno de los temas transversales sobre los que un centro educativo ha de trabajar proporcionando el marco apropiado para incorporar la prevención del abuso de drogas, ya que las conductas de consumo de drogas forman parte de una serie de posibles estilos de vida no saludables.

Educar para la salud supone informar y responsabilizar al individuo para que adquiera los conocimientos, procedimientos, actitudes y hábitos básicos para la defensa y formación de la salud individual y colectiva.

La Educación para la Salud supone educar a los individuos ayudándoles a configurar estilos de vida lo más sanos posibles que sean incompatibles con el uso nocivo de drogas. Esto requiere actuaciones y situaciones de aprendizaje continuadas en el tiempo: no consiste en acciones puntuales, sino que ha de abordarse de una manera globalizada e interdisciplinar, siendo una tarea que compete a todo el centro, que se trabajará desde la transversalidad y que estará presente en las decisiones del Proyecto Educativo, el Proyecto Curricular y las Programaciones de Aula.

No debemos identificar la Educación para la Salud con la prevención del consumo problemático de drogas. Hacer prevención del consumo problemático de drogas supone, además de trabajar hábitos de alimentación e higiene, autoestima, presión de grupo, etc.; requerirá de intervenciones más específicamente centradas en el uso de drogas y de incidencia en otros factores familiares y comunitarios.

DÓNDE MIRAR Y CÓMO ACTUAR.

INTRODUCCIÓN
El consumo de drogas es una conducta que realiza un persona concreta, normalmente junto con otras personas, en un contexto social e histórico determinado. El por qué algunas personas tienen problemas con las drogas obedece a sus características individuales, al modo en que se relacionan con sus iguales y a la influencia del entorno social. A su vez, las características individuales están determinadas tanto por la forma de ser de la personas como por la educación que reciben en su familia y en la escuela y por la sociedad en la que viven.

Por lo tanto, prevenir desde el ámbito escolar los problemas que pueden derivarse del abuso de drogas supone:

• Crear en los centros escolares un clima saludable que sea incompatible con el uso de drogas.
• Ay u d a r, desde las familias y desde la escuela, a formar personas cuyas características les permitan relacionarse adecuadamente con las drogas. Si esto no sucediera, deberemos tratar de modificar aquellas variables que pudieran favorecer el abuso de drogas.
• Preparar a los individuos para tener relaciones adecuadas con los grupos con los que se relacionen.
• Capacitarles para resistir la influencia de los determinantes socioculturales que puedan favorecer que tengan problemas con drogas.
• Crear actitudes positivas ante la ocupación del tiempo libre.

Centros educativos con ambiente desfavorable y Centros educativos con ambiente saludable:
Se establecen relaciones en clave de dominio (disciplina autoritaria), se fomenta el control y la carencia de iniciativa, incrementándose la tensión que se produce en las relaciones personales. -Se fomenta el individualismo y la competitividad, lo que puede generar un clima social agresivo e insolidario, que separa a los alumnos y crea entre ellos recelos e inseguridad. -Se fomenta la pasividad y la dependencia -Se potencia la autonomía personal y la responsabilidad de sus miembros. -Se establecen relaciones desequilibradas y discriminatorias contribuyendo a crear un clima de desconfianza, recelo y hostilidad. -Se trata de manera igualitaria a todos, evitando marginaciones y discriminaciones -Se enfatiza la relación vertical profesor-alumno -La comunicación entre los distintos miembros es fluída y bidirecional, con un feed-back explícito. -Se emplean metodologías pasivas basadas en la mera transmisión de contenidos conceptuales, priorizando la transmisión verbal y académica de conocimientos. -Se da preferencia a los programas en vez de al alumnado, minimizando la dimensión socioafectiva y emocional. -Los profesores son accesibles y cercanos al alumnado atendiendo no solo a las dimensiones intelectuales, sino también a -Se ignoran las características peculiares del alumnado. -Se favorece la producción de individuos dirigidos y fácilmente manipulables, reduciendo la interacción entre los iguales. -Se procura un clima social empático, promoviendo el desarrollo de aprendizajes
significativos y la adquisición o fortalecimiento de actitudes de confianza, -Se dan relaciones de enfrentamiento dentro del equipo docente o malas relaciones con el AMPA o los padres en general. -Se potencia la coordinación y el trabajo en equipo por parte del profesorado y los distintos miembros de la Comunidad Educativa (profesor, tutor, padre, -Existe una falta de apertura de la institución educativa a los demás sistemas sociales. -Se establecen vínculos positivos entre la escuela, la familia y la comunidad. 

• Proporcionarles la información necesaria para que puedan tomar decisiones razonadas y responsables sobre el uso de drogas. Para lograr esto, lo primero que debemos hacer es conocer las características personales de los alumnos, los modos de relacionarse con el grupo, las relaciones familiares, el clima de los centros escolares y las determinantes sociales pueden aumentar el riesgo de tener problemas con drogas. En este capítulo expondremos, en consecuencia, todo aquello que puede favorecer el que una persona llegue a tener problemas relacionados con el consumo de drogas. Al mismo tiempo señalaremos cómo pueden manifestarse en los alumnos estos factores y daremos pautas de actuación sobre cómo pueden modificarse en el aula.
 
Por tanto, hay que:

• Considerar la realidad de nuestro centro estableciendo en qué medida puede favorecer la aparición de factores de riesgo o potenciar estos.
• Conocer a nuestros alumnos, observando cómo se relacionan con el grupo, qué características personales tienen, en qué ambiente familiar están construyendo su identidad y cómo se integran en la escuela y en la sociedad.
• Tratar de modificar los factores que puedan favorecer la aparición de problemas relacionados con las drogas mediante nuestro trabajo diario, que no es otro que el de formar personas capaces de enfrentarse adecuadamente al mundo que nos ha tocado vivir y en el que las drogas son una realidad.

Como veremos en el siguiente capítulo, la mejor forma de planificar nuestra actuación es diseñando un Proyecto de Centro, en el que participen el mayor número de profesores posibles, el AMPA y demás miembros de la Comunidad Escolar, así como otras instituciones comunitarias (Ay u n t a m i e n t o s , mesas de salud, etc.) cada uno desde la función que tiene encomendada. Pero sea cual sea el modo en que actuemos lo que tenemos que lograr es modificar los factores de riesgo detectados en el centro y su entorno y en los alumnos, y dar a éstos una información adecuada a su edad y a sus expectativas. Daremos pautas sobre cómo podemos abordar cada uno de estos factores y sobre cómo debemos organizar nuestra actuación. Para encontrar actividades concretas de trabajo en el aula existe cada vez un mayor número de publicaciones, algunas de las cuáles están recogidas en la bibliografía, a las que podemos recurrir para encontrar otras sugerencias.

Es importante que quede claro desde el principio cómo deben entenderse los factores de riesgo: no son causas que automáticamente desencadenen problemas relacionados con el uso indebido de drogas. Aislados no significan nada. Una persona se encuentra en una situación de riesgo cuando en ella confluyen uno ó varios factores de distinta índole: un determinado ambiente educativo, determinadas situaciones sociales, determinados modos de relacionarse con determinados grupos, ciertas características personales y familiares... Y ni siquiera en estos casos podemos asegurar que alguien va a tener problemas con las drogas: tan sólo que corre un mayor riesgo de tenerlos.

Los factores de riesgo pueden provenir:

• Del medio educativo
• De las características personales
• De las relaciones con el grupo
• De la familia
• De los determinantes socio-culturales

Esta división es simplemente expositiva; no pueden entenderse las características personales sin considerar la influencia de la familia, la escuela o del grupo de iguales. Ni podemos hablar de los grupos sin referirnos a las señas de identidad o los valores imperantes en la sociedad, etc. Si los presentamos así divididos es para facilitar el que sepamos dirigir nuestra mirada hacia cada uno de ellos, y así después, a la hora de actuar, poder considerarlos conjuntamente.

LA ESCUELA
EL CLIMA ESCOLAR
Educar es más que informar o instruir. Los profesores y profesoras además de “transmisores de conocimientos” son agentes socializadores.

Las interacciones que se producen en el medio escolar, los códigos de disciplina, los valores implícitos en la acción educativa, las pautas prevalentes de conducta, es decir, el ambiente que se vive y se respira son importantes en el desarrollo de la educación y en la prevención de los problemas relacionados con el uso indebido de drogas, ya que el clima escolar no solo afecta a los resultados académicos del alumno sino también a lo afectivo, a sus valores, a su desarrollo personal, etc.

El estilo educativo del Centro es, por tanto, el primer elemento que debe considerarse en la prevención escolar, ya que puede funcionar tanto como factor de riesgo como de protección.

Es necesario, pues, que el profesorado reflexione conjuntamente acerca de los aspectos fundamentales que contribuyen a crear en el centro un ambiente satisfactorio, es decir, un clima escolar saludable.

LA RELACIÓN DE LOS ALUMNOS CON LA ESCUELA

La escuela juega un papel fundamental en la vida de los escolares. En ella pasan gran parte de su tiempo; se capacitan para ser adultos tanto en el ámbito de los conocimientos como en el de las actitudes y los valores, en una palabra: se socializan. El modo en que esta socialización tenga lugar influirá en las capacidades que desarrollen para convertirse en personas adultas, autónomas y responsables.

Una mala relación con el medio educativo será fuente de problemas, uno de los cuales puede ser el abuso de drogas. Veamos cómo se manifiesta en los alumnos una mala relación con la escuela.

Factores de riesgo escolares

• Mala adaptación escolar o escasa integración
• Insatisfacción
• Ausencia de motivación y falta de expectativas
• Bajo rendimiento.
 
¿POR QUÉ SON FACTORES DE RIESGO?

• Porque hacen que los alumnos necesiten buscar fuera de la escuela (normalmente en el seno de su grupo de iguales) las satisfacciones, motivaciones, el reconocimiento, etc. que no encuentran en el medio escolar.
• Porque influyen negativamente en la construcción de la personalidad (pueden entorpecer el desarrollo de la autoestima, generar ansiedad, etc.).

¿CÓMO SE MANIFIESTAN EN LOS ALUMNOS?

• Tienen un comportamiento inhibido.
• Suelen pasar desapercibidos a sus profesores y compañeros.
• No transtornan el orden de la clase ni perjudican el desarrollo del trabajo docente.
• Son tímidos, inseguros, y no se integran en el grupo de clase; o, por el contrario:
• Tienen comportamientos excesivos: inquietos, nerviosos, necesitan hacerse notar, trastocan el orden de clase y dificultan el proceso de enseñanza-aprendizaje.
• Participan escasamente en las actividades escolares y extraescolares.
• No creen que los estudios les aporten nada.
 
Pero ¿en qué consiste cada uno de estos factores y cómo podemos modificarlos? Veámoslos uno por uno:

MALA ADAPTACIÓN ESCOLAR O ESCASA INTEGRACIÓN

Escasa adaptación al medio escolar o adaptaciones formales que no suponen una implicación del alumno en la vida escolar.

Posibles actuaciones

• Lograr un ambiente adaptado a las necesidades de los alumnos.
• En situaciones de inadaptación extrema deberemos contar con la intervención del tutor y el apoyo del Departamento de Orientación para valorar las causas que la producen, tales como la sensación de incapacidad, el temor al fracaso, la tensión emocional, la dificultad para establecer relaciones con los compañeros o con los profesores, etc.
 
INSATISFACCIÓN

Falta de gratificación en la escuela.

Posibles actuaciones

• Procurar hacer más atractiva la vida escolar.
• Despertar el interés de los alumnos favoreciendo su incorporación activa en las actividades fuera y dentro del aula.
• Crear en el aula un ambiente grato, motivador y no frustante.
• Proponer aprendizajes que sean significativos para los alumnos.
• Proponer aprendizajes funcionales que contribuyan a una mejor adaptación e integración en el medio escolar y social, instruyendo al alumno en su modo diario de vida, en su relación con los otros y en la resolución de situaciones conflictivas.
 
AUSENCIA DE MOTIVACIÓN Y FALTA DE EXPECTATIVAS

Falta de interés por la vida escolar y poca confianza en su utilidad.

Posibles actuaciones

• En lugar de reprender, ayudar a los alumnos a pensar con claridad acerca de las consecuencias de su acción para lograr que se automotiven para realizar cambios. Sin embargo, no debemos excluir, en los casos en que estas estrategias no den resultados, la utilización de medidas disciplinares apropiadas para conseguir la integración del alumno o la corrección de su actitud.
• Aprobar y reforzar el trabajo bien hecho y el comportamiento adaptado (que no sumiso).
• Proponer a los alumnos metas adecuadas a su edad y a sus apacidades: que no sean tan elevadas que sea imposible alcanzarlas ni tan bajas que no requieran ningún esfuerzo por parte del alumno.
• Dar siempre más importancia a lo que son capaces de conseguir que a los errores que hayan cometido.
• Reconvertir las preguntas o comentarios poco acertados de modo que el alumno sienta que son provechosos para el grupo.
 
BAJO RENDIMIENTO

El alumno rinde por debajo de sus posibilidades

Posibles actuaciones

• Lo que consideremos bajo rendimiento tendrá que ver con los criterios de evaluación que utilicemos.
• Para fijar tales criterios deberemos tener en cuenta la situación del alumno, el ciclo educativo en que se encuentra y sus pro p i a s características y posibilidades.
• Debemos utilizar la coevaluación entre alumnos y la autoevaluación.
 
Para ello es necesario que los alumnos sepan:
 
• Qué se espera de ellos.
• En qué grado lo van consiguiendo.
• Cuáles son las estrategias personales que más les han ayudado así como cuáles son las dificultades que han encontrado y los recursos de que disponen para superarlas.
Toda esta información debe darse de modo que favorezca la autoestima de los alumnos.
• Ante alumnos que no progresan adecuadamente, hay que:
• Adoptar medidas de refuerzo educativo y, en caso necesario, de adaptación curricular.
• La evaluación continua, parte fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje, permite detectar las dificultades en el momento en que se producen, favoreciendo así que podamos detectar sus causas y adoptar las medidas necesarias para corregirlas.
• A partir de los 16 años, previa evaluación psicopedagógica e informe de la Inspección Educativa, podemos, en algunos casos, establecer un programa individual de diversificación curricular, encaminada a que el alumno desarrolle las capacidades fijadas en los objetivos de etapa.
 
LOS ALUMNOS


5.2.1. FACTORES DE RIESGO INDIVIDUALES
Hay determinadas características personales que pueden incrementar el riesgo de tener problemas con las drogas. A estas características las denominaremos ‘factores de riesgo individuales’.

Factores de riesgo individuales

• Baja autoestima
• Poca tolerancia a la frustación
• Falta de autonomía
• Falta de responsabilidad
• Dificultad para manejar la ansiedad
• Escaso sentido crítico
• Determinados sistemas de valores
• Dificultad para resolver los conflictos
• Dificultad en la toma de decisiones
A continuación tratamos cada uno de estos factores por separado, definiéndolos mediante una pregunta cuya respuesta indicaría en qué consiste.
Damos también orientaciones sobre cómo podrían manifestarse en el aula ofreciendo pautas de actuación sobre cada uno de ellos.

BAJA AUTOESTIMA

¿Me gusta cómo soy?

¿CÓMO SE MANIFIESTA EN LOS ALUMNOS?

• Dificultades para manifestarse en clase: salir a la pizarra, intervenir en debates, preguntar dudas, etc.
• Falta de confianza en las posibilidades y capacidades propias.
• Rechazo por parte de los compañeros y compañeras.
• Excesiva sensibilidad a la crítica.
• Poca colaboración en los trabajos en grupo por miedo a la censura de los compañeros.
• Desconfianza ante los elogios.
• Excesiva influenciabilidad.
• Rendimiento escolar por debajo de sus posibilidades.
 
¿Cómo mejorar la autoestima de los alumnos?

• Reforzando sus éxitos aunque sean pequeños.
• Ayudándoles a encontrar lo positivo de sus fracasos.
• Mostrando interés por sus inquietudes, aficiones y gustos y, si coinciden con los nuestros, haciéndoselo saber.
• Encargándoles tareas que sepamos que son capaces de realizar y cuya resolución encuentren gratificante.
• Dándoles responsabilidades, hasta donde sean capaces, en los trabajos en grupo.
• Valorando no solo su trabajo académico sino también aquellas capacidades que no tienen que ver con lo escolar.
• Haciendo elogios ajustados a la realidad y no ambiguos.
• Reforzándoles en las ocasiones en que se manifiesten públicamente.
• Relativizando sus errores.
• Aceptándoles tal y como son, evitando las comparaciones con sus compañeros.
 
POCA TOLERANCIA A LA FRUSTACIÓN

¿Puedo encajar los fracasos?

¿Soy capaz de esperar?

¿CÓMO SE MANIFIESTA EN LOS ALUMNOS?

• No saber asumir los fracasos: una mala nota, una calificación no esperada, no ser escogido para algo que deseaban...
• Tener dificultades para trabajar en grupo por ser incapaces de postergar sus deseos en aras de los intereses del grupo.
• Dificultades para respetar las normas.
• Dificultades para establecer metas a medio y largo plazo.
• Reacciones agresivas ante situaciones vividas como un reto.
• Mostrarse reacios a respetar los acuerdos y decisiones tomadas por consenso en el grupo y que no coinciden con sus deseos.
 
¿CÓMO AUMENTAR LA TOLERANCIA A LA FRUSTACION DE LOS ALUMNOS?

• Encargándoles tareas motivadoras de dificultad creciente que vayan requiriendo una cada vez mayor inversión de tiempo.
• Enseñándoles a asumir sus fracasos, haciéndoles ver que fracasar es a veces necesario para mejorar, ya que con los errores se aprenden cosas.
• Relativizando los fracasos, sin ocultarlos.
• Haciendo que respeten las normas y los acuerdos, sin ceder ante sus “rabietas” ya que es necesario que aprendan a transigir.
• Fomentando en ellos el hábito del trabajo en grupo.
• Asignándoles lugares intermedios (de colaboración, por ejemplo) en los trabajos en grupo.
• Enseñándoles que en muchas ocasiones las cosas que deseamos no podemos obtenerlas inmediatamente.
• Haciéndoles ver que los fracasos no son definitivos, que se pueden modificar las causas que los han producido y que reflexionar sobre estas causas sirve para prevenir futuros fracasos.
• Haciendo que no sientan como propios aquellos fracasos que obedezca a causas ajenas a ellos mismos.
• No haciendo públicos los malos resultados que tengan (por ejemplo, no leer las notas en voz alta) sino comentándolos con ellos privadamente.
 
FALTA DE AUTONOMÍA

¿Puedo valerme por mí mismo?

¿Dependo en exceso de los demás?

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¿CÓMO SE MANIFIESTA EN LOS ALUMNOS?

• Preferencia sistemática por trabajar en grupo.
• Obtención de logros significativamente superiores en los trabajos de grupo en comparación a los individuales.
• Necesidad de que el profesor guíe totalmente su trabajo.
• Incapacidad para organizarse por sí mismos.
• Poca disposición a la acción o poca iniciativa.
 
¿Cómo mejorar la autonomía de los alumnos?

• Encargándoles tareas individuales de su exclusiva responsabilidad.
• No guiando totalmente su trabajo, sino limitandonos a supervisarlo.
• Asignándoles responsabilidades claras en los trabajos en grupo.
• Reforzando sus comportamientos y manifestaciones de autonomía.
• Estableciendo normas flexibles que no sean tan rígidas que les impidan actuar con una cierta autonomía ni tan laxas que no les den la seguridad mínima para actuar de una forma no dependiente.
• Procurando aprendizajes activos y significativos con los que el alumno sienta que él es el protagonista del proceso de enseñanza-aprendizaje.
• No tomando nosotros las decisiones que les corresponden a ellos.
 
FALTA DE RESPONSABILIDAD

¿Asumo mis obligaciones?

¿Puedo responder de mis comportamientos?

¿CÓMO SE MANIFIESTA EN LOS ALUMNOS?

• Frecuentes retrasos o faltas a clase.
• Incumplimiento de las tareas diarias.
• Necesidad de que les recuerden constantemente sus obligaciones.
• Dificultades para hacerse cargo de sus actos: la culpa, dirán, la tienen los otros, el profesor, los padres, etc.
 
¿Cómo aumentar la responsabilidad de los alumnos?

• Promoviendo que cumplan sus obligaciones.
• Dándoles posibilidades para que asuman sus responsabilidades
• Dándoles responsabilidades en trabajos grupales.
• Dejando progresivamente en sus manos la responsabilidad de organizar su trabajo.
• Estructurando el Centro y la clase con su colaboración.
• Redactando y acordando entre todos las normas de disciplina imprescindibles así como las sanciones correspondientes (que se concretan en el Reglamento de Régimen Interno).
• Haciendo ver a los alumnos, cuando justifican sus acciones escudándose en los otros, cuál es la responsabilidad que les compete.
 
DIFICULTAD PARA MANEJAR LA ANSIEDAD

¿Manejo bien las situaciones de tensión?

¿CÓMO SE MANIFIESTA EN LOS ALUMNOS?

• Abandono frecuente de las tareas antes de finalizarlas.
• Respuestas impulsivas, agresivas o anárquicas
• Extremada rigidez o “cabezonería”.
• Inhibición exagerada.
 
¿CÓMO AYUDAR A MANEJAR LA ANSIEDAD A LOS ALUMNOS?

• Manteniendo una actitud tranquila y relajada ante las reacciones agresivas.
• Reforzándoles cuando logran terminar sus tareas aunque éstas no estén del todo satisfactoriamente desarrolladas.
• Asignándoles tareas de responsabilidad en los grupos.
• Frente a manifestaciones de rigidez: intentar persuadirles sin obligarles o, si su actitud persiste, dejar pasar el tiempo y retomarlo en otro momento.
• Dando normas claras y sencillas, empleando el tiempo necesario para que puedan entender lo que se les exige.
 
ESCASO SENTIDO CRÍTICO

¿Me lo creo todo?

¿CÓMO SE MANIFIESTA EN LOS ALUMNOS?

• Incapacidad para cuestionar lo que dice el profesor.
• Falta de creatividad o poca imaginación.
• Inhibición en situaciones de debate.
• No aportar nunca modificaciones propias a las tareas propuestas por el profesor.
• No cuestionar nunca a los compañeros en los trabajos en grupo.
 
Rasgos de la adolescencia que pueden ser de riesgo y ejemplos de relación con las drogas
-Omnipotencia -Sé lo que hago: no pasa nada.
-Inseguridad
-Cuando bebo unas copas tengo más confianza en mí mismo para...
-Atracción por las situaciones de riesgo
-Necesidad de ser y significarse
-Necesito que los adultos reparen en mí. Si no lo consigo de forma positiva lo haré desde la indisciplina o el consumo de...
-Necesidad de autoafirmarse
-Consumo drogas para oponerme a los adultos (drogas ilegales) o para...
-Búsqueda de identidad en el grupo de iguales
-Todos mis amigos beben y yo lo hago también por no sentirme

¿CÓMO MEJORAR EL SENTIDO CRITICO DE LOS ALUMNOS?

• Creando un clima de confianza en que los alumnos se sientan libres para expresar sus ideas.
• Provocándoles para que se pronuncien sobre el discurso del profesor.
• Dejando espacios para que intervengan.
• Intentando que intervengan en actividades que requieran el uso de la imaginación y la creatividad.
• Asignándoles el papel de portavoces en debates organizados.
• Reforzando sus manifestaciones críticas, cuando éstas sean acertadas.
• Encargándoles tareas abiertas que requieran que improvisen o inventen.
• Favoreciendo que ellos puedan evaluar sus tareas 
• Ayudándoles a que clarifiquen sus ideas y confíen en sí mismos.
• Promoviendo actividades en las que tengan que formular opiniones propias, garantizando un clima exento de censura.
• En los debates no debemos prestar tanta atención a lo que piensan, como al hecho de que sean capaces de expresarlo, alentándoles a que defiendan sus opiniones, escuchen a los otros y razonen lógicamente.
 
DETERMINADOS SISTEMAS DE VALORES Y ACTITUDES

¿Valoro sólo la diversión, el aquí y el ahora, el éxito, el consumo?

¿CÓMO SE MANIFIESTA EN LOS ALUMNOS?

• Dificultades para proponerse objetivos a medio o largo plazo.
• Abandono frecuente de las tareas que requieren un esfuerzo.
• Ostentación de llevar marcas, tener cosas, etc.
• Desprecio manifiesto por las actividades extraescolares de tipo social, cultural, artístico,...
 
¿CÓMO MODIFICAR LOS SISTEMAS DE VALORES Y LAS ACTITUDES?

• Mostrándoles de un modo atractivo valores alternativos que resalten el valor del futuro frente a la sobrevalorización del presente, la importancia de los valores morales y del compromiso ideológico y social, etc. 

Objetivos: ¿Cómo lograrlo?
 
• Aumentar la capacidad para resistir a la presión que el grupo ejerce sobre la persona y así poder negarse a hacer aquellas cosas que no harían si no existiera esa presión.
• Enseñarles a saber distinguir situaciones en las que no importa ceder a los deseos de los otros de aquellas en que es importante mantener el criterio propio aunque ello suponga ser criticado por el grupo.
• Tratando de que no solo valoren el presente sino también el futuro proporcionándoles tareas que requieran el paso del tiempo para producir resultados.
• Favoreciendo que den contenido ético, solidario y social a sus conductas.
 
DIFICULTAD PARA RESOLVER LOS CONFLICTOS

¿Sé manejar mis problemas?

¿CÓMO SE MANIFIESTA EN LOS ALUMNOS?

• Tendencia a evadir o ignorar los problemas.
• Dificultades para encontrar soluciones a situaciones problemáticas.
• Dificultades para elaborar planes que les permitan alcanzar sus objetivos.
• Confianza en soluciones mágicas a los problemas.
• Intentos de que el educador u otros resuelvan los problemas que les atañen a ellos.
• Delegación de su responsabilidad en situaciones conflictivas.
• Respuestas impulsivas ante los problemas.

¿CÓMO ENSEÑAR A LOS ALUMNOS A RESOLVER LOS CONFLICTOS ?
 
Objetivo: ¿Cómo lograrlo?
 
-Que los alumnos sean capaces de establecer relaciones no dependientes con su grupo de amigos, es decir, que estén en un grupo pero no sean un grupo.
-Potenciado los trabajos en grupo de modo que fomentemos valores tales como:
-La colaboración frente a la competición.
-La comunicación y relación entre ellos, de tal forma que no se establezcan relaciones de competencia, rivalidad, enfrentamiento u hostilidad.
-La necesidad de escuchar a los otros.

• Fomentando actitudes tendentes a aceptar los problemas en vez de ignorarlos.
• Haciéndoles comprender el proceso a seguir para resolver problemas y ayudándoles a ponerlo en práctica.
• Los pasos de este proceso serían:
1. Buscar indicios de problemas.
2. Analizar la(s) causa(s) del problema.
3. Establecer el o los objetivos a conseguir.
4. Identificar los recursos de que disponemos para alcanzar el o los objetivos. 5. Con el o los objetivos claros y definidos los recursos, pensar todas las soluciones alternativas posibles.
6. Elegir la mejor opción o la mejor combinación de opciones.
7. Realizar un plan de acción y llevarlo a cabo.
8. Evaluar el resultado y, si es necesario, revisar el plan.
 
DIFICULTAD PARA TOMAR DECISIONES
 
¿Tengo criterios propios?
¿Sé decidir en situaciones conflictivas?


-Si ocupa un lugar relegado: -Si ocupa un lugar de liderazgo:
 
• Trabajar los factores de riesgo que lo producen (baja autoestima, poca autonomía, falta de sentido crítico y
dificultad para tomar decisiones).
• Asignarles papeles protagonistas en los trabajos grupales.
• Incluirles, al realizar tareas grupales, en grupos amigables.
• Reconvertir su papel de líder de tal manera que siga manteniendo su lugar pero por sus características y cualidades positivas y no por las que se asocian a señas de identidad favorecedoras del abuso de drogas.

¿CÓMO SE MANIFIESTA EN LOS ALUMNOS?

• Delegación en otros o en el profesor de decisiones que ellos deben tomar.
• Indiferencia ante las distintas opciones que se les presentan para elegir sobre temas que les afectan.
• Excesiva dependencia del grupo, que redunda en una menor resistencia a la presión ejercida por él.
 
¿CÓMO MEJORAR LA CAPACIDAD PARA TOMAR DECISIONES DE LOS ALUMNOS?

• Incrementando progresivamente, tanto en número como en importancia, las ocasiones en que tienen que tomar decisiones.
• Asignándoles tareas en el grupo en las que tengan que tomar decisiones que afecten a todos.
• Incluyéndoles en grupos en los que sus compañeros no les permitan ser indiferentes.
 
Objetivo ¿Cómo lograrlo?
-Que los grupos que formen se aglutinen en torno a señas de identidad que no favorezcan el consumo de drogas.
-Ofreciendo señas de identidad alternativas incompatibles con el consumo de drogas: para ello deberemos ayudarles a descubrir el mayor número de aficiones, intereses, inquietudes en torno a...
 
ADOLESCENCIA

En la adolescencia, por sus características y los rasgos que caracterizan esta edad, pueden aparecer conductas de riesgo en relación con el consumo de drogas. 
 
LOS GRUPOS 

El consumo de drogas entre los adolescentes es casi siempre grupal: se bebe en grupo, los “porros” se fuman compartidos, pasándolos de mano en mano, las “pastillas” se comparten en una peculiar comunión “festiva”, etc. El inicio en el consumo tiene lugar la mayoría de las veces por el ofrecimiento de un amigo delante de otros amigos. Por ello, atender a cómo se relacionan los alumnos con el grupo es fundamental desde el punto de vista de la prevención ya que nos permitirá tomar las medidas necesarias para reforzar aquellas capacidades en que sean deficitarios y prepararles así para saber responder cuando se encuentren en situaciones de oferta.

Factores de riesgo propios de la relación del individuo con el grupo

Debilidad frente a la presión de grupo

Excesiva dependencia del grupo

Determinadas posiciones en el grupo

Señas de identidad favorecedoras del consumo

DEBILIDAD FRENTE A LA PRESIÓN DE GRUPO

Dificultad para desmarcarse del grupo en aquellas situaciones en que uno desearía hacerlo.

¿QUÉ RELACIÓN TIENE CON LAS DROGAS?

• Los primeros consumos de drogas se producen en el seno del grupo y por ofrecimiento de alguien perteneciente a él.
Influencia en la relación del alumno consigo mismo
Influencia en la relación del alumno con su grupo
-Poca autonomía, irresponsabilidad, escaso sentido crítico, dificultad para tomar decisiones por sí mismo.
-Dificultad para establecer relaciones grupales o, en caso de establecerlas, hacerlo de forma

• Consumir de drogas (alcohol, “porros”,”pastillas” y “tripis”) es, entre los adolescentes, una actividad casi siempre grupal.
-Introversión.
-Inseguridad.
-Ansiedad.
-Dependencia exagerada del grupo ya que es en éste donde intentará cubrir las necesidades de comunicación no satisfechas en la familia.
Influencia en la relación del alumno consigo mismo 
Influencia en la relación del alumno con su grupo

ES PROPIA DE ALUMNOS QUE:

• Buscan diluirse en el grupo, renunciando a su individualidad para ser aceptados.
Influencia en la relación del alumno consigo mismo
Influencia en la relación del alumno con su grupo
-Dificultad para interiorizar normas de manera adecuada.
- Rigidez en el cumplimiento de las normas o tendencia a transgredirlas.
-Necesidad imperiosa de que el adulto lo normativice todo.
-En los alumnos procedentes de ambientes autoritarios, puede darse una tendencia a ocupar el lugar de líder en los grupos, reproduciendo el modelo familiar, o, por el contrario, una...

• Se someten a las decisiones de sus compañeros, renunciando a todo protagonismo.
Influencia en la relación del alumno consigo mismo
Influencia en la relación del alumno con su grupo
-Cambios bruscos de comportamiento
-Incremento de la ansiedad.
-Búsqueda de amparo en el grupo, con el consiguiente incremento de la dependencia de éste.
• Les es difícil mantener sus opiniones en debates en el grupo de clase.
• No suelen ser elegidos por sus compañeros para los trabajos en grupo porque pasan desapercibidos 
 
Influencia en la relación del alumno consigo mismo
Influencia en la relación del alumno con su grupo
-Puede funcionar como modelo. -Facilita la incorporación a...

• Muestran falta de iniciativa en los trabajos en grupo.
 
CÓMO MEJORAR LA DEBILIDAD FRENTE A LA PRESION DE

Influencia en la relación del alumno consigo mismo
Influencia en la relación del alumno con su grupo
-Falta de motivación. -Dificultad para aceptar los fracasos aunque sean pequeños 
y/o parciales.
-Dificultad para establecer relaciones en condiciones de igualdad con los compañeros de grupo ya que estos serán vividos

GRUPO

Se trata, pues, de educar a los alumnos para que:

-Dificultad para tomar decisiones autónomas o asumir responsabilidades.
-Excesiva dependencia de los adultos.
Influencia en la relación del alumno consigo mismo
Influencia en la relación del alumno con su grupo
• Sean asertivos, en el doble sentido de saber defender sus derechos y sus peculiaridades y de respetar los de las demás
• Sepan tomar decisiones por consenso.
• Sepan tomar decisiones de modo autónomo y responsable, sin ceder a la influencia de los amigos o de las modas.

EXCESIVA DEPENDENCIA DEL GRUPO

Búsqueda en el grupo de las soluciones o respuestas a aquellos conflictos o necesidades que no son atendidas en la familia o en la escuela.

¿QUÉ RELACIÓN TIENE CON LAS DROGAS?

-Consumir drogas obedece más en muchos casos más a la necesidad de no ser rechazado por el grupo que al deseo de embriagarse.

-Depender excesivamente del grupo supone tener menor resistencia a la presión ejercida por él en situaciones de consumo de drogas.

ES PROPIA DE ALUMNOS QUE:

-No se atreven a contradecir la opinión mayoritaria.

-Tienen una actitud pasiva, dócil y débil, resignados a las reglas y las condiciones dominantes en el grupo.

Cómo reducir la dependencia del grupo

DETERMINADAS POSICIONES EN EL GRUPO

Posición que ocupa cada uno en el grupo, dependiendo del rol que desempeñe.

¿QUÉ RELACIÓN TIENE CON LAS DROGAS?

-El papel de líder en grupos con estilos de vida asociados al consumo de drogas exige llevar al límite las conductas que dan identidad al grupo; o, por el contrario:
-a quienes en el grupo desempeñan un papel “secundario” les es más difícil negarse a “hacer lo que hacen todos”.

ES PROPIA DE ALUMNOS QUE:

-Quieren ser siempre líderes.

-Se muestran inflexibles, haciendo las cosas a su manera y pasando por encima de las opiniones de los demás.

-Les gusta hacerse notar por su actitud provocativa, desafiante o perturbadora buscando la admiración de sus compañeros; o, por el contrario:

-pasan desapercibidos y se inhiben de participar en todo aquello que pudiera hacerles salir de su “anonimato”.

Cómo variar la posición en el grupo

¿Cómo lograrlo?

-Desplazar de las posiciones de riesgo a aquellos alumnos que se encuentren en ellas.

SEÑAS DE IDENTIDAD FAVORECEDORAS DEL CONSUMO

Cuando el grupo se define por referencia a conductas o estilos de vida favorecedores de o ligados al consumo de drogas

¿QUÉ RELACIÓN TIENE CON LAS DROGAS?

-Existen estilos de vida, caracterizados por un excesivo gusto por el riesgo o las emociones fuertes, la absoluta despreocupación por el futuro o el consumo de determinadas drogas, que pueden favorecer los problemas con drogas.

¿EN QUÉ SE PUEDE MANIFESTAR?

-En una preferencia exclusiva por ocupar su ocio en actividades ligadas a la embriaguez y la diversión superficial e inmediata (“salir de marcha”, “ir de fiesta”, etc.).

-En un interés exagerado por los temas relacionados con las drogas.

Cómo cambiar las señas de identidad favorecedoras del consumo

LAS FAMILIAS

La influencia de la familia es determinante tanto en la construcción de la identidad personal como en el desarrollo de pautas de relación con los otros. Existen determinados modos de relacionarse con los hijos que pueden favorecer el desarrollo de conductas problemáticas de uso de drogas. A continuación describimos estos modos y especificamos cómo influyen en el individuo y en su relación con el grupo. Modificarlos es responsabilidad de los padres y madres, pero como educadores debemos tenerlos en cuenta a la hora de tratar con los alumnos, así como, si nos fuera posible, ponerlos en conocimiento de sus padres (desde la tutoría, por ejemplo).

Factores de riesgo familiares

• Sobreprotección
• Falta de comunicación
• Dificultad para fijar límites
• Situaciones familiares conflictivas
• Excesivo consumo de drogas por parte de los padres
• Sobreexigencia
• No fomentar la autonomía
 
SOBREPROTECCIÓN
 
-Exceso de protección que no obedece a motivos reales, sino que es ausado por la propia angustia de los padres.

FALTA DE COMUNICACIÓN

-Dificultad para escuchar o responder adecuadamente al hijo.

DIFICULTAD PARA FIJAR LÍMITES

Excesiva permisividad o rigidez, motivada por la incapacidad para dar al hijo la autonomía que por su edad requiere.

SITUACIÓN FAMILIAR CONFLICTIVA

Relación conflictiva entre los padres.

CONSUMO EXCESIVO DE DROGAS POR PARTE DE LOS PADRES

Uso abusivo de drogas, tanto legales (alcohol, tabaco y tranquilizantes) como ilegales por parte de los padres.

SOBREEXIGENCIA

Exceso de expectativas de los padres respecto del hijo.

NO FOMENTAR LA AUTONOMÍA

Incapacidad para permitir que el hijo vaya asumiendo las responsabilidades que por su edad le correspondan.

QUÉ PODEMOS HACER DESDE LA ESCUELA RESPECTO A LA FAMILIA

Durante la adolescencia, una edad de transición en lo personal, social y afectivo es necesaria un ayuda y orientación permanente. Por esto es importante conseguir una integración familia-escuela eficaz mediante la implicación de todos en la tarea educativa, favoreciendo así el trabajo conjunto de padres y profesores.

En este sentido, respecto a la prevención del abuso de drogas, convendría:

1. Dar a conocer a los padres el currículo escolar y, caso de que se haya elaborado un Proyecto de Prevención para el centro, explicárselo e invitarles a participar.
2. Recordar a los padres que cualquier trabajo sobre Educación para la Salud tendrá mayores posibilidades de éxito si se hace en colaboración entre la escuela y la familia.
3 . Tomar conciencia de las actitudes de los padres con respecto al fenómeno del consumo de drogas.
4. Informar a los padres acerca de los factores de riesgo que pueden favorecer el consumo problemático de drogas.
5 .Informar no sólo del rendimiento académico de los hijos sino también de los aspectos personales de su relación con los compañeros o con los profesores, de su proceso de maduración, sus hábitos de trabajo y estudio y sus hábitos conductuales. Es importante que la información que demos a los padres sobre sus hijos se dé en términos positivos, haciendo hincapié no solo en lo que falta por conseguir sino también en lo ya alcanzado.
 
LA SOCIEDAD
 
Y por último, los determinantes sociales. Es claro que algunas de las características de nuestra sociedad favorecen el consumo de drogas. Todos estamos expuestos a la influencia de estos determinantes, pero unas personas son más sensibles que otras a su influencia, dependiendo de su sentido crítico, su capacidad de análisis, su autonomía, etc. Nos interesa, pues, conocer cuáles son los rasgos de nuestra cultura que favorecen el consumo de drogas para intentar neutralizarlos.

Factores de riesgo socio-culturales

-Concepción actual del ocio

-Sistema de valores dominantes

-Publicidad

CONCEPCIÓN ACTUAL DEL OCIO

-El ocio es en la actualidad concebido como “desconexión”, como un tiempo vacío, pobre en actividades enriquecedoras.
-En algunos entornos existe una falta real de alternativas al ocio de carácter consumista y ligado al consumo de alcohol.
-Y en ocasiones, cuando estas alternativas existen, encontramos en los más jóvenes (pero no solo en éstos) una escasa disposición a utilizarlas.

¿QUÉ RELACIÓN TIENE CON LAS DROGAS?

-La concepción actual del ocio como un espacio vacío, paréntesis en la secuencia temporal llenada por las “obligaciones”, es coherente con las nuevas pautas de consumo de drogas, en las cuales éste se incrementa en los fines de semana y las épocas vacacionales, e incluso hay muchas personas que solo consumen, aunque de un modo compulsivo, en estos periodos.
-La ocupación del tiempo libre en actividades que giran en torno al consumo de alcohol (aperitivos, tertulias, locales nocturnos, discotecas...) es habitual entre los adultos. Los adolescentes, imitándolos, no hacen sino entrenarse para ser “mayores”.

PUBLICIDAD

-La publicidad de las drogas legales asocia su consumo con valores apreciados por los jóvenes: el alcohol se asocia con diversión, juventud, seducción, éxito, deporte; el tabaco con aventura, riesgo, poder, prestigio, deporte...

-La publicidad de algunos productos como alimentos o golosinas dirigida a los niños y jóvenes los presenta en muchas ocasiones como productos con efectos “mágicos” sobre la fatiga, la relación con los otros, la solución de problemas...

¿QUÉ RELACIÓN TIENE CON LAS DROGAS?

-La publicidad de alcohol y tabaco, como toda publicidad, incita al consumo de estos productos y está dirigida en muchos casos al público juvenil.
-La publicidad de productos de consumo infantil y juvenil se sirve a menudo de presentarlos como remedios mágicos para divertirse, reanimarse, hacer amigos... Esto les acostumbra a creer en la posibilidad de resolver este tipo de situaciones de forma instantánea, sin esfuerzo personal. El uso de determinadas drogas entre los adolescentes cumple precisamente funciones de este tipo.

SISTEMA DE VALORES DOMINANTE

-Algunos de los valores dominantes en la actualidad son coherentes con el uso de drogas: el presentismo, el predominio de lo estético frente a lo ético, el hedonismo excesivo y el consumismo.

¿QUÓ RELACIÓN TIENE CON LAS DROGAS?

-Presentismo: las drogas producen gratificaciones inmediatas, mientras que las consecuencias negativas de su uso tienen lugar habitualmente más en el medio o largo plazo que en el corto.
-Predominio de lo estético: las nuevas pautas de consumo de drogas (véase apartado 2.3.) se caracterizan, precisamente, por estar vaciadas de todo contenido ideológico y por valorar exclusivamente la apariencia externa.
-Hedonismo: las drogas proporcionan un placer inmediato a cambio de poco esfuerzo.
-Consumismo: en una sociedad en que todo se soluciona mediante “actos de consumo” (comprar para combatir la depresión, reunirnos para beber, tomar medicamentos ante el más mínimo malestar, etc.) el consumo de drogas es una manifestación más de esta sobrevaloración del consumo.

¿CÓMO SE REFLEJAN EN LOS ALUMNOS?

Los condicionantes socioculturales afectarán a todos nuestros alumnos, del mismo modo que nos afectan a nosotros. Sin embargo es esperable que algunos de ellos sean más sensibles a la influencia del sistema de valores dominante, la publicidad, etc. (debido a su menor sentido crítico) y que, por tanto, deberemos incrementar nuestra actuación preventiva sobre ellos.

LAS DROGODEPENDENCIAS EN LA COMUNIDAD ESCOLAR: Capítulo 3 ENTORNO


La situación en que se utilizan las drogas influye también tanto en las motivaciones que llevan a su consumo como incluso en los efectos o las consecuencias de éste.

Así, aunque la sustancia sea la misma, imaginemos las grandes diferencias que existen entre tomar una caña de cerveza en el aperitivo, beber habitualmente en reuniones de trabajo, emborracharse para superar un desengaño amoroso, hacerlo sistemáticamente en el tiempo de ocio (como hacen algunos jóvenes) o en solitario, como algunos alcohólicos; o entre el consumo de cocaína tal y como es realizado entre los heroinómanos politoxicómanos o el de algunos grupos de jóvenes en ambientes nocturnos o entre ciertos trabajadores en ambientes laborales; o entre consumir “pastillas” del tipo del éxtasis mientras se realizan actividades como bailar un determinado tipo de música con un grupo de amigos, desplazándose de discoteca a discoteca o consumirlas con la pareja buscando nuevas experiencias sexuales en la intimidad de un domicilio privado.

Hay contextos de uso que incrementan los riesgos del consumo de drogas: el uso de drogas, legales o ilegales, asociado al tiempo de ocio; el consumo en situaciones de riesgo (como la conducción) o su utilización como instrumento deshinibidor o incrementador del rendimiento son ejemplo de contextos de uso potencialmente problemáticos y que, por ello, deben ser considerados en cualquier tratamiento preventivo del consumo de drogas.

PERSONAS

Por último, el consumo de drogas es una conducta que practica una persona concreta, y las características de ésta influirán decisivamente en el tipo de relación que establecerá con las drogas, los efectos que obtendrá de éstas, las consecuencias que se derivarán de su uso, etc. No es lo mismo que un adolescente beba o fume porros a que lo haga un adulto; ni que lo haga una persona estable y madura que una inestable o inmadura, etc.

La familia La comunidad: -Sirve de modelo para el aprendizaje de conductas, actitudes y valores. -Debe orientar y apoyar el proceso de desarrollo desde la infancia favoreciendo el proceso de crecimiento y maduración.
-Puede y debe fomentar conductas saludables en la comunidad: -Puede movilizar y coordinar los servicios existentes de cara a realizar actuaciones preventivas. -Puede formar a distintos agentes sociales en materia de prevención de drogas. -Puede mejorar, canalizar y aumentar las actividades de ocio y tiempo libre. -Puede promocionar el no consumo de drogas.

Hay rasgos de personalidad (como la baja autoestima o la poca tolerancia a la frustración, por ejemplo), algunas actitudes o sistemas de valores y modos de relacionarse con los grupos que incrementan el riesgo de tener problemas con las drogas: modificarlos es uno de los principales objetivos de la prevención.

LA PREVENCIÓN

SEGÚN SUS OBJETIVOS: -Los que tratan de eliminar patrones de consumo patológicos. -Los que intentan evitar el paso de la experimentación al consumo continuado. -Los que pretenden evitar cualquier tipo de consumo. -Los que buscan retrasar la edad de inicio. -Los que intentan controlar las circunstancias quede drogas.
SEGUN LOS DESTINATARIOS: -Población general -Minorías -Jóvenes -Población escolar -Familias -Población laboral -Mujeres -Etc.
SEGUN LAS ESTRATEGIAS: -Informativa -Generadoras de alternativas -Educación socio-afectiva -Entrenamiento en habilidades -Educación para la salud -Etc.


LAS DROGODEPENDENCIAS EN LA COMUNIDAD ESCOLAR: Capítulo 2 La creación de alternativas.


La creación de alternativas para la ocupación del tiempo libre y laeducación de las actitudes favorables a una ocupación creativa del ocio (mediante el desarrollo de aficiones e intereses) es también una tarea preventiva de primer orden.

OTRAS DROGAS

El consumo de otras drogas de uso más o menos frecuente en nuestra sociedad (como la h e roína o la cocaína), tienen escasa incidencia entre los escolares.

Su importancia para nuestros propósitos reside más en el lugar que ocupan en el discurso social, ya que simbolizan (especialmente la heroína) a la “droga” por excelencia, que en el que, por el número de consumidores, tienen en la realidad. Hacer conscientes a los alumnos de esta contradicción ayudaría a que percibieran adecuadamente qué tipo de problemas es más probable que tengan con las drogas y con cuáles de ellas es más frecuente que suelan tenerlos.

HABLEMOS DE DROGAS

 LAS DROGAS

Una definición clásica dada por la Organización Mundial de la Salud puede servirnos de guía para intentar comprender qué son esas sustancias que llamamos drogas, así como para saber qué actuaciones preventivas podemos realizar:

Toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, puede alterar de algún modo el sistema nervioso central del individuo y es además susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física o ambas.

Entender correctamente esta definición nos dice muchas cosas sobre las drogas:

• Sustancias. Las drogas son sustancias, lo que excluye de las drogodependencias conductas tales como ludopatías, ver en exceso la televisión, videojuegos, etc.
Sin embargo, la educación sobre drogas en edades tempranas, en las que no es necesario (ni aconsejable) hablar directamente de drogas, puede centrarse en otras conductas dependientes como las mencionadas.
• Todas... Tanto las legales como las ilegales: el criterio legal no es válido de cara a la prevención. De hecho, las drogas más consumidas en nuestra sociedad y que causan un mayor número de problemas son el alcohol y el tabaco, cuyo uso está permitido.
Por tanto, la prevención, cuando se ocupa de las sustancias, debe insistir principalmente en el alcohol y el tabaco, no minusvalorando los riesgos de su consumo.
• Cualquier vía de administración. No es la vía endovenosa (inyectada) la más habitual por la que se toman las drogas: el alcohol se ingiere; las “pastillas”, los “tripis” y los tranquilizantes, también; los “porros” se fuman;
el speed, la cocaína y en ocasiones la heroína se aspiran por la nariz; incluso esta última, la más habitualmente inyectada, en los últimos tiempos es cada vez más frecuentemente inhalada.
De hecho, parte del éxito de las “nuevas drogas” se debe a que al presentarse en forma de comprimidos sus usuarios consideran que son drogas “limpias”.
• Puede alterar de algún modo el sistema nervioso central. Las alteraciones que las drogas pueden causar son muy variadas: excitar (como la cocaína, las anfetaminas -el “speed”- o las “pastillas” -MDMA y similares-);
tranquilizar o eliminar el dolor (como el alcohol, las benzodiacepinas tranquilizantes-, la heroína y otros derivados del opio, etc.); ocasionar trastornos perceptivos de diversa intensidad (como los “porros”, los “tripis” o las “pastillas”); provocar cambios conductuales como aumento o disminución de la agresividad (anfetaminas o neurolépticos respectivamente), incrementar la sociabilidad, la locuacidad o la desinhibición (alcohol, “pastillas”, cocaína, anfetaminas...). Estos efectos, sin embargo, no son constantes, como veremos en el siguiente apartado: dependen de la dosis, de la vía de administración, de la persona y del contexto de uso. Incluso algunas drogas se consumen en ocasiones sin buscar efectos de este tipo (algunas formas de consumir alcohol) o simplemente por una cuestión de hábito en la que la psicoactividad desempeña un papel secundario (la adicción al tabaco es un buen ejemplo).
No obstante, la prevención del abuso de drogas, si bien tiene como objetivo último evitar los abusos de sustancias potencialmente psicoactivas, puede llevarse a cabo en determinadas edades trabajando sobre el abuso de otros productos (como golosinas, medicamentos, etc.) que no tienen estos efectos.
• Son susceptibles de crear dependencia ya sea psicológica, física o ambas. Todas las drogas pueden generar dependencia psicológica y/o física. Pero existen algunas sustancias que aunque se consuman reiteradamente, no desencadenan en el individuo dependencia física (como el L.S.D., contenido habitualmente en los “tripis”), lo cual no menoscaba en absoluto los riesgos de su consumo.
No es la drogodependencia el único problema que pueden causar las drogas: sin necesidad de desarrollar una adicción pueden provocar enfermedades, muertes por distintos motivos, problemas psíquicos, sociales, familiares, legales...
En resumen: las drogas son distintas y por tanto distintos son tanto los motivos por los que se usan como sus efectos, sus riesgos o las consecuencias de su consumo.
La prevención debe ocuparse, prioritariamente, de aquellas sustancias cuyo consumo entraña un mayor riesgo o que son más habitualmente consumidas (las cuales, entre los adolescentes, son el alcohol, el tabaco, los “porros”, las “pastillas” y los “tripis”).
Pero la simple definición farmacológica no basta para nuestros propósitos, en tanto lo que a nosotros nos interesa son los modos en que los individuos se relacionan con estas sustancias y sólo atendiendo a esta relación, la cual está siempre determinada por el contexto socio-cultural, podremos comprender qué es lo que hace que en determinados momentos una sustancia química sea calificada de “droga”. De esto, de las personas que pueden consumir drogas, las situaciones en que pueden hacerlo y del marco general en que el
consumo tiene lugar, nos ocuparemos en el siguiente capítulo.
Junto al concepto de droga hay otros, relacionados con su uso, que también conviene definir. Conceptos como uso y abuso, dependencia, tolerancia, etc. deben ser manejados con precisión. Un complemento útil que nos permitirá definir correctamente estos términos es el ABC de las Drogodependencias editado por CREFAT. A él nos remitimos para ampliar información sobre este punto.
Nosotros solo realizaremos algunas precisiones sobre los aspectos preventivos que de ellos deben ser destacados.

USO/ABUSO

Como de cualquier cosa, de las drogas se puede hacer un uso más o menos correcto. No es lo mismo tomar un vaso de vino en una comida que beber hasta caerse en una fiesta. Preventivamente, lo que pretendemos lograr es que los alumnos no lleguen a abusar de las drogas, es decir, no tengan problemas con ellas. Obviamente, la mejor forma de no llegar a tener complicaciones con las drogas es no utilizarlas. Pero si bien esto es lo deseable, en muchos casos (en el de las drogas institucionalizadas, por ejemplo) no nos será posible evitar que los alumnos lleguen a usarlas. Se tratará entonces de que su uso sea lo menos abusivo posible.

DEPENDENCIA

La dependencia a las drogas es una de las formas más peligrosas de abusar de las drogas. Pero no es ni la única ni la más habitual: consumos excesivos o en situaciones de riesgo, mezclas explosivas, falta de control sobre la dosis o la composición, etc. son causas de frecuentes problemas entre los consumidores, independientemente de que estos hayan desarrollado una dependencia o no. Prevenir los problemas con drogas en general (no exclusivamente la drogodependencia) debe ser el objetivo de nuestra actuación.

SOCIEDAD, PERSONAS Y ENTORNO

Para comprender el fenómeno del consumo de drogas hemos de considerar otros elementos además de las drogas consumidas: las personas que las consumen, las situaciones en que lo hacen y el contexto histórico y social en que esto sucede.

El alcohol y el tabaco son actualmente drogas socialmente aceptadas.
Por esto, aquellos que las consumen, aunque sea abusivamente, no se sienten .

No es lo mismo beber en España que en Estados Unidos.
El contexto social y legal es distinto. En nuestra sociedad, el consumo entre los menores está.

El alcohol, en la actualidad, ya no es “cosa de hombres”.
De hecho, beben más los grupos de chicos y chicas que los de chicos o chicas solos.

La heroína en nuestra época ha representado la “droga” por excelencia.
Por eso los consumidores de otras drogas ilegales o legales infravaloran los riesgos de su uso.

SOCIEDAD


1.No es correcto hablar de la DROGA: debemos decir las DROGAS
Falsos estereotiopos: Las drogas son ilegales.

Realidad: Hay drogas cuyo consumo y venta son legales en determinadas circunstancias (alcohol, tabaco, etc.) y otras que no lo son en ningún caso.
Falsos estereotipos: De entre todas las drogas, la que más problemas causa es la heroína: Ésta es considerada “la Droga” por excelencia.
Realidad: El consumo de heroína no es ni el único ni el mayor problema que las drogas suponen para la sociedad. El abuso de todas y cada una de ellas puede ocasionar problemas. Además, entre los adolescentes el consumo de heroína tiene actualmente una incidencia escasa.

2. Consumir drogas no significa necesariamente ser delincuente y marginal
Falsos Estereotipos: Los consumidores de drogas son los yonkis que atracan en la calle diciendo padecer el síndrome de abstinencia.
Realidad-El heroinómano no es siempre un delincuente peligroso, sino alguien que a veces se mueve dentro de la ilegalidad (pequeños hurtos en establecimentos, intermediarios en la venta de droga, etc). Pero además es que un gran número de los consumidores de otras drogas no.
Falsos estereotipos: La gente que se droga lleva una vida marginal.
Realidad: Al contrario, muchas veces los consumidores usan las drogas buscando la integración: el consumo de alcohol y tabaco entre los adolescentes funciona como ritual de ingreso en la sociedad adulta; las drogas ilegales más consumidas por ellos (porros y pastillas) se utilizan de manera generalizada en el grupo de iguales como instrumentos potenciadores de la cohesión grupal. Solo cuando se desarollan drogodependencias en algunos casos se producen situaciones de marginalización (lo cual sucede).

Lo que hace que el consumo de una determinada sustancia de entre las que tienen las características señaladas en el apartado anterior se “convierta” en droga y deba ser objeto de prevención en un momento histórico determinado y en un contexto social específico rebasa con mucho los límites de lo farmacológico.
Consideraciones de tipo ético, político, económico, social y cultural influyen en cómo son tratadas las sustancias psicoactivas y determinan en parte si son fármacos, venenos, drogas, etc...

3-No es cierto que los jóvenes sean los principales y mayores consumidores de drogas.
Falsos estereotipos: La juventud se droga.
Realidad: En ocasiones atribuímos a los jóvenes como propias, conductas que no son muy distintas de las nuestras. Su gusto por practicar conductas arriesgadas facilita a los adultos considerarlos los principales consumidores de drogas. Sin embargo, los jóvenes no suelen consumir tanto, y con frecuencia menos, que los adultos, si bien en la adolescencia se manifiesta.

4- El problema de las drogas es que te “enganchas”.
Falsos estereotiposs: Las personas tienen problemas con las drogas cuando no pueden dejar de tomarlas y necesitan además administrarse cada vez más cantidad.
Realidad: Obviamente la adicción a las drogas es un grave problema cuya prevención requiere gran atención. Existen, sin embargo, pautas de consumo que no suponen una toxicomanía y que son igualmente inquietantes,
aunque más discretas, siendo, además, más frecuentes entre los adolescentes. Nos referimos a aquellas formas de consumir que suponen riesgos graves aunque se realicen una sola vez u ocasionalmente: tomar una sustancia sin saber lo que contiene, mezclar diversas drogas, desconocer los efectos o la dosis de lo que se va a consumir, tomarla en contextos inadecuados, etc.

5- Consumir drogas no es exactamente una enfermedad.
Falsos estereotpos: El que se droga lo hace porque está enfermo y su enfermedad es la adicción.
Realidad:  El abuso de drogas se puede considerar en muchas ocasiones como el síntoma de una problemática subyacente.

Cualquier análisis del fenómeno del consumo de drogas debe tener en cuenta estos factores de tipo socio-cultural si quiere abordar adecuadamente los problemas derivados de su uso. Así, por ejemplo, en nuestros días, el hecho de que algunas drogas sean legales y otras ilegales influye en las expectativas que tenemos sobre ellas, los modos en que se usan, los riesgos de su consumo, etc.
La sociedad de referencia (considérense las diferencias entre cómo se vive el consumo de alcohol de los más jóvenes en Europa o en Estados Unidos), la época histórica (obsérvese cómo ha variado la distribución por sexos del consumo de alcohol o tabaco y los valores a ellos asociados) hacen que las drogas no sean productos cuyos modos de utilización, y por tanto los riesgos de su consumo, sean constantes.

Este marco socio-cultural debe ser considerado a la hora de actuar preventivamente: tendríamos que, por ejemplo, intentar neutralizar la asociación entre diversión y juventud y alcohol o entre madurez y consumo de tabaco que, por lo que atañe a las drogas legales, se establece en los medios de comunicación y prevalece en nuestra sociedad; y, por lo que respecta a las drogas ilegales, deberíamos tratar de suavizar el ambiente de misterio y de riesgo en el que se las imagina y que tan atractivo puede resultar para los adolescentes.

Las implicaciones de algunos de los determinantes socio-culturales que nos afectan pueden apreciarse en los siguientes ejemplos:

La visión que en una sociedad determinada se tiene de las drogas está a menudo viciada por falsos estereotipos que deforman la realidad. Desprendernos de ellos es un primer paso esencial para poder actuar preventivamente. A continuación mostramos algunos de los principales prejuicios existentes en nuestra sociedad.

LAS DROGODEPENDECIAS EN LA COMUNIDAD ESCOLAR: Capítulo 1 ADOLESCENCIA Y JUVENTUD HOY


ALGUNAS CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA ADOLESCENCIA

La educación secundaria obligatoria abarca desde los 12 a los 16 años, es decir, coincide con la etapa de la adolescencia, en la que los alumnos viven un intenso proceso de cambio corporal, intelectual y afectivo que genera en ellos una cierta tensión cuyas causas en muchas ocasiones no se encuentran en el propio adolescente sino en la familia y la comunidad escolar. No obstante, la mayoría de los adolescentes realizan generalmente una adaptación razonable, superando la tensión y los conflictos de manera satisfactoria.

CARACTERÍSTICAS DE LA ADOLESCENCIA

Es un período psicológico de transición de la infancia a la madurez que sirve como preparación e iniciación a la edad adulta.

Es un período en el que se producen cambios corporales, afectivos, cognitivos, de valores y de relaciones sociales:

• En lo corporal se experimentan cambios importantes en la constitución física. El adolescente está muy atento a su cuerpo y a los estereotipos de belleza propios de su cultura.
• En lo intelectual se desarrolla el pensamiento abstracto y la posibilidad de trabajar con operaciones lógico-formales, lo que permite la resolución de problemas complejos.
• Se produce una fuerte integración social en el grupo de iguales y comienza el proceso de emancipación familiar. Los lazos con el grupo de iguales se estrechan, pasando de las pandillas de un solo sexo a pandillas mixtas. El grupo actúa como agente de socialización permitiendo al adolescente practicar conductas, habilidades y roles que contribuirán a la construcción de su identidad adulta.
• Es un momento crítico en la formación de la identidad. La representación de sí mismo pasa a constituir un tema fundamental. El adolescente tiene una gran necesidad de reconocimiento y aceptación para formarse un concepto positivo de sí mismo.
• Aparece una moral autónoma; las normas emergen de las relaciones de reciprocidad y cooperación, y no de la imposición de los adultos.
Desde el punto de vista educativo y preventivo la escuela ha de contribuir al desarrollo de la identidad y la aceptación del propio cuerpo, la autoestima, la resistencia a la presión de grupo así como promover valores y hábitos contrarios al uso de drogas, asesorando y orientando al adolescente en los distintos aspectos que pasan a ser preponderantes en su vida y sus relaciones: la sexualidad, el grupo de amigos, la experimentación de nuevos roles, su identidad personal, su tiempo libre, etc.

LOS ADOLESCENTES Y LAS DROGAS

En términos generales los adolescentes no consumen más drogas (ni en mayor cantidad) que los adultos, aunque puede que en ocasiones lo hagan de modo distinto. De hecho, tanto el consumo de drogas legales cuanto el de ilegales no es mayoritario entre la población adolescente, sino que se incrementa con la edad:

El consumo de alcohol aumenta significativamente a partir de los 22 años.
El grupo mayoritariamente consumidor de “pastillas” (MDMA y similares) tiene edades comprendidas entre los 19 y 25 años; La edad media de inicio en el consumo de heroína son los 20 años.
La cocaína es generalmente una droga de adultos (el inicio en su consumo se produce en torno a los 22 años).

Las drogas de uso (y de abuso) más frecuente entre los escolares son:

En primer lugar, el alcohol y el tabaco.
En segundo, el hachís (los “porros”).
En tercero las “pastillas” (MDMA y similares).

Por tanto, la prevención, cuando se realice de modo específico, deberá centrarse prioritariamente en estas drogas.

La adolescencia es la edad en la que se produce mayoritariamente el inicio en el consumo de estas drogas:

En torno a los 13-14 años tienen lugar los primeros consumos de tabaco.

Alrededor de los 14-15, los de alcohol.

Más o menos a la misma edad, los de hachís.

Y a los 16 los de “pastillas” y “tripis” (L.S.D.).

A menor edad de inicio en el consumo de drogas (tanto legales como ilegales) mayor riesgo de tener posteriormente problemas con ellas existe: por tanto es fundamental tratar de retrasar lo más posible el momento del primer contacto.

Por eso en estas edades es necesario intensificar las acciones preventivas, especialmente trabajando la relación de los alumnos con su grupo de iguales. Y esto porque los primeros consumos tienen lugar casi siempre con los amigos.

Veamos ahora por separado los datos de consumo de cada una de estas drogas.

ALCOHOL

La droga mas consumida entre los escolares de 14 a 18 años es el alcohol: más de un tercio de los escolares beben habitualmente.

Trabajar preventivamente el consumo de alcohol es prioritario: no debemos despistarnos con el estereotipo del “problema de la droga”, que sobrevalora los problemas causados por las drogas ilegales e infravalora los de las drogas institucionalizadas.

El mayor i n c re m e n t o en el número de b e b e d o res habituales s e produce entre los 14 y 15 años.

Estos datos han sido extraídos de la Encuesta sobre drogas a la población escolar de 1994 realizada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional

Las pautas de conducta que regirán los consumos posteriores se establecen en la juventud. Por ello, debemos tratar de favorecer la abstinencia o pautas de consumo moderado, así como retrasar la edad de inicio en el consumo de alcohol, si no podemos impedir que se llegue a producir.

Entre los 17 y los 18 años se producen un aumento de los bebedores habituales y un descenso de los esporádicos, lo que indica que es en estas edades en las que tiene lugar un fenómeno detectado en los últimos sondeos: cada vez disminuye más el número de consumidores moderados y aumenta el número de jóvenes que o bien beben excesivamente o bien no beben en absoluto.

Es necesario recordar a los alumnos que existe la posibilidad del consumo moderado.

El fin de semana es el momento preferido entre los adolescentes para consumir alcohol.

Los lugares más habituales son bares, pub y discotecas aunque con frecuencia tiene lugar en la calle.

Se establece, pues, una asociación entre ocio y consumo de drogas.
Tratar de fomentar actitudes y motivaciones diferentes ante el tiempo libre es, con seguridad, un objetivo prioritario de la prevención escolar.

Las bebidas con mayor éxito entre los escolares son el vino (en forma de “calimocho”, mezcla de coca-cola y vino) y la cerveza.

Un dato curioso: los licores de frutas y el pacharán se han situado al mismo nivel que los combinados.

-Por una parte esto nos muestra cómo la disponibilidad (tanto económica cómo social) es un factor determinante en los consumos de drogas de los adolescentes.

-Y por otra, es indicativo del papel que desempeñan los llamados “chupitos” (pequeños vasos con mezclas de licores o de bebidas de alta graduación) en la captación de nuevos clientes entre los más jóvenes. Preventivamente, es conveniente alertar a los alumnos sobre las técnicas del marketing de la venta de alcohol.

Mientras que un 43,5% declara haberse emborrachado alguna vez, tan solo un 9,2% tiene la percepción de beber mucho o bastante alcohol.

Debemos trabajar la idea que los adolescentes tienen del consumo de alcohol, la cual no difiere mucho de la del conjunto de la sociedad: se tiende a infravalorar los riesgos del uso de drogas legales frente a los de las ilegales.

TABACO

Después del alcohol la siguiente droga en importancia por número de consumidores es el tabaco: uno de cada tre s escolares se declara fumador habitual.

El tabaco es una de las drogas cuyo consumo está más extendido y que más problemas de salud causa. Prevenir su consumo es, por tanto, uno de los principales objetivos de la prevención.

El hábito de fumar está más extendido entre las chicas que entre los chicos. Esto es indicativo de la feminización que el hábito de fumar ha experimentado en los últimos años en la sociedad española.

Debemos intentar desactivar la relación que en el discurso social (inducido por la publicidad) se establece entre los valores asociados a la masculinidad (competitividad, iniciativa, poder...) y el consumo de tabaco.

La edad media de inicio en el consumo de tabaco son los 14 años.

• Son los primeros cursos de la Educación Secundaria aquellos en los que debemos incrementar las actuaciones preventivas referentes al tabaco, con el objetivo de retrasar lo más posible la edad de inicio en que los alumnos empiezan a fumar, si es que no podemos evitar que lleguen a hacerlo.
• Además, como sabemos que mayoritariamente el inicio se produce en el seno del grupo de amigos y se asocia a la percepción simbólica del tránsito a la edad adulta, nuestra intervención deberá centrarse en:
• Reforzar la capacidad de resistencia a la presión de grupo.
• Atenuar la relación entre la madurez y el hábito de fumar.
La cantidad más consumida habitualmente es de 6 a 10 cigarrillos diarios.

Es de destacar el mayor consumo de tabaco durante el fin de semana.

• La pauta de consumo más generalizada entre las personas que fuman es el consumo diario y dependiente. Por ello, debemos considerar esta droga como una de las que con mayor frecuencia produce dependencia.
• El mayor consumo los fines de semana muestra la asociación entre tiempo de ocio y consumo de drogas, lo que indica la necesidad promover hábitos saludables en la ocupación del tiempo libre.
Una mayoría de los escolares fumadores se ha planteado dejar de fumar en alguna ocasión, aunque pocos lo han intentado realmente.

Por tanto, no debemos tratar de convencer a los alumnos de que deben dejar de fumar, sino de que, ya que quieren hacerlo, lo hagan realmente.

“PORROS”

Son los “ p o r ros” (mezcla de tabaco con hachís o marihuana) la siguiente droga más consumida entre los escolares. Uno de cada ocho los consume con cierta frecuencia.

No hay nada en las drogas que lleve de unas a otras, pero, no obstante, es obvio que el entrenamiento en el consumo de drogas comienza con aquellas que tienen un menor estigma social, y en nuestra sociedad es el hachís la que goza de la consideración de ser la droga ilegal más benévola. Por esto, el retraso de la edad de inicio en el consumo de hachís es uno de los objetivos centrales de la prevención, en tanto que retarda el momento del primer contacto con el conjunto de las drogas ilegales.

El mayor i n c remento en el número de consumidores de hachís se produce entre los 14 y los 18 años: se pasa del 3,5% al 23 %.

Son por tanto, son los cursos de 3º y 4º de la Educación Secundaria aquellos en los que deberemos intensificar las actuaciones preventivas en torno a esta droga.

TRANQUILIZANTES

Un 5,9% de los escolares ha consumido alguna vez tranquilizantes sin prescripción.

Esto indica que, preventivamente, deberíamos reducir la disponibilidad de estas drogas así como tratar de no ofrecer modelos de consumo abusivo.

 “ÉXTASIS”, “TRIPIS”, “SPEED”

Éxtasis (“pastillas” de MDMA y similares), speed (anfetamina en polvo) y tripis (L.S.D.) son, entre las demás drogas, las más consumidas por nuestros escolares: entre un 3% y un 4,5% de ellos las consumen con mayor o menor frecuencia.

Es especialmente importante en nuestros días considerar la creciente extensión de nuevas pautas de consumo centradas en estas drogas2.
Nos extenderemos algo sobre este punto.

El uso combinado de las sustancias mencionadas constituye una nueva forma de utilización de las drogas que en nuestro país ha venido a ampliar las pautas de consumo típicas de la década de los ochenta. Junto al modelo “clásico” de consumidor de drogas con ciertos rasgos ideológicos, que recogía los residuos de los movimientos contraculturales de la década de los sesenta, y que degeneró, en nuestro país, en la “crisis de drogas” de mediados los años ochenta, encontramos hoy nuevos tipos de consumidores para los cuales las drogas son un fin en sí mismo, ligado a la diversión, la música y la noche (la “fiesta”) y una seña de identidad que los diferencia tanto de los no consumidores como de los consumidores “clásicos” (representados en el imaginario social por los “yonquis”, consumidores de heroína, que desempeñan con éxito su papel de “drogadictos”).

En los ochenta, los principales problemas derivados del abuso de drogas ilegales provenían de la heroína; la reciente aparición de las nuevas drogas de síntesis (a mitad de camino entre los estimulantes y los alucinógenos) y la progresiva extensión de su consumo entre la población juvenil está transformando el paisaje del consumo de drogas, al ampliar la oferta a un conjunto de sustancias psicoactivas de entre las que las llamadas “pastillas” (MDMA y similares) ocupan, de momento (pues muy probablemente en los próximos años asistiremos a la multiplicación de la variedad en la oferta de drogas), el lugar central.
Deberemos esperar aún algún tiempo hasta que sepamos cuáles son los problemas que pueden derivarse de la extensión de este nuevo modelo de consumo de drogas, pero la prevención debería orientarse ya considerando esta nueva situación.

Los efectos referidos por los consumidores de éxtasis (MDMA y similares) nos dan una pista del porqué de su éxito entre los jóvenes: dado que esta droga actúa principalmente incrementando la sociabilidad y proporcionando una rápida y cómoda (aunque ficticia) cohesión grupal, no es de extrañar que, en unas edades en las que el grupo de iguales es el principal vivero de socialización y el marco de referencia para la vida social, su uso se haya extendido entre ellos con tanta facilidad.

Reforzar la resistencia a la presión del grupo, favorecer la capacidad para establecer relaciones no dependientes con él, así como promover señas de identidad contrarias al uso de drogas son, por tanto, objetivos prioritarios de nuestra intervención. Además, la nuevas formas de explotación económica del ocio juvenil (macrodiscotecas en las que se baila música más o menos “hipnótica” -bakalao, rave music, jungle, música “fiesta”, h a rd c o re, etc.) han propiciado pautas de utilización del tiempo libre que combinan el uso de drogas con el baile, la música, la carretera y el movimiento, y que resultan especialmente atractivas a algunos grupos de jóvenes.

LAS DROGODEPENDENCIAS EN LA COMUNIDAD ESCOLAR: INTRODUCCION


ACTUAR ES POSIBLE ACTUAR ES POSIBLE
LA PREVENCIÓN DE LAS DROGODEPENDENCIAS
EN LA COMUNIDAD ESCOLAR

Delegación del Gobierno para el Plan Nacional Sobre Drogas

Redacción y coordinación - David Alonso

Autores: David Alonso - Elisa Freijo - Aurora Freijo

Supervisión: Emiliano Martín -José Salvador

Mecanografía y tratamiento de textos: Micheline Machry - Beatriz Villacorta

Diseño y maquetación: Eugenio Rodríguez - Edita y distribuye: MINISTERIO DEL INTERIOR
Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas Secretaría General Técnica
Paseo del Prado, 18-20, 28014 Madrid
ISBN: 84-8150-130-1
NIPO: 060-96-053-9

 ÍNDICE

-De manera individual y directa, es decir, mediante la participación personal que acontece de forma espontánea en distintas situaciones ya sea en las tutorías, entrevistas con el orientador, profesor, director o jefe de Estudios.

-De manera colectiva y directa ya sea en asambleas de padres de clase o del consejo escolar o a través del AMPA.

-De manera colectiva y representativa a través del Consejo Escolar.

LAS AMPAS

Veamos a continuación cómo las funciones que deben desempeñar en la Comunidad Escolar pueden relacionarse con la prevención.

Dinamizar la participación de los padres.

-Distribuir las tareas entre todos los miembros del AMPA, por ejemplo creando comisiones integradas por padres/madres que se ocupan de distintos asuntos y son coordinados por la junta directiva.

Entre las posibles comisiones (de transporte escolar, de comedor, informativa, formativa)proponemos la "comisión de salud" dentro de la cual se abordaría la prevención de los problemas con drogas.

-Proponer temas atractivos que resulten motivadores para los padres (el tema de las drogas suele resultar altamente motivador).

-Proponer objetivos alcanzables y reales para los padres.

-Comprometer a los padres en la prevención mediante la realización de actividades motivadoras a este fin.

-Formar y asesorar a los padres

-Preparar a los padres del AMPA en lo relacionado con la prevención de drogodependencias para que puedan intervenir como agentes preventivos activos.

-Introducir acciones preventivas del abuso de drogas en los programas de escuela de padres.

-Introducir temas relacionados con la prevención en las conferencias que organice el AMPA: la comunicación entre padres e hijos, la convivencia democrática, la toma de decisiones, la dolescencia, la salud, etc.

Colaborar con las actividades educativas del centro.

-Introducir acciones preventivas en las actividades que se realicen en el centro, por ejemplo en el periódico escolar, en las fiestas que se celebren en el centro, en las semanas culturales, etc.

-Proponer actividades que ayuden a prevenir los problemas con drogas.

Fomentar en los padres la cooperación con el resto de los sectores de la Comunidad escolar.

-Motivar a los padres para que propongan al Consejo Escolar del Centro la realización de planes, campañas y actividades para prevenir el abuso de drogas.

La constante evolución de la problemática de las drogas y la consiguiente adecuación de las respuestas institucionales exigen una permanente revisión de los objetivos y estrategias que se establecen desde el Plan Nacional sobre Drogas. así lo ha entendido la comisión Mixta Congreso-Senado para el Estudio del Problema de la Droga cuando, en su informe del pasado diciembre, destaca que la prevención frente al consumo indebido de drogas debe ser el objetivo prioritario de la intervención publica y ha de ser una tarea del conjunto de la sociedad, de los poderes públicos, de las ONGs., de la comunidad escolar, de la familia y de los medios de comunicación.

De aquí que la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas haya incluido el impulso y ordenamiento de las medidas preventivas como la máxima prioridad de actuación, reorientando sus políticas generales hacia el desarrollo de programas preventivos globales, con una metodología rigurosa, amplia participación social y susceptibles de evaluación.

Tampoco es casual que en estos primeros pasos hayamos dirigido nuestra mirada hacia la escuela y, más específicamente, hacia el profesorado. El ámbito educativo constituye, junto a la familia, el espacio más idóneo para articular los programas preventivos y de promoción de la salud. Y, por lo tanto, los equipos docentes adquieren un papel determinante como modelos de comportamiento para sus alumnos y como mediadores privilegiados en el desarrollo de las estrategias de prevención frente a las drogas.

El presente numero de la colección "Actuar es posible" se ha planteado como un esfuerzo por dotar al profesorado de instrumentos eficaces y prácticos que faciliten su compleja y trascendente tarea educativa. Significa también un hito más en la estrecha colaboración que, desde esta Delegación del Gobierno, se mantiene con el Ministerio de Educación y Cultura. Los propios autores del texto representan este vínculo necesario entre la escuela y la prevención de las drogodependencias; tanto en los contenidos elegidos como en su presentación se ha tenido el acierto de rescatar el esfuerzo de otros muchos profesionales de la educación y reflejar la especial idiosincrasia de la población a
la que va dirigida esta publicación: la comunidad escolar.

Gonzalo Robles Orozco

Delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas


INTRODUCCIÓN
El presente manual se ha concebido como un instrumento de ayuda para todos aquellos educadores que consideran que los problemas derivados del abuso de drogas pueden y ser prevenidos desde el medio escolar, sin que ello suponga o b v i a r, lógicamente, otros ámbitos de intervención como la familia y la propia comunidad. El texto ofrece pautas para la intervención desde los centros escolares, mostrando cuáles pueden ser las funciones y posibles aportaciones de los distintos miembros de la comunidad educativa. Antes de pasar a describir la naturaleza de los contenidos, consideramos necesario evidenciar aquellos aspectos que intencionalmente no se han incluido.
Así, la primera parte trata de dar una visión general del fenómeno del consumo de drogas en nuestros días entre la población escolar, corrigiendo aquellas creencias más extendidas en nuestra sociedad y que no se ajustan a la realidad; pero, no es, ni lo pretende, un tratado exhaustivo sobre las drogas: existen ya numerosas publicaciones que estudian la clasificación, efectos, características y pautas de consumo más habituales de esas sustancias que denominamos drogas, que pueden ser consultadas si se estima pertinente completar las aportaciones de este manual.
Tampoco encontrar el lector un desarrollo teórico sobre la prevención de los problemas derivados del abuso de drogas ya que se trata de una cuestión que excede con mucho los objetivos perseguidos en este trabajo.
La meta que persigue esta publicación es proporcionar a todos los miembros de la comunidad escolar, y muy especialmente al profesorado, una respuesta concreta y operativa a una demanda constantemente planteada ante las dificultades que conlleva la prevención de las drogodependencias. En consecuencia, se ofrece una herramienta de trabajo de uso sencillo que les permita saber qué aspectos pueden ellos modificar al realizar una intervención preventiva y cómo pueden hacerlo. El valor instrumental que atribuimos al documento expresa claramente la necesidad de ser complementado con otras fuentes y aplicado por mediadores que posean una formación previa en este campo.

No obstante, pensamos que el manual cumple satisfactoriamente los objetivos perseguidos que no son otros que los ya característicos de la colección "Actuar es posible" que edita la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, a saber:

-Sensibilizar a los miembros de la comunidad escolar sobre la necesidad y la posibilidad de aplicar programas de prevención de drogodependencias en el ámbito educativo.
-Incrementar conocimientos y modificar actitudes inadecuadas sobre el fenómeno de las drogas.
-Ofrecer pautas de actuación para llevar a cabo estrategias idóneas de intervención preventiva.
En cuanto a los contenidos, se estructuran en dos bloques bien diferenciados: el primero, recoge aspectos descriptivos del conjunto de elementos sobre los que se trabaja y que se consideran fundamentales en las intervenciones preventivas -los alumnos, la familia, la sociedad, adolescencia y juventud...- ; el segundo, aborda directamente los aspectos relacionados directamente con la planificación estratégica de los programas de prevención de las drogodependencias en la comunidad escolar.

Con la esperanza y el deseo de contribuir a una educación más orientada a la facilitación del aprendizaje y la maduración de los alumnos que a la mera adquisición de conocimientos, la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas ofrece a la comunidad escolar esta aproximación a la prevención de las drogodependencias desde la perspectiva de la integración en la Educación para la Salud.