Búsqueda personalizada

TRADUCTOR

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Africa...¿qué hay detrás?


Mientras la Comunidad Internacional condena los ataques marítimos, versiones periodísticas muestran lo que sucede en este país africano y la verdadera identidad de “los saqueadores”
Una visión distinta de los piratas somalíes ¿qué hay detrás?
La comunidad internacional condenó con fuerza y declaró la guerra a los piratas-pescadores somalíes, mientras protege discretamente las operaciones de sus flotas dedicadas a la Pesca Ilegal No Declarada y No Reglamentada (IUU, por su sigla en inglés) procedentes de todo el mundo, que pescan furtivamente y, además, descargan basura tóxica en aguas somalíes desde que cayó el gobierno de ese país hace 18 años.
Cuando colapsó el gobierno de Somalia, en 1991, los intereses extranjeros aprovecharon la oportunidad para comenzar a saquear las fuentes alimentarias del mar del país y a utilizar las aguas sin vigilancia como vertedero de basura nuclear y tóxica.
Según el Grupo de Trabajo de Alta Mar (HSTF, por sus siglas en inglés), en 2005 más de 800 barcos pesqueros IUU operaban al mismo tiempo en aguas de Somalia, aprovechándose de la incapacidad del país de vigilar y controlar sus propias aguas y zonas de pesca.
Los barcos IUU arrasan anualmente con un estimado de 450 millones de dólares en mariscos y peces de las aguas somalíes. Así roban una fuente inestimable de proteína a una de las naciones más pobres del mundo y arruinan el sustento de vida legítimo de los pescadores.
Los reclamos contra la descarga de basura tóxica, así como la pesca ilegal, han existido desde principios de los años 90, pero las pruebas físicas emergieron cuando el tsunami de 2004 azotó el país.

El tsunami sacó a la luz un peligro oculto

El Programa del Ambiente de Naciones Unidas (UNEP, por sus siglas en inglés) reportó que el tsunami reventó la herrumbre de los contenedores de basura tóxica que se vararon a orillas de Puntland, en el norte de Somalia.
Nick Nuttall, portavoz del UNEP, dijo a la cadena árabe Al-Yazira que cuando los envases fueron rotos y abiertos por la fuerza de las olas, los contenedores expusieron a la luz una “actividad espantosa” que se había estado llevando a cabo por más de una década.

“Somalia está siendo utilizada como vertedero para desechos peligrosos desde comienzos de los años 90, y continuó siéndolo con la guerra civil desatada en ese país. La basura es de muy diversas clases. Hay desechos radioactivos de uranio, la basura principal, y metales pesados como cadmio y mercurio. También hay basura industrial, desechos de hospital, basuras de sustancias químicas y lo que se desee nombrar”, afirmó Nuttall.

El funcionario de Naciones Unidas reveló además que desde que los contenedores llegaron a las playas, centenares de residentes han caído enfermos, afectados por hemorragias abdominales y de boca, infecciones en la piel y otras dolencias.

“Lo más alarmante aquí es que se está descargando basura nuclear. La basura radiactiva de uranio está matando potencialmente a los somalíes y está destruyendo totalmente el océano”, dijo.

Intereses occidentales detrás de la guerra civil

Ahmedou Ould-Abdallah, enviado de la ONU para Somalia, dijo que en la práctica, el petróleo contribuyó a la guerra civil de 18 años en Somalia, pues las compañías pagan para descargar su basura a los ministros del gobierno y/o a los líderes de la milicia.

“No hay control gubernamental… y sí hay pocas personas con alta base moral…, están pagándole a gente encumbrada, pero a causa de la fragilidad del ‘gobierno federal transitorio’, algunas de estas corporaciones ahora ni siquiera consultan a las autoridades: simplemente descargan su basura y se van”.

En 1992 los países miembros de la Unión Europea y otras 168 naciones firmaron la Convención de Basilea, sobre el control de movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y su almacenamiento.

El convenio prohíbe el comercio de basura entre los países signatarios, así como también a los países que no hayan firmado el acuerdo, a menos que haya sido negociado un acuerdo bilateral. También prohíbe el envío de desechos peligrosos a zonas de guerra.

Asombrosamente, la ONU ha desatendido sus propios principios y ha ignorado súplicas somalíes e internacionales para detener la devastación continua de los recursos marinos somalíes y la descarga de basura tóxica. Las violaciones también han sido largamente ignoradas por las autoridades marítimas de la región. Éste es el contexto en el que aparecieron los hombres que estamos llamando “piratas”.

Los piratas son otros

Hay acuerdo en que al principio los pescadores somalíes ordinarios fueron quienes usaron lanchas rápidas para intentar disuadir a los barcos descargadores y rastreadores, o por lo menos aplicarles un “impuesto”. Se llamaron a sí mismos “Guardacostas Voluntarios de Somalia”.

Uno de los líderes de los piratas, Sugule Ali, explicó que su motivo fue “poner alto a la pesca ilegal y a las descargas en nuestras aguas… No nos consideramos bandidos del mar. Consideramos que los bandidos del mar [son] quienes pescan ilegalmente y descargan basura, y portamos armas pero en nuestros mares”.

El periodista británico Johann Hari observó en el Huffington Post que, mientras nada de esto justifica la toma de rehenes, los “piratas” tienen, de manera aplastante, el apoyo de la población local que les da la razón.

El sitio web independiente WardherNews, de Somalia, condujo la mejor investigación que tenemos sobre qué está pensando el somalí ordinario. Encontró que el 70% “apoya fuertemente la piratería como una forma de defensa nacional de las aguas territoriales del país”.

En vez de tomar medidas para proteger a la población y las aguas de Somalia contra las transgresiones internacionales, la respuesta de la ONU a esta situación ha sido aprobar resoluciones agresivas que dan derecho y animan a los transgresores a emprender la guerra contra los piratas somalíes.

Tomar las aguas somalíes por la fuerza

Un coro de países que demanda endurecer la acción internacional condujo a una precipitación naval multinacional y unilateral por invadir y tomar el control de las aguas somalíes.

El Consejo de Seguridad de la ONU (algunos de cuyos miembros pueden tener muchos motivos ocultos para proteger indirectamente a sus flotas pesqueras ilegales en aguas somalíes) aprobó las resoluciones 1816, en junio de 2008, y 1838, en octubre de 2008, que “invitan a los estados interesados en la seguridad de las actividades marítimas a participar activamente en la lucha contra la piratería en alta mar fuera de las costas de Somalia, particularmente desplegando buques de guerra y aviones militares…”

La OTAN y la Unión Europea han publicado órdenes al mismo efecto. Rusia, Japón, India, Malasia, Egipto y Yemen se han unido a la batalla, junto con un número cada vez mayor de países.

Durante años, las tentativas realizadas para controlar la piratería en los mares del mundo a través de resoluciones de la ONU no pudieron aprobarse, en gran parte porque las naciones miembro sentían que tales acuerdos afectarían a su soberanía y seguridad.

Resolución de la ONU contra un país que no tiene silla en el organismo

Los países son poco proclives a ceder el control y patrullaje de sus propias aguas. Las resoluciones 1816 y 1838 de la ONU, a las que se opusieron algunas naciones de África Occidental, del Caribe y Sur América, por consiguiente fueron acordadas para aplicarse solamente a Somalia, un país que no tiene ninguna representació n en las Naciones Unidas con fuerza como para exigir enmiendas destinadas a proteger su soberanía.

Igualmente, fueron ignoradas las objeciones de la sociedad civil somalí al proyecto de resolución, que no hizo ninguna mención a la pesca ilegal ni a los peligros de la descarga de basura.

El periodista Johann Hari preguntó: “¿Esperamos que los somalíes hambrientos permanezcan pasivamente en sus playas, remando entre nuestra basura nuclear, y nos observen cómo les arrebatamos sus peces para comérnoslos en restaurantes de Londres, París y Roma? No hemos actuado contra esos crímenes. Pero cuando algunos pescadores respondieron interrumpiendo el tránsito por el corredor marítimo del 20% del suministro de petróleo del mundo, comenzamos a chillar sobre esta “maldad”. Si realmente queremos ocuparnos de la piratería, necesitamos extirpar la raíz que la causa -nuestros crímenes-, antes de enviar a las cañoneras a despejar la ruta de criminales somalíes”.

Los "piratas" somalíes son pescadores en lucha contra saqueo occidental

Debe señalarse que la IUU (sigla en inglés de Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada) y la descarga de desechos están ocurriendo también en otros países africanos. Costa de Marfil es otra víctima importante de la descarga tóxica internacional.

Se dice que los actos de piratería realmente son actos de desesperación y, como en el caso de Somalia, un hombre transformado en pirata a la vez es guardacostas.



Control de población


Leuren Moret

RM: En nuestros continuados intentos para mantenerles informados de los temas que se suceden hoy en día, hablamos una vez más con Leuren Moret, una científica que trabajó en el laboratorio nacional de Lawrence Livermore. En esta conversación, Leuren nos habla de las medidas globales que se están tomando para disminuir la población del mundo. Algunas de éstas resultan realmente escalofriantes, así que puede que usted esté interesado en seguir leyendo.

RM: En nuestra última conversación estuvimos hablando de la radiación y de lo peligrosa que puede llegar a ser para el ser humano. La radiación tiene muchísimos efectos secundarios nefastos, no sólo el cáncer o la muerte, sino también otros como por ejemplo la esterilidad. Pensé que teníamos que tratar el tema con usted ya que se está convirtiendo hoy en día en un gran problema. Comencemos, si no le importa. Antes, usted me leyó algo que pensé que escucharlo sería muy importante para todos nosotros. Lo que nos va a leer habla de Bertrand Russell, quien se encontraba en el club de Good Ol’ Boys. ¿Podría explicarnos quién fue Bertrand Russell y por qué es tan importante que él dijese esas palabras?

LM: Bertrand Russell fue un filósofo y un matemático muy importante en Inglaterra, aunque realmente era escocés. Poseía un título nobiliario, era Conde; por lo que pertenecía a la alta burguesía o pequeña nobleza. Era un hombre con gran poder de influencia, conocía a mucha gente y era alguien que sabía en todo momento qué es lo que sucedía ya que se mantenía informado de todas las ideologías que había en aquella época –algo políticamente correcto.
Publicó un libro, El impacto de la ciencia en la sociedad; y aunque fue publicado en 1952, se basaba en las clases que había impartido durante los años 30 en Oxford. Así, las ideas que hay en el libro pertenecen a esa época. De hecho, se remontan al siglo XIX, incluso al siglo XVIII con el Doctor Thomas Malthus quien ya tenía la hipótesis de que la sobrepoblación suponía un grave peligro para la sociedad civil. La educación debería centrarse en anular a las personas de manera que aquellos que recibieron una educación no fuesen capaz durante el resto de sus vidas a pensar o actuar de manera diferente a la que sus educadores les enseñaron. La alimentación, las inyecciones y los mandatos judiciales deberían combinarse durante una larga
época para conseguir el tipo de personalidad y el tipo de creencias que las autoridades consideren oportunas. Así, no habría ningún tipo de crítica hacia los gobiernos y las autoridades.

Ahora, 80 años más tarde, ¿acaso no vemos cómo ocurre esto en muchos aspectos?

RM: Por supuesto, y de hecho, los círculos de influencia en los que él se movía siguen teniendo muchísimo poder una generación o dos más tarde. Si puede explicarnos un poco más todo esto de manera que seamos capaces de ver cómo ha evolucionado este pensamiento y saber un poco más de este movimiento.

LM: De acuerdo. Lo que se lleva a cabo hoy en día es lo que la esa elite poderosa sostuvo en su tiempo: el tipo de alimentación, inyecciones y mandatos judiciales. Todo esto se ha visto implementado como la meta del “Nuevo Orden Mundial”; y cómo no, los científicos y la ciencia suponen un elemento crucial. Sin los científicos, todo esto sería imposible de llevar a cabo.

Francis Crick, quien trabajó con James Watson para descifrar el ADN, tuvo la idea de distribuir medicación en el agua pública para disminuir la tasa de fertilidad. Esto supone una menor tasa de natalidad, lo que forma parte del Programa de Despoblación. El libro del Doctor Gary Glum, titulado Full Diclosure, habla sobre el plan ideado por Francis Crick. Realmente resulta muy chocante escuchar las palabras de Francis Crick. En 1962 intervino en el simposio llamado El hombre y su futuro, llevado a cabo por la Fundación Seva, una compañía farmacéutica. Crick era una figura muy importante en el simposio y entre sus propuestas para el control de la población se encontraba la de añadir una sustancia química, el flúor, a los suministros de agua causando esterilidad en aquellas naciones que él consideraba como “no aptas para tener hijos”.

RM: ¿Se encontraba EEUU entre ellos? Digo esto porque encontramos productos con flúor por todas partes.

LM: Por supuesto. Y, el proyecto del genoma es tan sólo un nombre nuevo para el programa “eugénico”, cuyo nombre se degeneró debido a las muertes que ocasionó y también a la esterilización de ciertos elementos de la población. Estaban los gitanos, los judíos, los negros; todas ellas fueron razas denominadas como “indeseables”. Pero ¿quién tomaba esta decisión? Por supuesto, era la elite del momento. Y ¿quién llevaba a cabo todo esto? Cómo no, los científicos. Cito textualmente las palabras de Crick: Esta aproximación puede ir en contra de la ética cristiana, pero no veo el por qué la gente debe contar con el derecho de tener hijos.
Podemos ser capaces de conseguir buenos resultados en unos 20 ó 30 años si limitamos solamente la reproducción a aquellas parejas genéticamente superiores.

RM: De acuerdo, la esterilidad es realmente un problema. Y parece que es un problema de los países desarrollados ya que contamos con una ciencia avanzada que además se aplica en nuestras sociedades. También sé que existen por otra parte algunas excepciones ya que se han llevado a cabo diferentes experimentos en personas y en mujeres de países del Tercer Mundo. Pero el resultado ha sido la esterilidad, y me gustaría que nos adentrásemos un poco más en esto. ¿Podríamos apartar por un momento el tema del ADN? ya que hay algo muy interesante que usted me comentó la primera vez que la entrevisté y me gustaría volver a hablar sobre ello. Me refiero al proyecto llevado a cabo por las esposas de los propietarios de Google llamado “23 and Me”. ¿Podríamos hablar sobre esto y comentar por qué es un proyecto tan importante? Porque al parecer es un proyecto humanitario apoyado por la gente que paga por el servicio.

LM: Sí. Larry Page y Sergey Brin son los socios cofundadores de Google. Comenzaron con Google antes de acabar sus estudios en la universidad de Stanford, y el propietario de Sun Microsystems fue quien les financió. Ahora Google, Sun Microsystems y Microsoft están trasladando sus sedes centrales a Israel, lo que les pondrá bajo el control de Jacob Rothschild y la elite de la ciudad de Londres.

RM: Esto es cierto, ¿están moviendo todos ellos sus sedes centrales literalmente a Israel?

LM: Sí, lo están haciendo. Sergey Brim y Larry Page se casaron hace poco en el año 2007.
Resulta curioso que los dos hombres de 32 años, con 30.000 millones de dólares cada uno, se casasen con dos mujeres que trabajan con sistemas de información biológicos, en otras palabras genética o eugenesia. Además, Anne Wojcicki trabajó en NIH, el centro de eugenesia del gobierno estadounidense. Luego fue al Wiseman Institute que es el centro de eugenesia de Londres y de las bancas internacionales y más tarde estuvo en la UC San Diego, en el programa de eugenesia de la marina. La marina y la University of California trabajan conjuntamente y esta universidad es un arma de destrucción masiva. Es la principal arma de destrucción masiva de las bancas internacionales en Wall Street y en Londres.

RM: ¿Qué había tras todo esto?

LM: Tras todo esto se encontraba el Proyecto Manhattan en la Segunda Guerra Mundial.
Desarrollaron las bombas atómicas, un prototipo del agente naranja, cuyo objetivo era la despoblación; y el uranio empobrecido. Todas ellas son armas de gas venenoso y radioactivo.

RM: ¿Todo esto fue llevado a cabo en la University of California?

LM: Todo esto. Bueno, el Proyecto Manhattan comenzó en la UC Berkeley.

RM: Sí.

LM: La University of California ha disfrutado de contratos de gestión durante 62 años para los laboratorios de armas nucleares.

RM: De acuerdo.

LM: Comencé a investigar todo esto y a preguntarme por qué; y descubrí que el primer presidente de la University of California formaba parte de la sociedad secreta de Yale, Skull and Bones. Esta sociedad es la elite de EEUU. Su nombre era Gillman y estaba muy interesado en la ciencia. Hacia 1860 afirmó que la ciencia era esencial para que la elite de la época lograse mantener el control y el poder.

RM: Vale, así que esta es la historia. Volvamos a Google, bueno, más concretamente al
proyecto de “23 and Me” y a las esposas de Google.

LM: Bien, Anne Wojcicki creó una nueva compañía llamada “23 and Me”; en nuestro ADN existen 23 parejas de cromosomas. Cuando se casó con Sergey Brin, recibió millones de dólares, no sólo de Google, sino también de otras compañías capitalistas en Silicon Valley.
Todo esto hizo que su compañía avanzase. Lo que hace ésta es recoger ADN de personas en Internet voluntariamente. Éstas les pagan para que analicen su ADN y que les sugieran quiénes son las mejores parejas para casarse, basándose en consideraciones genéticas a partir del ADN.
Esto es alarmante porque ni tú ni yo entregaríamos de manera voluntaria nuestro ADN ya que es una información muy íntima sobre nosotros. Y realmente no necesitan nuestro ADN para saber quiénes somos, porque si consiguen el ADN de un miembro de tu familia, consiguen el de toda nuestra familia.

RM: ¿Qué repercusiones tiene todo esto desde tu punto de vista? La empresa es
relativamente nueva.

LM: La mayor repercusión es que Google estará bajo el control directo de los banqueros de Londres a través de Jacob Rothschild una vez que se traslade a Israel. Esto significa que los banqueros internacionales utilizarán las bioarmas para unas razas determinadas. Éstas se están investigando en los laboratorios de EEUU y también en otros países, para eliminar aquellas razas que ellos consideran que son “indeseables”. Y no nos referimos a los gitanos, a los mexicanos u otros pueblos indígenas. Están dispuestos a eliminar a pensadores y a otras figuras que puedan ejercer su influencia en la población. De hecho, ya han comenzado a
seleccionar y a matar a unas 50.000 personas al año en Inglaterra con microondas y otras tecnologías exóticas. El Juicio Final ya ha comenzado.

RM: Ya existen precedentes de esto. Todo el mundo conoce el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS): todo lo que ocurrió con la gripe asiática y sus consecuencias en Canadá. ¿Por qué no nos da más ejemplos de todo esto? Sus alcances, donde se han dado virus diseñados específicamente para un genotipo, si hay otros como el SRAS. ¿O fue algo aislado?

LM: Estoy intentando recordar algunos ejemplos. Bueno, no es exactamente una bioarma pero sabemos que científicos americanos y otros expertos médicos visitaron reservas indias hace unos 20 años. Les dijeron a los indios que estaban recogiendo muestras de ADN para ayudarles a combatir la diabetes y les pidieron permiso para tomarles muestras de saliva. Si tomas un poco de saliva de cualquier persona entonces tienes su ADN. La saliva la puedes conseguir incluso del tenedor que haya sido utilizado en un restaurante. Bueno, pues en algunas tribus indias americanas, ahora el 80% de las mujeres son estériles.

RM: ¿Cómo se relaciona esto con las muestras de ADN que consiguieron de la saliva de los indios? ¿Qué les dieron o qué sucedió para que el 80% de las mujeres sean estériles?

LM: Sabemos que la población de las tribus indias americanas está disminuyendo cada vez más. Y también tenemos conocimiento de que los curanderos de estas tribus, que utilizan medicinas tradicionales, están siendo asesinados. He oído sobre un caso en el que 8 ó 10 curanderos de un poblado indio murieron, todos ellos, con una semana de diferencia. En Hawái, el alto sacerdocio hawaiano me informó de que sus curanderos nativos también están muriendo muy rápido. Así, el hecho de que se estén utilizando bioarmas u otros tipos de tecnologías exóticas en estos pueblos no es seguro. Sin embargo, lo que sí está claro es que existen ambas tecnologías y que se pueden utilizar donde se quiera.

RM: ¿Y qué me puede contar sobre las vacunas?

LM: Las vacunas son lo mismo. Una vez entrevisté a una mujer negra de Sudáfrica y me dijo que ella y las mujeres de su familia habían tenido muchos hijos y que no habían tenido problemas para quedarse embarazadas. Me comentó que cuando ella y sus amigas habían ido al hospital para dar a luz por primera vez, no les permitieron abandonarlo hasta que les pusieron una inyección. Me dijo que no les querían decir lo que era la inyección, pero que no les dejarían irse hasta que se la pusiesen. Ninguna de las mujeres ha vuelto a dar a luz a un niño vivo. Lo que les dieron, vacuna o agente químico, las hizo alérgicas a su propio óvulo fertilizado. Así, ninguna volvería a tener un bebé. También me habló sobre el hecho de que en esos hospitales sudafricanos, aunque los padres no tengan el sida, los recién nacidos vuelven a casa siendo seropositivos.
También un boina verde de operaciones especiales fue enviado a una misión especial a Sudáfrica. El ejército norteamericano estaba acompañando a médicos de la ONU y de la OMS a Sudáfrica para tratar un brote de una epidemia o de algo parecido al ántrax. Me dijo que cuando llegaron, la zona estaba en cuarentena. Esta zona componía el centro de la resistencia al apartheid. Cuando observó el área no había indicios de ningún brote de epidemia, era algo obvio. Así que comenzó a preguntar a los médicos la verdadera razón de su presencia allí.
Finalmente, un médico finlandés le dijo que no, que no había ningún brote de epidemia alli.
Simplemente que iban a vacunar a toda esas personas y que en 12 años estarían todos muertos. Así fue como introdujeron el sida.

RM: ¿En qué año sucedió esto?

LM: En la década de los años 70. El Club de Roma hizo una propuesta de un agente parecido al sida como medida para la despoblación en 1974. Se llevó al Congreso en un proyecto de ley que le proporcionaba al ejército los fondos para desarrollar este agente en Fort Dietrich. La vacuna del sida y el agente que origina la enfermedad fue diseñado en un laboratorio de Phoenix, Arizona, y llevado a África.

RM: Bien, y podemos seguramente ver esa historia aquí. Es decir, en África.

LM: Sí, en África.

RM: Hubo varios intentos que se llevaron a cabo en la población asiática con diferentes virus.

LM: Así es.

RM: Ahora tenemos otro pequeño fenómeno bastante interesante llamado “vacuna contra
el VPH”. ¿Qué sabe sobre esto o acaso puede compartir con nosotros datos que haya
descubierto de cómo afecta esta vacuna a las niñas?

LM: Para comenzar, ¿por qué administrarías una vacuna a unas niñas que tienen de 10 a 12 años, es decir, antes de que comiencen su pubertad? Todavía no han alcanzado esa etapa.
¿Por qué se la administrarías a niñas que ni siquiera son sexualmente activas? Tendría muchísimo más sentido que se vacunasen una vez fuesen sexualmente activas. Comencé a pensar en seguida que esta vacuna pudiese ser un agente para volver estériles a estas mujeres.
No tiene sentido. A veces incluso hace que caigan enfermas, resultado de una reacción a la vacuna.

RM: Sí.


LM: Realmente no se ha probado de manera adecuada. ¿Por qué tanta prisa? Me gustaría hablar sobre un extracto del libro de Bertrand Russell, El Impacto de la ciencia en la sociedad, publicado en 1952. En el libro decía que los nazis eran más científicos que los gobernadores de Rusia. Si hubiesen sobrevivido probablemente se habrían preocupado por llevar a cabo una educación más científica. Cualquier nación que adopte esto conseguirá grandes ventajas militares en tan solo una generación. El sistema será algo así: salvo la aristocracia, todos excepto un 5% de hombres y un 30% de mujeres serán estériles. Se espera que el 30% de las mujeres pasen su vida desde los 18 hasta los 40 años teniendo hijos para asegurar que haya nuevas generaciones. En general, se preferirá la inseminación artificial al método natural.
Estas son las propias palabras de Bertrand Russell. Algunos médicos y otros expertos me han comentado que la “reproducción salvaje” no será un resultado deseado en el futuro. Ya tenemos grandes problemas de esterilidad en hombres y mujeres. También se habla de que en un futuro cercano el único método por el que la gente podrá tener hijos será yendo al hospital.

RM: ¿Por qué seremos estériles?

LM: Hace 20 años, en la década de los 80, el 15% del esperma masculino tenía ADN dañado y el 85% era normal. Ahora se han invertido las tornas. Tan sólo el 20% del esperma es normal hoy en día. El resto es ADN dañado. Está tan dañado que en conferencias científicas, donde se reúnen expertos de todo el mundo, se ha dado la voz de alarma y se han hecho comentarios públicamente en los que se habla de los problemas del esperma. Es muy débil; no tiene capacidad de movimiento; no puede llegar hasta el óvulo; y por supuesto, el ADN está dañado.
Cuando pones ADN dañado en un óvulo o en un espematozoide para formar la primera célula de un nuevo ser vivo, todas las células tienen su ADN dañado. Así, se pasa a las futuras generaciones y nunca llega a repararse por sí mismo.
Este es un experimento científico llevado a cabo por gente inconsciente, con un resultado desconocido. Se trata de dañar y de cambiar el genoma humano de todo el planeta, el cual ha estado en constante evolución durante 4.500 años. No puedes tocar una parte y dañarla sin dañarlo todo porque el genoma es interdependiente y se organiza en un ritmo sincopado. Si un bailarín se tropieza y se cae, la pista de baile será un desastre.

RM: Tenemos a bailarines por todo el mundo que se tropiezan y que se caen. Parece como si viniese de todas las direcciones, y parece que todo apunta a un sistema inmune en masa y también a una débil habilidad para reproducirse. Continuemos con la conversación sobre la vacuna del VPH para las niñas, que ha sido ampliamente debatida debido a la posibilidad de desarrollar cáncer cervical según diversos estudios. Sin embargo, ninguno de éstos habla de la posibilidad de volver estéril a la persona. ¿Hasta qué punto está bien aconsejar a los jóvenes que se pongan esta vacuna cervical? ¿Qué ocurre con esto?

LM: Bien, como ves, cuanto más tiempo pasa más extraño se vuelve. Y realmente confirma algunas sospechas anteriores, no sólo por mi parte, sino por otras personas que sostienen que el verdadero fin es esterilizar a las personas.
Los médicos han informado de gran cantidad de casos de cáncer de boca y de garganta en los soldados que estuvieron de servicio en Iraq y Afganistán a comienzos del verano de 2007.


Realmente es algo muy difícil de tratar. Ahora, lo que es realmente extraño es que el Gobierno de EEUU afirma que estos soldados han practicado sexo oral.

RM: ¿Y esa es la causa por la que han desarrollado un cáncer bucal?

LM: Y esa es la razón por la que han desarrollado un cáncer bucal o de garganta maligno. Así que por eso ahora quieren vacunar a todas esos hombres también. Bien, estoy segura de que los jóvenes que son los verdaderos objetivos de estas vacunas; todo esto tiene que ver con las razas étnicas ¡y esto es realmente algo preocupante!

RM: ¡Sí!

LM: Sin embargo, el cáncer de boca o de garganta se ha detectado desde 1993 en un animal muy interesante de Tasmania, el demonio de Tasmania. Es un pequeño marsupial que se parece a una zarigüeya. La causa de que la mitad de la población del demonio de Tasmania haya sido exterminada es el cáncer de boca o de garganta.

RM: ¿Y qué tiene todo esto en común?

LM: Lo que tiene todo esto en común es el uranio. Los soldados con cáncer de boca o de garganta han sido intoxicados y se han visto expuestos en esta zona de Afganistán y de Iraq a polvo de uranio empobrecido y a las nanopartículas. A pesar de la gran distancia que separa estas dos regiones, este polvo está por todo el mundo ya que se mueve con gran facilidad. He estado investigando sobre las corrientes de aire y sus patrones en el hemisferio sur y he descubierto que las minas de uranio se han incrementado de un 50% a un 100% en Australia en 1993. También están las fábricas de uranio, en las que se lleva a cabo un proceso muy contaminante ya que se muele el mineral y el polvo se queda en el aire. La actividad de las fábricas también se está viendo incrementada de un 50% a un 100%. Así, se está aumentando hasta cuatro veces la cantidad de uranio en el aire. Las corrientes de aire llevan este material hasta Tasmania y Nueva Zelanda. Los pobres demonios de Tasmania mueren en unos dos meses. Los cánceres de los que hemos hablado son malignos y las nanopartículas del uranio se encuentran en sus hocicos, que son utilizados para escarbar en busca de comida y beber agua.

RM: Todo esto está relacionado con la estirilidad, ¿no? Háblenos de esto.

LM: ¡Ay Dios mío! La radiación provoca grandes problemas de fertilidad. No sólo daña el ADN del óvulo o del espermatozoide, sino que también deja estériles a hombres y mujeres. Es un hecho global y esto es debido a un hecho medioambiental. Lo único que ha sido realmente prolífico desde 1945 en la atmósfera global ha sido la tecnología nuclear.

RM: Sí.

LM: Era una prueba atmosférica; las bombas atómicas y las bombas de hidrógeno contenían mucho más uranio que plutonio. La carga de plutonio era tan sólo de 20 libras (poco más de 9kg). Alrededor de esa carga había miles de libras de uranio empobrecido. Todo este material se evapora en una explosión termonuclear. Cuando la prueba atmosférica concluyó en 1963, las emisiones de las centrales nucleares reemplazaron aquella radiación que había sido parada y después, en 1991, las armas de uranio empobrecido se introdujeron en el campo de batalla.
El impacto global queda claramente reflejado en datos que he recogido de diversos gobiernos de todo el mundo. La consecuencia de todo esto es la contaminación global de uranio empobrecido combinado con otras tecnologías nucleares y con vacunas. Todo esto está aumentando la tasa de mortalidad por lo que se está acortando la esperanza de vida de nuestros mayores. En algunos países se ha reducido hasta 15 años. También se está reduciendo la tasa de natalidad debido a la esterilidad.

RM: De acuerdo.

LM: Queda reflejado de manera clara en los datos que he recogido a lo largo de todo el mundo: Japón, Hawái, EEUU y en países europeos. Rusia, Japón y Alemania poseen ahora una tasa de mortalidad que supera a la tasa de natalidad. En otras palabras, su población está en decadencia.

RM: Y el uranio empobrecido está siendo utilizado con objetivos muy marcados. Hoy por hoy se lanzan bombas con este material contra la población de Iraq para volverla estéril; y en el proceso, no sólo mueren, sino que también se daña su ADN. Pero además, nuestros soldados están trayendo esto a casa, algo de lo que ya estuvimos hablando en nuestra última entrevista. Y de nuevo hay algo más que podría causar estragos en la salud de algunas poblaciones locales. Y esta vez no hay ningún objetivo étnico porque es algo que se va a llevar a cabo en agosto o septiembre de 2008 en la Bahía de San Francisco. Se va a proceder a fumigarla con un pesticida, algo inconcebible porque podría tener efectos devastadores.
Este hecho ya tiene un precedente en la ciudad de Santa Cruz y me preocupan varias cosas.
¿Acaso van a continuar con todo esto antes de que se elaboren informes sobre el impacto medioambiental que puede tener?

LM: Así es.

RM: Y ya hay evidencias del impacto que ha tenido este pesticida en otras poblaciones. Es más, parece que si dejásemos a esta pequeña polilla en la zona, que de alguna manera vino de Australia, no habría ninguna consecuencia devastadora. Cuéntanos qué es lo que ocurre con la pequeña polilla marrón.

LM: ¿Podría comentar una cosa antes?

RM: Por supuesto.

LM: Lo que quiero comentar es que estos banqueros londinenses están despoblando también la población israelí. Dos años antes del ataque israelí de 2006 a Líbano, planeado desde hacía años, los EEUU ya habían transportado bombas de uranio empobrecido a Israel. Cuando comenzó el ataque supe que estaban utilizando este tipo de bombas y que estaban bombardeando Líbano de manera extensiva y sistemática. Envié un artículo a la prensa mundial advirtiendo de que tan pronto como comenzase a llover en Israel, hacia el mes de octubre, en unos meses tendríamos conocimiento de una epidemia de diabetes en Israel ya que el uranio empobrecido llegaría a través de las corrientes de aire en una media hora. La zona del norte de Israel, muy montañosa, es limítrofe con Líbano y como era de esperar, en diciembre aparecieron los primeros artículos de prensa comentando la aparición de un gran número de casos de diabetes infantil. Todo esto relacionado con las lluvias. Sabemos en todo el mundo que aparecen nuevos casos de diabetes cuando comienza el período de lluvias. La lluvia limpia el aire de partículas radioactivas que van a parar a la piel de las personas, al agua que bebemos y a la comida. Y lo que es aún peor, esto es horrible, se analizaron las zonas bombardeadas en el laboratorio de radiación británico de Harwell. Se encontró que en los cráteres había deuterio, un componente usado en armas nucleares; y altos niveles de uranio 235, extraído del uranio empobrecido. También se encontraron altos niveles de radiación cuando se monitoreó la zona durante un par de meses. En las tres primeras semanas los altos niveles de radiación descendieron rápidamente. Todas estas son las marcas de la cuarta generación de armas nucleares. Eran armas de fusión, o un nuevo tipo de armas de fisión. No lo sabemos a ciencia cierta, pero probablemente fuesen de fusión. Todo esto ha ocasionado la enfermedad impuesta a la población israelí. Lo que quiero decir con esto es que la religión no ha tenido nada que ver con esto.

RM: De acuerdo. En ese sentido, los que mandan son igual de criminales.

LM: Asesinos, diría yo.

RM: Exactamente.

LM: Y, quizás están despoblando Israel para llevarse allí a las grandes empresas y para convertirlo en uno de los nuevos centros de gobierno mundial. Esto es lo que sospecho que está pasando. La radiación no respeta límites, ni clases sociales, ni religiones.

RM: Sí.

LM: Volvamos a la polilla.

RM: Sí, a la polilla marrón.

LM: Sí. El Ministro de Agricultura y Alimentación, el señor Kawamura, apareció el 21 de febrero en el Ayuntamiento de Bekerley. Trajo consigo a tres personas relacionadas con el servicio sanitario, a un médico, a un experto en pesticidas y a un toxicólogo. En la charla que mantuvieron, con una presentación, con preguntas y respuestas de los miembros del ayuntamiento; el ministro Kawamura anunció que la polilla marrón había estado en California durante los últimos diez años. Nunca se ha probado que sea perjudicial para la agricultura. El pesticida que se utilizó en Santa Cruz no dio resultado durante los dos años que se intentó erradicar la polilla marrón de la manzana y no hay estudios realizados sobre las consecuencias de este pesticida en nuestra salud. El Ministro también aseguró que comenzarían a fumigar la zona de la Bahía en agosto de 2008 y que esto se llevaría a cabo durante un período de cinco años. El informe sobre el impacto medioambiental no estaría terminado hasta finales del 2008.
Cuando los miembros del Ayuntamiento y algunos ciudadanos comenzaron a hacer algunos comentarios, se levantó alguna que otra polémica. Dijeron que 600 personas habían caído enfermas en Santa Cruz. Un día después de fumigar la ciudad, la abstención en los colegios fue de un 100% debido a que los niños cayeron enfermos. Algunas personas se tuvieron que ir de Santa Cruz, estaban demasiado enfermas para permanecer allí mientras se fumigaba. Y el señor Kawamura dijo que eso era información obtenida de Internet y que eran enfermos mentales o que tenían algún tipo de estrés u otros problemas; pero que no era a causa del pesticida. Simplemente tenían problemas mentales. Uno de los miembros del Ayuntamiento dijo: “Bueno, miles de gatos murieron a causa del pesticida durante el período en el que se llevó a cabo la fumigación, ¿también tenían estos gatos problemas mentales?”

RM: ¡Vaya! ¡Esa es una buena!

LM: Era bastante obvio, no sólo por su testimonio en el Ayuntamiento de Berkeley, sino por otras visitas que realizó en otras ciudades de la Bahía, por las respuestas que obtuvo en estas ciudades y por los miles de ciudadanos preocupados; era bastante obvio, repito, que las úncas personas que estaban a favor de fumigar la Bahía eran cinco: el señor Kawamura, Ministro de Alimentación y de Agricultura; los tres especialistas que llevó consigo y el Gobernador Schwarzenegger. Sabemos que éste último fue designado Gobernador por Jacob Rothschild en Londres. Y la economía del Estado de California es la séptima economía mundial, y California no tiene deudas. Los banqueros londinenses sienten una gran envidia por la riqueza de California, por lo que Rothschild puso como Gobernador a alguien que llevase a cabo programas favorables o deseados por los banqueros de Londres.

RM: ¿Por qué es este programa de fumigación favorable para ellos?

LM: En primer lugar, la Bahía de San Francisco, ¿recuerda el problema con el apartheid en Sudáfrica y la introducción del sida? La zona de la Bahía de San Francisco es el centro más activista en EEUU. Hay más de 1000 organizaciones activistas. Además, es el centro en contra de la guerra más importante, más progresista y más liberal de EEUU.

RM: Esto es verdad. En la zona de la Bahía se encuentran muchas comunidades extremadamente liberales y progresistas.

LM: ¿Y cuál es el nombre del pesticida?

RM: Ah, sí. Se llama Check Mate, Jaque Mate en español.

LM: Se llama Jaque Mate o Check Point, en español Punto de Control.

RM: Sí.

LM: ¿No parece que hay algo más detrás del nombre?

RM: Sí, es enigmático.

LM: Muy enigmático.

RM: ¿Y qué hay del ADN? ¿Hay algún estudio sobre cómo afecta al ADN?

LM: No se han realizado estudios sobre los efectos del pesticida en la gente de Santa Cruz, pero un pediatra que estuvo en la reunión que tuvo lugar en el Ayuntamiento de Berkeley afirmó que los bebés que se vieron expuestos a las feromonas químicas del pesticida durante los meses de gestación nacieron con micropenes, en otras palabras, penes pequeños o deformes. Dado que el pesticida está compuesto de feromonas, una hormona, es una molécula señalizadora; lo que se pretende es que las polillas macho no sean capaces de aparearse con las polillas hembra. Potencialmente, pueden tener el mismo efecto en los seres humanos. Son moléculas señalizadoras y sabemos que a causa de los pesticidas y de la radiación que han contaminado el río Columbia, en Washington, en la población de peces cada vez hay más hembras que machos. Esto también ocurre con las nutrias de río; los machos ya no son capaces de aparearse con las hembras. No saben qué hacer. Sabemos que en las zonas de Everglades, Florida, contaminadas por algunos pesticidas y otras sustancias químicas agrícolas, los caimanes tampoco saben cómo aparearse con las hembras. Así, sabemos que estas moléculas señalizadoras tienen además efectos en otros animales, y obviamente, también en los seres humanos.

RM: A ver si conseguimos relacionar todo esto. Nuestro ADN se está viendo afectado por una serie de aspectos. Hemos hablado de la radiación, hemos hablado también del potencial de algunos pesticidas hace un momento, existe una organización que puede recoger la información del ADN de manera voluntaria… Así, estos agentes específicos pueden ser creados para tener como objetivo un acervo genético en particular y crear virus para éste.
Todo esto es posible si quienes lo desean colaboran con la comunidad científica. También tenemos estelas químicas en el aire.

LM: Así es. Y este es otro aspecto del programa de pesticida, porque las estelas químicas se llevaron a cabo al mismo tiempo que se fumigaba la zona de Santa Cruz con el pesticida.
Ahora, ¿por qué estarían rociando partículas de metal con plásticos u otros componentes, las estelas químicas, en Santa Cruz, al mismo tiempo que se llevaba a cabo la fumigación con el pesticida?

La respuesta es que cuando fui inspectora medioambiental de Berkeley durante ocho años, la University of California y el Laboratorio Lawrence Berkeley venían cada vez que querían llevar a cabo un nuevo proyecto. Cuando vinieron para comentarnos el proyecto de la fundición de materiales nanotecnológicos, una instalación de nanotecnología que querían construir en el Laboratorio Lawrence Berkeley, al lado del campus de Berkeley; les pregunté si está investigación sobre nanotecnología sería utilizada para el desarrollo de armas nucleares. Tuve que preguntar esto porque Berkeley es una zona en la que no hay armas nucleares. Ellos me aseguraron que no, pero de alguna manera, la conversación terminó tratando de las armas binarias. Y pregunté que qué era un arma binaria. Me dijeron que son armas biológicas que tienen dos componentes, incluso tres. Cuando el primer elemento es introducido no pasa nada, no hay ningún daño. La cosa está cuando se introduce el segundo ya que estos dos componentes interactúan sinérgicamente y se vuelven muy tóxicos e incluso letales. Y yo acababa de asistir a una conferencia en Bekerley sobre pesticidas. Esta tiene lugar una vez al año y fue muy interesante porque uno de los conferenciantes dijo que la luz solar puede interactuar con los pesticidas u otros componentes e incrementar su letalidad o desencadenar la acción química de estos agentes. Otra cosa es que este pesticida viene en cápsulas diminutas, del tamaño de un micrón, algo más grande que las nanopartículas. Pero estas cápsulas diminutas han dejado un residuo horrible después de que el pesticida fuese liberado y se dispersase en el aire. El residuo ha contaminado los canales, los riachuelos, los ríos e incluso la costa de Santa Cruz. Esto ha ocurrido en tan sólo dos años de fumigación.

RM: Y quieren fumigar durante cinco años.

LM: Al menos durante cinco años.


RM: Por lo que el hecho de que este pesticida no tiene ningún efecto en la polilla marrón de la manzana es evidente, pero lo que es muchísimo más sospechoso es que ni siquiera tengan un informe medioambiental antes de comenzar con el proyecto.

LM: Así es.

RM: Por lo que sé, y es algo que va a pasar dentro de muy poco, el Ayuntamiento de Berkeley va a aunar los votos de protesta. Esperemos que un abogado o un equipo de abogados se reúnan para luchar contra el Gobierno acerca de este programa de fumigación porque al parecer todas las comunidades de por aquí están indignadas.

LM: Todas las comunidades están escandalizadas. Como dije, solo hay cinco personas que estén a favor y éstas se encuentran en Sacramento, donde no se verán expuestos al pesticida.

RM: Claro.

LM: Ah, y luego hubo un miembro del Ayuntamiento que le preguntó al médico que venía con ellos si estaría dispuesto a permitir que sus hijos fuesen fumigados con el pesticida. El médico no le pudo dar una contestación clara, no contestaría de manera directa la pregunta, decidió eludirla.

RM: Eso también es algo sospechoso, sí.

LM: Y aún hay más. El Ministerio de Agricultura y Alimentación dijo que los especialistas a quienes habían pedido opinión sobre el programa del pesticida eran de Tasmania, Nueva Zelanda y Australia. Ellos no están fumigando esas zonas porque la polilla no es un peligro para la agricultura. Esto me trajo una pregunta a la mente: ¿por qué iban a pedir que les aconsejasen expertos en un programa de pesticidas que ni siquiera lo han utilizado allí?

RM: Interesante.

LM: De hecho, la polilla es autóctona en Tasmania y en Nueva Zelanda y en Australia hay
depredadores naturales.

RM: Sí.

LM: Así que lo que están haciendo es atacar nuestros sistemas inmunitarios con contaminación de uranio empobrecido a nivel mundial. Atacan nuestra fertilidad, incrementan las tasas de mortalidad, bajan las de natalidad y localmente utilizan vacunas para volvernos estériles.
También utilizan pesticidas y otros agentes químicos combinándolos con otros componentes para reaccionar de una manera desconocida. Creo que la mayoría de los ciudadanos que estuvieron en la reunión que tuvo lugar en el Ayuntamiento y que han escrito artículos a periódicos han llamado a todo esto “el ataque de una guerra biológica en la Bahía”. Creo que la gente ha comprendido exactamente lo que es.

RM: En Sedona, Arizona, los incidentes con las estelas químicas del aire han sido numerosos a lo largo de más de seis años y una de las consecuencias es que la gente está cansada, tienen infecciones respiratorias, problemas para irse de la región. Me di cuenta de que esto se ha estandarizado en la mayoría de las ciudades, incluyendo en Europa y concretamente en Reino Unido. Hace poco entrevistamos a Stephen Lewis, el fundador del Programa AIM, que investiga algunas enfermedades. Dijo que, casi sin excepción, cada nuevo virus que surge hoy día es obra del ser humano. A mí me resulta evidente que nos están atacando con el objetivo de debilitar nuestro sistema inmunitario y nuestro objetivo prioritario debería ser protegerlo.

LM: Lo que también es muy interesante es que, una vez pasada la Segunda Guerra Mundial, uno de los oficiales nazis que llevaron a cabo los programas militares dijo que las bombas y los militares son un desastre y que resultan muy caros si los comparamos con unos gérmenes que pueden realizar el mismo trabajo. Es mucho más barato.

RM: Es mucho más barato y…

LM: Y pueden hacerse ricos vendiendo fármacos. Las mismas personas que toman las decisiones para desarrollar estas armas e ir a la guerra son las dueñas de las compañías farmacéuticas por lo que están haciendo mucho dinero. En los países del Tercer Mundo, la gente que no se puede permitir estos fármacos simplemente muere. Esto es la despoblación.

RM: Gracias Leuren.

LM: Ah, ¡y no soy ninguna polilla!

RM: ¡Ni yo tampoco!

NOTA: El programa que se iba a llevar a cabo para fumigar la Bahía de San Francisco ha sido retrasado un año debido a las protestas de los gobiernos locales. Mientras tanto, el mejor consejo es que permanezcan atentos cuando se tomen decisiones con repercusiones en su salud y en la de sus hijos. Nuestro instinto se está volviendo importante en este campo de batalla. Hasta la próxima, gracias por ver CMN.



EJERCICIO DE AUTOMOTIVACION (PNL)


Este es un ejercicio sencillo y tremendamente útil. Para hacerlo realmente efectivo lee varias veces el texto, antes de realizar el ejercicio, para que te familiarices con el contenido, la secuencia y los términos.
Búscate a alguien de tu confianza para que te lo lea y te guía, o lo grabas en un cassette.
Es importante usar una voz muy suave.
Asegúrate que no habrá distracciones ni interrupciones. Adopta un posición muy cómoda, la más cómoda posible (vale estar acostado o reclinado). No debes tener nada en la manos. Preferible si no cruzas piernas ni brazos.
Cierra los ojos y respira con suavidad.
Leer el texto tal cual está escrito. No introduzcas cambios ni modificaciones, no agregues cosas "de tu propia cosecha".
Deja pausas, para que puedas responder a la guía.

AUTO-MOTIVACION - PARTE 1
1. Piensa en una tarea o una actividad que sea realmente atractiva, motivante para ti, cuando la haces. Imagina que estás viendo la película de esa actividad. Nota las cualidades de la imagen al pensar en esa tarea: la escena, la iluminación, el sonido, los movimientos. Observa una imagen rica, con muchos detalles... OK "apaga el proyector".
2. Descansa y mira a tu alrededor, respira tranquilo.
3. Ahora piensa en algo que no te despierta ningún interés: Nota lo que se siente pensar en algo que te es totalmente indiferente. De nuevo mira la imagen y sus cualidades... OK, apaga la imagen.
4. Descansa y mira a tu alrededor, respira tranquilo.
5. Haz una comparación entre las dos "películas" y nota las diferencias que encontraste en las cualidades de las imágenes: Iluminación, brillo, colores, tamaño, distancia, ubicación, sonidos, sensaciones, etc.
6. Escribe tu propia lista para que tengas lo elementos que tu mente (tu cerebro) utiliza para indicarte que algo es valioso y te motiva. Estas serán tus claves de motivación.
Toma ahora una imagen cualquiera de una experiencia agradable, placentera, que hayas tenido. Vas a hacer el siguiente juego con esa imagen:
Cambia las características visuales, es decir, aumenta o disminuye: Colores/blanco y negro, iluminación, brillo, contraste, foco (nitidez), detalle, tamaño, distancia, si la imagen tienen borde o no, ubicación (arriba, abajo, al frente, etc.), se mueve o está quieta, proporción. Quédate con aquellos cambios que te parezcan más atractivos, más agradables, más motivantes.
Haz lo mismo con las características auditivas: Fuente (origen) del sonido, tonalidad (aguda, grave), sonido monótono o melodioso, volumen, ritmo (rápido, lento), duración (sonido continuo o intermitente), mono o estéreo.
Y ahora con las características kinestésicas (sensaciones, sentimientos): Calidad de la sensación, intensidad, ubicación, velocidad, duración.
Quédate con la combinación de características que te resultó más atractiva y motivante (anótalas). La vas a usar después.

AUTO-MOTIVACION - PARTE 2
1. Piensa en algo que tu sabes que para ti es valioso hacerlo, pero te resulta difícil o cuesta arriba, hacerlo.
2. Concéntrate y pregunta a todas tus partes internas, si existe alguna objeción a cumplir con esa tarea. Se sensible a esas objeciones (de haberlas). Si no puedes satisfacer la objeción con comodidad, ajusta (o cambia) la tarea de manera que no existan objeciones.
3. Piensa en las consecuencias de hacer la tarea, no en el trabajo de hacerla. Piensa en los beneficios que obtendrás una vez que esté completada. Piensa en tu ganancia.
4. Ahora, usa la lista de elementos que encontraste en el ejercicio anterior, los que anotaste. Recuerda que son los más atractivos y motivantes. Usalos para cambiar lo que piensas acerca de tener esa tarea hecha, completada. Ponle a la tarea completada los elementos visuales, auditivos y kinestésicos que anotaste. Continúa haciendo esto hasta que te sientas fuertemente atraído, motivado, a realizar esa tarea.

AUTO-MOTIVACION - PARTE 3
1. Toma una posición cómoda. Dirige tu mirada hacia la derecha, algo hacia arriba. Imagina que ves a una persona igual a ti, a corta distancia. Este "otro tu" hará el ejercicio, mientras tu lo observas. Solamente cuando esté completamente satisfecho con el proceso, será que las habilidades se integrarán a ti. Para asegurarte de que así será, quizás te gustaría imaginar que estás metido dentro de una burbuja de plexiglás, para que realmente estés separado de las actividades que va a hacer tu otro yo.
2. Escoge algo que tu quieres ser capaz de motivarte a hacerlo. Para este ejercicio, escoge algo muy simple, como limpiar tu cuarto, o acomodar tu closet. Algo que tu no disfrutas haciéndolo, pero deseas mucho que sea completado, debido a los beneficios que obtendrás como resultado.
3. Observa a tu otro yo y mira lo que se verá cuando la tarea haya sido realizada, incluyendo las consecuencias positivas, lo beneficios directos e inmediatos y los futuros.
4. Ahora, mira a ese "otro tu" haciendo la tarea con facilidad. Mientras el "otro tu" la hace, se mantiene mirando la imagen de la tarea terminada y se siente bien como respuesta a verla totalmente completada. Nota como la voz interna del "otro tu" es estimulante y te recuerda las recompensas futuras y lo que hasta el momento has logrado con respecto al objetivo. Finalmente, ve a "otro tu" encantado de haber terminado y disfrutando de la recompensa obtenida por una tarea que ya se completó.
5. Si lo que ves no te satisface por completo, deja que una suave neblina cubra por un momento la imagen, mientras tu inconsciente hace los ajustes que sean apropiados. En unos segundos, cuando la neblina se quite, verás los ajustes, que serán satisfactorios para ti (pausa…).
6. Ahora que tienes la completa satisfacción, permite que la burbuja de plexiglás desaparezca. Toma la imagen del otro tu que tiene todos esos aprendizajes y deslízala hacia ti. Puedes, si te resulta cómodo, extender tus brazos, tomar la imagen, traerla hacia ti, e integrarla contigo. Algunas personas sienten un estremecimiento (o se "erizan") o una liberación de energía, al hacer esto.
7. Finalmente, tómate un momento adicional para que pienses cuándo será la próxima ocasión en la que tendrás que realizar la tarea para a cual te acabas de auto-motivar a completarla.

    


 


LA QUINTA DISCIPLINA: CAPITULO 5 UN CAMBIO DE ENFOQUE VER EL MUNDO DE NUEVO


Por alguna razón, a todos nos gusta armar un rompecabezas, nos gusta ver surgir la imagen de la totalidad.  Para apreciar la belleza de una persona, una flor o un poema, debemos ver la totalidad.  Es interesante señalar que las palabras inglesas whole (“entero”, “totalidad”) y health (“salud”) derivan de la misma raíz (el inglés antiguo hal, presente en la palabra hale, “sano”).  No es sorprendente que la poca salud de nuestro mundo actual guarde una proporción directa con nuestra incapacidad para verlo como una totalidad.
   
    El pensamiento sistémico es una disciplina para ver totalidades.  Es un marco para ver interrelaciones en vez de cosas, para ver patrones de cambio en vez de “instantáneas” estáticas.  Es un conjunto de principios generales destilados a lo largo del siglo veinte, y abarca campos tan diversos como las ciencias físicas y sociales, la ingeniería y la administración de empresas.  También es un conjunto de herramientas y técnicas específicas que se origina en dos ramificaciones: el concepto de “realimentación” de la cibernética y la teoría del “servomecanismo”, procedente de la ingeniería, que se remonta al siglo diecinueve.  Durante los últimos treinta años, estas herramientas se han aplicado para comprender una amplia gama de sistemas empresariales, urbanos, regionales, económicos, políticos, ecológicos e incluso fisiológicos.   El pensamiento sistémico es también una sensibilidad hacia las interconexiones sutiles que confieren a los sistemas vivientes su carácter singular.
   
    Hoy el pensamiento sistémico se necesita más que nunca porque la complejidad nos abruma.  Quizá por primera vez en la historia, la humanidad tiene capacidad para crear más información de la que nadie puede absorber, para alentar mayor interdependencia de la que nadie puede administrar y para impulsar el cambio con una celeridad que nadie puede seguir.  Esta escala de complejidad no tiene precedentes.  Nos rodean ejemplos de “fallos sistémicos”, problemas como el calentamiento del globo, el agotamiento del ozono, el narcotráfico internacional, los déficits comerciales y presupuestarios de Estados Unidos.  Son problemas que no tienen una causa simple y local.  Análogamente, las organizaciones se desquician, a pesar de la lucidez individual y los productos innovadores, porque no pueden integrar sus diversas funciones y talentos un una totalidad productiva.
   
    La complejidad puede erosionar la confianza y la responsabilidad, según lo demuestran muletillas tales como “es demasiado complejo para mí” o “no puede hacer nada, es el sistema”.  El pensamiento sistémico es el antídoto para esta sensación de impotencia que sienten muchos mientras ingresamos en la “era de la interdependencia”.  El pensamiento sistémico es una disciplina para ver las “estructuras” que subyacen a las situaciones complejas, y para discernir cambios de alto y bajo apalancamiento.  Al ver la totalidad aprendemos a alentar la salud.  El pensamiento sistémico ofrece un lenguaje que comienza por la reestructuración de nuestro pensamiento.
   
    Denomino al pensamiento sistémico la quinta disciplina porque es la piedra angular conceptual de las cinco disciplinas de aprendizaje expuestas en este libro.  Todas se relacionan con un cambio de enfoque: ver totalidades en vez de partes.  En vez de ver a las personas como seres que se limitan a reaccionar con impotencia, las vemos como partícipes activos en la modelación de la realidad.  En vez de reaccionar ante el presente, se crea el futuro.  Sin pensamiento sistémico, no hay incentivos ni medios para integrar las disciplinas de aprendizaje una vez que se introducen en la práctica.  Como quinta disciplina, el pensamiento sistémico constituye la piedra angular del modo en que una organización inteligente piensa acerca del mundo.
   
    No hay ejemplo más agudo de la necesidad de un pensamiento que la carrera armamentista de los Estados Unidos y la Unión Soviética.  Mientras el mundo observaba impotente durante los últimos cuarenta años, las dos potencias políticas más poderosas se trabaron en una carrera para ver quién llegaba más pronto adonde nadie quería ir.  Aún no he hallado a una persona que esté a favor de la carrera armamentista.  Aun quienes la consideran absolutamente necesaria, o quienes obtienen ganancias con ella, en sus momentos más apacibles confiesan su deseo de que no exista esa necesidad.  Ha drenado la economía de los Estados Unidos y devastado la economía soviética.  Ha perturbado a sucesivos gobiernos y aterrado a dos generaciones de ciudadanos del mundo.
   
    La raíz de la carrera armamentista no se encuentra en ideologías políticas rivales, ni en las armas nucleares, sino en un modo de pensar compartido por ambos bandos.  El establishment norteamericano, por ejemplo, ha tenido una perspectiva de la carrera armamentista que esencialmente se asemeja a lo siguiente:
   
        Armas     -------->         Amenaza --------->        Necesidad de
    Soviéticas            para EE. UU.            construir armas
                                            en EE. UU.
   
    Al mismo tiempo, los líderes soviéticos tenían una visión de la carrera armamentista parecida a ésta:
   
        Armas     -------->         Amenaza --------->        Necesidad de
    Americanas            para la URSS            construir armas
                                            soviéticas
   
    Desde la perspectiva americana, los soviéticos eran los agresores, y ña expansión en armas nucleares era una respuesta defensiva a la amenaza soviética.  Desde la perspectiva soviética, el agresor era Estados Unidos, y la expansión soviética en armas nucleares era una respuesta defensiva a la amenaza americana.
   
    Pero las dos líneas rectas forman un círculo.  Las perspectivas individuales, “lineales”, asistémicas de ambas naciones interactúan para crear un “sistema”, un conjunto de variables que se influyen mutuamente:
               
    La perspectiva sistémica de la carrera armamentista muestra un ciclo perpetuo de agresión.  Estados Unidos responde a una presunta amenaza para los norteamericanos construyendo más armas, lo cual aumenta la amenaza para los soviéticos, lo cual produce más armas soviéticas, lo cual aumenta la amenaza para los Estados Unidos, lo cual conduce a más armas norteamericanas, lo cual aumenta la amenaza para los soviéticos... El ciclo es interminable.  Desde sus perspectivas individuales, ambos bandos alcanzan su meta de corto plazo.  Ambos bandos responden a una presunta amenaza.  Pero sus actos terminan por crear el resultado contrario en el largo plazo: el aumento de la amenaza.  Aquí, como en muchos sistemas, hacer lo obvio no produce el resultado obvio y deseado.  El resultado de largo plazo de los esfuerzos de ambos bandos por ganar mayor seguridad consiste en mayor inseguridad para todos, con una cantidad de armas nucleares almacenadas que equivalen a diez mil veces el poder de fuego total de la Segunda Guerra Mundial.
   
    Durante años, ninguno de ambos bandos dio con una perspectiva sistémica, a pesar de la abundancia de “analistas de sistemas”, sofisticados análisis de ambos arsenales nucleares y complejas simulaciones por ordenador donde se representaban escenarios bélicos de ataque y contraaque.   ¿Por qué estas herramientas destinadas a afrontar la complejidad no nos capacitaron para escapar de la ilógica de la carrera armamentista?
   
    La respuesta radica en la misma razón por la cual herramientas sofisticadas de pronóstico y análisis, así como elegantes planes estratégicos, a menudo fracasan en el intento de generar mejoras rápidas en la administración de una empresa.  Están diseñadas para manipular la complejidad donde hay muchas variables: complejidad en los detalles.  Pero hay dos tipos de complejidad.  El segundo tipo es la complejidad dinámica, situaciones donde la causa y el efecto son sutiles, y donde los efectos de la intervención a través del tiempo no son obvios.  El pronóstico, la planificación y los métodos analíticos convencionales no están equipados para afrontar la complejidad dinámica.  La mezcla de muchos ingredientes en un guisado, un conjunto complejo de instrucciones para ensamblar una máquina o el inventario de una tienda suponen complejidad dinámica.  Pero ninguna de estas situaciones es específicamente compleja en términos dinámicos.
   
    Cuando la misma acción tiene efectos drásticamente distintos a corto y a largo plazo, hay complejidad dinámica.  Cuando una acción tiene un conjunto de consecuencias locales y otro conjunto de consecuencias distintas en otra parte del sistema, hay complejidad dinámica.  Cuando las intervenciones obvias producen consecuencias no obvias, hay complejidad dinámica.  Un giróscopo es una máquina dinámicamente compleja: si uno empuja un borde hacia abajo, se mueve a la izquierda; si uno empuja otro borde a la izquierda, se mueve hacia arriba.  Sin embargo, un giróscopo es muy simple cuando se lo compara con la dinámica compleja de una empresa, donde se tarda días en producir algo, semanas en desarrollar una nueva promoción de márketing, meses en contratar y adiestrar nuevo personal, y años en desarrollar nuevos productos, cultivar talento administrativo y alcanzar una calidad prestigiosa.  Para colmo, todos estos procesos interactúan continuamente.
   
    Para hallar un punto de apalancamiento en la mayoría de las situaciones empresariales hay que comprender la complejidad dinámica, no la complejidad de los detalles.  El equilibrio entre el crecimiento en el mercado y la expansión de la capacidad es un problema dinámico.  El desarrollo de una mezcla beneficiosa de precio, producto (o servicio), calidad, diseño y disponibilidad para obtener una posición fuerte en el mercado es un problema dinámico.  El mejoramiento de la calidad, la reducción de los costes totales y la satisfacción sostenida de los clientes es un problema dinámico.
   
    Lamentablemente, la mayoría de los “análisis de sistemas” se concentran en la complejidad de detalles, no en la complejidad dinámica.  Las simulaciones con miles de variables y complejos despliegues de detalles nos impiden ver  patrones e interrelaciones.  Para la mayoría de la gente el “pensamiento sistémico” significa “combatir la complejidad con la complejidad”, diseñando soluciones cada vez más “complejas” (“detalladas” es la palabra atinada) para problemas cada vez más “complejos”.  Esta es la antítesis del genuino pensamiento sistémico.
   
    La carrera armamentista es ante todo un problema de complejidad dinámica.  La comprensión de las causas y las posibles curas requiere ver las interrelaciones, como por ejemplo, nuestros actos para ganar mayor seguridad y la amenaza que suponen para los soviéticos.  Es preciso ver las pausas entre actos y consecuencias, como la pausa entre la decisión norteamericana de constrir armamentos y una consecuente rspuesta soviética.  Y es preciso ver los patrones de cambio, no sólo las “instantáneas”, como una escalada continua.
   
    Al ver las interrelaciones que subyacen al problema se obtiene una nueva comprensión de lo que se puece hacer.  En el caso de la carrera armamentista, como en toda dinámica de escalada, la pregunta obvia es:  “¿Se puede invertir este círculo vicioso?”  “¿Se puede hacer funcionar hacia atrás la carrera armamentista?”
   
    Tal vez esto esté sucediendo hoy.  Las iniciativas del presidente soviético Mikhail Gorbachev en reducción de armamentos han lanzado una nueva “carrera por la paz”, y ambos bandos ansían seguir el ritmo del otro en reducción de arsenales nucleares.  Es demasiado pronto para discernir si los cambios políticos iniciados por los soviéticos en 1988 y 199 iniciarán un desmantelamiento sostenido de la carrera armamentista entre ambas potencias.  En el sistema geopolítico internacional hay muchos otros factores además de la interacción Estados Unidos-Unión Soviética.  Pero al parecer presenciamos el primer destello de un enfoque verdaderamente sistémico.
   
    La esencia de la disciplina de pensamiento sistémico radica en un cambio de enfoque:
   
•    ver las interrelaciones en vez de las concatenaciones lineales de causa-efecto; y
•    ver procesos de cambio en vez de “instantáneas”.


La práctica del pensamiento sistémico comienza con la comprensión de un concepto simple llamado feedback o “realimentación”, que muestra como los actos pueden reforzarse o contrarrestarse (equilibrarse) entre sí.  Se trata de aprender a reconocer tipos de “estructuras” recurrentes: la carrera armatista es un patrón genérico o arquetipo de escalada, y en el fondo no es diferente de la guerra territorial librada por dos pandillas callejeras, el ocaso de un matrimonio o las batallas publicitarias de dos compañías de consumo que compiten por un lugar en el mercado.  El pensamientosistémico ofrece un rico lenguaje para describir una vasta gama de interrelaciones y patrones de cambio.  En última instancia, simplifica la vida porque ayuda a ver los patrones más profundos que subyacen a los acontecimientos y los detalles.

El aprendizaje de un nuevo lenguaje es difícil al principio, pero se facilita cuando uno domina los rudimentos.  Las investigaciones con niños han demostrado que muchos de ellos aprenden el pensamiento sistémico con notable rapidez.   Parece que tenemos aptitudes latentes comp pensadores sitémicos, que no están desarrolladas, e incluso están reprimidas por una educación formal en el pensamiento lineal.  Espero que nuestra exposición ayude a redescubrir algunas de esas aptitudes latentes y permita aflorar al pensador sistémico que hay dentro de todos nosotros.

CIRCULOS DE CAUSALIDAD

La realidad está constituída por círculos pero vemos líneas rectas.  Aquí radica el comienzo de nuestra limitación como pensadores sistémicos.

Una de las razones de esta fragmentación de nuestropensamiento surge del lenguaje.  El lenguaje modela la percepción.  Lo que vemos depende de cómo estemos preparados para verlo.  Los idiomas occidentales, con su estructura sujeto-verbo-objeto, favorecen una perspectiva lineal.   Si queremos ver interrelaciones sistémicas, necesitamos un lenguaje de interrelaciones, un lenguaje constituido por círculos.  Sin ese lenguaje, nuestro modo habitual de ver el mundo genera visiones fragmentadas y actos contraproducentes, como ha ocurrido con las decisiones de la carrera armamentista.  Ese lenguaje es importante para enfrentar problemas dinámicamente complejos y opciones estratégicas, especialmente cuando los individuos, los equipos y las organizaciones necesitan trascender los hechos para ver las fuerzas que modelan el cambio.

Para ilustrar los rudimentos de este nuevo lenguaje, pensemos en un sistema muy simple: llenar un vaso de agua.  Tal vez usted piense que eso no es un sistema: “Es demasiado simple”.  Pero piense de nuevo.

Desde el punto de vista lineal, decimos: “Estoy llenado un vaso de agua”.

Pero en realidad, al llenar el vaso, estamos observando la elevación del nivel de agua.  Monitoreamos la “brecha” entre el nivel y nuestro objetivo, el “nivel de agua deseado”.  Cuando el agua se aproxima al nivel deseado, ajustamos la posición del grifo para reducir el flujo de agua, cerrándolo cuando el vaso está lleno.  Cuando llenamos un vaso de agua, operamos en un sistema de “regulación de agua” que involucra cinco variables: el nivel de agua deseado, el nivel actual del agua del vaso, la brecha entre ambos, la posición del grifo y el flujo de agua.  Estas variables están organizadas en un círculo o rizo de relaciones causa-efecto que se denomina “proceso de realimentación”.  Este proceso opera continuamente para llevar el nivel de agua a su nivel deseado.

La gente se confunde con el término feedback o “realimentación” porque suele usarlo de otra manera: recoger opiniones sobre un acto que hemos realizado.  “Dame algún feedback sobre esa decisión acerca de la fábrica.  ¿Qué te pareció mi modo de encararla?”  En ese contexto, “feedback negativo” significa malas noticias  Pero en el pensamiento sistémico, realimentación es un concepto más amplio.  Alude a todo flujo recíproco de influencia.  En el pensamiento sistémico es un axioma que toda influencia es causa y efecto.  Nunca hay influencias en una sola dirección.

COMO LEER UN DIAGRAMA SISTEMICO

La clave para ver la realidad sistémicamente consiste en ver círculos de influencia en vez de líneas rectas.  Este es el primer paso para romper con el marco mental reactivo que se genera inevitablemente con el pensamiento “lineal”.  Cada círculo cuenta una historia.  al seguir los flujos de influencia, vemos patrones que se repiten una y otra vez, mejorando o empeorando las situaciones.

De cualquier elemento de una situación, podemos trazar flechas que representan la influencia sobre otro elemento.

La flecha de posición del grifo apunta hacia el flujo de agua.  Todo cambio en la posición del grifo modificará el flujo del agua.  Pero las flechas nunca existen aisladamente.

(INFLUENCIAS)
Para seguir la historia, comencemos en cualquier elemento y observemos la acción, siguiendo el círculo como el tren de un ferrocarril de juguete.  Un buen sitio para comenzar es la acción realizada por quien tomó la decisión:

Fijo la posición del grifo, el cual ajusta el flujo del agua, el cual cambia el nivel del agua.  al cambiar el nivel del agua, la brecha percibida (entre el nivel actual y el deseado) cambia.  Al cambiar la brecha, la posición de mi mano en el grifo cambia de nuevo.  Y así sucesivamente...

Al leer un diagrama de círculo de realimentación, la habilidad principal consiste en ver la “historia” que cuenta el diagrama:  cómo la estructura crea un patrón de conducta determinado (o, en una estructura compleja, varios patrones de conducta) y cómo se puede influir sobre ese patrón.  Aquí la historia consiste en llenar el vaso de agua y cerrar gradualmente el grifo a medida que se llena el vaso.

Aunque el concepto es simple, el rizo de realimentación trastoca profundamente nuestras ideas más arraigadas, tales como la casualidad.  En nuestra lengua cotidiana decimos “estoy llenando el vaso de agua” sin pensar muy profundamente sobre el significado de esa afirmación.  Ella implica una casualidad unidireccional:  “Yo causo que el nivel de agua se eleve”.  Con mayor precisión:  “Al poner la mano en el grifo controlo la razón de flujo del agua hacia el vaso”.  Esta afirmación sólo describe la mitad del proceso de realimentación:  los eslabones que enlazan “posición del grifo” con “flujo del agua” y “nivel del agua”.

Pero una descripción que abarcará la otra “mitad” del proceso sería igualmente válida:  “El nivel de agua del vaso controla la mano”.

Ambos enunciados son incompletos.  El enunciado más completo de causalidad es que mi propósito de llenar un vaso de agua crea un sistema que causa que el agua fluya cuando el nivel está bajo, luego cierra el flujo cuando el vaso está lleno.  En otras palabras, la estructura causa la conducta.  Esta distinción es importante porque ver sólo actos individuales y pasar por alto la estructura que subyace a los actos, como vimos en el juego de la cerveza (Capítulo 3), está en la raíz de nuestra impotencia ante las situaciones complejas.

Todas las atribuciones causales que hacemos en nuestra lengua cotidiana son muy sospechosas.  La mayoría están encastradas en visiones lineales.  En el mejor de los casos, tienen una precisión parcial y tienden inherentemente a describir partes de procesos recíprocos, no los procesos enteros.

Otra idea trastocada por la perspectiva de la realimentación es el antropocentrismo, la actitud de considerarnos centro de las actividades.  La mera descripción “Estoy llenando el vaso de agua” sugiere un mundo de actores humanos en el centro de la actividad, operando sobre una realidad inanimada.  Desde la perspectiva sistémica, el actor humano forma parte del proceso de realimentación, no está separado de él.  Esto representa un profundo cambio de conciencia.  Nos permite ver que continuamente recibimos influencia de la realidad y ejercemos influencia sobre ella.  Es el cambio de enfoque tan apasionadamente defendido por los ecologistas cuando piden que nos veamos como parte de la naturaleza, no como separados de ella.  Es el cambio de enfoque reconocido por muchos de los grandes sistemas filosóficos del mundo.  Por ejemplo, esta sentencia del Bhagavad Gita:

Todos los actos son forjados únicamente por las cualidades de la naturaleza.  El yo, engañado por el egoísmo, piensa:  “Yo soy el que los realiza”.

Además, el concepto de realimentación complica el problema ético de la responsabilidad.  ¿Quién es responsable de la carrera armamentista?  Desde la perspectiva lineal de cada parte, la responsabilidad incumbe al otro bando:  “Sus actos agresivos, y su propósito nacionalista, causan que respondamos mediante la construcción de armamentos”.  Una visión lineal siempre sugiere un solo lugar de responsabilidad.  Cuando las cosas salen mal, esto se ve como una acusación (“el o ella lo hizo”) o una culpa (“yo lo hice”).  En un nivel profundo, no hay diferencia entre culpas ajenas o propias, pues ambas nacen de percepciones lineales.  Desde la perspectiva lineal, siempre buscamos a alquien o algo que debe ser responsable; incluso se pueden buscar agentes ocultos dentro de nosotros mismos.  Cuando mi hijo tenía cuatro años, rechazaba las verduras diciendo:  “Mi estómago no me deja comer eso”.  Puede ser gracioso, pero hallamos una atribución de responsabilidad similar cuando un adulto dice:  “Mis neurosis me impiden confiar en la gente”.

Al dominar el pensamiento sistémico, abandonamos el supuesto de que debe haber un agente individual responsable.  La perspectiva de la realimentación sugiere que todos comparten la responsabilidad por los problemas  generados por un sistema.  Ello no implica necesariamente que todos los involucrados puedan ejercer igual apalancamiento para modificar el sistema.  Pero sí implica que la búsqueda de chivos expiatorios -un pasatiempo muy atractivo en las culturas individualistas- es un callejón sin salida.

Por último, el concepto de realimentación ilumina las limitaciones de nuestro lenguaje.  Cuando tratamos de describir con palabras aun un sistema tan simple como llenar el vaso de agua, se vuelve muy torpe:  “Cuando lleno un vaso de agua, hay un proceso de realimentación que causa que yo ajuste la posición del grifo, que ajusta el flujo de agua y a la vez altera el nivel de agua.  La meta del proceso consiste en lograr que el nivel del agua se eleve hasta el punto deseado”.  Precisamente por esto se requiere un lenguaje nuevo para describir los sistemas.  Si la descripción de un sistema tan sencillo como llenar un vaso de agua resulta tan engorrosa, imaginemos nuestras dificultades para usar el idioma cotidiano en la descripción de los procesos de realimentación múltiple de una organización.

Es preciso habituarse a ello.  Estamos atascados en un lenguaje lineal para describir nuestra experiencia.  Los enunciados sobre causalidad y responsabilidad nos resultan familiares y cómodos.  No es preciso abandonarlos , como no es preciso renunciar al español para aprender inglés.  Hay muchas situaciones donde las descripciones lineales simples bastan y buscar procesos de realimentación es una pérdida de tiempo.  Pero no cuando afrontamos problemas de complejidad dinámica.

Refuerzo y equilibrio de la realimentación y las demoras: los ladrillos del pensamiento sistémico

Hay dos tipos de proceso de realimentación: de refuerzo y de equilibrio.  Los procesos de realimentación reforzadora (o amplificadora) son los motores del crecimiento.  Cuando estamos en una situación donde las cosas crecen, está operando la realimentación reforzadora.  La realimentación reforzadora también puede generar la aceleración de la decadencia: un patrón de deterioro donde gotas pequeñas se amplifican formando gotas cada vez mayores, como el deterioro de los patrimonios bancarios cuando hay pánico financiero.

La realimentación compensadora (o estabilizadora) opera cuando hay una conducta orientada hacia las metas.  Si la meta consiste en no moverse, la realimentación compensadora actúa como los frenos de un coche.  Si la meta es moverse a noventa kilómetros por hora, la realimentación compensadora nos acelera hasta noventa por hora, pero no más.  La “meta” puede ser un objetivo explícito, como cuando una firma procura determinada participación en el mercado, o implícito, como un hábito perjudicial al cual nos apegamos contra nuestra voluntad.

Además, muchos procesos de realimentación pueden contener demoras, interrupciones en el flujo de influencia que hacen que las consecuencias de los actos emerjan gradualmente.

Todas las ideas del lenguaje del pensamiento sistémico se construyen a partir de estos elementos, así como las oraciones de nuestro idioma se construyen con sustantivos y verbos.  Una vez que hemos aprendido los ladrillos, podemos comenzar a construir historias:  los arquetipos sistémicos del próximo capítulo.


Realimentación reforzadora:
cómo crecen los cambios pequeños

Si estamos en un sistema de realimentación reforzadora, quizá no veamos cómo los actos pequeños pueden redundar en consecuencias grandes, para mejor o para peor.  Ver el sistema a menudo nos permite influir en su funcionamiento. 

Por ejemplo, muchos gerentes no llegan a apreciar en qué medida sus expectativas influyen sobre el desempeño de los subordinados.  Si veo que un individuo tiene mucho  potencial, le dedico atención especial para desarrollar dicho potencial.  Cuando evoluciona, entiendo que mi evaluación original era correcta y lo ayudo aún más.  Inversamente, los individios a quienes considero dotados con menor potencial languidecen desprovistos de consideraciones, se desempeñan con desinterés y justifican aún más mi falta de atención.

El psicólogo Robert Merton fue el primero en identificar este fenómeno como “profecía autocumplida”.   También se le conoce como el “efecto Pigmalión”, en alusión a la famosa obra de George Bernard Shaw (que luego se convertirá en la comedia musical My Fair Lady).  Shaw había tomado el título de Pigmalión, un personaje de la mitología grecolatina que creía tando en la belleza de la estatua que había tallado que logró que ésta cobrara vida.

El efecto Pigmalión funciona en muchísimas situaciones.  Un ejemplo se presenta en las escuelas,  donde la opinión de un maestro influye en la conducta del alumno.  Juanita es tímida y anda mal en su primer semestre es una escuela nueva (porque sus padres riñen continuamente).  Esto induce al maestro a opinar que la niña no tiene motivación.  El semestre siguiente, el maestro le presta aún menos atención y Juanita obtiene nuevamente malos resultados, retrayéndose aún más.  Con el tiempo, Juanita queda atrapada es una espiral creciente de timidez, mal desempeño, prejuicios de sus maestros, desatención y más timidez.  Asimismo, los estudiantes quedan inadvertidamente “atrapados” en una alta autoimagen cuando reciben atención personal, o en una baja autoimagen donde una espiral creciente refuerza los malos resultados.

En los procesos reforzadores como el efecto Pigmalión, un cambio pequeño se alimenta de sí mismo.  Todo movimiento es amplificado, produciendo más movimiento en la misma dirección.  Un acto pequeño crece como una bola de nieve, repitiéndose una y otra ez, como el interés compuesto.  Algunos procesos reforzadores (amplificadores) son “círculos viciosos” donde las cosas empiezan mal y terminan peor.  La “crisis de la gasolina” es un ejemplo clásico.  El rumor de que la gasolina iba a escasear indujo a mucha gente a ir a la gasolinera local para llenar el tanque.  Cuando la gente empezó a ver hileras de coches, se convenció de que la crisis era real.  Luego sobrevinieron el pánico y el acaparamiento.  Todos llenaban el tanque apenas vaciaban la cuarta parte, para no ser sorprendidos por surtidores vacíos.  Una corrida bancaria es otro ejemplo, así como las estructuras de escalada como la carrera armamentista o las guerras de precios.

Pero no hay nada inherentemente malo en los rizos reforzadores.  También hay “círculos virtuosos”, ciclos que se refuerzan en direcciones deseadas.  Por ejemplo, el ejercicio físico puede llevar a una espiral reforzadora; nos sentimos mejor, hacemos más ejercicio, nos sentimos aún mejor y hacemos aún más ejercicio.  La carrera armamentista a la inversa, si se sostiene, constituye otro círculo virtuoso.  El crecimiento de cualquier producto nuevo implica espirales reforzadoras.  Por ejemplo, muchos productos crecen a partir de la fama propagada de boca en boca.  Esto crea una bola de nieve (como ocurrió con el Beetle de Volkswagen y los coches japoneses en Estados Unidos) a medida que los clientes satisfechos hablan con otros, que se transforman en clientes satisfechos, que luego hablan con otros.

He aquí un diagrama de ese proceso:
               

COMO LEER UN DIAGRAMA DE
CIRCULO REFORZADOR
               

Proceso de refuerzo de ventas causado por clientes que hablan entre sí acerca de un producto

Este diagrama muestra un proceso de realimentación reforzadora donde los actos forman una bola de nieve.  Se puede seguir el proceso recorriendo el círculo:

Si el producto es bueno, más ventas significan más clientes satisfechos, lo cual significa más clientes satisfechos, lo cual significa más comentarios positivos.  Esto provoca aún más ventas, lo cual significa aún más comentarios positivos, y así sucesivamente.  Por otra parte, si el producto es defectuoso, el círculo virtuoso se transforma en círculo vicioso: las ventas redundan en menos clientes satisfechos, menos comentarios positivos y menos ventas, lo cual conduce a aún menos comentarios positivos y aún menos ventas.


La conducta que deriva de un rizo reforzador es crecimiento acelerado o deterioro acelerado.  Por ejemplo, la carrera armamentista produce un crecimiento acelerado de la cantidad de armamentos.




LA QUINTA DISCIPLINA: CAPITULO 4 LAS LEYES DE LA QUINTA DISCIPLINA


    1.  Los problemas de hoy derivan de las “soluciones” de ayer
   
    Un mercader de alfombras vio que su alfombra más bella tenía un bulto en el centro.   Se plantó sobre el bulto para achatarlo, y lo consiguió.  Pero el bulto reapareció en otra parte.  Saltó de nuevo sobre él, y desapareció momentáneamente para reaparecer en otra parte.  El mercader saltó una y otra vez, restregando y estropeando la alfombra en su frustración; hasta que al final alzó una esquina de la alfombra y vio salir una malhumorada serpiente.
   
    A menudo nos desconcierta la causa de nuestros problemas, cuando sólo necesitamos examinar nuestras propias soluciones a otros problemas en el pasado.  Una firma bien establecida puede hallar que las ventas de este trimestre han decaído.  ¿Por qué?  Porque un atinado programa de descuentos del trimestre anterior indujo a los clientes a comprar ahora y no entonces.  O un nuevo gerente ataca crónicamente los elevados costes de inventario y “resuelve” el problema, excepto que el equipo de ventas ahora pasa 20 por ciento más de tiempo respondiendo a airadas quejas de los clientes que aún aguardan el último embarque, y el resto del tiempo tratando de convencer a los clientes potenciales de que podrán recibir “cualquier color que deseen, siempre que sea negro”.
   
    Los agentes de policía reconocerán su propia versión de esta ley:  al arrestar a los vendedores de narcóticos de la calle treinta, pronto descubren que simplemente trasladaron el delito a la calle cuarenta.  O, más insidiosamente, se enteran de que una oleada de crímenes relacionados con drogas es resultado de la requisa de un gran embarque de narcóticos:  esto redujo el suministro, elevó el precio y provocó más crímenes, obra de adictos desesperados por mantener el hábito.
   
    Las soluciones que simplemente desplazan los problemas a otra parte de un sistema a menudo pasan inadvertidas porque, al contrario del mercader de alfombras, quienes “resolvieron” el primer problema no son los mismos que quienes heredan el nuevo.
   
    2.  Cuanto más se presiona, más presiona el sistema
   
    En Rebelión en la granja,, de George Orwell, el caballo Boxer siempre tenía la misma respuesta a cualquier dificultad:  “Trabajaré con mayor empeño”.  Al principio, su bien intencionada diligencia inspiraba a todos, pero gradualmente su empeño comenzó a tener efectos sutiles y contraproducentes.  Cuanto más trabajaba, más trabajo había.  Boxer ignoraba que los cerdos que manejaban la granja los estaban manipulando para su propio provecho.  La diligencia de Boxer ayudaba a impedir que los demás animales vieran lo que hacían los cerdos.   El pensamiento sistémico tiene un nombre para este fenómeno:  “realimentación compensadora”.  Hay realimentación compensadora cuando las intervenciones bien intencionadas provocan respuestas del sistema que compensan los frutos de la intervención.  Todos conocemos la sensación de enfrentar la realimentación compensadora:  cuando más presionamos, más presiona el sistema; cuando más esfuerzo realizamos para mejorar las cosas, más esfuerzo se requiere.
   
    Los ejemplos de realimentación compensadora son innumerables.  Muchas de las mejor intencionadas intervenciones del gobierno son presa de la realimentación compensadora.  En los años 60 hubo programas masivos para construir viviendas baratas y mejorar las aptitudes laborales en decrépitas zonas urbanas de los Estados Unidos.  Muchas de estas ciudades estaban en peores condiciones en los años 70, a pesar de la generosa asistencia gubernamental.  ¿Por qué?  Una razón fue que la gente de bajos ingresos emigró desde otras ciudades y desde zonas rurales a las ciudades con los mejores programas de asistencia.  Eventualmente, las nuevas unidades de vivienda se atestaron y los programas de aptitud laboral se atiborraron de solicitantes.  Entretanto, la base impositiva de la ciudad continuaba erosionándose, dejando a más personas atrapadas en zonas económicamente deprimidas.
   
    Procesos similares han frustrado la asistencia alimentaria y agrícola a los países en desarrollo.  La mayor disponibilidad de alimentos es “compensada” por una reducción en muertes por desnutrición, un mayor crecimiento demográfico neto y eventualmente más desnutrición.
   
    Análogamente, los esfuerzos para corregir el desequilibrio de la balanza comercial de los Estados Unidos, permitiendo la caída del dólar a mediados de los 80, fueron compensados por competidores extranjeros que dejaron que los precios de sus mercancías cayeran en forma paralela (en los países cuya moneda estaba “anclada al dólar”, los precios se ajustaron automáticamente).  Los esfuerzos de las potencias extranjeras para eliminar a guerrilleros nativos a menudo otorgan legitimidad a la causa de los guerrilleros, con lo cual fortalecen esa causa y crean mayor resistencia.
   
    Muchas compañías experimentan la realimentación compensadora cuando uno de los productos empieza a perder atractivo en el mercado.  Abogan por un márketing más agresivo:  “Siempre resultó antes, ¿verdad?”  Gastan más en publicidad, y bajan el precio; estos métodos pueden recobrar clientes temporariamente pero también cuestan dinero, y la compañía debe reducir gastos para compensar.  La calidad del servicio (la rapidez en la entrega, el cuidado en la inspección) comienza a declinar.  A la larga, cuanto más empeño se pone en la comercialización, más clientes pierde la compañía.
   
    La realimentación compensadora no se limita a los “sistemas grandes”.  Hay muchos ejemplos personales, como la persona que deja de fumar, engorda, sufre una pérdida de autoestima y comienza a fumar de nuevo para aliviar el estrés.  O la madre protectora que desea que su hijo se lleve bien con sus compañeros de escuela y se entromete para resolver los problemas, con el resultado de que su hijo nunca aprende a zanjar solo las diferencias.  O la empleada nueva y entusiasta, tan ansiosa de caer simpática que jamás responde a las críticas sutiles sobre su trabajo y termina amargada y etiquetada como “una persona difícil”.
   
    Ejercer más presión, ya sea mediante una intervención agresiva o mediante una tensa contención de los instintos naturales, es agotador.  Aun así, como individuos y organizaciones, no sólo somos arrastrados a la realimentación compensadora sino que a menudo glorificamos el sufrimiento resultante.  Cuando nuestros esfuerzos iniciales no producen mejoras duraderas, “presionamos”: fieles, como Boxer, al credo de que el mayor empeño superará todos los obstáculos, sin ver que nosotros mismos estamos contribuyendo a crear más obstáculos.
   
    3.  La conducta mejora antes de empeorar
   
    Las intervenciones de “bajo apalancamiento” serían mucho menos seductoras si muchas de ellas no dieran resultado en el corto plazo.  Se construyen casas nuevas.  Se educa a los desempleados.  Se salva la vida de niños hambrientos.  Los pedidos aumentan. Dejamos de fumar, aliviamos la angustia de nuestro hijo, evitando una confrontación con un nuevo colega.  La realimentación compensadora habitualmente implica una “demora”, un paréntesis entre el beneficio de corto plazo y el perjuicio de largo plazo.  The New Yorker publicó una vez una caricatura donde un hombre sentado en un sillón empuja una ficha de dominó gigantesca que lo amenaza desde la izquierda.  “Al fin puedo relajarme”, parece que dijera.  Desde luego, no ve que la ficha tumba otra ficha, que a la vez tumba otra, y otra, y que la serie de fichas gira en torno del sillón y finalmente le caerá encima desde la derecha.
   
    La respuesta donde las cosas mejoran antes de empeorar es lo que vuelve tan contraproducente las decisiones políticas,  Por “decisiones políticas” me refiero a las que se toman en virtud de factores que no obedecen a los méritos intrínsecos de diversos cursos de acción:  factores como la extensión de nuestra base de poder, la “buena imagen” o “contentar al jefe”.  En los sistemas humanos complejos siempre hay maneras de lograr que las cosas luzcan bien a corto plazo.  Los efectos de la realimentación compensadora llegan inevitablemente, pero más tarde.
   
    La palabra clave es “finalmente”.  La demora en un círculo de piezas de dominio explica por qué los problemas sistémicos son tan difíciles de reconocer.  Una solución típica luce maravillosa cuando cura los síntomas.  Ahora hay una mejora, o incluso el problema quizás haya desaparecido.  Pueden pasar dos, tres o cuatro años hasta que regrese el problema, o surja un problema nuevo y peor.  Para entonces, dada la rapidez con que la mayoría de la gente cambia de trabajo, habrá otro sujeto sentado en el sillón.
   
    4.  El camino fácil lleva al mismo lugar
   
    En una versión moderna de una antigua historia sufí, un viandante encuentra a un borracho gateando bajo un farol callejero.  Le ofrece ayuda y averigua que el borracho está buscando las llaves de la casa.  Al cabo de unos minutos pregunta:  “¿Dónde se le cayeron?”  El borracho responde que se cayeron frente a la puerta.  “¿Entonces por qué las busca aquí?”, pregunta el viandante.  “Porque junto a mi puerta no hay luz”, responde el borracho.
   
    Todos nos sentimos cómodos aplicando soluciones típicas a los problemas, ateniéndonos a lo conocido.  A veces las llaves están bajo el farol, pero a menudo están en la oscuridad.  Si la solución fuera visible u obvia para todos, tal vez ya la hubieran encontrado.  La insistencia en soluciones conocidas mientras los problemas fundamentales persisten o se empeoran es un buen indicador de pensamiento asistémico, lo que a menudo llamamos el síndrome de “aquí se necesita un martillo más grande”.
   
    5.  La cura puede ser peor que la enfermedad
   
    A veces la solución fácil o familiar no sólo es ineficaz, sino adictiva y peligrosa.  El alcoholismo, por ejemplo, puede empezar como consumo de bebida en las reuniones, una solución al problema de la baja autoestima o el estrés laboral.  Gradualmente, la cura se vuelve peor que la enfermedad; entre otros problemas, reduce aún más la autoestima y aumenta el estrés.
   
    La consecuencia más insidiosa de la aplicación de soluciones asistémicas es que esas soluciones se necesitan cada vez más.  Por eso las intervenciones gubernamentales mal concebidas no son sólo ineficaces sino “adictivas”, en el sentido de que incrementan la dependencia y reducen la aptitud de la comunidad local para resolver sus propios problemas.  El fenómeno de las mejoras de corto plazo que conducen a una dependencia de largo plazo es tan común que los pensadores sistémicos le han dado un nombre:  “Desplazamiento de la carga”.  La carga recae en la “intervención”, que puede consistir en asistencia federal a los ayuntamientos, en agencias de entrega de alimentos o en programas de bienestar.  Todos “ayudan” a un “sistema huésped” para dejarlo más débil que antes y con mayor necesidad de ayuda.
   
    Hallar ejemplos de esta estructura es -como dice la experta en recursos naturales Donella Meadows- “fácil, divertido y a veces aterrador”,  y no se limita al caso de las intervenciones gubernamentales.  “Desplazamos la carga” de realizar operaciones simples, y abandonamos nuestros conocimientos de aritmética para depender de las calculadoras de bolsillo.  Trasladamos las familias extendidas, y desplazamos en los asilos la carga del cuidado de los ancianos.  En las ciudades, delegamos en proyectos habitacionales la carga correspondiente a las diversas comunidades locales.  La Guerra Fría desplazó hacia los armamentos una carga que debía recaer en la negociación, fortaleciendo así las industrias militares.  En los negocios, delegamos la carga en consultores u otros “asistentes” que crean una dependencia, en vez de adiestrar a los gerentes para resolver los problemas.  Con el tiempo, el poder de la intervención crece, trátese de la influencia de la droga sobre una persona o del peso del presupuesto militar en una economía, de la magnitud de las agencias de ayuda al exterior o del presupuesto de las “agencias de socorro” empresarial.
   
    Las estructuras donde se desplaza la carga muestran que toda solución de largo plazo debe, como dice Meadows, “fortalecer la aptitud del sistema para sobrellevar sus proas cargas”.  A veces esto es difícil, pero a veces es asombrosamente fácil.  Un gerente que desplaza la carga de sus problemas de personal en un especialista en relaciones humanas puede descubrir que lo difícil es retomar esa responsabilidad; una vez que lo haga, aprender a manejar a la gente es un problema de tiempo y dedicación.
   
    6.  Lo más rápido es lo más lento
   
    Esta es también una vieja historia:  la tortuga es más lenta pero gana la carrera.  Para la mayoría de los empresarios norteamericanos la mejor tasa de crecimiento es “rápida” o “rapidísima”.  Pero casi todos los sistemas naturales, desde los ecosistemas hasta los animales, tienen tasas de crecimiento intrínsecamente óptimas.  Lo mismo ocurre con las organizaciones.  La tasa óptima es muy inferior al crecimiento más rápido posible.  Cuando el crecimiento se vuelve excesivo -como en el cáncer- el sistema procura compensarlo aminorando la marcha, y quizá poniendo en jaque la supervivencia de la organización.  En el Capítulo 8, la historia de la aerolínea People Express presenta un buen ejemplo de la rapidez que se deriva hacia la lentitud, e incluso el estancamiento.
   
    Observando estas características de los sistemas complejos, el célebre biólogo y ensayista Lewis Thomas ha observado:  “Cuando abordamos un sistema complejo como un centro urbano o un hámster, el cual tiene detalles insatisfactorios que anhelamos modificar, no podemos introducir reparaciones con demasiadas esperanzas de ayudar.  Esta percepción es una de las grandes frustraciones de nuestro siglo”.
   
    Cuando los directivos comprenden que estos principios sistémicos han contribuido a frustrar muchas de sus intervenciones, pueden sentir decepción y desaliento.  Los principios sistémicos se pueden transformar en excusas para la inacción, para no hacer nada en vez de tomar decisiones contraproducentes, o decisiones que empeoren las cosas.  Esto es un ejemplo clásico de que “es peligroso saber poco”.  Pues las implicaciones de la perspectiva sistémica no llevan a la inacción sino a un nuevo tipo de acción arraigada en un nuevo modo de pensar.  El pensamiento sistémico es más desafiante y más auspicioso que nuestra manera habitual de abordar los problemas.
   
    7.  La causa y el efecto no están próximos
         en el tiempo y el espacio
   
    Por debajo de todos los problemas mencionados se encuentra una característica fundamental de los sistemas humanos complejos:  la “causa” y el “efecto” no están próximos en el tiempo y el espacio.  Por “efectos” me refiero a los síntomas obvios que indican la existencia de problemas:  abuso de drogas, desempleo, niños hambrientos, reducción de pedidos, merma en las ganancias.  Por “causa” me refiero a la interacción del sistema subyacente que es la más responsable por la generación de los síntomas, y la cual, una vez identificada, podrá conducir a modificaciones que producirían mejoras duraderas.  ¿Por qué esto constituye un problema?  Porque la mayoría de nosotros pensamos que es así.  La mayoría suponemos, la mayor parte del tiempo, que causa y efecto están próximos en el tiempo y el espacio.
   
    Cuando jugamos en la infancia, los problemas nunca están lejos de las soluciones, por lo menos mientras nos limitamos a un grupo de juguetes.  años después, como directivos solemos creer que el mundo funciona de la misma manera.  Si hay un problema en la línea de producción, buscamos la causa en producción.  Si los vendedores no logran sus objetivos, creemos necesitar nuevos incentivos de venta o promociones.  Si las viviendas son inadecuadas, construimos más casas.  Si la alimentación es insuficiente, entregamos más comida.
   
    Como finalmente descubren los participantes del juego de la cerveza (Capítulo 3), la raíz de nuestras dificultades no se encuentra en problemas recalcitrantes ni en adversarios malignos, sino en nosotros mismos.  Hay una disparidad fundamental entre la naturaleza de la realidad de los sistemas complejos y nuestros modos predominantes de pensar sobre esa realidad.  El primer paso para corregir esa disparidad consiste en abandonar la noción de que causa y efecto están próximos en el tiempo y el espacio.
   
    8.  Los cambios pequeños pueden producir
         resultados grandes pero las zonas de mayor
         apalancamiento a menudo son las menos obvias
   
    Algunos denominan el pensamiento sistémico la “nueva ciencia del desconsuelo”, pues enseña que las soluciones más obvias no funcionan.  En el mejor de los casos, introducen mejoras de corto plazo que luego empeoran la situación.  Pero esta moneda tiene otra cara.  El pensamiento sistémico también enseña que los actos pequeños y bien focalizados a veces producen mejoras significativas y duraderas, si se realizan en el sitio apropiado.  Los pensadores sitémicos lo denominan “principio de la palanca”.
   
    Afrontar un problema dificultoso a menudo requiere ver dónde se encuentra el punto de apalancamiento, un cambio que con mínimo esfuerzo llevaría a una mejora significativa y duradera.
   
    El único problema es que las zonas de alto apalancamiento no son evidentes para la mayoría de los integrantes del sistema.  No están “próximas en el tiempo y el espacio” respecto de los síntomas.  Esto es lo que vuelve la vida interesante.
   
    Buckminster Fuller tenía un maravilloso ejemplo de apalancamiento que también le servía como metáfora para el principio de la palanca, el “apéndice de orientación”.  El apéndice de orientación es una especie de “timón del timón” de una nave.  Es mucho más pequeño que el timón, y su función es facilitar el manejo del timón, lo cual facilita el manejo de la nave.  Cuanto más grande sea la nave, más importante es el apéndice de orientación, porque resulta difícil mover el timón cuando desplaza un gran volumen de agua.
   
    El apéndice de orientación constituye una metáfora maravillosa de la palanca, no sólo por su eficacia sino porque no es obvio.  Si no supiéramos nada de hidrodinámica y viéramos un gran buque petrolero surcando el mar, ¿hacia dónde moviéramos el timón si quisiéramos virar a la izquierda?  Probablemente procuraríamos torcer la proa hacia la izquierda.  ¿Tiene usted idea de cuánta fuerza se requiere para empujar la proa de un buque petrolero que navega a quince nudos?  La palanca se aplica en la popa, empujando la cola del buque hacia la derecha para que el frente vire hacia la izquierda.  Esta es la tarea del timón.  ¿Pero hacia dónde dobla el timón para que la popa de la nave vire a la derecha?  Hacia la izquierda, desde luego.
   
    La nave dobla porque la parte trasera es “empujada por succión”.  El timón, al girar hacia el flujo de agua, lo comprime creando una diferencial de presión.  La diferencial de presión impulsa la popa en la dirección opuesta a aquella en que gira el timón.  Un avión vuela de la misma manera:  el ala crea una diferencial de presión y el avión es “succionado” hacia arriba.
   
    El apéndice de orientación -un artilugio pequeñísimo que produce un efecto enorme en ese buque descomunal- hace lo mismo con el timón.  Cuando gira hacia un lado u otro, comprime el flujo de agua alrededor del timón y crea una pequeña diferencial de presión que “succiona el timón” hacia la dirección deseada.  Pero si deseamos que el timón gire a la izquierda, ¿hacia dónde volteamos el apéndice de orientación?  Hacia la derecha, naturalmente.
   
    Todo el sistema -nave, timón, apéndice de orientación- está maravillosamente diseñado mediante el principio de la palanca.  Sin embargo, su funcionamiento no resulta obvio para quien no comprende la fuerza de la hidrodinámica.
   
    De la misma manera, los cambios de alto apalancamiento en los sistemas humanos no resultan obvios para quien no comprende las fuerzas que actúan en esos sistemas.
   
    No hay reglas sencillas para efectuar cambios de alto apalancamiento, pero hay modos de pensar que los facilitan.  Un punto de partida consiste en aprender a ver “estructuras” subyacentes en vez de “hechos”; cada uno de los “arquetipos sistémicos” expuestos más adelante sugiere zonas de alto y bajo apalancamiento.
   
    Otro punto de partida consiste en pensar en procesos de cambio y no en “instantáneas”.
   
    9.  Se pueden alcanzar dos metas
         aparentemente contradictorias
   
    A veces, los dilemas más enredados dejan de ser dilemas cuando se ven desde la perspectiva sistémica.  Son producto de un pensamiento por “instantáneas” y no por proceso, y aparecen bajo una nueva luz cuando se piensa conscientemente en el cambio a través del tiempo.
   
    Por ejemplo, durante años los fabricantes norteamericanos creyeron que debían escoger entre bajo coste y alta calidad.  “Los productos de alta calidad requieren costes de manufacturación más altos -pensaban-.  Se tarda más tiempo en ensamblarlos, exigen materiales y componentes más caros, y suponen controles de calidad más prolongados.”  Pero no analizaban que los modos de aumentar la calidad y bajar los costes podían ir de la mano a través del tiempo.  No Analizaban que ciertas mejoras básicas en los procesos laborales podían evitar la repetición de tareas, eliminar a los inspectores de calidad, reducir las quejas de la clientela, disminuir los gastos de garantía, aumentar la lealtad de la clientela y bajar costes de publicidad y promoción de ventas.  No comprendían que podían alcanzar ambas metas, si estaban dispuestos a esperar una mientras se concentraban en la otra.  Invertir tiempo y dinero para desarrollar nuevas aptitudes y nuevos métodos de ensamblaje -incluyendo nuevos métodos para involucrar a todos los responsables de mejorar la calidad- es un “coste” directo.  La calidad y los costes deben subir en los meses subsiguientes; aunque algunos ahorros en costes (como reducir la repetición de tareas) se pueden lograr con bastante rapidez, quizá se tarde varios años en ahorrar costes en todo el proceso.
   
    Muchos dilemas aparentes -control central versus control local, empleados felices y dedicados versus costes laborales competitivos, recompensa por logros individuales versus hacer sentir a todos valorados- son productos del pensamiento estático.  Se presentan como opciones rígidas entre esto o lo otro porque pensamos en lo que es posible en un punto fijo del tiempo.  Es posible que el mes próximo debamos escoger entre lo uno o lo otro, pero sólo podremos aplicar la palanca si vemos que ambos pueden mejorar a través del tiempo.
   
    10.  Dividir un elefante por la mitad
           no genera dos elefantes pequeños
   
    Los sistemas vivientes poseen integridad.  Su carácter depende de la totalidad.  Lo mismo vale para las organizaciones; la comprensión de la mayoría de los problemas administrativos requiere ver la totalidad del sistema que genera dichos problemas.
   
    Otra historia sufí ejemplifica esta ley.  Tres ciegos encontraron un elefante.  “Es una cosa grande y áspera, ancha y extensa como una alfombra”, dijo el primero, cogiendo una oreja.  El segundo, cogiendo la trompa, exclamó:  “Yo tengo la verdad.  Es un tubo recto y hueco”.  Y el tercero, cogiendo una pata delantera, señaló:  “Es poderoso y firme como una columna”.  “Los tres ciegos son muy diferentes de los jefes de manufacturación, márketing e investigación de muchas compañías?  Cada cual se ve con claridad los problemas de la empresa, pero ninguno entiende la interacción de las políticas de su departamento con las de otros.  La historia sufí termina con esta conclusión:  “Dado el modo de conocer de estos hombres, jamás conocerán un elefante”.
   
    Ver “elefantes enteros” no significa que cada problema organizacional sólo se pueda comprender observando toda la organización.  Algunos problemas se entienden sólo observando cómo interactúan funciones tales como manufacturación, márketing e investigación; pero hay otros problemas donde las fuerzas sistémicas críticas surgen dentro de una zona funcional dada; y otros donde es preciso examinar la dinámica de una industria entera.  El principio clave del “límite del sistema” es que las interacciones a examinar son las más relevantes para el problema en cuestión, al margen de los límites organizacionales locales.
   
    Este principio resulta difícil de practicar porque las organizaciones están diseñadas para impedir que la gente vea interacciones importantes.  Un modo obvio consiste en imponer rígidas divisiones internas que inhiban las preguntas a través de los límites, como cuando hay fricciones entre Márketing, Manufacturación e Investigación.  Otra consiste en dejar los problemas para que otros los resuelvan.  Muchas ciudades europeas han eludido los problemas del delito, pobreza extrema e indefensión que afligen a muchas ciudades norteamericanas porque se han obligado a enfrentar los equilibrios que debe mantener una zona urbana saludable.  Un modo de hacerlo ha consistido en mantener grandes “cinturones verdes” alrededor de la ciudad, para desalentar el crecimiento de suburbios y la instalación de gentes que trabajan en la ciudad pero viven fuera de ella.  En cambio, muchas ciudades americanas han alentado la expansión de suburbios circundantes, permitiendo continuamente que los residentes más ricos se muden lejos del centro y sus problemas.  (Las zonas empobrecidas de hoy, tales como Harlem en Nueva York y Roxbury en Boston, eran originalmente suburbios de clase ala.)  Las empresas hacen lo mismo cuando adquieren continuamente nuevas actividades y “cosechan” lo que prefieren considerar negocios “maduros” en vez de reinvertir en ellos.
   
    A veces la gente decide dividir un elefante en dos.  En tal caso no obtiene dos elefantes pequeños, sino un desquicio, es decir, un problema arrevesado donde no hay apalancamiento posible, porque el punto de apalancamiento se halla en interacciones que no se pueden ver examinando sólo un fragmento.
   
    11.  No hay culpa
   
    Solemos culpar a las circunstancias externas por nuestros problemas.  “Alguien” -los competidores, la prensa, el ánimo inconstante del mercado, el gobierno- nos perjudicó.  El pensamiento sistémico muestra que no hay nada externo; nosotros y la causa de nuestros problemas formamos parte de un solo sistema.  La cura radica en la relación con nuestro “enemigo”.