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lunes, 21 de diciembre de 2009

EN NOMBRE DE TODOS LOS PUEBLOS DEL MUNDO


Denuncia por genocidio y otros crímenes contra la humanidad perpetrados en relación con el «negocio con las enfermedades» de la industria farmacéutica y la reciente guerra de Irak


El Dr. Matthias Rath y otros presentan esta denuncia ante la Corte Penal Internacional en nombre de todos los pueblos del mundo La Haya, 14 de junio de 2003

Al fiscal de la Corte Penal Internacional, Senador Louis Moreno-Ocampo, Corte Internacional,
Maanweg 174 NL-2516 AB Den Haag/La Haya


RESUMEN

Esta denuncia presenta ante la Corte Penal Internacional (CPI) los crímenes más graves cometidos a lo largo de la historia de la humanidad.
Los acusados son responsables de haber causado un daño grave o la muerte a millones de personas a través del «negocio con las enfermedades», crímenes de guerra y otros crímenes contra la humanidad. Dichos delitos son competencia de la Corte Penal Internacional.

Los acusados son conscientes de que serán considerados responsables de estos crímenes y, por tanto, se han embarcado en una campaña mundial para menoscabar la autoridad de la CPI, con el fin de situarse por encima del derecho internacional y continuar con sus crímenes en detrimento de toda la humanidad.

Por consiguiente, la presente denuncia debe ser considerada por la CPI con la máxima celeridad. Asimismo, por la presente, se llama a todas las personas físicas y a todos los gobiernos a unirse a esta denuncia con el objetivo de acabar con estos crímenes de una vez por todas.

INTRODUCCIÓN

El Cártel

Los cargos presentados en esta denuncia están relacionados con dos tipos fundamentales de delitos:

• Genocidio y otros crímenes contra la humanidad perpetrados en relación con el negocio con las enfermedades de la industria farmacéutica.
• Crímenes de guerra y agresión, así como otros crímenes contra la humanidad cometidos en relación con la reciente guerra de Irak y la escalada internacional hacia una guerra mundial.
Estos dos tipos de delitos están directamente relacionados y conectados por
un factor: se cometen en nombre e interés de los mismos grupos empresariales de inversión y de sus patrocinadores políticos. Con el fin de establecer las pruebas y mostrar los motivos comunes de los acusados, se hace necesario un breve repaso histórico.

A lo largo del siglo XX, la industria farmacéutica se desarrolló y organizó con el objetivo de controlar los sistemas sanitarios de todo el mundo mediante la sustitución sistemática de terapias naturales no patentables por sustancias sintéticas patentables y, por tanto, lucrativas. Esta industria no evolucionó de forma natural. Al contrario, fue una decisión adoptada por un puñado de empresarios adinerados y sin escrúpulos que querían hacer una inversión. Ellos identificaron deliberadamente el cuerpo humano como su ámbito de mercado con el objetivo de generar más riquezas.

La fuerza motriz de esta industria de inversión fue el Grupo Rockefeller. Éste controlaba ya más del 90% de la industria petroquímica en los Estados Unidos en el cambio de siglo del XIX al XX, y estaba buscando nuevas oportunidades de inversión a escala internacional. Otro grupo de inversión activo en este sector se formó en torno al grupo financiero Rothschild.

El Cartel y la Segunda Guerra Mundial

Después de la Standard Oil de Rockefeller (hoy EXXON), el segundo conglomerado de empresas farmacéuticas y petroquímicas más grande del mundo durante la primera mitad del siglo XX, fue del grupo IG Farben con sede en Alemania. Este conglomerado de empresas fue el factor principal que explica la subida de Hitler al poder y su invasión conjunta de Europa y del mundo.
De hecho, la Segunda Guerra Mundial fue una guerra de agresión preparada, comenzada y dirigida desde los consejos de planificación de IG Farben.
Ésta fue la empresa matriz de IG Auschwitz, la planta industrial más grande de este cartel de la industria química fuera de Alemania. Gran parte de la riqueza de este cartel se acumuló con la sangre y el sufrimiento de los esclavos que trabajaban en sus fábricas, incluidos los del campo de concentración de Auschwitz. IG Farben apoyó y utilizó sin ningún escrúpulo a los gobernantes
políticos alemanes con sus poderosas armas, con el fin de conseguir el dominio económico sobre toda Europa y el resto del mundo.

IG Farben fue la accionista principal de la Standard Oil de Rockefeller, y viceversa. En aquel momento, la victoria de las Fuerzas Aliadas sobre la Alemania Nazi acabó con los planes de IG Farben de convertirse en el conglomerado farmacéutico y petroquímico más importante del mundo. Al mismo tiempo, Standard Oil y las otras empresas farmacéuticas y petroquímicas del consorcio
de Rockefeller se convirtieron en el grupo financiero dominante de esta industria, y desde entonces han mantenido esta posición de liderazgo.

En el Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg de 1947 contra los directores del cartel IG Farben, algunos de ellos fueron declarados culpables y condenados por cometer crímenes contra la humanidad, como masacres, pillaje y otros delitos. El Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg también desmanteló el cartel IG Farben, que se disolvió en las empresas Hoechst, Bayer y BASF. Hoy en día, cada una de estas sociedades es más grande que su antigua sociedad matriz IG Farben en aquel momento.

Actualmente, los Estados Unidos de América y Gran Bretaña son las dos naciones líderes del mundo en exportación de productos farmacéuticos. De hecho, dos de los tres fármacos comerciados actualmente a escala mundial proceden de empresas de estos dos países.

Bases de la industria farmacéutica

Los acusados son responsables de la muerte de cientos de millones de personas, y aún siguen muriendo muchos de enfermedades cardiovasculares, cáncer y otras patologías, que podrían haberse prevenido y eliminado en buena medida hace mucho tiempo.

Esta muerte prematura de millones de personas no es el resultado de una coincidencia ni una negligencia. Se ha organizado deliberada y sistemáticamente en beneficio de la industria farmacéutica y de sus inversores, con el único propósito de ampliar un mercado mundial de fármacos valorado en billones de dólares.

El ámbito de mercado de la industria farmacéutica es el cuerpo humano, y el rendimiento del capital invertido depende de la continuación y expansión de las enfermedades. Sus beneficios dependen de la patentabilidad de los medicamentos, lo que convierte esta industria en la más rentable del planeta Tierra.


Sin embargo, la prevención y erradicación de cualquier enfermedad reduce de manera drástica o elimina totalmente los mercados para los fármacos. Por consiguiente, las empresas farmacéuticas han estado poniendo obstáculos sistemáticamente a la prevención y erradicación de las enfermedades.

Para cometer estos delitos, las empresas farmacéuticas se sirven de un laberinto de ejecutores y cómplices en el mundo de la ciencia, la medicina, los medios de comunicación y la política. Los gobiernos de naciones enteras son manipulados o incluso dirigidos por miembros de grupos de presión y antiguos ejecutivos de la industria farmacéutica. Durante varios decenios, se ha
corrompido y abusado de la legislación de naciones enteras para fomentar este «negocio con las enfermedades», valorado en miles de billones de dólares, arriesgando así la salud y las vidas de cientos de millones de pacientes y personas inocentes.

Una condición previa para el auge de la industria farmacéutica como fulgurante negocio de inversión fue la eliminación de la competencia de las terapias seguras y naturales, ya que éstas no son patentables y sus márgenes de beneficio son escasos. Además, estas terapias naturales pueden ayudar a prevenir de forma efectiva e incluso a eliminar enfermedades, debido a sus funciones esenciales en el metabolismo celular.

Como resultado de la eliminación sistemática de las terapias de salud natural y del desarrollo de los sistemas de salud pública en la mayoría de los países del mundo, la industria farmacéutica ha provocado que millones de personas, y casi todas las naciones del mundo, dependan de su negocio de inversión.
La industria farmacéutica como un negocio fraudulento organizado. La industria farmacéutica ofrece «salud» a millones de pacientes, pero no distribuye los bienes. En su lugar, distribuye productos que simplemente alivian los síntomas al tiempo que mantienen la enfermedad subyacente, como condición previa para el futuro de su negocio. Para disimular este fraude, las empresas farmacéuticas gastan el doble de dinero en ocultarlo que en investigación sobre terapias futuras.

Esta estafa organizada es la razón por la que este negocio de inversión pudo continuar, durante casi un siglo, oculto tras una cortina de humo estratégicamente diseñada, que les convierte en «benefactores» de la humanidad. Las vidas de seis mil millones de personas y las economías de la mayoría de los países del mundo han sido tomadas como rehenes por los actos delictivos de
esta industria.

Desenmascarando el «negocio con las enfermedades» de la industria farmacéutica

A lo largo de los últimos diez años, he dirigido los esfuerzos para desenmascarar el fraude organizado de esta gigantesca industria de inversión en el planeta. He desempeñado un papel decisivo al señalar que el mayor obstáculo para mejorar la salud de los seres humanos es la propia industria farmacéutica y su naturaleza como negocio de inversión motivado por la expansión
de las enfermedades.

Como científico, tuve el privilegio de descubrir la verdadera causa de las enfermedades
cardiovasculares y de otras patologías crónicas. Junto con mis colegas y otras personas, he desempeñado un papel fundamental en la investigación de alternativas efectivas, naturales y no patentables frente al «negocio con las enfermedades» de la industria farmacéutica. La identificación
de las moléculas naturales que optimizan el metabolismo celular hace posible que la humanidad pueda prevenir y eliminar en buena parte la mayoría de las enfermedades más comunes de hoy en día, como las patologías cardiovasculares, el cáncer y muchas otras.

Origen de la actual crisis internacional y la guerra de agresión contra Irak

Actualmente, cuatro factores están amenazando principalmente la supervivencia de la industria farmacéutica, y por tanto, la misma base de un negocio de inversión a largo plazo valorado en miles de millones de dólares:
1. Conflictos legales insolubles, que se traducen en una avalancha de acciones populares contra muchas empresas farmacéuticas por la responsabilidad civil de sus productos.
2. Conflictos científicos insolubles, causados por los importantes adelantos en terapias naturales no patentables que erradican de forma efectiva y en buena medida las enfermedades como ámbito de mercado.
3. Conflictos éticos insolubles, que se traducen en la pérdida de credibilidad de toda la industria farmacéutica, debido al hecho de que sus desorbitadas tasas de patentes limitan el acceso a los medicamentos a la mayoría de las personas y provocan la muerte prematura de millones de ellas.
4. Conflictos empresariales insolubles: el desenmascaramiento del modelo de negocio farmacéutico como un fraude organizado.
Durante varias décadas, el Farma-Cartel ha realizado todos los esfuerzos posibles para proteger su actividad mundial con medicamentos patentados y para prohibir la difusión de otras alternativas competidoras no patentables.
Estos esfuerzos se han realizado a escala internacional, mediante la infiltración en el Parlamento Europeo y el abuso de la Organización Mundial de la Salud y de otros organismos de las Naciones Unidas.

Ahora que la industria de inversión de mayor envergadura del planeta está siendo desenmascarada como un negocio fraudulento organizado — perseguido por decenas de miles de demandas de responsabilidad civil— las leyes proteccionistas inmediatas e internacionales se han convertido en una medida de urgencia para ocultar estos delitos y fortalecer el control constante
del «negocio de inversión en las enfermedades» sobre la salud de los seres humanos de todo el mundo.

Pero estas leyes proteccionistas de gran alcance, destinadas a preservar un negocio fraudulento organizado, implicaban la restricción de los derechos civiles y otras medidas drásticas, que no podían ponerse en práctica en épocas de paz. La aplicación de estas medidas requería la escalada de la crisis internacional, una serie de conflictos militares que causarían deliberadamente el uso de armas de destrucción masiva y el desencadenamiento de una guerra mundial. Sólo entonces se podía dar una situación psicológica mundial que permitiera el abandono de los derechos civiles, la aprobación de leyes marciales y la aplicación mundial de leyes proteccionistas, de forma que los
acusados pudieran continuar su «negocio con las enfermedades» y otros delitos.

En este contexto, la industria farmacéutica se convirtió en el único gran apoyo empresarial a la elección de George Bush, con el fin de ejercer una influencia directa sobre el centro político y militar más poderoso del mundo. Con la elección de George Bush, el grupo de inversión Rockefeller conseguía el acceso directo a la Casa Blanca y el Pentágono, así como a las decisiones políticas
allí adoptadas. Una influencia similar ejerció el grupo Rothschild sobre el gobierno de Tony Blair en Gran Bretaña.

De este modo, no fue ninguna sorpresa que las dos naciones líderes en la exportación de productos farmacéuticos, los Estados Unidos de América y Gran Bretaña, encabezaran la actual crisis internacional e instigaran la guerra contra Irak. La supuesta necesidad de esta guerra se explicó a los ciudadanos de Estados Unidos, de Gran Bretaña y del mundo entero con el pretexto de una lucha mundial contra el «terrorismo», la eliminación de ciertos gobiernos que se encuentran fuera de la legalidad internacional y una cruzada contra la proliferación de armas de destrucción masiva.

Así pues, los mismos grupos de interés del mundo empresarial y los mismos patrocinadores políticos, responsables de los millones de muertes provocadas por el negocio ininterrumpido con las enfermedades, también son responsables ahora de arriesgar innecesariamente las vidas de decenas de miles de personas inocentes en Irak y de jóvenes soldados de Estados Unidos,
Gran Bretaña y otros países. Son responsables del comienzo y la dirección de una guerra de agresión contra Irak que no cuenta con ninguna resolución internacional. Son responsables de la esclavitud, el pillaje y otros delitos que están siendo cometidos actualmente en el Irak ocupado.

Si estos grupos de interés y sus patrocinadores políticos no son considerados responsables de estos crímenes inmediatamente, continuarán, probablemente, con su escalada de la crisis internacional, con el riesgo último de una guerra con armas de destrucción masiva.

En esta situación histórica crítica, hago un llamamiento al fiscal de la Corte Penal Internacional sobre estos crímenes contra la humanidad, estos crímenes de guerra, de agresión y de genocidio, y le insto a emprender acciones inmediatas para prevenir más delitos y el desastre definitivo: una guerra mundial.

Pido a toda persona física, gobierno, empresa u organización de cualquier parte del mundo que haya sufrido estos crímenes o desee acabar con ellos que se una a esta denuncia.

CARGOS

Los cargos de esta denuncia están relacionados con delitos de dos tipos:

• Delitos cometidos por el «negocio con las enfermedades» de la industria farmacéutica, incluido el genocidio y otros crímenes contra la humanidad.
• Delitos relacionados con la guerra de Irak de este año 2003 y con la escalada de la crisis internacional hacia una guerra mundial, incluidos los crímenes de guerra y agresión, así como otros crímenes contra la humanidad.
Estos dos tipos de delitos están directamente relacionados, puesto que se cometen en nombre e interés de los mismos grupos de inversión empresarial y de sus patrocinadores políticos. Los acusados son responsables de los crímenes más graves jamás cometidos contra toda la humanidad, y por tanto, están sujetos al principio de enjuiciamiento internacional.

1. DELITOS COMETIDOS EN RELACIÓN CON EL NEGOCIO CON LAS ENFERMEDADES DE LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA
1.1. El crimen del genocidio
Los acusados son culpables del crimen de genocidio, por lo que están sujetos a enjuiciamiento según el Artículo 6 del Estatuto de la CPI. Esto incluye, entre otros, los siguientes crímenes:

1.1.1. Genocidio mediante matanza
(Artículo 6a)
1.1.2. Genocidio mediante lesión grave a la integridad física o mental
(Artículo 6b)
1.2.3. Genocidio mediante sometimiento intencional a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física (Artículo 6c)
1.2. Crímenes contra la humanidad
Los acusados son culpables del crimen de genocidio, por lo que están sujetos a enjuiciamiento según el Artículo 7 del Estatuto de la CPI. Esto incluye, entre otros, los siguientes crímenes:
1.2.1. Crimen contra la humanidad de asesinato (Artículo 7a)
1.2.2. Crimen contra la humanidad de exterminio (Artículo 7b)
1.2.3. Crimen contra la humanidad de esclavitud (Artículo 7c)
1.2.4. Crimen contra la humanidad de encarcelación u otra privación grave de la libertad física (Artículo 7e)
1.2.5. Crimen contra la humanidad de otros actos inhumanos (Artículo 7k)

RESUMEN DE LA CONFIRMACIÓN DE LOS CARGOS PRESENTADOS POR LOS DELITOS RELACIONADOS CON EL «NEGOCIO CON LAS ENFERMEDADES» DE LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA (CARGOS 1.1. -
1.2.)

1. Los acusados mantienen intencionada y sistemáticamente enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial, la insuficiencia cardiaca, las complicaciones diabéticas y otras patologías, además del cáncer, las enfermedades infecciosas como el SIDA, la osteoporosis y muchas de las afecciones más comunes hoy en día, reconocidas como evitables en buena medida por medios naturales. Los acusados han causado deliberadamente el sufrimiento innecesario y la muerte
prematura de cientos de millones de personas.

2. Los acusados evitan intencionada y sistemáticamente la erradicación de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y otras patologías mediante la obstrucción y el bloqueo de la difusión de información sobre los beneficios de las terapias naturales no patentables, una información que podría salvar muchas vidas. Por consiguiente, los acusados han causado deliberadamente más sufrimiento innecesario y la muerte prematura de cientos de millones de personas.

3. Los acusados extienden intencionada y sistemáticamente las enfermedades existentes y crean nuevas enfermedades mediante la fabricación y comercialización de productos farmacéuticos que alivian los síntomas a corto plazo, pero tienen efectos secundarios conocidos y perjudiciales a largo plazo. Por consiguiente, los acusados han causado deliberadamente más sufrimiento innecesario y la muerte prematura de cientos de millones de personas.
Los detalles se indican en el apartado «Pruebas» más adelante.

2.DELITOS ESPECÍFICOS COMETIDOS EN RELACIÓN CON LA GUERRA DE IRAK Y LA ACTUAL CRISIS INTERNACIONAL
2.1. El crimen del genocidio
Los acusados son culpables del crimen del genocidio, por lo que están sujetos a enjuiciamiento según el Artículo 6 del Estatuto de la CPI. A los efectos de este Estatuto, se entenderá por «genocidio» cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal. Esto incluye, entre otros, los siguientes crímenes:
2.1.1. Genocidio mediante matanza (Artículo 6a)
2.1.2. Genocidiomediantelesión grave a la integridad física o mental (Artículo 6b)
2.1.3. Genocidio mediante el sometimiento intencional a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física (Artículo 6c)
2.2. Crímenes contra la humanidad
A los efectos del Artículo 7 del Estatuto de Roma, se entenderá por «crímenes contra la humanidad» cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático dirigido contra cualquier población civil y con conocimiento de dicho ataque. Esto incluye, entre otras cosas, los siguientes crímenes:
2.2.1. Crímenes contra la humanidad de asesinato (Artículo 7a)
2.2.2. Crímenes contra la humanidad de exterminio (Artículo 7b)
2.2.3. Crímenes contra la humanidad de esclavitud (Artículo 7c)
2.2.4. Crímenes contra la humanidad de deportación o traslado forzoso de población (Artículo 7d)
2.2.5. Crímenes contra la humanidad de encarcelación u otra privación grave de la libertad física (Artículo 7e)
2.2.6. Crímenes contra la humanidad de otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física (Artículo 7k)
2.3. Crímenes de guerra
A los efectos del Artículo 8 del Estatuto de Roma, se entenderá por «crímenes de guerra» cualquier infracción grave de los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949 (Convenio de Ginebra relativo al trato de los prisioneros de guerra, Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra). Por tanto, a los efectos de este Estatuto, los crímenes de guerra incluyen, entre otros, los siguientes actos:
2.3.1. Crimen de guerra de matar intencionalmente (Artículo 8(2)(a)(i))
2.3.2. Crimen de guerra de tortura (Artículo 8(2)(a)(ii)-1)
2.3.3. Crimen de guerra de tratos inhumanos (Artículo 8(2)(a)(ii)-2)
2.3.4. Crimen de guerra de inclusión de experimentos biológicos (Artículo 8(2)(a)(ii)-3)
2.3.5. Crimen de guerra de infligir deliberadamente grandes sufrimientos (Artículo 8(2)(a)(iii))
2.3.6. Crimen de guerra de destrucción y apropiación de bienes (Artículo 8(2)(a)(iv))
2.3.7. Crimen de guerra de privar del derecho a un juicio justo (Artículo 8(2)(a)(vi))
2.3.8. Crimen de guerra de deportación o traslado ilegales (Artículo 8(2)(a)(vii)-1)
2.3.9. Crimen de guerra de confinamiento ilegal (Artículo 8(2)(a)(vii)-2)
2.3.10. Crimen de guerra de tomar rehenes (Artículo 8(2)(a)(viii))
2.3.11. Crimen de guerra de dirigir ataques contra civiles (Artículo 8(2)(b)(i))
2.3.12. Crimen de guerra de dirigir ataques contra objetos civiles (Artículo 8(2)(b)(ii))
2.3.13. Crimen de guerra de muerte, lesiones o daños excesivos incidentales (Artículo 8(2)(b)(iv))
2.3.14. Crimen de guerra de dirigir ataques contra lugares que no estén defendidos (Artículo 8(2)(b)(v))
2.3.15.Crimendeguerradecausar la muerte o lesiones a una persona fuera de combate (Artículo 8(2)(b)(vi))
2.3.16. Crimen de guerra de mutilación (Artículo 8(2)(b)(x)-1)
2.3.17. Crimen de guerra de destruir o confiscar bienes del enemigo (Artículo (2)(b)(xiii))
2.3.18.Crimendeguerradeprivarde derechos a los nacionales de la parte enemiga (Artículo 8(2)(b)(xiiv))
2.3.19. Crimen de guerra de emplear veneno o armas envenenadas (Artículo (2)(b)(xvii))
2.3.20. Crimen de guerra de emplear balas prohibidas (Artículo 8(2)(b)(xix))
2.3.21. Crimen de guerra de cometer ultrajes contra la dignidad de la persona (Artículo 8(2)(b)(xxi))
2.3.22. Crimen de guerra de provocar la inanición como método de hacer la guerra (Artículo 8(2)(b)(xxv))
2.3.23. Crimen de guerra de homicidio (Artículo 8(2)(c)(i)-1)
2.3.24. Crimen de guerra de tratos crueles (Artículo 8(2)(c)(i)-3)

RESUMEN DE LA CONFIRMACIÓN DE LOS CARGOS PRESENTADOS POR LOS DELITOS COMETIDOS EN RELACIÓN CON LA GUERRA DE AGRESIÓN CONTRA IRAK Y LA ACTUAL CRISIS INTERNACIONAL
(CARGOS 2.1.1 - 2.3.24)

1. Los acusados empezaron intencionadamente una guerra de agresión contra Irak sin que hubiera ninguna resolución dictada por la legislación internacional.
2. Los acusados provocaron intencionadamente la escalada de una situación de crisis internacional, con una guerra psicológica y una guerra militar real. El objetivo de esta estrategia de escalada es crear un estado de excepción internacional que permita el abandono de los derechos civiles en todo el mundo, así como el establecimiento de leyes proteccionistas de gran alcance. La guerra de agresión contra Irak con el pretexto de una lucha internacional contra el «terrorismo» y la cruzada
contra la proliferación de las armas de destrucción masiva forman parte de esta estrategia.
3. Los acusados cometieron intencionadamente los crímenes de genocidio, asesinato, mutilación y otras lesiones graves a la integridad física o mental en el curso de su guerra de agresión contra el pueblo de Irak.
4. Los acusados cometieron intencionadamente el crimen de destrucción y confiscación de bienes públicos y privados en el curso de la guerra de agresión y a su término. Irak ostenta el segundo puesto en recursos petrolíferos del mundo, y estos recursos están siendo saqueados en nombre de los acusados para su beneficio personal.
Los detalles se indican en el apartado «Pruebas» más adelante.

PRECEDENTE HISTÓRICO DE ESTA DENUNCIA

El Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg contra los ejecutivos del cartel farmacéutico y petroquímico IG- Farben
Hace más de medio siglo, se celebró el Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg contra los ejecutivos del grupo empresarial IG Farben, el cartel farmacéutico y petroquímico de mayor envergadura en la Europa de entreguerras.
El Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg juzgó a los responsables de la Segunda Guerra Mundial y sentó precedente para el enjuiciamiento internacional por crímenes de guerra, y, en última instancia, para la Corte Penal Internacional en La Haya.

Desconocido para muchas personas hoy en día, el Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg condenó no sólo a los líderes políticos y militares, sino también a los ejecutivos empresariales que llevaron a Hitler al poder. Veinticuatro ejecutivos y directores de IG Farben fueron condenados por este Consejo de Guerra. El fiscal general Telford Taylor afirmó en su discurso de apertura:
«La acusación culpa a estos hombres, que tienen una responsabilidad adulta, de haber provocado a la humanidad la guerra más devastadora y catastrófica de toda su historia. Asimismo, les acusa de venta masiva, esclavitud, pillaje y asesinato. Éstas son acusaciones terribles».

Y continuaba diciendo: «Estos ejecutivos empresariales inculpados, y no los perturbados nazis, son los principales criminales de guerra. Si sus crímenes no salen la luz y no se les condena, cometerán crímenes aún mayores en el futuro, que ni siquiera Hitler habría cometido».

En 1947, los cargos principales contra los directores de IG Farben fueron:

• Cargo 1: planificación y dirección de una guerra de agresión e invasión de otros países con el resultado de una destrucción sin precedentes en todo el mundo, la muerte de millones de personas y el sufrimiento prolongado de otros tantos millones.
• Cargo 2: deportación, pillaje y saqueo de bienes públicos y privados en los países ocupados, con el propósito de ejercer un control económico permanente en dichos países, así como otros crímenes graves.
• Cargo 3: reducción a esclavitud, malos tratos, régimen de terror, tortura y asesinato de millones de personas.
Hoy, medio siglo después, los cargos presentados en esta denuncia son sorprendentemente similares:
• Planificación y dirección de una guerra de agresión contra Irak con el pretexto de una lucha internacional contra el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, con el resultado de que vastas áreas del país han quedado devastadas, miles de personas han muerto y cientos de miles han resultado heridas.
• Pillaje y saqueo de bienes públicos y privados en la lucha por conseguir el poder económico y el control de regiones enteras del mundo a través de la escalada de una crisis internacional. Contra esta guerra de agresión, los acusados estaban provocando deliberadamente el empleo de armas
de destrucción masiva, incluidas las armas nucleares, químicas y biológicas.
• Genocidio mediante matanza, lesiones graves a la integridad física y sometimiento de la población a condiciones de existencia que acarrean la destrucción física, así como los crímenes contra la humanidad de asesinato y otros actos inhumanos.

PRUEBAS DE LOS DELITOS COMETIDOS

Las pruebas de las acusaciones presentadas en esta denuncia también están relacionadas con dos tipos de delitos:

• Pruebas de genocidio y otros crímenes contra la humanidad en relación con el negocio con las enfermedades de la industria farmacéutica.
• Pruebas de crímenes de guerra y agresión, así como de otros crímenes contra la humanidad cometidos en relación con la guerra de Irak y la escalada de la crisis internacional hacia una guerra mundial.

1. PRUEBAS DE GENOCIDIO Y OTROS CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD COMETIDOS EN RELACIÓN CON EL NEGOCIO CON LAS ENFERMEDADES DE LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA.
Se presentan pruebas concretas que demuestran que los acusados son responsables de mantener y extender intencionadamente ciertas enfermedades, causando intencionadamente otras nuevas y extendiendo el uso de medicamentos registrados para una enfermedad a tantas como sea posible.

Para conseguir estos objetivos, los acusados han diseñado, aplicado, dirigido y organizado estratégicamente un plan empresarial fraudulento a escala mundial, que, por su magnitud económica, no tiene comparación en la historia de la humanidad.

1.1. La expansión intencionada de la enfermedad
Se presentan las siguientes pruebas concretas que demuestran que las enfermedades más comunes hoy en día son mantenidas y extendidas deliberadamente por los acusados, a pesar del hecho de que podrían haberse prevenido o erradicado en gran medida de forma efectiva, salvando así millones de vidas.

1.1.1. Enfermedades coronarias
La causa fundamental de las enfermedades coronarias y los infartos de miocardio es un debilitamiento estructural y la disminución de las funciones de la pared arterial, que —al igual que el escorbuto— se desarrolla como consecuencia de deficiencias vitamínicas y de otros nutrientes
esenciales a largo plazo.

Sin embargo, los enfoques de la industria farmacéutica acerca de la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares ignoran deliberadamente esta causa y se centran más bien en el tratamiento de los síntomas, como la reducción de los niveles de colesterol en la sangre.

Además de que evitan de forma intencionada curar la enfermedad para la que se comercializan, los efectos secundarios perjudiciales de estos fármacos causan nuevas enfermedades. El número de fallecidos en todo el mundo por enfermedades cardiovasculares, como consecuencia de estos
crímenes deliberados de los acusados, supera los doce millones al año.

1.1.2. Hipertensión arterial
La causa fundamental de la hipertensión arterial es un incremento de la tensión de la pared arterial, debido a una deficiencia de sustancias nutritivas esenciales en las células musculares lisas de la pared arterial, lo que provoca un estrechamiento del diámetro de la arteria y un aumento de la
presión sanguínea. Pueden consultarse innumerables estudios clínicos que documentan los beneficios de los micronutrientes no patentables, en particular el aminoácido arginina y el magnesio. Estas sustancias nutritivas corrigen la deficiencia subyacente en millones de células de la pared
vascular, relajando así las paredes de los vasos sanguíneos, aumentando su diámetro y normalizando la elevada tensión arterial.

Los fármacos vendidos para el tratamiento de la hipertensión se centran intencionadamente en el tratamiento de los síntomas. Por ejemplo, los betabloqueantes reducen la frecuencia cardiaca y los diuréticos hacen lo mismo con el volumen sanguíneo. Estos fármacos evitan deliberadamente
corregir los «espasmos» de las paredes de los vasos sanguíneos, que son la causa fundamental de la hipertensión arterial. De este modo, a la vez que se evita intencionadamente curar la enfermedad, estos fármacos provocan efectos secundarios perjudiciales a largo plazo, que pueden
causar numerosas enfermedades nuevas, y por tanto nuevos mercados de fármacos.

En todo el mundo, cientos de millones de pacientes con hipertensión arterial siguen sin encontrar cura como consecuencia directa de las acciones llevadas a cabo por los acusados, y el número de fallecidos por estas enfermedades aumenta cada día.

1.1.3. Insuficiencia cardiaca
La causa fundamental de la insuficiencia cardiaca es la falta de biocatalizadores celulares, ciertas vitaminas, minerales, carnitina, coenzima Q10 y otros portadores de bioenergía en millones de células cardiacas. Esto tiene como consecuencia una disminución de la frecuencia cardiaca y una
acumulación de agua en el cuerpo.

Sin embargo, los enfoques de la industria farmacéutica acerca del tratamiento de la insuficiencia cardiaca pasan por alto intencionadamente este hecho y se centran en los síntomas. Los diuréticos comercializados para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca no sólo eliminan el agua acumulada en el cuerpo, sino que también lo purgan de vitaminas, minerales y otros portadores de bioenergía hidrosolubles. De este modo, los fármacos comercializados para la insuficiencia cardiaca contribuyen, en realidad, a empeorar la enfermedad y son responsables de la corta esperanza de vida de los pacientes que la padecen, una vez que empieza a hacer efecto la medicación a base de diuréticos.

A la vez que evitan intencionadamente curar la enfermedad, estos fármacos purgan el cuerpo de nutrientes esenciales, agravando así la causa subyacente de la enfermedad. En todo el mundo, más de cien millones de pacientes con insuficiencia cardiaca siguen sin encontrar cura, y acaban
muriendo prematuramente como consecuencia directa de las acciones llevadas a cabo por los acusados.

1.1.4. Arritmia
La causa fundamental de la arritmia es la falta de micronutrientes, vitaminas, minerales, ubiquinona y otros portadores de bioenergía en millones de células cardiacas eléctricas. Esto tiene como consecuencia una disminución de la generación o conducción de los impulsos eléctricos necesarios
para la frecuencia cardiaca normal. Un reciente estudio doble ciego con placebo ha demostrado, sin lugar a dudas, que el uso terapéutico de micronutrientes es un medio efectivo, seguro y asequible para corregir el estado de salud subyacente a la arritmia.

Sin embargo, los enfoques de la industria farmacéutica acerca del tratamiento de la arritmia ignoran intencionadamente este hecho y se centran, en su lugar, en los síntomas. Lo que hacen los fármacos antiarrítmicos comercializados para tratar esta enfermedad es empeorarla en muchos
casos, causando la parada cardiaca y la muerte prematura de los pacientes.

Hace diez años, el autor Thomas Moore demostraba en su obra Medicina letal que una nueva clase de fármacos antiarrítmicos en Estados Unidos había causado sola más muertes que la guerra de Vietnam en el ejército norteamericano. En todo el mundo, más de cien millones de pacientes con
arritmia siguen sin encontrar cura como consecuencia directa de estas acciones llevadas a cabo por los acusados, y el número de muertos por esta enfermedad aumenta cada día.

1.1.5. Cáncer
Hasta hace muy poco, el cáncer se ha considerado como una sentencia de muerte. Gracias a los últimos avances en la salud natural y la medicina celular, la situación ha cambiado radicalmente. También en lo que se refiere a esta enfermedad, hoy es obvio que los acusados han contribuido
deliberadamente a descuidar y abandonar la investigación de la medicina sobre terapias no patentables en favor de fármacos ineficaces que permiten la continuación de la epidemia del cáncer: uno de sus mercados más rentables. Debido a la extraordinaria relevancia de los crímenes cometidos por los acusados en relación con la epidemia del cáncer, este apartado se presenta con más detenimiento.

Es un hecho científico que todos los cánceres se extienden por el mismo mecanismo: el uso de enzimas que digieren el colágeno (colagenasas, metaloproteinasas). El uso terapéutico de aminoácido lisina natural, especialmente con otros micronutrientes no patentables, puede bloquear estas enzimas e impedir así la metástasis de las células cancerígenas. Todos los tipos de cáncer estudiados responden de esta manera a este enfoque terapéutico, incluido el cáncer de mama, de próstata, de pulmón, de piel, el fibroma, el sarcoma sinovial y otras formas de cáncer.

La única razón por la que este adelanto en la medicina no ha sido investigado más en profundidad y aplicado al tratamiento de los pacientes es el hecho de que estas sustancias no son patentables, y por tanto tienen escasos márgenes de beneficio. Y lo que es aún más importante, cualquier
tratamiento efectivo de cualquier enfermedad lleva, en última instancia, a su erradicación y a la destrucción de un mercado de productos farmacéuticos de miles de billones de dólares.

El marketing de fármacos para los pacientes con cáncer ha sido especialmente fraudulento e intencionado. Con el pretexto de tratar el cáncer utilizando el término tapadera de «quimioterapia», se administran sustancias tóxicas a los pacientes, incluso derivados del gas mostaza. El hecho
de que estos agentes tóxicos también destruyan millones de células sanas en el cuerpo se provoca intencionadamente.

Conociendo este hecho, se tuvieron en cuenta deliberadamente las siguientes consecuencias: primera, el cáncer continuaría siendo una epidemia mundial, proporcionando la base económica para un negocio constante de la enfermedad valorado en miles de billones de dólares; y segunda,
la aplicación sistemática de agentes tóxicos en forma de quimioterapia causaría nuevas enfermedades en los pacientes que recibieran dichas sustancias.

Como consecuencia de esta estrategia, el mercado de los fármacos para el tratamiento de los graves efectos secundarios provocados por estos productos —incluidas las infecciones, inflamaciones, hemorragias, deficiencias en los órganos, etc.— es incluso mayor que el mercado de los propios productos utilizados en la quimioterapia. Así pues, los acusados también aplicaron su plan fraudulento organizado, en perjuicio de miles de millones de pacientes con cáncer, con un sólo propósito: su enriquecimiento financiero.

1.1.6. SIDA y otras enfermedades infecciosas
Planes fraudulentos como éste se aplicaron también al tratamiento de una de las epidemias más mortales de la historia de la humanidad: el SIDA. Ya hace diez años, los estudios científicos mostraron que la vitamina C era capaz de reducir la replica del virus VIH en más de un 99%. Los acusados conocen este hecho desde hace más de un decenio.

Ignorando y evitando intencionadamente este tratamiento seguro, asequible y no patentable, los acusados desarrollaron medicamentos patentables contra el SIDA, con graves efectos secundarios, y —debido a sus desorbitados derechos de patentes— inasequibles para la gran mayoría de las personas del planeta. Así, al aplicar su plan empresarial criminal, los acusados son culpables de arriesgar las vidas y de causar la muerte a cientos de millones de personas en África, Sudamérica, Asia y todas las demás regiones del mundo.

De forma similar, han boicoteado la información de que la única medida fundamental para mejorar la inmunidad frente a las enfermedades infecciosas consiste en ingerir una cantidad óptima de vitaminas B6, B12, ácido fólico y otros nutrientes esenciales. Es un hecho científico que estos
biocatalizadores del metabolismo celular aumentan la producción de leucocitos, el arma principal del cuerpo contra cualquier infección. Ocultando sistemáticamente esta información, especialmente a los cientos de millones de niños y adultos en el mundo subdesarrollado, la industria farmacéutica
arriesga intencionadamente las vidas de cientos de millones de personas en estas áreas del mundo. Todos los acusados saben que casi nadie en estas zonas subdesarrolladas puede permitirse el lujo de pagar tratamientos farmacéuticos, y que por tanto, acaban muriendo.

Ocultar esta información, que podría salvar tantas vidas, acerca de las alternativas naturales no patentables para prevenir y combatir las enfermedades infecciosas no solamente provoca la muerte de millones de personas, sino que también arruina las economías de muchos países subdesarrollados.
Como consecuencia directa, el desequilibrio ya existente hoy en día en la economía mundial adquiere tintes dramáticos, ya que se envuelve deliberadamente a estos países en un conflicto en el que no tienen opción de ganar.

1.1.7. Otras enfermedades
Asimismo, hoy en día siguen considerándose problemas de salud otras enfermedades egenerativas, inflamatorias e infecciosas, así como muchas otras patologías comunes sólo porque los acusados las han definido y protegido como mercados para su vergonzoso «negocio con las enfermedades».

1.2.
PRUEBAS ACERCA DE LOS PLANES DE MARKETING CRIMINALES DE LOS ACUSADOS
1.2.1 Extensión deliberada de las enfermedades y provocación de otras nuevas en los pacientes para ampliar los mercados de fármacos
Para ampliar sus mercados, los acusados fabrican y comercializan los siguientes grupos de fármacos intencionadamente, a pesar de sus conocidos efectos secundarios, nocivos para la salud. De un modo vergonzoso, los acusados están causando deliberadamente nuevas enfermedades con
el pretexto de luchar contra las existentes. El hecho de que estas nuevas enfermedades causadas por los efectos secundarios de estos fármacos aparezcan muchos años después se utiliza como una tapadera adicional para esta estafa:

Los fármacos que reducen el colesterol, especialmente estatinas y fibra se comercializan en cantidades masivas con el pretexto de prevenir las enfermedades cardiovasculares. Se sabe que estos fármacos provocan cáncer en las dosis actualmente administradas a millones de pacientes en todo el mundo.

Los fármacos utilizados en la quimioterapia se comercializan supuestamente para tratar el cáncer. En realidad, causan una serie de efectos secundarios graves, y el más frecuente es la aparición de nuevos tumores.
Todo el plan de marketing criminal en torno a la quimioterapia funciona solo porque los acusados han convertido el cáncer en una sentencia de muerte, e incluso los acusados han llegado a vendernos como un éxito cuando un paciente sometido a quimioterapia sobrevive unos pocos meses.

La aspirina se comercializa en cantidades masivas con el pretexto de que previene los infartos de miocardio y los ataques súbitos, pero al mismo tiempo se sabe que su uso a largo plazo causa la destrucción del colágeno, y por tanto, aumenta gradualmente el riesgo de infartos y ataques,
además de otras enfermedades como las úlceras estomacales y la hemorragia gastrointestinal.

Los fármacos antiinflamatorios se emplean para tratar el dolor y la inflamación, como en el caso de la artritis. No obstante, muchos de estos fármacos destruyen el tejido conjuntivo, como por ejemplo el de las articulaciones.
A largo plazo, el uso de estos fármacos agrava los problemas de salud en lugar de remediarlos.

Los antagonistas del calcio se comercializan en cantidades masivas con el pretexto de tratar la hipertensión arterial y prevenir los infartos de miocardio; sin embargo, a largo plazo, se sabe que el uso de estos fármacos causa un aumento del riesgo de infartos, ataques súbitos y otras enfermedades.

Los estrógenos y otros fármacos compuestos de hormonas se venden en cantidades masivas con el pretexto de prevenir la osteoporosis y las enfermedades cardiacas, pero a largo plazo se sabe que su uso provoca cáncer en más del 30% de las mujeres que los ingieren. Las formas especialmente
frecuentes de cáncer causadas por estos fármacos son carcinomas hormonodependientes como el de mama o el de útero.

Tranquilizantes y antidepresivos. Otro mecanismo por el cual los acusados extienden sistemáticamente sus mercados consiste en causar adicción intencionadamente con el fin de incrementar las ventas. Se sabe que muchos tranquilizantes y antidepresivos, como el conocido diazepam («Valium»), provocan dependencia y adicción. Con el fin de aumentar las ventas mundiales de estos fármacos, los acusados incluso los ensalzan en anuncios a toda página dirigidos directamente al público.

Otros fármacos. Puesto que la patente es una condición previa para el negocio de inversión de la industria farmacéutica, los fármacos típicos son moléculas sintéticas, y por tanto tóxicas para el cuerpo humano. Para casi todos los fármacos es válido el mismo principio de negocio fraudulento:
aliviar los síntomas a corto plazo a la vez que se causan otros daños y se generan gradualmente nuevas enfermedades, que sirven de base para nuevos mercados de fármacos.

1.2.
Ampliación de sus mercados de fármacos para nuevas enfermedades
Al cometer estos delitos, los acusados amplían deliberadamente su actual mercado farmacéutico inventando nuevos estados de salud para los que recomiendan los fármacos que previamente habían aconsejado para otras enfermedades. Como primera prueba, se presentan a continuación los siguientes ejemplos:

Las pastillas para el dolor de cabeza previenen supuestamente las enfermedades cardiacas. La aspirina se desarrolló como un calmante para el dolor de cabeza y el dolor en general, y ahora los acusados la venden en cantidades masivas y la aconsejan para su uso a largo plazo, incluso para
las personas que gozan de buena salud, porque supuestamente previene y trata las enfermedades cardiacas y otras patologías graves.

Los antibióticos combaten supuestamente las enfermedades coronarias.

Con el fin de ampliar el mercado mundial de sus antibióticos, los acusados fabricaron y extendieron la llamada «teoría de la bacteria» de los infartos por todo el mundo. Sin pruebas clínicas que demuestren que la clamidia u otras bacterias causan realmente la aterosclerosis o los infartos, los acusados fomentaron vergonzosamente el uso general de antibióticos, incluso entre las personas sanas, con el pretexto de que previenen los ataques al corazón.

Estos son sólo unos pocos ejemplos de las prácticas llevadas a cabo por los acusados para extender sistemáticamente el uso de sus fármacos para otras enfermedades. En realidad, este plan de marketing no es la excepción que confirma la regla, sino la regla. La lista de delitos cometidos
en este contexto debería corregirse y completarse durante la investigación posterior.

1.4. DELITOS RELACIONADOS CON LA INFILTRACIÓN SISTEMÁTICA EN VARIOS SECTORES DE LA SOCIEDAD CON EL PROPÓSITO DE FACILITAR LA EJECUCIÓN DE DICHOS DELITOS.
Los acusados se han infiltrado sistemática y deliberadamente en los sectores de la medicina y la salud de la mayoría de los países del mundo con el fin de crear relaciones de dependencia financieras y de otro tipo para dirigir su «negocia con las enfermedades» y cometer otros delitos. La investigación de la medicina no se lleva a cabo con el objetivo primordial de hallar el tratamiento más efectivo, seguro y asequible contra una enfermedad, sino con el fin de identificar los principales mercados de enfermedades y alcanzar los máximos beneficios en ese mercado para el fabricante de fármacos. Como parte de esta estrategia a lo largo de las últimas décadas, los acusados eliminaron sistemáticamente de los programas de formación de las facultades de medicina el estudio de las terapias naturales, efectivas pero no patentables. Crearon a propósito generaciones de médicos con pocos o ningún conocimiento acerca de los beneficios para la salud de estas terapias naturales, que podrían salvar tantas vidas. Al mismo tiempo, los departamentos recién creados con el nombre de farmacología se hicieron cargo de la enseñanza terapéutica en las facultades de medicina. De este modo, durante varias décadas, las generaciones de médicos han convertido las facultades de medicina prácticamente en un equipo de venta entrenado para el «negocio con las enfermedades» de la industria farmacéutica. Con el fin de ocultar esta estrategia, los fármacos patentados fueron calificados de «científicos» e incluso bautizados como «medicamentos éticos», mientras que las terapias naturales no patentables eran desprestigiadas y tachadas de «no científicas».

De manera similar, los acusados se han infiltrado sistemática e intencionadamente en los medios de comunicación de todo el mundo, creando relaciones de dependencia financieras o de otro tipo y difundiendo engaños e información falsa con el fin de disimular sus prácticas delictivas, apoyar
su «negocio con las enfermedades» y cometer otros delitos.

Los acusados han abusado deliberada y sistemáticamente del sistema político y legislativo de la mayoría de las naciones, con el objetivo de aprobar leyes, establecer regulaciones y fomentar otras medidas encaminadas a aumentar sus ventas de fármacos ineficaces y peligrosos, aunque lucrativos.
Los acusados han abusado de su influencia política para manipular la legislación, de forma que les permitiera apropiarse de billones de dólares al amparo de los «seguros de enfermedad» y de otros fondos sanitarios públicos y privados. Fomentando su «negocio fraudulento de la enfermedad», han tomado este dinero de personas, empresas y gobiernos de todo el mundo exigiendo el pago de terapias ineficaces y nocivas. Por tanto, los acusados consiguen beneficios desorbitados para la industria farmacéutica y causan sufrimientos innecesarios y la muerte prematura a cientos de millones de personas.

Los acusados se han infiltrado deliberada y sistemáticamente en el Parlamento Europeo y han abusado de él, así como de otros organismos regionales e internacionales, como las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y otros organismos políticos nacionales e internacionales, con el fin de cometer sus crímenes contra la humanidad.

1.5. DELITOS RELACIONADOS CON LA OBSTRUCCIÓN SISTEMÁTICA DE MEDIDAS SANITARIAS EFECTIVAS Y NO PATENTABLES
Para proteger su negocio artificial de inversión en las enfermedades, los acusados intentaron eliminar estratégicamente el acceso de las personas de todo el mundo a las terapias naturales no patentables. Para conseguir este objetivo, los acusados se sirvieron de varias medidas estratégicas:

1. Ocultar información que podría salvar vidas acerca de las terapias naturales no patentables. Los acusados han ocultado y bloqueado de forma deliberada y sistemática a millones de personas la información sanitaria básica de que el cuerpo humano no produce su propia vitamina C (ácido
ascórbico). A causa de su falta de conocimiento, casi todos los seres humanos tienen carencia de vitamina C y son susceptibles de padecer enfermedades cardiovasculares, además de otros tipos de patologías.
Igualmente, los acusados han ocultado y bloqueado sistemática y deliberadamente a millones de personas la información sanitaria básica de que el cuerpo humano no produce el aminoácido lisina natural. Debido a la falta de información, la mayor parte de los seres humanos tienen carencia
de lisina y son susceptibles de padecer cáncer y otras enfermedades.
Por consiguiente, los acusados causan intencionadamente más sufrimientos innecesarios y la muerte prematura de cientos de millones de personas.
2. Desprestigiar públicamente las terapias naturales no patentables. Los acusados han engañado de forma intencionada y sistemática al público difundiendo información falsa, engañosa e inventada que desacredita las terapias para la salud no patentables con el objetivo de proteger y ampliar su «negocio con las enfermedades» basado en fármacos patentados, así como de cometer otros delitos. Por consiguiente, los acusa dos causan a propósito más sufrimientos innecesarios y la muerte prematura de cientos de millones de personas.

3. Prohibir la difusión de información sanitaria relacionada con las terapias naturales no patentables. Los acusados han abusado deliberadamente de su influencia política intentando aplicar leyes a escala nacional e internacional que permitirían básicamente prohibir la difusión de información sanitaria preventiva y terapéutica relacionada con las terapias naturales no patentables. Al mismo tiempo, estas leyes tratarían de establecer arbitrariamente «límites máximos» ciertamente bajos para las cantidades recomendadas de estas terapias naturales y seguras, una medida encaminada a prohibir su uso como agentes terapéuticos naturales.
Abusando de la Comisión del Codex Alimentarius de las Naciones Unidas, los acusados han intentado incluso establecer estas leyes en todos los países miembros de la ONU; es decir, en todo el mundo.
1.5.5. Ahora que todos los esfuerzos pacíficos para proteger el «negocio farmacéutico con las enfermedades» han fracasado, los acusados cambian de estrategia. Están provocando a propósito la escalada de una crisis internacional, con guerras incluidas, con el fin de crear las condiciones
previas psicológicas y legales que permitan una aplicación inmediata e internacional de las leyes proteccionistas y establecer asi la base para la continuación de su «negocio con las enfermedades» y de los otros delitos de los que se les acusa.

2. PRUEBAS DE GENOCIDIO, CRÍMENES DE GUERRA Y OTROS CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD COMETIDOS EN RELACIÓN CON LA GUERRA DE AGRESIÓN CONTRA IRAK.

Los acusados están cometiendo el crimen de provocar deliberadamente la escalada de una crisis internacional, con guerras de agresión incluidas que nos llevan a un conflicto con armas de destrucción masiva.

Los acusados han estado abusando de forma constante de la tragedia del 11 de septiembre con el fin de construir un escenario de crisis internacional, que han empleado en última instancia como justificación para esta guerra de agresión.

Al mismo tiempo que los acusados potenciaban al máximo el factor psicológico de esta tragedia, bloqueaban una investigación oficial sobre los acontecimientos reales y el origen del 11 de septiembre. Fue la propia Casa Blanca la que bloqueó durante más de un año la creación de una
comisión independiente.

De este modo, mientras los hechos de esta tragedia aún no han sido totalmente aclarados a los ciudadanos, los acontecimientos del 11 de septiembre se han utilizado desde entonces como justificación para explicar la situación de crisis internacional.

Al mismo tiempo que no revelaban ninguna prueba convincente sobre el 11 de septiembre, abusaban de esta tragedia para invadir Afganistán. A la invasión militar de Afganistán siguió el saqueo de sus recursos naturales por parte de los acusados que estaban destinados a sus arcas financieras.

De manera similar, los acusados utilizaron este pretexto para invadir el siguiente país: Irak. Con la excusa de combatir la proliferación de armas de destrucción masiva, los acusados estaban intentando coaccionar a la comunidad internacional para implicarse en una guerra de agresión contra Irak.

A pesar del hecho de que la gran mayoría de los países presentes en el Consejo de Seguridad de la ONU, casi todos los países miembros de las Naciones Unidas, y la opinión abrumadora de todo el mundo se oponía a esta guerra, los acusados siguieron adelante y lanzaron su ataque.

La guerra planificada, comenzada y dirigida por los acusados ha sido una guerra que no contaba con ninguna resolución internacional y por tanto constituía una guerra de agresión y un crimen contra la humanidad. Si los acusados no son juzgados por este crimen, el sistema entero del derecho internacional, tal y como se diseñó tras la Segunda Guerra Mundial para proteger a la humanidad de la destrucción, se derrumbará.

A falta de una resolución internacional, la única justificación que les quedaba a los acusados para cometer este acto criminal era inventar una excusa: su supuesta búsqueda de armas de destrucción masiva en Irak.
Hoy, el mundo entero sabe que esto también era mentira.

Durante su guerra de agresión contra Irak, decenas de miles de iraquíes —soldados lo mismo que civiles— fueron asesinados. Una matanza de semejante magnitud durante una guerra sin el consentimiento internacional constituye el crimen de genocidio.

Además, cientos de miles de inocentes —muchos de ellos niños— fueron heridos, mutilados o han sufrido lesiones físicas o mentales causadas por los actos criminales de los acusados.

Asimismo, los acusados confiscaron intencionada y sistemáticamente los yacimientos de petróleo y otros recursos naturales de Irak con el propósito de explotarlos y enriquecerse. Para ocultar estos delitos, los acusados han difundido la justificación falsa de que la confiscación de los recursos
petrolíferos se llevaba a cabo en aras del pueblo iraquí.

Con la ocupación de Irak y la apropiación de sus recursos en una guerra de agresión, los acusados también cometieron el crimen del pillaje y la confiscación de los bienes del enemigo.

Los acusados provocaron sistemáticamente la escalada de esta crisis para restringir más los derechos civiles a través de las denominadas leyes «antiterroristas». Para engañar a la opinión internacional mientras cometían estos delitos, estas leyes se bautizaban a propósito con nombres engañosos, como «Homeland Security Act» (Ley de Seguridad Nacional), o «Patriot-Act» (Ley Patriótica), coaccionando así al apoyo político para el abandono de los derechos civiles.

Mientras se organizaba sistemáticamente esta escalada de la crisis, los acusados también abusaron intencionadamente de la distracción de los medios de comunicación e hicieron sus primeros movimientos intentando aplicar sus leyes proteccionistas en nombre del cartel farmacéutico. Una
disposición, prácticamente desconocida para el Congreso de los Estados Unidos en aquel momento, se introdujo en la Ley de Seguridad Nacional, garantizando la inmunidad a los fabricantes de fármacos frente a las demandas por responsabilidad de productos.

Esto no es más que una breve sinopsis de los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad perpetrados por los acusados, así como de su estrategia de usar estos crímenes de guerra con el fin de continuar cometiendo delitos de magnitudes aún mayores, como la consolidación de su «negocio mundial con las enfermedades».

En el curso de la investigación posterior sobre estos crímenes de guerra deben utilizarse todos los recursos disponibles para juzgar a los acusados.
Esto incluye especialmente toda la información disponible a través de las organizaciones de las Naciones Unidas, los inspectores de armas de la ONU, la documentación de crímenes de guerra de fuentes iraquíes e internacionales y todas las demás fuentes disponibles.

La población mundial exigirá formar parte de este proceso y contribuirá a reunir la documentación acerca de estos crímenes de guerra con el fin de acelerar el proceso judicial.

LOS ACUSADOS

Los acusados son las personas citadas a continuación del mundo empresarial, militar y político y de distintas nacionalidades:
1. George Walker Bush, Presidente de los Estados Unidos. Él es el principal ejecutor político de los intereses del cartel farmacéutico y petroquímico. También es el principal responsable político de los crímenes de guerra contra Irak y de los otros crímenes citados en esta denuncia. 
2. Anthony Charles Lynton (“Tony”) Blair, Primer Ministro del Reino Unido.
Es el líder político y ejecutor por sí mismo, además de cómplice de George Bush en los crímenes enumerados en esta denuncia.
3. Richard Bruce (“Dick”) Cheney, Vicepresidente de los Estados Unidos.
Cheney fue el presidente del consejo de administración de la proveedora de servicios petrolíferos Haliburton & Company de Dallas, Texas. Tras la invasión de Irak, Haliburton se convirtió en la empresa clave para el saqueo económico del país con el pretexto de la reconstrucción.
4. Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa. Rumsfeld fue presidente del consejo de administración de varias empresas biotecnológicas y farmacéuticas, entre otras la farmacéutica G. D. Searle, hoy parte de Pharmacia. Durante varias décadas, desempeñó el papel de organizador estratégico del «negocio farmacéutico con las enfermedades». Recibió varios premios de la industria farmacéutica. Junto a George W. Bush, Donald Rumsfeld fue uno de los principales instigadores de la guerra de agresión contra Irak.
5. John Ashcroft, Secretario de Justicia de los Estados Unidos. Es uno de los estrategas de la llamada Ley de Seguridad Nacional, uno de los instrumentos organizativos con el que los acusados están restringiendo sistemáticamente  los derechos civiles en Estados Unidos. Es responsable de las leyes proteccionistas que permiten esencialmente que la industria farmacéutica goce de inmunidad y no sea considerada responsable de sus delitos en Estados Unidos.
6. Tom Ridge, Secretario de Seguridad Nacional, un cómplice de John Ashcroft en la consolidación del control político y económico de los acusados con el propósito de continuar sin escrúpulos con su negocio con las enfermedades y otros crímenes mediante la restricción sistemática de los derechos civiles en Estados Unidos.
7. Condoleezza Rice, U.S. Asesora de Seguridad Nacional. Antigua directora de la empresa petroquímica Chevron e instrumento de apoyo en la guerra de agresión de los acusados.
En el sector farmacéutico, las siguientes empresas están acusadas:
1.
Pfizer Inc., el presidente del consejo de administración, Dr. Henry A. McKinnell, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
2.
Merck & Co., Inc., el presidente del consejo de administración, Raymond V. Gilmartin, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
3.
GlaxoSmithKline PLC, el presidente del consejo de administración, Dr. Jean-Pierre Garnier, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
4.
Novartis AG, el presidente del consejo de administración, Dr. Daniel Vasella, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
5.
Amgen Inc., el presidente del consejo de administración, Kevin Sharer, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
6.
Astra Zeneca, el presidente del consejo de administración, Sir Tom McKillop, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
7.
Ely Lilly and Company, el presidente del consejo de administración, Sidney Taurel, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
8.
Laboratorios Abbott, el presidente del consejo de administración, Miles D. White, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
9.
Otras empresas farmacéuticas, sus directores ejecutivos y los consejos de administración, que mantienen y fomentan el «negocio de inversión en las enfermedades» y otros delitos.
En el sector petroquímico, las siguientes empresas y sus ejecutivos están acusados:

1.
ExxonMobil Corporation, el presidente del consejo de administración, Lee R. Raymond, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
2.
British Petroleum (BP), el presidente del consejo de administración, Lord Browne of Madingley, FREng (Fellow of the Royal Academy of Engineering: miembro de la Real Academia de Ingeniería), los otros ejecutivos y el consejo de administración.
3.
Chevron Texaco Corp., el presidente del consejo de administración, David O’Reilly, los otros ejecutivos y el consejo de administración.
4.
Otras empresas petroquímicas que se benefician del pillaje y el saqueo de la guerra de agresión contra Irak.

Grupos financieros detrás de estas multinacionales:

1.
Grupo Financiero Rockefeller y los miembros de la familia Rockefeller, ya que se benefician de los delitos cometidos.
2.
Grupo Rothschild y todos sus miembros, ya que se benefician de los delitos cometidos desde el punto de vista financiero.
3.
Grupo JP Morgan y todos sus miembros, ya que se benefician de los delitos cometidos desde el punto de vista financiero.
4.
La Comisión Trilateral y sus miembros, una organización fundada por David Rockefeller para coordinar los intereses de este grupo de inversión en las tres áreas del mundo: Estados Unidos, Europa y Japón; de ahí el nombre «trilateral». Asimismo, todos los miembros individuales de esta comisión considerados culpables de participar en estos delitos o de beneficiarse de ellos
desde el punto de vista financiero.
5.
Los miembros de otros grupos de presión y grupos de intereses del mundo empresarial que, en el curso de la investigación posterior, sean considerados culpables de haber participado en estos delitos o de haberse beneficiado de ellos desde el punto de vista financiero.
6.
J.P. Morgan Chase Bank, el presidente del consejo de administración, William B. Harrison Jr., y el resto de los ejecutivos y el consejo de administración.
7.
Otras entidades financieras, sus directores ejecutivos, el consejo de administración, los accionistas y demás personas, que, en el curso de la investigación posterior, sean considerados culpables de haber participado en estos delitos o de haberse beneficiado de ellos desde el punto de vista financiero.
8.
Políticos y organizaciones políticas nacionales e internacionales que, en el curso de la investigación posterior, sean considerados culpables de haber participado en estos delitos o de haberse beneficiado de ellos desde el punto de vista financiero.
9.
Miembros del ejército que hayan participado, o en el curso de la investigación posterior, sean considerados culpables de haber participado en estos delitos o de haberse beneficiado de ellos desde el punto de vista financiero.
10.
Ejecutivos sanitarios del sector farmacéutico que, en el curso de la investigación posterior, sean considerados culpables de haber participado deliberada y sistemáticamente en estos delitos o de haberse beneficiado de ellos desde el punto de vista financiero.
11.
Miembros de los medios de comunicación y otros que, en el curso de la investigación posterior, sean considerados culpables de haber participado en estos delitos o de haberse beneficiado de ellos desde el punto de vista financiero.
12.
Cualquier persona física, organización o entidad que, en el curso de la investigación posterior, sea considerada culpable de haber participado en estos delitos o de haberse beneficiado de ellos desde el punto de vista financiero.

TRATADOS INTERNACIONALES APLICABLES A ESTA DENUNCIA

Junto con el Estatuto de Roma para la Corte Penal Internacional, los siguientes tratados y declaraciones internacionales son aplicables a los graves cargos imputados a los acusados en esta denuncia:

1. Carta de las Naciones Unidas
2. Declaración Universal de los Derechos Humanos del 8 de diciembre de 1948
3. Convenio de Ginebra sobre Derechos Humanos del 12 de agosto de 1949
4. Convenio para la prevención y la sanción del delito de genocidio de 12 de enero de 1951
5. Convenio sobre la imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad y de los crímenes de guerra de 1968
6. Principios de cooperación internacional en la identificación, detención, extradición y castigo de los culpables de crímenes de guerra o de crímenes contra la humanidad de 1973


LA COMPETENCIA DE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL SOBRE LOS ACUSADOS

Los acusados cometieron los delitos expuestos en esta denuncia deliberadamente y con pleno conocimiento de todas las circunstancias que rodeaban a sus acciones.

Los delitos señalados en este documento han sido cometidos contra toda la humanidad.
La CPI en La Haya es el tribunal que, regido por el derecho internacional, tiene la misión de resolver estas cuestiones urgentes.

Además, la CPI se creó después de la Segunda Guerra Mundial y el Consejo de Guerra de Nuremberg con el objetivo de evitar otra tragedia semejante: posiblemente otra guerra mundial.
1. Obligación de enjuiciamiento de aquellos que ostentan los cargos Los acusados pueden ser condenados y castigados por la Corte Penal Internacional.
El Estatuto será aplicable por igual a todos sin distinción alguna basada en el cargo oficial. En particular, el cargo oficial de una persona, sea Jefe de Estado o de Gobierno, miembro de un gobierno o parlamento, representante elegido o funcionario de gobierno, en ningún caso le eximirá de responsabilidad penal ni constituirá per se motivo para reducir la pena. (Artículo 27, Apartado 1 del Estatuto).

Las inmunidades y las normas de procedimiento especiales que conlleve el cargo oficial de una persona, con arreglo al derecho interno o al derecho internacional, no obstarán para que la Corte ejerza su competencia sobre ella. (Artículo 27, Apartado 2 del Estatuto).

2. Circunstancias eximentes de responsabilidad penal Ninguno de los acusados puede acogerse a ninguno de los motivos especificados en el Artículo 31 del Estatuto sobre las circunstancias eximentes de responsabilidad penal.

Los acusados estaban actuando con pleno conocimiento en cuanto a la ilegitimidad de sus actos. Así pues, cualquier alegación que afirme lo contrario será nula de pleno derecho.

Igualmente nulos y sin efecto serán todos los esfuerzos de los acusados para justificar retroactivamente sus delitos formando «coaliciones» de opiniones con otras naciones.

3. Competencia para juzgar a todos los miembros del gobierno y a todos los ciudadanos de los Estados Unidos Tampoco aquellos acusados que tienen la ciudadanía de los Estados Unidos de
América pueden reclamar inmunidad ante la Corte Penal Internacional sólo porque los Estados Unidos de América, a diferencia de los otros 90 países de todo el mundo (es decir, casi la mitad de los miembros de las Naciones Unidas), no esté entre los estados signatarios del Estatuto de Roma.

Los acusados han estado mucho tiempo ideando planes para intentar evadir el enjuiciamiento de la Corte Penal Internacional. Sin embargo, los acusados no están eximidos de la competencia jurisdiccional del Tribunal, porque la simple ejecución de los delitos que conllevaron los actos que van a ser juzgados por la CPI ya es suficiente para estar sujeto a una pena según las condiciones del Estatuto.

No importa si uno pertenece a un estado miembro específico, ya que la Corte Penal Internacional tiene competencia sobre las personas naturales y no sobre los estados,
y establece la responsabilidad penal individual y el cumplimiento de una pena (Artículo 25 Apartados 1 y 2 del Estatuto).

El Estatuto de la CPI considera innecesarios los intentos de la administración estadounidense de coaccionar a las naciones más pequeñas para firmar «pactos de inmunidad» bilateral.

Además, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas decidió que el gobierno de Estados Unidos, y por tanto, la mayoría de los acusados, no podían ni debían decidir por sí mismos si la Corte Penal Internacional tenía competencia para emprender una acción judicial contra ellos.

Esta decisión fue adoptada por una sencilla razón: pueden imaginarse qué habría ocurrido si se hubiera permitido a los principales imputados en los juicios de Nuremberg elegir si debían ser juzgados o no ante el Consejo de Nuremberg.

Por estas razones, los acusados, aunque sean ciudadanos de los Estados Unidos de América, están sujetos igualmente a la competencia jurisdiccional de la Corte Penal Internacional.

PETICIÓN FINAL

Los individuos nombrados deben ser llevados ante la Corte Penal Internacional por los argumentos válidos especificados en esta denuncia.

El Fiscal de la Corte Penal Internacional debe proseguir las investigaciones sobre las responsabilidades individuales de los acusados.

Por nuestra parte, la parte de los pueblos del mundo, continuaremos e intensificaremos estas investigaciones.

Los acusados deberían ser condenados por las siguientes razones:

• violación consciente y deliberada del derecho humano a la paz;
• violación consciente y deliberada del derecho humano a la vida;
• violación consciente y deliberada del derecho humano a la salud.
Esta denuncia se actualizará y se completará en un sistema de desarrollo y revisión constante hasta que comience definitivamente el procedimiento legal contra los acusados.

Esta denuncia se ocupa de los crímenes más graves jamás cometidos en el curso de la historia de la humanidad. Cada día que se retrasa el proceso formal en la Corte Penal Internacional contra los acusados, millones de personas de todo el mundo lo pagan con sus vidas, y el planeta se acerca más y más a la próxima guerra mundial.
Ya no puede retrasarse más. Como afirmó el Fiscal de los Estados Unidos en el Consejo de Guerra de Nuremberg contra los ejecutivos del cartel químico y petroquímico IG Farben: «Si los crímenes
cometidos por los acusados no salen a la luz, y si ellos no son considerados responsables, harán aún más daño en el futuro».

Hacemos un llamamiento a todas las personas y a todos los gobiernos del mundo para unirse a estas acusaciones. El momento de actuar ha llegado.

La Haya, Holanda

14 de junio de 2003

En nombre de todos los pueblos del mundo,

Dr. Matthias Rath,
Dr. Rath Health Foundation Muzenstraat 89 2511 WB Den Haag (La Haya)
Holanda


INTOXICACIONES POR MONOXIDO DE CARBONO


Intoxicaciones por Inhalación de Monóxido de Carbono

Además de las llamas para las que tan bien se preparan en combatir, en los incendios los bomberos también enfrentan a otro enemigo, invisible pero tanto o más peligroso: el monóxido de carbono. Se trata de un gas altamente tóxico, de menor densidad que el aire, producto de la combustión incompleta de materiales orgánicos pasibles de ser quemados.

Entre ellos encontramos aquellos que utilizamos a diario en nuestros hogares: gas de red, gas de garrafa, querosén, carbón, leña, maderas, papeles, cartones, dependiendo ello del medio económico en que nos hallemos y de las costumbres, por ejemplo en las casas de campo puede haber hogares a leña, sistemas de calefacción, ya sea por medio de gas o de leña, que llevan aire caliente por medio de tuberías que llegan a los diferentes ambientes.

En las grandes ciudades el combustible mayoritariamente utilizado es el gas de red, mientras que en las zonas geográficas en las que éste no llega, es más frecuente el uso de gas envasado, ya sea en grandes tubos o en garrafas.

Las intoxicaciones por inhalación de monóxido de carbono (CO) cobran muchas víctimas, año tras año, durante la época invernal. También ocurren en verano, pero en este caso es en los departamentos o casas que sólo se usan en vacaciones, o para los fines de semana. No sólo las personas que mueren son víctimas de estas intoxicaciones. También lo son aquellos que, aún si sobreviven, mantienen secuelas que repercuten en su vida futura.

Los accidentes caseros suelen multiplicar los casos de víctimas fatales durante los meses de invierno. Todos los años, el ministerio de Salud de la Nación advierte a la población que “anualmente se registran más de 1000 consultas por exposición a monóxido de carbono en los Centros de Información, Asesoramiento y Asistencia Toxicológica, muchos de ellos graves. Se calcula en más de 200 las muertes por esta etiología, todas ellas prevenibles.”

Con el inicio de lo días fríos surge la necesidad de calentar de alguna manera nuestros hogares. Para hacerlo sin correr ningún peligro, hay que:
-    Mantener en buenas condiciones de funcionamiento los calentadores a gas o querosén.
-    Mantener adecuadamente la ventilación de estufas de tiro balanceado, de los hogares a leña y de las salamandras.
-    Usar correctamente el carbón para calefaccionar los ambientes.

Existen muchas fuentes de producción de monóxido de carbono, tanto naturales como antropogénicas, es decir producidas por el hombre. Entre las naturales se encuentran la oxidación del metano de la atmósfera, las emisiones oceánicas, las producidas por los incendios forestales y también la de los volcanes. A su vez, las emisiones artificiales tienen fuentes estacionarias y móviles: las estacionarias están representadas por la combustión del carbón y del petróleo, los procesos industriales –que incluyen refinerías de petróleo, acerías, fundiciones de hierro y la eliminación de deshechos. Las móviles, corresponden a las emisiones de los automotores a nafta (60 al 70 por ciento del total) y diesel (1 por ciento), mientras que los aviones, barcos y trenes aportan otro el por ciento.

El asesino invisible, la “muerte dulce” y cómo alejarlos
¿Por qué se conoce al monóxido de carbono con el intrigante apodo de “el asesino invisible”? Porque no tiene olor, color, ni irrita los ojos o la nariz, por lo tanto no podemos darnos cuenta de su presencia por medio de nuestros sentidos.

Al ingresar a nuestro organismo se une rápidamente a la hemoglobina de la sangre, con una afinidad 250 a 300 veces mayor que el oxígeno. Una vez unido a la hemoglobina, forma Carboxihemoglobina en la sangre, la cual impide la llegada de oxígeno a los órganos vitales, tales como el corazón y el cerebro.

Los síntomas serán de mayor o menor importancia, dependiendo de la concentración de monóxido existente en el medio, del tiempo que permanezcamos en contacto con él, de las condiciones fisiológicas de las personas. Los bebés y los niños tienen mayor riesgo, debido a que su metabolismo es mayor y su ritmo respiratorio también lo es.

Un grupo de particular riesgo es el de las embarazadas, ya que las vidas que llevan en su seno incorporan tanto o más monóxido que la madre. Otros grupos de riesgo están integrados por aquellas personas que realizan actividades de gran esfuerzo físico, personas con anemia, con enfermedades pulmonares o cardiovasculares.

El mayor peligro de esta intoxicación es que las personas afectadas no pueden detectarla, y de los síntomas iniciales (sueño, dolor de cabeza) se puede pasar a la muerte. Esta es una de las razones por la que ha sido llamada por algunos autores “la muerte dulce”: simplemente nos quedamos dormidos.

El tiempo en que el monóxido de carbono se elimina de nuestro organismo sin mediar tratamiento médico es de entre cinco y seis horas; esto hace posible que repetidas exposiciones pasen inadvertidas, pero los daños en nuestro organismo ocurren igual. Con tratamiento de oxígeno al 100% con máscara –y en los casos más graves con Oxígeno Hiperbático – la vida media del monóxido en la sangre cae a entre 20 y 90 minutos.

Para tener una idea más cabal de la importancia de esta patología, he tomado las consultas recibidas por esta causa de las estadísticas del Centro Nacional de Intoxicaciones del año 2000, correspondiente a las distintas fuentes de intoxicación y a la incidencia de casos en los distintos meses del año.

Si bien los datos de los gráficos corresponden al año 2000, la situación económica que sufre nuestro país hace que los casos sean cada vez mayores y de mayor gravedad. Muchas personas no cuentan con los medios económicos necesarios para reparar sus artefactos domésticos. En las peores situaciones, donde no se puede adquirir o pagar por un buen sistema de calefacción, se opta por los braseros.

La gente que siempre ha estado habituada a ellos sabe que debe encenderlos fuera del ambiente, y que solo debe llevar al interior las brasas, sin llamas ni humos, y que además debe mantener una ventilación adecuada en el ambiente.

Consejos para prevenir la intoxicación con monóxido de carbono
-    Mantener los ambientes bien ventilados.
-    No dormir con estufas o braseros encendidos.
-    No usar el horno como calefacción.
-    Controlar el funcionamiento de los artefactos de calefacción.

Los síntomas más frecuentes
Dolor de cabeza. Náuseas, vómitos. Mareos. Sueño, embotamiento. Cansancio. Dolor en el pecho. Pérdida del conocimiento, Convulsiones.

¿Que hacer ante los primeros síntomas?
-    Abrir las ventanas.
-    Salir a un ambiente ventilado.
-    Concurrir a un centro asistencial.


DROGAS Y CONDUCCIÓN


Dr. Usparitza

Aunque el alcohol es la más conocida de las sustancias que causan merma de facultades mentales y físicas del conductor, hay otra muchas drogas que son también muy capaces de causar una condición de embriaguez o intoxicación Por ello tiene difícil explicación que en la mayoría de los países existan numerosos medios destinados a la identificación y control de la alcoholemia del conductor, pero que no ocurra lo mismo con el conductor drogado.

Al hablar de drogas, tenemos que aclarar que se requiere una muy pequeña cantidad para causar un efecto muy pronunciado, mientras que se precisan muchos gramos de alcohol para provocar intoxicaciones parecidas. Esto supone un gran problema a la hora de detectar la droga en una muestra de sangre u orina. Además, las drogas no pueden ser detectadas en el aliento.

Un hecho muy importante y que debe ser ampliamente divulgado es lo que puede suceder al que consume bebidas alcohólicas a la vez que toma drogas. La combinación droga-alcohol produce en muchos casos un efecto de mutuo reforzamiento por el que cada uno aumenta el efecto del otro. Esta coordinación conocida con el nombre de sinergismo ha sido de hecho responsable de muchas muertes en el tráfico en las que la investigación y determinación exclusiva del alcohol en sangre dan una interpretación errónea y valoran inadecuadamente la realidad de la impregnación alcohol-droga y sus efectos potenciadores.

Tipos de drogas
Debemos entender también como drogas, algunos productos relacionados con el tratamiento de enfermedades.
-    Barbitúricos: Los específicos que contienen barbitúricos actúan como sedantes y son los de uso más extendido por su facilidad de adquisición. El efecto que produce sobre el conductor es muy similar al del alcohol. Combinado con este, el efecto puede ser muy acusado y altamente peligroso.
-    Tranquilizantes: En estos últimos años nos hemos visto invadidos por un grupo de drogas de efectos secundarios más suaves que los barbitúricos, pero que gozan de una amplia y gran popularidad por el alivio que confieren a la tensión nerviosa y ansiedad, verdadera plaga y problema de nuestro tiempo. El término tranquilizante se aplica a numerosos productos farmacéuticos, no especialmente relacionados químicamente, pero todos con un efecto común: el de actuar como sedantes suaves, sin embotar los sentidos o inducir al sueño, cuando se toman en pequeñas dosis, aunque generalmente relajan los músculos, lo que afecta a algunos reflejos, rebajando la percepción mental. Tomados en dosis mayores, junto con otras drogas o alcohol, se producen efectos más potentes que llegan hasta un estado de mareo y somnolencia. Esta claro pues, que los tranquilizantes pueden también representar un peligro para el conductor, ya que afectan a sus reflejos críticos y facultades mentales.
-    Antihistamínicos: Se emplean para tratar las alergias y sus síntomas desagradables. Provocan efectos sedantes con confusión mental, falta de atención y somnolencia.
-    Anfetaminas: Estas sustancias químicas son usadas generalmente como estimulantes, no sólo para vencer la fatiga, sino también el simple cansancio que a veces es beneficioso y conviene respetar. La anfetamina no elimina la causa fisiológica o patológica del cansancio. Lo que hace es disimular, enmascarar y camuflar sus manifestaciones. A pesar de las píldoras, el sujeto permanece cansado y sigue fatigado aunque crea que no lo está, ya que estas no permiten dar al cuerpo el necesario descanso reparador.

Estas drogas tienden a incrementar la viveza mental y facilitan la corriente del pensamiento, pero a costa de la concentración. En estos casos es común un sentido de confianza y bienestar totalmente ficticio, lo que supone el mismo peligro que un conductor en los primeros estados de embriaguez.

Queda claro pues, que el uso y abuso de las drogas en nuestros días debe preocupar tanto como el alcohol a las autoridades, ya que tienen un efecto común al afectar las facultades físicas y mentales del conductor, sobre todo en lo que respecta a sus reflejos, problema fundamental en la conducción de vehículos de motor.


VIDA DESPUES DE LA MUERTE


La Vida después de la muerte

Obispo Alexander Mileant.
Traducido por Svetlana M. Belikow/ Alejandro Molokanow.
 
Contenido: Introducción. Que ve el alma en el otro mundo. Revisión de los relatos contemporáneos sobre la vida después de la muerte. Relatos de los suicidas. Enseñanzas ortodoxas sobre el mundo espiritual. Viaje del alma al Cielo; "tribulaciones.". Paraíso e infierno. Conclusión.  Anexo: Crítica de la teoría de la reencarnación.

Introducción:
"Yo estaba en una cama de terapia intensiva del hospital infantil de Seattle — cuenta Dean, adolescente de 16 años, quien tuvo una aguda insuficiencia renal. En un instante me vi parado sobre mis pies, y moviéndome con gran velocidad a lo largo de un espacio oscuro. No veía paredes alrededor mío, pero me sentía como en un túnel. No sentía viento, pero percibía que me movía con una enorme velocidad. A pesar de no entender hacia dónde me dirigía, ni para qué, sentía que al final de mi intenso vuelo, me esperaba algo muy importante y quería llegar cuanto antes a la meta.
Al final me encontré en un lugar lleno de brillante luz y noté que alguien estaba cerca de mí. Era alto, con largos cabellos dorados y vestido de blanco, ceñido con un cinturón. No hablaba, pero yo no sentía miedo, ya que irradiaban de Él gran paz y amor. Si no era Cristo, seguramente era uno de sus Ángeles." Después de esta experiencia, Dean sintió que volvió a su cuerpo y se despertó. Estas cortas pero luminosas experiencias dejaron una profunda huella en el alma de Dean. Se tornó un joven muy religioso, lo que tuvo una influencia benéfica sobre toda su familia.
Este es uno de los relatos típicos, recogidos por un médico — pediatra norteamericano, Melvin Morse y publicado en su libro, "Closer to the light" ("Hacia la luz" (7)). Él se encontró por primera vez con el caso de la muerte temporal, en el año 1982, cuando revivió a Catalina, una niña de 9 años, que se ahogó en una pileta deportiva. Catalina contó que durante su muerte ella se encontró con una "dama" muy amable que se presentó como Elizabeth — posiblemente su Ángel guardián. Elizabeth recibió muy cariñosamente el alma de Catalina y conversó con ella. Sabiendo que Catalina no estaba todavía lista para pasar al mundo espiritual, Elizabeth le permitió volver a su cuerpo. En este período de su carrera el Dr. Morse trabajaba en la ciudad de Pocatello del estado de Idaho. El relato de la niña le produjo una impresión muy fuerte, más todavía por el escepticismo que él tenía hasta entonces hacia todo lo espiritual. Él decidió estudiar profundamente qué es lo que acontece con el hombre inmediatamente después de la muerte. En el caso de Catalina, el Dr. Morse fue impresionado por su detallada descripción de lo que pasaba en el hospital y en su casa, durante su muerte clínica — como si ella hubiera estado presente allí. El Dr. Morse verificó y se convenció de la exactitud de las observaciones extracorporales de Catalina.
Después que de haber sido trasladado al hospital orto-pediátrico y luego al centro médico de Seattle, el Dr. Morse inició el estudio sistemático del proceso de la muerte. Preguntó a muchos niños que habían pasado la muerte clínica, comparaba y anotaba sus relatos. Además mantenía el contacto con sus jóvenes pacientes, a medida que éstos crecían y observaba su desarrollo intelectual y espiritual. En su libro "Hacia la luz," el Dr. Morse afirma que todos los niños que él conoció y que pasaron la muerte temporal, al crecer se mostraban creyentes, serios y moralmente más limpios que los jóvenes ordinarios. Todos ellos tomaban la experiencia pasada como una Gracia de Dios, e indicación de que se debe vivir para el bien.
Hasta hace poco, los relatos sobre la vida en el "otro mundo" aparecían sólo en la literatura religiosa especial. Las revistas laicas y los libros científicos, como regla, evitaban estos temas. La mayoría de los médicos y psiquiatras rechazaban cualquier manifestación espiritual y no creían en la existencia del alma. Pero unos 20 años atrás, en lo que parecía el pleno triunfo del materialismo, algunos médicos y psiquiatras se interesaron seriamente por el problema de la existencia del alma. El inicio del cambio se debió al libro del Dr. Raymond Moody "La vida después de la vida," que salió en 1975 y causó un gran revuelo. En este libro Dr. Moody recogió una serie de relatos de las personas que pasaron la muerte clínica. Los relatos de algunos de sus conocidos incitaron a Dr. Moody a internarse en el problema del proceso de la muerte. Cuando él comenzó a juntar datos, para su asombro vio que existían numerosas personas que durante su muerte clínica tuvieron visiones extracorporales. Ellos generalmente no las contaban para que no se burlen de ellos o no los consideren locos.
Al poco tiempo de la salida del libro de Dr. Moody, la prensa sensacionalista y la TV, ávidos de cosas sensacionales, desparramaron ampliamente sus datos. Comenzó una viva discusión sobre el tema de la vida después de la vida y hasta debates públicos sobre el tema. Entonces una serie de médicos, siquiatras, representantes de las iglesias, que se sintieron vulnerados por la invasión poco competente de sus especialidades, se pusieron a comprobar los datos y conclusiones del Dr. Moody. Fue grande el asombro de muchos de ellos, cuando se convencieron de la veracidad de las observaciones del Dr. Moody — y precisamente, en que después de la muerte, el hombre no cesa de existir, sino que su alma continúa viendo, oyendo, pensando y sintiendo.
Entre las investigaciones serias y sistemáticas del problema, hay que mencionar el libro del Dr. Michel Sabom "Recuerdos de la muerte."(5). El Dr. Sabom es profesor de medicina en la universidad de Emori y médico regular del hospital de veteranos en la ciudad de Atlanta. En su libro se pueden encontrar datos detallados y documentados y un profundo análisis sobre esta cuestión.
Es muy valiosa así mismo, la investigación del psiquiatra Kenneth Ring en el libro "La vida a la hora de la muerte."(6). El Dr. Ring confeccionó una encuesta estándar para las personas que pasaron la muerte clínica. Los nombres de otros médicos que se ocuparon del tema están en la bibliografía citada al final. Muchos de ellos comenzaban sus observaciones siendo escépticos. Pero viendo cada vez nuevos casos que comprobaban la existencia del alma, cambiaban su actitud.
En este folleto mencionaremos algunos relatos de los hombres que pasaron la muerte clínica, compararemos estos datos con la enseñanza tradicional cristiana, sobre la vida del alma en el otro mundo y haremos las conclusiones pertinentes. Más adelante en el anexo discutiremos la enseñanza teosófica sobre la reencarnación.


Qué ve el Alma
en el "Otro" Mundo
La muerte no es como muchos se la imaginan. Todos nosotros, en la hora de la muerte, tendremos que ver y vivir mucho para lo que no estamos preparados. La meta de este folleto es de ampliar y hacer más exacto nuestro entendimiento de la inevitable separación con nuestro cuerpo. Para muchos, la muerte es algo parecido a un sueño sin sueños. Uno cierra los ojos, se duerme y no hay nada más — la oscuridad. Sólo que el sueño se termina a la mañana, en cambio la muerte es para siempre. A muchos les espanta lo desconocido: "¿qué pasará conmigo?" Así tratamos de no pensar en la muerte. Pero en el fondo sentimos una vaga ansiedad y una confusa inquietud ante lo inevitable. Cada uno de nosotros tendrá que pasar esta frontera. Sería útil pensar y prepararse.
Pueden preguntar: "¿En qué pensar y a qué prepararse? No depende de nosotros. Llegará el tiempo — moriremos y eso es todo. Mientras, todavía tenemos tiempo; hay que tomar de la vida todo lo que esta pueda ofrecer: comer, beber, amar, luchar por el poder, el honor y la gloria, ganar dinero, etc. Es preciso no pensar en lo que es difícil y desagradable y en particular no permitirse pensamientos sobre la muerte." Así hace la mayoría.
Sin embargo, a cada uno de nosotros de tanto en tanto nos surgen otros pensamientos inquietantes: "¿y si no es así? ¿y si la muerte no es el fin y después de la muerte del cuerpo me encontrare inesperadamente en unas condiciones completamente nuevas, conservando la capacidad de ver, oír y sentir?" Y lo más importante: "¿y si nuestro futuro detrás de este umbral, en alguna medida, depende de cómo hemos vivido nuestra vida, de cómo éramos antes de cruzar la frontera de la muerte?"
De la comparación de numerosos relatos de la gente que pasó la muerte clínica, se dibuja el cuadro siguiente de lo que ve el alma cuando se separa del cuerpo: cuando en el proceso de la muerte el hombre llega al predeterminado final de sus fuerzas, él escucha que el médico lo declara muerto. Luego, él ve a su "doble" — el cuerpo inanimado que yace allí abajo, y cómo los médicos y las enfermeras tratan de volverlo a la vida. Éstas imágenes producen en el hombre un fuerte golpe, ya que por primera vez en su vida él se ve desde afuera. Al mismo tiempo, él descubre que todas sus facultades de ver, oír, pensar, sentir, etc., continúan funcionando normalmente, pero ésta vez, independientemente de la envoltura externa. Encontrándose flotando en el aire, algo más arriba de la gente que está en el cuarto, el hombre trata por instinto de comunicarse: decir algo, tocar a alguien. Pero, pasmado, se da cuenta que está separado de todos: su voz no la oye nadie, su tacto nadie lo percibe. Con todo, lo sorprenden los sentimientos de alivio, paz, y hasta alegría que siente. No está más esa parte de su "yo" que sufría, que exigía algo, que se quejaba de algo. Percibiendo este alivio, el alma del hombre, habitualmente no quiere volver a su cuerpo.
En la mayoría de los casos de la muerte temporal, bien documentados, después de algunos momentos de observar lo que pasa, el alma vuelve a su cuerpo, y así los conocimientos sobre el otro mundo se interrumpen. Pero a veces ocurre que el alma se mueve más lejos en el mundo espiritual. A ése estado, algunos lo describen como movimiento en un túnel oscuro. Después de esto, algunas almas llegan a un mundo de gran belleza, donde ellas a veces se encuentran con sus parientes antes fallecidos. Otros arriban a un espacio de luz y se encuentran con un ser luminoso que irradia gran amor y comprensión. Unos afirman que se trata del Señor Jesucristo, otros que es un Ángel. Pero todos coinciden en que Él reboza de bondad y misericordia. Algunos, en cambio, caen en unos lugares tenebrosos e "infernales," y volviendo, describen seres repugnantes y crueles que vieron allí.
A veces el encuentro con el misterioso Ser luminoso es seguido por un "repaso" de la vida, en que el hombre comienza a recordar su pasado y evalúa moralmente todos sus actos. Después de esto, algunos ven un cerco o frontera. Ellos sienten que pasándolo no podrán volver más al mundo físico.
No todos los que pasaron la muerte temporal experimentaron todas las fases arriba mencionadas. Un porcentaje importante de hombres devueltos a la vida no puede recordar nada de lo que pasó con ellos "allí." Las etapas mencionadas las ponemos en el orden de su relativa frecuencia, comenzando por los más frecuentes y terminando por los más raros. Según los datos del Dr. Ring, aproximadamente una de cada siete personas recuerda su estadía fuera del cuerpo, haber experimentado la visión de la luz y haber hablado con el Ser luminoso.
Gracias al progreso de la medicina, la reanimación de los muertos es una práctica habitual en muchos hospitales actuales. Anteriormente, casi no se practicaba. Por eso existe alguna diferencia entre los relatos sobre el mundo de ultratumba en la literatura antigua y más tradicional y en la contemporánea. Los libros religiosos más antiguos, relatando las visiones de las almas de los muertos, cuentan lo que vieron en el paraíso o en el infierno y los encuentros en el otro mundo con los Ángeles o los demonios. Éstos relatos se pueden llamar: las descripciones del "lejano cosmos" ya que contienen las imágenes del mundo espiritual alejado de nosotros. Los relatos contemporáneos registrados por los médicos-reanimadores, al contrario, describen las imágenes del "cercano cosmos" — las primeras impresiones del alma apenas salida del cuerpo. Ellas son interesantes ya que complementan a las primeras y nos permiten entender mas plenamente lo que nos espera a cada uno de nosotros. De la posición media se ocupa el relato de K. Ikskul publicada por el Arzobispo Nikon en las "Hojas de la Trinidad" en 1916, bajo el título "Improbable para muchos pero acontecimiento real" y que incluye ambos mundos: el cercano y el lejano. En 1959 el monasterio de la Santísima Trinidad reeditó esta descripción como un folleto separado. Lo citamos aquí abreviado. Este relato cubre los elementos de la literatura más antigua y contemporánea sobre el mundo de ultratumba.
K. Ikskul era un típico joven intelectual de la Rusia prerevolucionaria. Fue bautizado en su infancia y creció en un medio ortodoxo. Pero como era costumbre entonces entre los intelectuales, consideraba a la religión con indiferencia. A veces concurría a la iglesia, remarcaba las fiestas de Navidad y Pascua y hasta comulgaba una vez al año, pero muchas cosas en la religión ortodoxa las consideraba como anticuadas supersticiones, entre ellas sus enseñanzas sobre la vida después de la muerte. Él estaba seguro de que con la muerte la vida humana terminaba.
Una vez enfermó de neumonía. Estuvo mucho tiempo enfermo, empeoró y fue internado en un hospital. No creía que se acercaba la muerte, esperaba sanar y seguir con sus ocupaciones habituales. Una mañana, de repente se sintió completamente bien, la tos cesó y la fiebre bajó hasta lo normal. Pensó que por fin mejoraba. Pero para su asombro, los medicos se inquietaron, hasta trajeron oxígeno. Después, — sintió escalofríos y total indiferencia hacia todo lo que le rodeaba. Él relata:
"Toda mi atención se centró en mí mismo y como en un desdoblamiento... apareció un hombre interno (principal) que sentía una total indiferencia hacia el externo (el cuerpo) y hacia todo que pasaba con él... Era sorprendente ver y oír todo y al mismo tiempo sentirse ajeno a todo. El médico me pregunta, yo escucho, entiendo, pero no contesto; no tengo porqué hablar con él... De repente me sentí arrastrado con terrible fuerza hacia abajo, hacia la tierra. Me agité. "Agonía," dijo el médico. Yo entendía todo, no me asusté. Recordé que leí que la muerte es dolorosa, pero no sentía dolor. Pero sentía pesadez. Me sentía atraído hacia abajo, sentía que algo debe separarse... Hice un esfuerzo para liberarme y de repente me sentí liviano y en paz.
Lo que sigue lo recuerdo muy claramente. Estoy parado en el medio del cuarto. A mi derecha, en semicírculo, estaban parados los médicos y las enfermeras rodeando la cama. Me extrañé: ¿qué hacen allí si yo estoy aquí? Me acerqué para ver. Sobre la cama estaba acostado yo. Viendo a mi doble, no me asusté; sólo me extrañé. ¿Cómo es posible? Quise tocarme, mi mano pasó a través como en el vacío y tampoco pude tocar a los otros. No sentía el piso. Llamé al médico pero él no reaccionó. Entendí que estaba completamente solo y sentí pánico.
Miré a mi cuerpo y pensé: ¿habré muerto? Pero esto era difícil de imaginar; yo estaba más vivo que antes, sentía y comprendía todo... Después de un tiempo los médicos se fueron del cuarto. Dos paramédicos hablaban de las peripecias de mi enfermedad y muerte, la enfermera se dirigió al ícono, se persignó, y en voz alta pronunció para mí el habitual deseo: "Que tenga el Reino de los Cielos y la paz eterna." Apenas dijo ella estas palabras, a mi lado aparecieron dos Ángeles. En uno reconocí a mi Ángel de la guarda, al otro no lo conocía. Tomándome de las manos, ellos me llevaron a la calle, directamente a través de la pared. Anochecía, nevaba de una manera muy calma. Yo lo veía pero no percibía el frío ni el cambio de temperatura. Comenzamos a subir rápidamente." Más adelante continuaremos nuestro relato de K. Ikskul.
Gracias a nuevas investigaciones en el campo de la reanimación y comparando gran cantidad de relatos de los hombres que pasaron por la muerte clínica, se puede reconstruir un cuadro bastante detallado de lo que experimenta el alma después de su separación del cuerpo. Por supuesto, cada caso tiene características individuales, que faltan en otros. Y esto es naturalmente de esperarse, ya que el alma cuando llega al otro mundo, ella — como un recién nacido — tiene la vista y el oído no totalmente desarrollados. Por eso las primeras impresiones de los hombres que "emergen" en el otro mundo, tienen un carácter sumamente subjetivo. Sin embargo, en su totalidad se crea un cuadro bastante completo aunque no siempre totalmente comprensible.
Notemos los momentos más relevantes de la experiencia del otro mundo, extraídos de los libros contemporáneos sobre la vida después de la muerte.
 1. La visión del doble.
Al morir, el hombre no inmediatamente se percata del hecho. Y sólo después de ver a su doble yaciendo inanimado allá abajo y cuando se convence que no puede comunicarse, se da cuenta que su alma salió del cuerpo. A veces, en caso de un accidente, cuando la separación con el cuerpo es instantánea e inesperada, el alma no reconoce su cuerpo y piensa que ve a otra persona, parecida. La visión del doble y la imposibilidad de comunicarse crean un fuerte golpe en el alma, ella no está segura de si es realidad o es sueño.
 2. Conciencia ininterrumpida.
Todos los que pasaron la muerte temporal atestiguan que conservaron plenamente su "yo" junto con las capacidades intelectuales, sensitivas y volitivas. Más todavía, notaron que la vista y el oído se agudizan, el pensamiento es más nítido y extraordinariamente enérgico, y la memoria se aclara. Personas que perdieron algunas de sus facultades, a causa de la enfermedad o de la edad, sienten que las recuperaron. El hombre comprende que puede ver, oír, pensar, etc., sin órganos corporales. Es notable que un ciego de nacimiento, al salir de su cuerpo, vio todo lo que hacían los médicos y las enfermeras con su cuerpo y luego contó con todo detalle lo que pasaba en el hospital. Al volver a su cuerpo volvió a ser ciego. A los médicos y psiquiatras que identifican las funciones del pensamiento y sentir con los procesos químico-eléctricos del cerebro, les sería útil tomar en cuenta estos datos actuales reunidos por los médicos-reanimadores, para entender correctamente la naturaleza del hombre.
 3. Alivio.
Habitualmente la muerte está precedida por la enfermedad y los sufrimientos. Al salir del cuerpo, el alma se alegra de no sentir más el dolor, la presión, la asfixia, en cambio percibir que el pensamiento trabaja claramente y los sentidos están apaciguados. El hombre se identifica con su alma, su cuerpo le parece como algo secundario y ya innecesario, así como todo lo material. "Yo salgo y mi cuerpo es una funda vacía" explicaba un hombre que pasó la muerte temporal. Él miraba la operación de su corazón, en curso, como un "observador ajeno." Los intentos de reanimar a su cuerpo no le interesaban en absoluto. Aparentemente él mentalmente se despidió de la vida terrenal y estaba listo para comenzar una nueva vida. Sin embargo le quedaba el amor a sus parientes y la preocupación por sus hijos.
Hay que hacer notar que no se producen cambios importantes en el carácter del individuo. El hombre queda como estaba. "El concepto de que dejando el cuerpo al alma, enseguida sabe y entiende todo, es erróneo. Yo llegué a este nuevo mundo, tal como salí del viejo" — relataba K. Ikskul.
 4. El túnel y la luz.
Después de ver a su cuerpo y lo que lo rodea, algunos pasan a otro mundo puramente espiritual. Hay casos que obviando o no notando la primera fase, llegan directamente a la segunda. El pasaje al mundo espiritual, algunos lo describen como viaje por un espacio oscuro que recuerda a un túnel. Al final de ese túnel llegan a una lugar de luz supraterrenal. Existe un cuadro del siglo XV de Jerónimo Bosh, "Ascensión al Empiriano," que representa algo semejante al pasaje del alma por el túnel. Posiblemente ya entonces esto era conocido por algunos.
He aquí dos descripciones contemporáneas de este estado: "Escuché que los médicos me declararon muerto, mientras yo estaba como si nadara en un espacio oscuro. No tengo palabras para describir ese estado. Alrededor estaba completamente oscuro, y sólo en la lejanía se veía luz. Esta era muy intensa, a pesar de que al principio parecía pequeña. A medida que me acercaba a ella, aumentaba. Me dirigía rápidamente hacia ella y sentía que irradiaba bondad. Siendo cristiano recordé las palabras de Cristo: "Yo soy la luz del mundo." Y pensé: "Si esto es la muerte, sé Quién me espera allí" (1, pág. 62).
"Sabía que me estaba muriendo," relata otro hombre; "y nada podía hacer para avisar, ya que nadie me oía... Me encontraba fuera de mi cuerpo — esto es seguro, ya que veía mi cuerpo allá sobre la mesa del quirófano. Mi alma salió del cuerpo. Por eso me sentía perdido, luego apareció esta luz tan especial. Primero era algo débil, luego emitió un rayo muy fuerte. Sentía el calor de esta luz, que cubría todo, pero no me impedía ver el quirófano, los médicos y las enfermeras y todo lo demás. Primero, no entendía qué pasaba, pero luego, una voz desde ésta luz me preguntó si estaba listo para morirme. Hablaba como un hombre, pero no había nadie. Preguntaba precisamente la Luz... Ahora entiendo que Ella sabía que no estaba listo todavía para la muerte, pero era como si me estuviera examinando. Desde el momento en que la Luz comenzó a hablar me sentí muy bien; me sentía fuera de peligro, y que Ella me amaba. El amor que irradiaba la Luz era inimaginable e indescriptible (1, pág. 63).
Todos, los que la han visto y trataron de describirla, no encontraron palabras adecuadas para hacerlo. La Luz era distinta de la que habían conocido aquí. "Esto no era simplemente luz, sino la plena y perfecta ausencia de tiniebla alguna. Ésta Luz no daba sombras, no se la veía, pero estaba en todas partes y el alma permanecía en la Luz (5, pág. 66). La mayoría describe ésta Luz como un Ser moralmente bueno, y no como si se tratara de una energía impersonal. Los que son creyentes, la consideran un Ángel, o hasta el mismo Jesucristo. En todo caso, Alguien que trae la paz y el amor. Cuando se encontraban con la Luz, no oían palabras separadas en un idioma específico, sino que hablaba con ellos por medio del pensamiento. Y todo era tan claro, que esconderle algo era totalmente imposible.
 5. El examen y el juicio.
Algunas personas que han pasado la muerte temporal, describen una suerte de examen de la vida llevada por ellos en esta tierra. A veces este examen se producía durante la visión de la Luz extraterrenal, cuando el hombre oía la pregunta: "¿Qué has hecho de bueno?" El hombre comprendía que el que preguntaba no lo hacía para saber, sino para impulsar al hombre a que recuerde su vida. Inmediatamente después de la pregunta, ante los ojos espirituales del hombre, pasaban las imágenes de su vida terrenal, comenzando por su primera infancia y en forma de una serie de imágenes rápidamente cambiantes de los episodios de la vida, donde el hombre veía con toda nitidez y detalle todo lo que había pasado. Así, revivía y revalorizaba moralmente todo lo que había dicho y hecho.
Aquí tenemos uno de los típicos relatos que ilustran un proceso de esta inspección: "cuándo vino la Luz, me preguntó ¿qué hiciste en tu vida?, ¿qué puedes mostrarme? — o algo por el estilo. Y entonces comenzaron a aparecer estas imágenes. Eran claras, tridimensionales, en colores, y se movían. Delante de mí pasó toda mi vida... Aquí, yo todavía una niña pequeña, juego cerca del arroyo con mi hermana... Los acontecimientos en mi casa... la escuela... Me casé... Todo se sucedía delante de mis ojos en los mas mínimos detalles. De nuevo vivía estos sucesos. Veía casos en que fui engreída, cruel... Me avergonzaba de mí misma y deseaba que nunca hubieran ocurrido. Pero cambiar lo vivido no era posible (1, pág. 65-68).
De la reunión de los numerosos relatos de los hombres que pasaron este examen, se puede concluir que dejó en ellos una profunda y positiva huella. Realmente, durante esta inspección, el hombre es obligado a reevaluar sus actos, hacer un balance de su pasado, y de esta manera juzgarse a sí mismo. En la vida cotidiana, los hombres esconden las cualidades negativas de su carácter, como si se escondieran detrás de una máscara de virtud, para parecer mejores de lo que realmente son. La mayoría se acostumbra tanto a la hipocresía, que dejan de ver su verdadero "yo," a menudo orgulloso, pagado de sí mismo, libertino, etc. Pero en el momento de la muerte ésta máscara se cae y el hombre comienza a verse tal como es en la realidad. En particular durante el examen aparece cada uno de los actos cuidadosamente escondidos, en todos sus detalles, colores y dimensiones. Se oye cada palabra pronunciada, en forma nueva se viven los acontecimientos, hace tiempo olvidados. En este momento todas las ventajas que se conquistaron en la vida, como: situación social y económica, diplomas, títulos, etc., pierden su importancia. Lo único que se valoriza es la parte moral de las acciones. Entonces el hombre se juzga a sí mismo no sólo por lo que hizo, sino también por cómo influenció a otras personas con sus palabras y sus actos.
Así un hombre describe el examen de su vida: "Me sentí fuera de mi cuerpo, flotando por encima del edificio. Veía mi cuerpo acostado abajo. Luego fui rodeado de la Luz y en ella vi como una visión móvil que mostraba toda mi vida. Me sentí muy avergonzado ya que mucho de lo que yo consideraba normal y aprobaba, ahora veía que era malo. Todo era muy real. Sentía que una mente superior me estaba juzgando, me dirigía, y me ayudaba a ver. Más todavía, me pasmó que Ella no sólo me mostraba qué hice, sino también la repercusión que tuvieron mis actos en otros hombres. Entonces entendí que nada se borra ni pasa sin huella; todo, hasta cada pensamiento, tiene consecuencias (2, pág. 34-35).
Los dos siguientes fragmentos de relatos de hombres que experimentaron la muerte temporal, ilustran cómo el examen les enseñó a ver la vida en forma nueva. "No conté a nadie lo que experimenté en el momento de mi muerte, pero cuando volví a la vida, me movía un ardiente deseo de hacer algo bueno por los demás. Estaba muy avergonzado de mí mismo. Cuando volví decidí que me era indispensable cambiar. Estaba arrepentido, mi vida pasada no me satisfacía. Decidí comenzar una vida completamente diferente (2, pág. 25-26).
Ahora imaginemos un empedernido delincuente que durante toda su vida hizo mucho mal a otros — mentiroso, calumniador, delator, asaltante, asesino, violador, sádico. Muere y ve todas sus malas acciones en sus terribles detalles. Su conciencia, largamente dormida, bajo la influencia de la Luz, inesperadamente para él mismo, se despierta y comienza a acusarlo implacablemente. ¡Qué sufrimiento intolerable, qué desesperación debe sentir, cuando ya no puede arreglar nada, ni olvidar! Esto, en verdad, será para él el comienzo del insoportable suplicio. La conciencia de todo el mal realizado, la mutilación del alma propia y de otras ajenas, será para él, "el gusano que nunca muere" y "el fuego que no se apaga."
 6. Nuevo mundo.
Algunas diferencias en las descripciones de lo vivido durante la muerte, se explican por el hecho de que aquel otro mundo no se parece al nuestro, donde nacimos y en el cual se formaron todos nuestros conceptos. En aquel mundo, el espacio, el tiempo, y los objetos tienen un contenido completamente diferente a aquellos a los cuales están acostumbrados nuestros órganos de percepción. El alma, por primera vez en el mundo espiritual siente algo semejante a lo que sentiría un gusano subterráneo al salir por primera vez a la superficie de la tierra. Él percibe la luz solar, siente el calor del sol, ve el paisaje, escucha el canto de los pájaros, huele los perfumes de las flores (haciendo la salvedad de que el gusano pueda tener todos estos órganos de percepción). Todo eso es tan nuevo y hermoso, que difícilmente sería capaz luego de contarlo tal cual a los habitantes de su reino subterráneo.
De manera similar, los hombres que se encuentran después de su muerte en el otro mundo, ven y perciben muchas cosas que no pueden luego describir. Así, por ejemplo, dejan de sentir allí la distancia tan habitual para nosotros. Algunos afirmaron que podían sin esfuerzo, sólo con pensarlo, trasladarse de un lugar a otro, independientemente de la distancia que los separaba. Así, por ejemplo, un soldado gravemente herido en Vietnam, durante la operación salió de su cuerpo y observó cómo los médicos trataban de reanimarlo. "Yo estaba allí y el médico estaba pero al mismo tiempo era como si no estuviera. Traté de tocarlo pero pasé a través de él. Entonces, de repente me encontré en el campo de batalla donde había sido herido, y vi a los enfermeros que recogían a los heridos... Quise ayudarles, pero súbitamente me encontré de nuevo en el quirófano. Parecía como si uno se materializara aquí o allá, con solo desearlo, en un abrir y cerrar de ojos" (5, pág. 33-34). Hay otros relatos semejantes de repentinos desplazamientos. "Resulta un proceso puramente mental y agradable. Lo deseo, y ya estoy allí. Yo tengo un gran problema. Lo que trato de transmitir estoy obligado a hacerlo en tres dimensiones. Pero lo que acontecía en realidad, no era tridimensional"(1, pág. 26).
Si uno pregunta al hombre que pasó la muerte clínica, cuánto tiempo duró su estado, habitualmente no puede contestar la pregunta. Él no sintió en absoluto el paso del tiempo. "Podrían haber sido unos minutos o varios miles de años, que no hay diferencia" (2, pág. 101; 5, pág. 15).
Otros, de los que pasaron la muerte temporal, aparentemente han llegado a mundos más alejados de nuestro mundo material. Ellos vieron la naturaleza de "aquel lado" y la describieron en términos de prados y colinas herbosas de un color verde tan vivo que no existe en la tierra, campos iluminados con luz dorada. Hay descripciones de flores, árboles, pájaros, animales, cantos, música, prados, jardines de inigualada belleza, ciudades... Pero ellos no encuentran las necesarias palabras para transmitir todas sus impresiones de manera que ellas sean comprendidas.
 7. El aspecto del alma.
Cuando el alma deja el cuerpo, ella no se reconoce inmediatamente a sí misma. Así, desaparecen los signos de la edad: los niños se ven adultos, los ancianos jóvenes (3, pág. 75-76). Los miembros del cuerpo, por ejemplo manos o piernas, perdidos por tal o cual causa, aparecen nuevamente, los ciegos comienzan a ver.
Un operario cayó desde un cartel de propaganda comercial, sobre los cables de alta tensión. Perdió, a causa de las quemaduras, ambas piernas y parte de una mano. Durante la operación, él experimentó la muerte temporal. Al salir de su cuerpo, ni siquiera lo reconoció de inmediato, tan gravemente estaba lesionado. Sin embargo, vio algo que lo sorprendió mucho más: su cuerpo espiritual estaba completamente entero y sano (3, pág. 86).
Sobre la península Long Island, en el estado de Nueva York, vivía una anciana de 70 años, que era ciega desde los 18 años. Tuvo un ataque cardíaco, y en el hospital pasó la muerte temporal. Reanimada, ella relató qué había visto durante la reanimación. Detalladamente describió los diferentes aparatos que usaron los médicos. Lo más sorprendente del caso es que recién en ese momento vio los aparatos, ya que en su juventud, hasta su ceguera, estos aparatos todavía no existían. También le contó al doctor, que lo vio en un traje celeste. Pero reanimada, quedó ciega como era antes (3, pág. 171).
 8. Encuentros.
Algunos cuentan los encuentros con sus parientes o conocidos ya muertos. Estos encuentros, a veces, se producían en las condiciones terrenales, y a veces en el entorno del otro mundo. Así, por ejemplo, una mujer que pasó la muerte temporal, oyó al médico decir a sus parientes que estaba muriendo. Habiendo salido del cuerpo y elevándose, vio a sus parientes y amigos ya muertos. Los reconoció, y ellos estaban contentos de encontrarla. Otra mujer, vio a sus parientes que la saludaban y le daban la mano. Estaban vestidos de blanco, se alegraban, y parecían felices... "y de repente me dieron la espalda y comenzaron a alejarse; mi abuela me miró, sobre el hombro, y me dijo: te veremos más tarde, no ésta vez.." "Ella murió a los 96 años, y aquí lucía, digamos, como de 40 – 45, sana y feliz" (1, Pág. 55).
Un hombre cuenta que cuando estaba moribundo por un ataque cardíaco, en el hospital, su hermana estaba moribunda al mismo tiempo por diabetes, en otra parte del mismo hospital. "Cuando salí de mi cuerpo, — relata — encontré a mi hermana, y me alegré, ya que la quería mucho. Hablando con ella, quise ir tras ella, pero ella, volviéndose hacia mí, me ordenó que volviera a donde estaba, explicándome que mi tiempo todavía no había llegado. Cuando volví en mí, le conté al médico que había estado con mi hermana, que acababa de morir. Él no me creyó, pero ante mi insistencia envió a una enfermera para que lo verificara, y supo así que mi hermana había muerto, como yo le había contado (3, pág. 173).
El alma en el otro mundo, si encuentra a alguien, es principalmente a los que le fueron cercanos. Allí, algo familiar atrae las almas una hacia la otra. Así un anciano padre vio en el otro mundo a sus seis hijos muertos. "Ellos allí no tenían edad" — cuenta él. Hay que aclarar que las almas de los muertos no andan errantes a su voluntad, por donde quieren. La Iglesia Ortodoxa enseña que después de la muerte del cuerpo, el Señor indica a cada alma el lugar de su estadía temporal, en el paraíso o en el infierno. Por esto, a los encuentros con las almas de los parientes muertos, no hay que interpretarlos como regla, sino como excepción que es permitida por el Señor para el bien de aquél a quien le toca seguir viviendo todavía en la tierra. Es posible, así mismo, que no se trate de encuentros propiamente dichos, sino de visiones. Hay que reconocer que en este tema hay mucho de inaccesible para nuestro entendimiento.
Básicamente, los relatos de los hombres que llegaron hasta "el otro lado de la cortina," hablan de lo mismo, pero con detalles diferentes. A veces, ellos ven lo que esperaban ver. Los cristianos ven a los Ángeles, a la Madre de Dios, a Jesucristo, a los santos. Los no creyentes ven templos, figuras vestidas de blanco, jóvenes, o a veces no ven nada, pero perciben la "presencia."
 9. El lenguaje del alma.
En el mundo espiritual las conversaciones transcurren no en la lengua conocida del hombre ni en ninguna lengua humana, sino aparentemente por medio del pensamiento. Por eso, cuando los hombres vuelven a la vida, les es difícil transmitir exactamente las palabras que usó la Luz, el Ángel, o algún otro con quien se encontró (1, pág. 60). Por consiguiente, si en el otro mundo los pensamientos "se oyen," debemos aprender aquí a pensar siempre lo bueno y lo recto, para no pasar vergüenza luego allí, de aquello que hemos pensado involuntariamente.
 10. La frontera.
Algunos hombres que se encontraron en el otro mundo, relatan que vieron algo que recuerda a una frontera. Unos la describen como un cerco o una reja al final del campo; otros como orilla de lago o mar; otros todavía como una tranquera o puerta, un torrente o una nube. La diferencia de la descripción también es consecuencia de la percepción subjetiva de cada individuo. Por eso es imposible definir con exactitud, qué es la frontera. Lo importante, sin embargo, es que todos la entienden como una valla, que si se la traspasa no hay vuelta al mundo anterior. Después de ella comienza el viaje a la eternidad (1, pág. 73-77; 51).
 11. El retorno.
A veces al recién muerto se le dá posibilidad de elección: quedarse allí o volver a la vida terrenal. La voz de la luz puede preguntar p. ej.: "¿Estas listo?" Así el soldado malherido en la batalla vio su cuerpo mutilado y escuchó la voz. Él pensó que con él hablaba Jesucristo. Se le dio la posibilidad de volver al mundo terrenal, donde él sería un inválido o quedarse en el otro mundo. El soldado prefirió volver.
Muchos están atraídos por el deseo de terminar alguna misión en la tierra. Al volver ellos afirman que Dios les permitió volver y vivir porque la obra de su vida no estaba terminaba. Ellos aseguran que el retorno es precisamente el resultado de su propia elección. Esta elección fue aceptada porque obedecía al sentido del deber y no por motivos egoístas. Así por ejemplo algunas eran madres y querían volver con sus hijos pequeños. Pero había casos en que se les ordenaba volver, a pesar de su deseo de quedarse allí. El alma ya estaba llena de alegría, amor y paz, estaba bien allí, pero su tiempo todavía no había llegado. Ella escucha la voz que le ordena volver. Los intentos de oponerse al retorno al cuerpo no resultan. Una fuerza las arrastra hacia atrás.
Hay un relato de una paciente del Dr. Moody: "Tuve un ataque cardíaco, me encontré en un vacío negro, sabía que había dejado mi cuerpo y me estaba muriendo... Pedí a Dios ayuda, me deslicé rápidamente por las tinieblas y vi adelante una neblina gris y detrás de ella unas figuras humanas. Sus formas eran como en la tierra y veía algo parecido a casas. Todo estaba iluminado por una luz dorada muy tenue, no tan burda como la de la tierra. Sentí una gran alegría y quería pasar a través de esta neblina, pero salió mi tío Karl, que murió hace muchos años atrás. Él me cortó el camino y me dijo: "Ve atrás, tu trabajo en la tierra todavía no está terminado, vuelve atrás inmediatamente." Ella tenía un hijo pequeño, que sin ella se hubiera perdido.
La vuelta al cuerpo a veces se produce en un momento, a veces coincide con la aplicación del "shock" eléctrico o de otros métodos de reanimación. Todas las percepciones desaparecen y el hombre se siente de repente nuevamente en la cama. Algunos sienten que entran al cuerpo con un empujón. Primero, se encuentran incómodos y con frío. A veces antes de la vuelta al cuerpo hay un corto desmayo. Los médicos-reanimadores y otros observadores notan, que en el momento de la vuelta a la vida el hombre a menudo estornuda.
 12. Nueva relación con la vida.
Habitualmente los hombres que estuvieron "allí" sufren un gran cambio. Según la afirmación de muchos de ellos, tratan de vivir mejor. Muchos comienzan a creer en Dios más firmemente, cambian su manera de vivir, se hacen más serios y profundos. Algunos hasta cambiaron su profesión y comenzaron a trabajar en hospitales y geriátricos, para ayudar a los necesitados. Todos los relatos de los hombres que pasaron la muerte temporal, hablan de fenómenos completamente nuevos para la ciencia, pero no para el cristianismo. A continuación veremos los casos contemporáneos de las visiones del otro mundo a la luz de la enseñanza ortodoxa.

Evaluación de los Relatos
Sobre la Vida Después de la Muerte.
Después de familiarizarse con los libros contemporáneos sobre la vida después de la muerte el lector tiene la impresión que la muerte no es temible absolutamente y que al hombre, que pasa al "otro mundo" lo esperan automáticamente sensaciones agradables de apaciguamiento, alegría y permanencia en la Luz, que todo lo ama y todo lo perdona, que por esto no hay diferencia entre virtuosos y justos, y pecadores, creyentes y no creyentes. Esta circunstancia obligó a algunos filósofos cristianos a tomar precauciones y conducirse con desconfianza hacia la literatura de este tipo. Se comenzó a preguntar: "¿No serán estas visiones de luz, astutos ardides, diabólicos engaños para dormir la vigilancia de los cristianos? Vive como quieras, que igualmente llegarás al paraíso."
Por esta causa los investigadores John Ankenberg y John Weldon miran negativamente toda la literatura contemporánea sobre los estados de "pre-muerte" (Near Death Experiences, 9), viendo en ellos solo trucos ocultistas. Pero una cuidadosa evaluación de los relatos actuales de los hombres que pasaron la muerte clínica, lleva a la convicción que la mayoría de ellos tuvo visiones auténticas y no seducciones diabólicas. El problema principal se encuentra no en las visiones mismas de pre-muerte, sino en su interpretación por los médicos y psiquiatras alejados del cristianismo.
En primer lugar, no todos los temporalmente muertos son merecedores de ver la Luz. Ya mencionamos la investigación cuidadosa de Dr. Ring, de la cual es evidente que sólo un porcentaje comparativamente pequeño ve la Luz. El Dr. Maurice Rawlings (4), quien personalmente reanimó a muchos moribundos, afirma que porcentualmente, es igual la cantidad de hombres que ven tinieblas y horrores que los que ven la Luz. De la misma opinión es el Dr. Charles Garfield, quien conduce investigaciones sobre los estados pre-mortales. Él escribe: "No todos los hombres mueren de una manera agradable y tranquila... Entre los pacientes, interrogados por mí casi el mismo número experimentaron un estado desagradable (encuentros con seres parecidos a demonios), como los que experimentaron un estado agradable. Algunos hasta pasaron ambos estados (10, pág. 54-55).
Hay razones de suponer que muchos a veces conscientemente y otras veces inconscientemente callan sobre sus visiones desagradables post-mortem. Según la opinión del Dr. Rowlings, algunos de estas visiones son tan terroríficas, que el subconsciente humano de la gente que los vieron borra automáticamente de la memoria estas imágenes. En su libro Dr. Rawlings menciona ejemplos de esta amnesia. Los psiquiatras que tratan a la gente que pasaron en su infancia fuertes situaciones traumáticas (por ejemplo violación, golpes) conocen acerca de esta amnesia selectiva. Además los hombres que tuvieron visiones luminosas, las relatan con más ganas que los que pasaron algo horroroso. Pues aquello, lo que el hombre ve "allá," debe coincidir con lo que él se merece por su vida virtuosa o pecaminosa. Así, dos factores dan más peso a un reporte unilateral: a) el proceso de amnesia selectiva; b) el deseo de no hablar mal de sí mismo.
Karl Osis dice que durante el estudio de la muerte entre los hindúes, se vio que un tercio de ellos siente ante la muerte el miedo, la depresión y una gran agitación por la aparición de "Yamdoots," el ángel de la muerte hindú, y otros monstruos de ultratumba (esr Osis, Karl and Haraldson Erlendur, "At the Hour of Death," New York, Avon Books, 1972, pág. 90). Evidentemente la religión hindú, con su misticismo pagano, puede ayudar al acercamiento del hombre a las fuerzas oscuras — lo que se manifiesta luego con visiones terroríficas ante la muerte.
De la literatura de los santos padres sabemos que la seducción del diablo — es un peligro real. El apóstol Pablo nos previene que: "Satanás puede tomar la forma del Ángel de la Luz" (2 Cor 11:14). Al mismo tiempo el diablo no tiene poder de seducir a cualquiera, como y cuando quiere: sus acciones están limitadas por Dios. Si un hombre es orgulloso y desea ver algo sobrenatural, milagroso, lo que no merecen ver otros hombres, se encuentra en grave peligro de confundir un demonio por un ángel. En la literatura espiritual, esto se llama "encantamiento" o "seducción" de las palabras (encanto, seducción). En peligro de caer en esta trampa se encuentran los novicios desobedientes, los ascetas orgullosos, los falsos profetas y curanderos y los que practican un misticismo negativo, como la transmeditación, yoga, espiritismo, ocultismo, etc. De los relatos de hombres que pasaron la muerte temporal no se ve que ellos practicaran algo semejante. En su mayoría, son hombres comunes, que por tal o cual enfermedad física, murieron y gracias a los esfuerzos de los médicos y los éxitos de la medicina actual, fueron reanimados. Ellos no esperaban tener ninguna visión extraordinaria, y lo que les fue dado ver, evidentemente fue obra de la misericordia Divina, para que tomen más seriamente su vida. Es difícil de imaginar que Dios permita a Satanás tentar a estos sufrientes, poco duchos en la vida espiritual. Además, según los relatos reunidos por el Dr. Morse, esta misma Luz, la vieron muchos niños, que por su pureza e inocencia, se encuentran bajo la protección especial del Todopoderoso.
En los libros ortodoxos sobre la vida después de la muerte, hay relatos sobre la aparición de los demonios a los moribundos y sobre la fase de "tribulaciones," que pasa el alma. Hablaremos de esto más adelante. Sin embargo, en éstos mismos libros se ve que habitualmente los demonios comienzan a espantar al alma, ya después de que su Ángel de la Guarda llegó a ella y comenzó a acompañarla hacia el Trono de Dios. Además, en presencia del Ángel, los demonios están obligados a aparecer con todo su aspecto repugnante.
Acerca de las descripciones contemporáneas de la Luz, quedan ciertas dificultades, acerca de como hacerlas coincidir con los relatos cristianos tradicionales. En la literatura ortodoxa, el Reino de la Luz se describe como enlazado con el acercamiento al Cielo, en tanto que en la literatura actual, los hombres ven la Luz sin necesidad de cruzar la misteriosa frontera que separa este mundo del "otro." Pensamos que los hombres que pasaron la muerte temporal, todavía no estuvieron ni en el verdadero paraíso, ni en el verdadero infierno, sino que sólo contemplaron y saborearon estos estados. Cuando los Ángeles se les aparecían a los santos, ellos irradiaban luz, en el monte Tabor, los apóstoles vieron esta Luz espiritual, aunque todavía físicamente se encontraban en este mundo. Dios por Su misericordia revela esta maravillosa Luz para que sirva de aliciente al hombre para llevar una vida justa y virtuosa. El contacto con la Luz aporta siempre el sentimiento de una no terrenal paz y alegría. La Luz diabólica, en cambio, lleva consigo un sentimiento de confusa inquietud, e induce al hombre a sentirse superior, promete conocimiento, pero no tiene amor, esta es una luz fría.
A todo lo dicho hay que agregar que la evaluación de sus vidas que los hombres experimentaron durante su contacto con la Luz, cuando fueron obligados a reevaluar sus actos, y así también la subsiguiente corrección de su modo de vida, nos conduce a pensar que su visión de la Luz fue una visión benéfica y no una seducción. Sabemos que "por sus frutos los reconoceréis." El diablo trata de alejar al hombre de Dios. Sería imposible pensar que él ayude a la gente a ser más creyente y virtuosa.
A pesar de todo, en un plano más amplio, el hombre creyente debe ser muy cuidadoso con las visiones y experiencias místicas. Así, con la aparición de una gran cantidad de casos de reanimación después de la muerte clínica, algunos médicos y psiquiatras, propusieron crear una nueva rama de la ciencia, que trate sobre el alma y la vida después de la muerte. Es innegable que siempre se puede comparar, generalizar y sistematizar los datos sobre lo que vieron las almas en el "otro" mundo. Sin embargo, es necesario entender que el papel de los médicos y psiquiatras estará condenado a la compilación de casos aislados. Por cuanto nosotros, los vivos, estamos separados de un contacto directo con el mundo espiritual, no hay medio de planear y controlar los estados post-mortem, a semejanza de experimentos de laboratorio.
Además de esto hay que recordar también que la vida del hombre se encuentra en las manos de Dios. Sólo Él determina el momento de la muerte, así como también el destino del alma después de su separación del cuerpo. Por eso los intentos de experimentar sobre este tema, entran en conflicto con la voluntad Divina y llevan al experimentador a un contacto con los espíritus del mal. Como resultado, los datos recogidos por él serán no fidedignos y sus conclusiones erróneas. Serafín Rous, monje-sacerdote, escribe acerca de esto: "Muchos investigadores contemporáneos aceptan, o al menos ven con simpatía, el estudio de lo oculto en el tema de los estados fuera del cuerpo, por la única causa que éste está basado sobre experimentos, que es lo que constituye la base de la ciencia. Pero la experimentación en el mundo material difiere fundamentalmente de la "experimentación" sobre los estados extracorporales. En el mundo material, los objetos de estudio y las leyes de la naturaleza, son moralmente neutrales, y por eso pueden ser objetivamente investigados y verificados por otros. Pero en el caso dado, los objetos de estudio están escondidos de la gente, muy difíciles de captar y a menudo muestran su propia voluntad con el objetivo de engañar al observador" (8, pág. 127-128). Esto pasa porque la esfera del mundo espiritual más cercana a nosotros, está llena de seres conscientemente malos, demonios, quienes son especialistas en el engaño y la seducción. Ellos con gusto participarán en cada experimento y le imprimirán su dirección correspondiente.
Por eso la advertencia del padre Serafín debe tomarse muy seriamente. Así, actualmente, una serie de investigadores, comenzando por los casos médicos documentados de la muerte clínica, pasaron a experimentos personales de los estados extracorporales. No tomando como guía las enseñanzas cristianas, y la experiencia de muchos siglos de la Iglesia Ortodoxa, ellos comenzaron a estudiar los estados del "cuerpo astral" y cayeron en la espesura del ocultismo. Lamentablemente, esto pasó con el Dr. Moody, la siquiatra E. Kubler- Ross y algunos otros. El Dr. Moody, por ejemplo, quien escribió tres libros valiosos con datos bien documentados, comenzó a experimentar según las recetas teosóficas y de la meditación trascendental. Hace poco editó un libro sobre ese tema, bajo el título: "Vuelta atrás" (Coming back), en él cual menciona los típicos desvaríos hindúes sobre la reencarnación. (Véase en el agregado la discusión sobre este tema)

Relatos de los Suicidas
Mientras las almas de la gente muerta naturalmente, experimentan en el otro mundo alivio y hasta alegría, las almas de los suicidas, por el contrario, llegando a ese mundo, sienten ansiedad y sufrimiento. Uno de los especialistas en el tema del suicidio expresó este hecho con una frase muy acertada: "Si usted se separa de la vida, con el alma en tormento, pasará al otro mundo con el alma en tormento." Los suicidas cometen su acto para "terminar con todo" y resulta que allí, justamente, todo para ellos recién comienza.
Estos son algunos relatos contemporáneos que ilustran el estado en el otro mundo de los suicidas. Un hombre que amaba mucho a su esposa, se suicidó cuando ella murió. Esperaba, por este medio, reunirse con ella para siempre. Sin embargo, resultó completamente de otra manera. Cuando el médico logró reanimarle, él relató lo que sigue: "Yo llegué a otro lugar distinto al de ella... Era un lugar horrible... Y entendí enseguida que había cometido un error enorme" (1, pág. 143).
Algunos de los suicidas, devueltos a la vida, relataban que después de la muerte ellos se encontraron en algo así como una prisión, y sentían que deberían permanecer allí largo tiempo. Entendían que era el castigo para ellos por haber quebrado la ley establecida, según la cual cada hombre debe sufrir una cuota designada de penurias. Si, voluntariamente, abandonaban el peso impuesto sobre ellos, en el otro mundo deberán llevar un peso mucho mayor.
Un hombre que pasó la muerte temporal relató: "Cuando llegué allí entendí que dos cosas son absolutamente prohibidas: matarse a sí mismo y matar a otro hombre. Si yo decidiera suicidarme, esto significaría arrojar a la cara de Dios Su don. Privar de la vida a otro hombre — significaría romper el plan Divino preparado para él (1, pág. 144).
La impresión general de los médicos-reanimadores — es que el suicidio se castiga muy severamente. El Dr. Bruce Geyson, psiquiatra en el departamento de primeros auxilios en la Universidad de Connecticut, quien estudió detenidamente este problema, atestigua que nadie que pasó la muerte temporal desea apurar el fin de su vida (3, pág. 99). A pesar de que el otro mundo es incomparablemente mejor que el nuestro, la vida aquí tiene un importante valor preparativo. Sólo Dios decide cuándo el hombre está suficientemente maduro para la eternidad.
Beverly, una mujer de 47 años, cuenta cuán feliz es de haber quedado viva. Cuando era niña, sufría mucho a causa de la crueldad de sus padres, que día a día se burlaban de ella. Ya adulta, ella no podía hablar tranquila de su infancia. Un día, cuando tenía 7 años, exasperada por sus padres, se tiró cabeza abajo rompiéndose la cabeza contra el cemento. Durante su muerte clínica, su alma vio niños conocidos que rodeaban su cuerpo inanimado. De repente, brilló una fuerte luz alrededor de ella. De ésta se oyó una Voz desconocida que dijo: "Cometiste un error. Tu vida no te pertenece y tú debes volver." Beverly opuso: "Pero nadie me ama y nadie se ocupa de mí." "Es verdad — contestó la Voz, — y en el futuro nadie se ocupará de ti. Por eso debes aprender a ocuparte de ti misma." Después de éstas palabras, Beverly vio alrededor de ella la nieve y un árbol seco. Pero sintió un soplo tibio, la nieve se derritió, y las ramas secas del árbol se cubrieron de hojas y manzanas maduras. Acercándose al árbol, comenzó a arrancar manzanas, y con agrado comenzó a comerlas. Allí comprendió que, así como en la naturaleza, así también en cada vida hay períodos de invierno y de verano, que forman una unidad entera en el plan del Creador. Cuando Beverly volvió a la vida, comenzó a considerarla en forma nueva. Ya adulta, se casó con un buen hombre, tuvo hijos y fue feliz (7, pág. 184).
 
La Enseñanza Ortodoxa
Sobre la Vida Después de la Muerte.
A pesar de que la experiencia cotidiana nos dice que la muerte es el destino obligado de todo ser humano, y ley de la naturaleza, sin embargo las Sagradas Escrituras nos enseñan que al principio la muerte no se encontraba en los planes de Dios con respecto al hombre. La muerte no es una norma establecida por Dios, sino más bien su desviación y una gran tragedia. El libro del Génesis dice que la muerte irrumpió en nuestra naturaleza, como consecuencia de la transgresión de nuestros primeros padres al mandamiento de Dios. Según la Biblia, el objetivo de la venida del Hijo de Dios al mundo, fue la devolución al hombre, de la vida eterna que había perdido. Aquí no se trata de la inmortalidad del alma, ya que ella, por su propia naturaleza, no se destruye, sino de la inmortalidad del hombre en su totalidad de cuerpo y alma. La recuperación de la unidad del alma con el cuerpo, debe realizarse para todos los hombres simultáneamente, cuando se produzca la resurrección universal de todos los muertos.
En algunas religiones y sistemas filosóficos (p. ej., El hinduismo y el estoicismo), se prioriza la idea de que lo más importante en el hombre — es su alma. El cuerpo es sólo su envoltura temporal, en la cual se desarrolla el alma. Cuando el alma llega a un nivel espiritual requerido, el cuerpo no es más necesario y debe ser abandonado, como una vestimenta raída. Liberándose del cuerpo, el alma sube a un peldaño superior de su existencia. La fe cristiana no comparte ésta interpretación de la naturaleza humana. Dando prioridad al principio espiritual en el hombre, ve en él, sin embargo, un ser de dos componentes formado por dos partes: espiritual y material, que se complementan mutuamente. Existen seres simples que no poseen el cuerpo, como los ángeles y los demonios, pero el hombre presenta otro estructura y destino. Debido a la presencia del cuerpo, su naturaleza no solo es más compleja sino también es más rica. La unión designada por Dios del alma y el cuerpo — es una unión eterna.
Cuando, después de la muerte, el alma deja su cuerpo, ella entra en una situación extraña para ella. Realmente, no está hecha para existir como fantasma, y le cuesta adaptarse a las condiciones nuevas y no naturales para ella. Por eso, para destruir todas las consecuencias letales del pecado, Dios quiso que los hombres creados por Él, llegaran a la resurrección. Esto pasará durante la segunda venida de Nuestro Salvador, cuando, por Su Omnipotente Palabra, el alma de cada hombre retornará a su reconstruido y renovado cuerpo. Repetimos, ella entrará no en una nueva envoltura, sino que se unirá precisamente con el cuerpo, que le pertenecía antes, pero renovado e incorruptible, adaptado a las nuevas condiciones de existencia.
En cuanto al estado temporal del alma, desde su separación del cuerpo hasta el día de la resurrección universal, las Sagradas Escrituras enseñan que el alma sigue viviendo, sintiendo y pensando. "Dios no es Dios de los muertos, sino de los vivos, ya que para Él todos viven," dijo Cristo (Mat. 22:32; Ecles. 12:7). La muerte, siendo una separación temporal con el cuerpo, es mencionada en las Sagradas Escrituras como partida, separación, dormición (2 Ped. 1:15; Filip. 1:23; 2 Tim. 4:6; Hech. 13:36). Está claro que la palabra "dormición" (sueño) se refiere no al alma, sino al cuerpo que después de la muerte como si descansara de sus tareas. El alma, en cambio, separándose del cuerpo, sigue llevando su vida consciente como anteriormente.
La corrección de estos conceptos se ve en la parábola del Salvador sobre el rico y Lázaro (Luc. cap. 16) y del milagro en el monte Tabor. En el primer caso, el rico del evangelio, que se encontraba en el infierno, y Abraham, que se hallaba en el paraíso, discutían la posibilidad de enviar el alma de Lázaro a la tierra a los hermanos del rico, para prevenirles del infierno. En el segundo caso, los profetas Moisés y Elías, que vivieron mucho antes del nacimiento de Cristo, hablaban con el Señor sobre sus futuros sufrimientos. Además Cristo dijo a los judíos, que Abraham vio Su llegada, evidentemente desde el paraíso, y se alegró (Juan 8:56). Ésta frase no tendría sentido si el alma de Abraham se encontrara en su estado inconsciente, como enseñan algunas sectas sobre la vida del alma después de la muerte. El libro de la Revelación (Apocalipsis), en palabras ilustrativas, relata como las almas de los bienaventurados en el Cielo reaccionan ante los hechos que acontecen en la tierra (Apoc. Cap. 5-9). Todas estas partes de las Escrituras nos enseñan a creer que la actividad del alma continúa después de la separación con el cuerpo.
Además las Escrituras enseñan, que después de la muerte, Dios designa al alma un lugar para su permanencia temporal, de acuerdo a lo que se merecía ella, viviendo en el cuerpo: el paraíso ó el infierno. La designación del lugar es precedida por un así llamado juicio "personal." El juicio personal debe diferenciarse del juicio "universal," que se producirá al finalizar el mundo. Sobre el juicio personal las escrituras enseñan: "Es fácil para el Señor en el día de la muerte darle al hombre lo que se merece por sus hechos" (Sirah. 11:26) y continúan: "El hombre debe una vez morir y luego el juicio" — aparentemente individual (Heb. 9:27). Hay fundamentos para suponer que en el estado inicial, después de la muerte, cuando el alma por cae primera vez en condiciones nuevas para ella, necesita la ayuda y guía de su Ángel de la guarda. Así p. ej. En la parábola del rico y Lázaro, se cuenta que los Ángeles tomaron el alma de Lázaro y la llevaron al Cielo. Según las palabras del Salvador, los Ángeles se ocupan de "estos pequeños" — los niños (en el sentido directo e indirecto).
Sobre el estado del alma hasta la resurrección universal la Iglesia Ortodoxa enseña: "Creemos que las almas de los muertos, gozan o sufren según sus acciones. Separándose del cuerpo, inmediatamente pasan a la alegría o a la tristeza y la congoja. Sin embargo, no sienten ni gozo perfecto, ni perfecto suplicio ya que esto lo recibirá cada uno sólo después de la resurrección universal, cuando el alma se reúna con su cuerpo, en el cual vivió virtuosamente o viciosamente" (Epístola de los Patriarcas orientales sobre la fe Ortodoxa, punto18).
Así la Iglesia Ortodoxa distingue dos estados del alma en el mundo de ultratumba: uno para los justos y otro para los pecadores — paraíso e infierno. Ella no acepta el estado intermedio de la enseñanza católica de Roma — el Purgatorio, ya que en las Sag. Escr. no hay ni una mención sobre este estado intermedio. La iglesia enseña también que los sufrimientos de los pecadores en el infierno pueden ser aliviados y hasta suprimidos por las oraciones y las buenas obras realizadas en su memoria. De ahí viene la costumbre de enviar al sacerdote oficiante listas de nombres de los muertos y los vivos, durante la Liturgia.

El Alma en
su Camino al Cielo
Ya hablamos más arriba sobre la etapa de "evaluación," que algunos pasan inmediatamente después de su separación del cuerpo. Evidentemente esta fase tiene algo en común con el juicio personal, o con la preparación para él.
En las vidas de los Santos y en la literatura espiritual, hay relatos de cómo, después de la muerte del hombre, el alma es acompañada de su Ángel Guardián, que la lleva al cielo a adorar a Dios. A menudo, en este camino, los demonios viéndola, la rodean, para asustarla y llevarla consigo. Esto se debe, según las Sagradas Escrituras, al hecho que los ángeles rebeldes, después de su expulsión del Cielo, se adueñaron del espacio, si se lo puede llamar así, entre la tierra y el Cielo. Por eso, el apóstol Pablo llama a satanás el "príncipe que gobierna en el aire" y a sus demonios — los espíritus "infracelestes" del mal (Efes. 6:12; 2:2). Estos espíritus infracelestes errantes, viendo el alma conducida por el Ángel, la rodean y la acusan de sus pecados hechos en la tierra. Siendo sumamente descarados, tratan de espantarla, llevarla a la desesperación y adueñarse de ella. En este tiempo el Ángel la defiende y la anima. De lo dicho no hay que sacar la conclusión que los demonios tienen algún derecho sobre el alma humana, — ellos mismos están predestinados a ser juzgados por Dios. Ellos sólo aprovechan, en su descaro, que el alma durante su vida en la tierra en algo les obedecía. Su lógica es simple: "Si tú actuabas como nosotros, tu lugar es con nosotros."
En la literatura eclesiástica, este encuentro con los demonios se llama "tribulaciones" (Entre los Padres de la Iglesia hablan sobre este tema San Efrem el Siríaco, Atanasio el Grande, Macario el Grande, Juan Crisóstomo y otros). Más detalladamente desarrolla ese tópico San Cirilo de Alejandría, en su "Palabra sobre la separación del alma," que forma parte del Salterio Liturgico. Una descripción muy clara de este camino se encuentra en la vida del Beato Basilio el Nuevo (Siglo X), donde aparece la Bienaventurada Teodora, fallecida, que relata lo que vio y sintió después de la separación con el cuerpo. Las descripciones de las tribulaciones se pueden encontrar, asimismo, en el Libro "Los eternos misterios de ultratumba." Leyendo estos relatos hay que tener presente que hay mucho de relativo en ellos, ya que las circunstancias reales del mundo espiritual, no se parecen al nuestro.
Un encuentro semejante con los espíritus del mal infracelestiales, está descripto por Ikskul, cuyo relato comenzamos más arriba. He aquí lo que pasó cuando los dos Ángeles vinieron a buscar su alma: "Comenzamos a subir rápidamente, y a medida que lo hacíamos, veía yo un espacio cada vez mayor, y al final, cuando este espacio tomó tan horripilantes dimensiones enormes, sentí miedo al sentirme tan ínfimo ante tan inconmensurable desierto. Había también ciertas características en mi visión. En primer término, estaba oscuro, pero yo veía todo con claridad, por consiguiente mi vista adquirió la facultad de ver en la oscuridad. En segundo lugar, mi vista abarcaba un espacio tal que es imposible para una vista común.
La idea del tiempo, desapareció de mi mente y yo no sé cuánto tiempo más subimos. De repente se oyó un ruido indefinido y luego apareciendo, no se sabe de dónde, con gritos y ruido, se acercó a nosotros una muchedumbre de seres repugnantes. "Demonios," — entendí con inusual rapidez y me helé de un horror especial, desconocido por mí hasta ahora. Rodeándonos por todos lados, ellos con gritos y ruido, exigían que se me entregue a ellos, trataban de agarrarme y arrancarme de alguna manera de las manos de los Ángeles, pero, evidentemente no se atrevían a hacerlo. En esta repugnante algarabía, tanto para el oído, como para la vista, yo lograba, a veces, escuchar palabras y hasta frases enteras.
— "Él es nuestro, él negó a Dios," — de repente como a una voz gritaron ellos y ahora ya con todo descaro se tiraron sobre nosotros, que del horror por un instante se me heló el pensamiento. "¡Es mentira! ¡Eso no es verdad!" volviendo en mí, quise gritar, pero la servicial memoria me ató la lengua. De una manera incomprensible recordé, de repente, un hecho trivial relacionado con mi adolescencia, y que antes tenía completamente olvidado.
Recordé, que en el tiempo cuando todavía estudiaba, nos reunimos en casa de un compañero, y charlando primero sobre las cosas de la escuela, pasamos a hablar de temas elevados y abstractos — como pasaba a menudo.
— "No me gustan las abstracciones, — decía uno de mis compañeros, — pero esto es ya completamente imposible. Puedo creer en alguna, aunque sea hasta ahora no estudiada por la ciencia, fuerza de la naturaleza, o sea, puedo aceptar su existencia, sin ver sus claras manifestaciones, ya que ella puede ser tan ínfima, que se confunde en sus acciones con otras fuerzas y es difícil distinguirla; pero creer en Dios como Ser Personal y Omnipotente, — creer cuando no veo por ningún lado claras manifestaciones de esta Personalidad — esto ya es un absurdo. Me dicen: Cree. Pero por qué debo creer, cuando en forma idéntica, puedo creer que Dios no existe. ¿No es cierto acaso? ¿Y es posible, que Él no exista?" Ya directamente se dirigió a mí, mi compañero.
— "Puede ser, que no exista," dije yo. Esta frase era verdaderamente una "frase vana": el discurso insensato de mi amigo no podía despertar en mí dudas acerca de la existencia de Dios. Yo ni siquiera seguía con atención de qué se hablaba — y he aquí que esta frase vana, no desapareció sin dejar rastro. Yo debía justificarme, defenderme de la acusación recibida... Esta acusación aparentemente, era el argumento más fuerte para mi perdición, para los demonios. Era como si ellos sacaran de él una nueva fuerza para el atrevimiento de sus ataques y con un atroz rugido, giraron alrededor de nosotros, cortándonos el camino.
Me acordé de la oración y comencé a orar, llamando en auxilio a aquellos Santos que conocía o cuyos nombres recordaba. Esto no espantó a mis enemigos. Pobre ignorante, cristiano sólo de nombre, yo posiblemente, por primera vez me acordé de Aquella que se llama la Protectora de los cristianos.
Pero, evidentemente, mi llamado a Ella era tan ferviente, hasta tal punto estaba mi alma llena de horror, que apenas yo, recordando, articulé Su Nombre, alrededor nuestro repentinamente apareció como una neblina blanca que rápidamente cubrió la repugnante masa de demonios, y éstos desaparecieron de mis ojos, antes de separarse de nosotros. Su rugido todavía se escuchó durante un tiempo, luego comenzó a debilitarse y comprendí que la terrible persecución nos había dejado.
El miedo experimentado por mí, era tan fuerte, que no sabía si seguíamos nuestro vuelo durante este horrible encuentro o si nos detuvimos por un tiempo. Entendí que nos movíamos, que continuábamos elevándonos hacia arriba, solo cuando nuevamente se abrió ante mí el espacio infinito.
Después de recorrer cierta distancia, vi una fuerte luz sobre mí. Se parecía a la luz solar, pero era mucho más fuerte. Allí, seguramente, había algo así como un reino de la Luz. Si, justamente un reino, con pleno poder de la Luz, — adivinando con algún sentido especial nunca visto por mí, pensaba yo, — porque con esta luz no hay sombras. "¿Pero cómo puede ser la luz sin sombras?" enseguida surgieron, con extrañeza, mis conceptos terrenales.
De repente, rápidamente, entramos en la esfera de esta Luz, y Ella literalmente me encegueció. Cerré los ojos, cubrí con las manos mi rostro, sin resultado, ya que mis manos no daban sombra. ¡Y que hubiera significado aquí una defensa semejante!.
Pero pasó algo diferente. Majestuosamente, sin enojo, pero poderosamente e irrevocablemente sonaron desde arriba las palabras: "¡No está listo!" — Y luego... luego una instantánea parada en nuestra dirección ascendente — y rápidamente comenzamos a bajar. Pero antes de dejar estas esferas, me fue dado a conocer una manifestación especial. Apenas sonaron las palabras desde arriba, que todo en este mundo, parecía, que cada partícula de polvo, cada minúsculo átomo, las contestaron con su afirmación. Como un multimillonario eco, las repitió en un idioma intangible para el oído, pero comprensible para el corazón y el intelecto, expresando su total asentimiento a lo determinado por la voz. Y en esa unidad de la voluntad, había una magnífica armonía, y en esta armonía se sentía tanta inexpresable y entusiasmada alegría, ante la cual todos nuestros encantamientos y entusiasmos se parecían — un día sin sol. Como un inimitable acorde musical sonó este enorme eco y toda mi alma contestó con un fogoso impulso para reunirse a esta magnífica armonía.
Yo no entendí el verdadero significado de las palabras dirigidas a mí, o sea, no comprendí que debía volver a la tierra y vivir como antes. Pensé que me llevaban a algún otro lugar. El sentimiento de una tímida protesta se movió en mí, cuando, primero vagamente, como en una neblina matinal, comenzaron a perfilarse los contornos de la ciudad, y luego, claramente, aparecieron las calles conocidas y el hospital. Acercándose a mi cuerpo inanimado, el Ángel Guardián, me dijo: "¿Escuchaste lo determinado por Dios?" — E indicando mi cuerpo, me ordenó: — "¡Entra en él y prepárate!" Después de esto ambos Ángeles se hicieron invisibles para mí.
A continuación, K. Ikskul, relata su vuelta al cuerpo, que estuvo en la morgue durante 36 horas, y cómo los médicos y todo el personal se extrañó por el milagro de su vuelta a la vida. Poco después, K. Ikskul, se retiró a un monasterio y terminó su vida como monje.
 
El paraíso y el infierno.
Las enseñanzas de las Sagradas Escrituras sobre el gozo de los justos en el paraíso y los sufrimientos de los pecadores en el infierno, se pueden leer en el folleto "Sobre el fin del mundo y la vida futura" (Folleto misionero, numero 47). ¿Cómo es el Cielo? ¿Dónde está? En las conversaciones la gente, designa al Cielo "arriba" y al infierno "abajo." La gente, que durante su muerte clínica vio el infierno, indefectiblemente, describían el acercamiento a él, precisamente como bajada. A pesar de que "arriba" y "abajo" — son expresiones condicionadas, no sería correcto considerar al cielo y al infierno como distintos estados: ellos — son dos lugares diferentes, aunque no se prestan a ser definidos geográficamente. Los Ángeles y las almas de los muertos pueden encontrarse sólo en un lugar definido: Cielo, infierno o tierra. No podemos señalar el lugar del mundo espiritual porque éste se encuentra fuera de las "coordenadas" de nuestro sistema espacial y temporal. Aquél espacio es de clase diferente y comenzando aquí, se extiende en una nueva e intangible dirección.
Numerosos casos de la vida de los Santos muestran cómo este espacio especial, "irrumpe" en el espacio de nuestro mundo. Así los habitantes de la Isla Elovyl (de los Abetos), vieron el alma de San Germán de Alaska subir en una columna de fuego, el staretz Serafín Glinski vio el alma de San Serafín de Sarov, ascender al cielo. El profeta Eliseo, vio cómo el profeta Elías fue llevado al cielo en un carro de fuego. A pesar de nuestro deseo de penetrar con el pensamiento "allí," estamos limitados por el hecho de que aquellos "lugares" se encuentran fuera de nuestro espacio tridimensional.
La mayoría de los relatos actuales de los hombres que pasaron la muerte clínica, describen lugares y estados "cercanos" a nuestro mundo, todavía de este lado de la "frontera." Sin embargo se encuentran descripciones de lugares que recuerdan al "paraíso" o al "infierno," en los términos de los que hablan las Sagradas Escrituras.
Así, por ejemplo, en las comunicaciones de los Dres. Ritchi, Betty Maltz, Maurice Rawlings y otros, figura el infierno con serpientes, reptiles, hedor insoportable y demonios. En su libro "El retorno desde el mañana," el Dr. Ritchi relata lo que le pasó a él mismo en 1943, cuando vio las imágenes del infierno. Allí la atracción de los pecadores a los deseos terrenales era insaciable. Él vio a los asesinos que estaban como encadenados a sus víctimas. Los asesinos lloraban y les pedían perdón a sus víctimas, pero éstas no los oían. Eran inútiles lágrimas y ruegos.
Thomas Welch relata cómo, trabajando en un aserradero de Portland, estado de Oregón, resbaló, cayó al río y fue aplastado por unos enormes troncos. Los operarios trabajaron más de una hora para encontrar su cuerpo y sacarlo de debajo de los troncos. No observando ningún signo vital, ellos lo consideraron muerto. Mientras tanto, Thomas, en el estado de muerte temporal, se encontró en el borde de un inconmensurable océano de fuego. Viendo las enormes olas de azufre en llamas, él se petrificó de horror. Esta era la gehena de fuego, — no hay palabras humanas para describirla —. En el mismo borde de la gehena de fuego, él reconoció a algunas caras de conocidos que murieron antes. Todos estaban como paralizados de horror, mirando el movimiento de las olas de fuego. Thomas entendía que no había posibilidad de irse de allí. Comenzó a arrepentirse de que anteriormente se ocupó tan poco de su salvación. ¡Oh! Si él supiera lo que le esperaba, viviría en forma distinta.
En esto vio a alguien que caminaba en la lejanía. El rostro del desconocido reflejaba una gran fuerza y bondad. Thomas enseguida comprendió que era el Señor y que sólo Él podía salvar a su alma de la gehena. Tuvo la esperanza de que el Señor lo viera, pero el Señor pasó de largo, mirando a la lejanía. "Un poco más y Él desaparecerá y será el fin de todo" — pensó Thomas. De repente, el Señor volvió Su rostro y miró a Thomas. Esto era todo lo necesario — ¡solo una mirada del Señor! En un instante Thomas se encontró en su cuerpo y volvió a la vida. Todavía no alcanzó a abrir los ojos, oyó claramente cómo oraban sus compañeros que lo rodeaban. Muchos años después Thomas recordaba lo que había visto "allí," en sus menores detalles. Este suceso era imposible de olvidar. (Su caso, él lo describió en un librito: "Oregón amazing miracle" Christ for the Nations, Inc., 1976).
El pastor Kenneth E. Hagin, recuerda cómo, en abril de 1933, cuando él vivía en Mackiney, en el estado de Tejas, su corazón se paró y el alma salió del cuerpo. "Después de esto, comencé a bajar, y a medida que bajaba se hacía más oscuro y más caluroso. Luego sobre las paredes de las cavernas vi el centelleo de unos malignos fuegos – aparentemente infernales. Por fin, surgió una llamarada y me arrastró. Muchos años pasaron de esto, pero todavía veo como real ante mí esta llamarada infernal.
Cuando llegué al fondo del abismo sentí la presencia a mi lado de un espíritu, que comenzó a conducirme. En este momento, sobre las tinieblas infernales, sonó una poderosa voz. No entendí lo que dijo, pero sentí que era la voz de Dios. De la fuerza de esta voz, tembló todo el reino infernal, como tiemblan las hojas de otoño, cuando sopla el viento. Inmediatamente, el espíritu que me empujaba me soltó y un fuerte viento me llevó de vuelta hacia arriba. De a poco comenzó a brillar la luz de la tierra. Yo me encontré de nuevo en mi cuarto y salté dentro de mi cuerpo, como el hombre salta en sus pantalones. Vi a mi abuela que me dijo: "Hijito, pensé que habías muerto." Después de un tiempo Kenneth se hizo pastor de una de las iglesias protestantes y dedicó su vida a Dios. Este caso lo describió en el folleto titulado "Mi testimonio" (4, pág. 91).
El Dr. Rawlings dedica un capítulo entero de su libro a los relatos de la gente que estuvo en el infierno. Unos vieron, por ej., un enorme campo donde los pecadores sin descanso batallaban, se mataban, herían y violaban unos a otros. El aire estaba lleno de gritos insoportables, imprecaciones y maldiciones. Otros describían lugares de trabajo sin sentido, donde unos crueles demonios abrumaban a las almas con el traslado de cosas pesadas de un lado a otro (4, cap.7).
Lo insoportable de los sufrimientos infernales es ilustrado con estos dos relatos tomados de libros ortodoxos.
Un paralítico había sufrido muchos años y por fin le rogó a Dios que haga cesar sus sufrimientos. Se le apareció un ángel y le dijo: "Tus pecados exigen purificación; el Señor te propone que en lugar de un año de sufrimientos en la tierra, que te purificarían, soportes tres horas de suplicios en el infierno: puedes elegir." El paralítico pensó un poco y eligió las tres horas en el infierno. Después de esto el ángel llevó su alma al infierno.
En todas partes reinaba una densa oscuridad, estrechez, por todos lados los espíritus del mal, los gritos de los pecadores, en todos lados solo sufrimientos. El alma del paralítico se atemorizó indescriptiblemente y sintió una gran congoja; a sus gritos sólo contestaba el eco infernal, y el borbotear de las llamas de la gehena. Nadie prestaba atención a sus quejas y sus gritos, todos los pecadores estaban ocupados con sus propios sufrimientos. Al paralítico sufriente le pareció que ya habían pasado siglos y que el Ángel se había olvidado de él.
Pero por fin apareció el Ángel y le preguntó: "¿Cómo te está yendo, hermano?" "¡Tu me engañaste!"- exclamó el sufriente. — "¡No fueron 3 horas las que pasaron, sino muchos años, en que me encuentro aquí en indescriptibles sufrimientos!"
"¡¿Cómo que años?!" — preguntó el ángel — "pasó sólo una hora y debes seguir sufriendo dos horas más." Entonces el sufriente comenzó a rogar al Ángel que lo devuelva a la tierra, donde él estaba de acuerdo en sufrir los años que fueran necesarios, con tal de dejar ese lugar de horrores. "Está bien, — contestó el ángel — Dios revelará en ti Su gran misericordia."
Encontrándose de nuevo en su lecho de enfermo, el paralítico soportó desde entonces, ahora ya con mansedumbre y con paciencia sus sufrimientos, recordando los horrores infernales, donde es incomparablemente peor (de las cartas de Sviatogoretz, pág. 89, carta 15ª, 1883).
He aquí el relato de dos amigos, de los cuales uno se retiró a un monasterio y llevaba allí un estilo de vida santa, y el otro se quedó en el mundo y vivía pecaminosamente. Cuando el amigo pecador, murió repentinamente, su amigo el monje comenzó a orar a Dios que le mostrara cuál había sido el destino de su compañero. Entonces una vez, en un sueño ligero, se le apareció su amigo muerto, y comenzó a relatarle acerca de sus insoportables sufrimientos, y cómo lo estaba consumiendo un gusano que nunca duerme. Diciendo esto, levantó su vestimenta hasta la rodilla y mostró su pierna cubierta totalmente de ese terrible gusano que le comía. De las heridas de la pierna salía tan espantoso hedor, que el monje se despertó de inmediato. Él salió corriendo de su celda y dejó la puerta sin cerrar. El hedor de la celda se desparramó por todo el monasterio. Como con el tiempo el mal olor no disminuía, todos los monjes tuvieron que mudarse a otro lugar. El monje que vio al prisionero infernal, en toda su vida nunca pudo liberarse del hedor, que se le quedó pegado (del libro: "Los eternos misterios de ultratumba," edic. del Monasterio de San Pantaleón en el Monte Athos).
Al contrario de éstas imágenes de horror, las descripciones del Cielo son siempre luminosas y alegres. Así, p. Ej. Thomas N., científico de fama mundial, se ahogó en la pileta cuando tenía 5 años. Por suerte uno de sus familiares lo vio, lo sacó del agua y lo llevó al hospital. Cuando los demás familiares se reunieron en el hospital, el médico les dijo que Thomas había muerto. Pero inesperadamente para todos, Thomas volvió a la vida. "Cuando estaba bajo el agua, — relataba después Thomas, — sentí que volaba por un largo túnel, a cuyo extremo vi una Luz que era tan fuerte que se la podía sentir. Allí vi a Dios en Su trono y debajo gente, o más posiblemente Ángeles, que rodeaban el trono. Cuando me acerqué a Dios, Él me dijo que mi tiempo todavía no había llegado. Yo sentía que quería quedarme pero repentinamente estuve otra vez en mi cuerpo." Thomas afirma, que esta visión le ayudó a encontrar el camino correcto en esta vida. Quiso ser científico para entender mas profundamente el mundo creado por Dios. Indudablemente tuvo grandes éxitos en esta dirección (7, pág. 167).
Betty Maltz, en su libro "Yo vi la eternidad," que salió en 1977, describe cómo, inmediatamente después de la muerte, ella se encontró sobre una hermosa colina verde. Se sorprendió al ver que teniendo tres heridas de operaciones, podía pararse y caminar libremente y sin dolor. Sobre ella había un claro cielo azul. El sol no estaba pero la luz lo invadía todo. Debajo de sus pies desnudos, un pasto de un color tan vivo como jamás había visto en la tierra, cada hojita de pasto parecía dotada de vida propia. La colina era empinada pero los pies se movían fácilmente, sin esfuerzo. Flores de vivos colores, arbustos, árboles. A la izquierda, una figura masculina con un manto. Betty pensó: "¿No sería este un Ángel?" Caminaban sin conversar, pero ella comprendió que él no era ajeno, que la conocía. Y se sentía joven, saludable y feliz. "Sentía que tenía todo lo que había deseado tener, que era todo lo que había querido ser, que iba allí a donde siempre había querido estar..." Luego delante de su mirada pasó toda su vida, vio su egoísmo y tuvo vergüenza, pero se sentía rodeada de cuidado y amor. Ella y su compañero se acercaron a un magnífico palacio de plata, "pero no tenía torres." Música, cantos. Ella oyó la palabra "Jesús." La pared de piedras preciosas, la puerta de perlas. Cuando la puerta se entreabrió por un instante, ella vio una calle con luz dorada. No veía a nadie en esa luz, pero comprendió que era Jesús. Quiso entrar en el palacio, pero se acordó de su padre y volvió a su cuerpo. Esta vivencia la llevó más cerca de Dios. Ella ahora ama a la gente.
San Salvio de Albi, jerarca de la Galia del siglo VI, volvió a la vida, después de permanecer muerto la mayor parte del día, y relató a su amigo Gregorio de Tour lo que sigue: "Cuando mi celda se sacudió cuatro días atrás, y tu me viste muerto, me levantaron dos Àngeles y me llevaron a la más alta cumbre del Cielo y bajo mis pies se veían, no sólo ésta lamentable tierra, sino también el sol, la luna y las estrellas. Luego me pasaron por una puerta que brillaba más fuerte que el sol y entraron al edificio, donde los pisos brillaban de oro y plata. Esta Luz es imposible de describir. Este lugar estaba lleno de gente y se extendía en todos los sentidos, tan lejos, que no se veían sus límite. Los Ángeles abrieron camino ante mí a través de la muchedumbre y entramos a aquel lugar al cual estaban dirigidas nuestras miradas aun cuando todavía estábamos no muy lejos. Sobre el lugar había una nube luminosa, más clara que el sol, y de ella escuché la Voz, que parecía la voz de muchas aguas.
Luego me saludaron ciertos seres, algunos vestidos con vestiduras sacerdotales, otros en vestimenta común. Mis acompañantes me explicaron que éstos eran mártires y otros santos. Mientras estaba parado allí, percibí alrededor de mí un perfume tan agradable, que era como si me alimentara, ya que no sentía necesidad ni de comer ni de beber .
Luego una voz desde la nube dijo: "Que este hombre retorne a la tierra, porque es necesario para la Iglesia." Yo me prosterné en el suelo y lloré. "Helas, helas, Señor — dije — ¿Por qué Tú me mostraste todo esto, sólo para luego quitármelo?" Pero la Voz contestó: "Ve en paz, Yo te guardaré hasta que te devuelva de nuevo a ese lugar." Entonces, llorando me fui a través de la puerta por donde había entrado."
Otra hermosa visión del Cielo es relatada por San Andrés el simple en nombre de Cristo, eslavo que vivía en Constantinopla en el siglo IX. Una vez, durante un duro invierno, San Andrés estaba acostado en la calle, y estaba muriéndose por el frío, y en eso sintió un extraño calor dentro de él, y vio un hermoso joven, cuyo rostro brillaba como el sol. Este joven lo llevó al paraíso, al tercer Cielo. He aquí lo que contó San Andrés, cuando volvió a la tierra.
"Por el permiso Divino, permanecí dos semanas en una dulcísima visión... Me vi en el paraíso y me maravillaba de la inefable belleza de ese hermoso y magnífico lugar. Había muchos jardines con altos árboles, que se mecían alegrando mi vista, y de sus ramas salía un agradable perfume. Estos árboles, por su belleza no se parecían a ningún árbol terrestre. En estos jardines había innumerables pájaros con alas doradas, blancas y multicolores. Ellos estaban posados sobre las ramas de los árboles del paraíso y cantaban tan bien que por su dulce cantar, yo me olvidaba de mí mismo... Después me pareció que estaba parado en la cima del Cielo y delante de mí caminaba un joven, con el rostro como el sol y vestido de púrpura... Cuando lo seguí, vi una alta y hermosa cruz, parecida al arco iris y rodeándola, unos cantores de fuego, que cantaban y alababan al Señor, crucificado en la Cruz por nosotros. El joven, que iba delante de mí, se acercó a la Cruz y la besó, indicándome a hacer lo mismo. Besando la Cruz, me llené de indescriptible alegría y sentí un perfume más fuerte que el anterior.
Siguiendo el camino miré hacia abajo y vi como un abismo marino. El joven me dijo: "No temas, debemos subir más alto." — y me dio su mano. Me agarré de ella, nos encontramos ya más alto que el segundo Cielo. Allí vi a magníficos hombres y su alegría es inexpresable en el lenguaje de los hombres... Nos elevamos hasta más alto que el tercer Cielo. Vi allá a numerosas fuerzas celestiales cantando y alabando a Dios. Nos acercamos a una cortina que brillaba como el relámpago. Delante de ella estaban parados unos jóvenes, parecidos a llamas, y me dijo el joven que me guiaba: "Cuando se abra la cortina, verás al Señor Jesucristo. Entonces saluda al altar de Su Gloria..." Y en esto una mano de fuego abrió la cortina y yo, a semejanza del profeta Isaías, vi al mismísimo Señor sentado en el trono alto y elevado, y los serafines volando alrededor de él. Sus vestiduras eran de púrpura, Su rostro irradiaba luz y Él me miraba con amor. Viendo esto, me prosterné delante de Él, saludando al Trono de Su Gloria. No se puede expresar con palabras toda la alegría que me embargaba al contemplar Su rostro. Hasta ahora, cuando recuerdo ésta visión, me lleno de indescriptible alegría. Trepidante estaba postrado ante mi Señor. Luego todo el ejército celestial cantó un hermoso cántico, y luego, sin darme cuenta cómo, de nuevo me encontré en el Paraíso (es interesante agregar que San Andrés, no viendo a la Virgen María, preguntó dónde estaba, y el Ángel le explicó: "¿Tú pensaste ver aquí a la Reina? No está aquí. Ella bajó al mundo desdichado, para ayudar a la gente y consolar a los acongojados. Yo podría mostrarte Su Santo lugar, pero no tenemos tiempo, ya que tú debes volver").
Así, según las vidas de los Santos y los relatos en los libros ortodoxos, el alma llega al Cielo después que deja este mundo y cruza el espacio entre este mundo y el Cielo. A menudo, esta parte del camino, está plagada por las trampas de los demonios. Siempre los ángeles llevan al alma al Cielo, ella nunca llega allí sola. Sobre esto escribió también San Juan Crisóstomo: "Entonces los ángeles llevaron a Lázaro... ya que el alma no llega por sí misma a aquella vida, porque para ella es imposible. Si nosotros, para ir de una ciudad a otra necesitamos un guía, más todavía el alma necesitará del guía para el camino cuando se separa del cuerpo, y debe ser presentada a la vida futura." Es claro que los relatos contemporáneos sobre la Luz y los lugares de gran hermosura, no son verdaderas visitas a estos lugares, sino solo "visiones" y "pre-degustaciónes" de ellos en la distancia.
La verdadera visita al Cielo siempre está acompañada de signos claros de la Gracia Divina, a veces un delicioso perfume, acompañado de un milagroso fortalecimiento de todas las potencias del hombre. Por ejemplo, el perfume alimentó a San Salvio en tal medida, que no necesitó ni comida ni bebida, durante tres días. Y sólo cuando él relató acerca de esto, el perfume desapareció. La profunda experiencia de la visita al Cielo es acompañada por el sentimiento de veneración ante la grandeza Divina, y la conciencia de la indignidad de uno mismo.
Con todo, la experiencia personal del Cielo, no se puede describir exactamente, ya que: "Ni ojo vio, ni oído oyó, ni percibió la mente humana, lo que Dios tiene preparado para los que Le aman." Y "Ahora lo vemos como a través de un vidrio opaco, como adivinando; entonces lo veremos cara a cara..." (1 Cor. 2:9 y 13:12).
 
Conclusión.
La inmortalidad del alma, la existencia del mundo espiritual y la vida de ultratumba, son temas de la religión. El cristianismo siempre supo y enseñó que el hombre es algo más que un conjunto de elementos químicos, que además del cuerpo él tiene el alma, que en el momento de la muerte, no muere sino que sigue viviendo y desarrollándose en condiciones nuevas.
Durante los dos milenios de la existencia del cristianismo, se reunió una rica literatura sobre el mundo de ultratumba. En algunos casos el Señor permite a las almas de los muertos, aparecer a sus parientes y conocidos para prevenirles sobre lo que les espera en el otro mundo y con esto incitarlos a vivir moralmente mejor. Gracias a eso en los libros de religión hay bastantes relatos sobre lo que las almas de los muertos vieron en el otro mundo, sobre los Ángeles, sobre el acoso de los demonios, sobre la alegría de los justos en el paraíso, y los sufrimientos de los pecadores en el infierno.
En el último cuarto del siglo, se documentaron numerosos relatos de los hombres que pasaron la muerte clínica. Un importante porcentaje de estos relatos incluye la descripción de lo que vieron cerca del lugar de su muerte. En la mayoría de los casos, las almas de esta gente no alcanzaron a llegar al paraíso o al infierno, pero a veces han contemplado estos estados.
Como los más antiguos relatos de la literatura religiosa, así también las investigaciones actuales de los médicos reanimadores, corroboran las enseñanzas de las Sagradas Escrituras, que después de la muerte una parte del hombre (llámenla como quieran: "persona," "conciencia," "yo" ó "alma), continúa su existencia, pero en condiciones completamente nuevas. Esta existencia no es pasiva, ya que la persona continúa el proceso de pensamiento, siente, desea, etc. en forma semejante a como lo hacía durante su vida terrenal. La comprensión de esta verdad primordial es muy importante, para construir nuestra vida correctamente.
Sin embargo, no a todas las conclusiones de los médicos reanimadores hay que tomarlas literalmente. A veces ellos emiten opiniones basadas en los datos incompletos y a veces hasta erróneos. El cristiano debe, en todo lo que se refiere al mundo espiritual, corroborar con las enseñanzas de las Sagradas escrituras, para no enredarse en las redes de las elaboraciones filosóficas y opiniones personales de los autores de libros que escriben sobre este tema.
El valor principal de las investigaciones contemporáneas sobre las cuestiones de la vida después de la muerte, consiste en que con una vía independiente y científica, ellos confirman la verdad de la existencia del alma y de la vida después de la muerte. Además, estos estudios pueden ayudar al creyente a entender mejor y prepararse para lo que verá inmediatamente después de su muerte.

Addenda
La Crítica a la Enseñanza
Sobre la Reencarnación
En lugar de la enseñanza cristiana sobre la salvación del hombre en Cristo, se difunde cada vez más la nociva teoría oculto-teosófica sobre la reencarnación. Según la versión antigua hindú, el alma después de la muerte pasa temporalmente al plano astral, de donde luego entra en otro cuerpo, por ejemplo: un vegetal, un insecto, un animal, u otro hombre. Aparentemente, sería justo agregar a la lista a los microbios y virus, que los antiguos hindúes desconocían. La clase de cuerpo en el cual va a encarnarse el alma, se define por la cantidad de "karma" — o sea, malas y buenas acciones que reunió en su vida anterior. Si el hombre hacía el bien, su alma pasará a un ser más desarrollado y noble; si vivía mal, su alma será castigada por el pasaje a un ser mas bajo. El proceso de la reencarnación se repite hasta que el alma no se libere totalmente del "karma," por la vía de perder todo interés en la vida y entonces se unirá con el absoluto (Brahma), o según el budismo, se disuelva en el "Nirvana."
La enseñanza de la reencarnación afirma que así como hubo un tiempo en que el hombre no existía, llegará el tiempo en que no estará más. El hombre evolucionó desde los seres más bajos y primitivos, como las plantas o los peces, y se desarrollará hasta llegar a un superhombre. Por eso el hombre actual es un ser de transición. Se encuentra totalmente en el poder de las fuerzas cósmicas, que lo llevan hacia una meta incomprensible para él y lo traerán a un estado en el cual no quedará en él ya nada humano.
A pesar de existir varias versiones de la teoría de la reencarnación, en el occidente la más popular es la "humanizada," según la cual, el alma humana pasa solo al cuerpo de otro hombre, más o menos noble pero no a formas de vida inferiores.
La enseñanza sobre la reencarnación, es contraria a lo que dicen las Sagrada Escrituras sobre la naturaleza y el destino del hombre. Esta falsa teoría no tiene ninguna base objetiva a su favor y está construida enteramente sobre la fantasía. A pesar de esto, atrae adeptos, por un lado con la promesa de cierto tipo de "inmortalidad" del alma (en el sentido primitivo y pagano); por otro lado negando la existencia de un Juez Supremo sobre los hombres y el castigo en el infierno, libera al pecador del sentido de responsabilidad y del miedo de actuar mal. La consecuencia lógica de esta enseñanza es que si el hombre peca en ésta vida, en su siguiente reencarnación, podrá corregir las cosas. Después del número, no limitado, de reencarnaciones, cada hombre llegará al mismo fin que los demás hombres: la unión con el absoluto. La diferencia sólo reside en el número de los ciclos.
Además esta teoría da la posibilidad de explicar y absolver cualquier pasión y hasta crimen del hombre. Por ej.: si un sodomita siente atracción por otros hombres, esto, evidentemente, sólo se debe al hecho de que en una de sus "vidas anteriores," era mujer. Si la esposa es infiel a su esposo, posiblemente es porque el amante era su esposo en alguna otra vida. Y así sigue.
Dejando de lado que esta enseñanza es una completa e indemostrable patraña y a pesar de ser aparentemente atractiva, en realidad es horriblemente sombría. Primero, ¿qué es lo que reencarna después de la muerte del hombre? Es claro que no es el mismo alma, que nosotros identificamos con nuestro "yo." Nuestro "yo" se considera a sí mismo como un único e ininterrumpido ser durante toda nuestra vida. Nuestro "yo" aprende, acumula experiencia, desarrolla sus talentos y he aquí que todo ese bagaje conquistado con un gran esfuerzo, durante la muerte se borra y el hombre, en su nuevo cuerpo, debe comenzar a estudiar desde cero. En el momento de su encarnación, su conciencia es una hoja en blanco. Si el hombre sufre por su mala "Karma," recogida en su vida anterior, así él nunca podrá entender por qué es castigado, ya que no recuerda nada. Resulta que sufre el castigo por las acciones hechas por él en un estado inimputable — lo que es injusto e inaceptable en todo sistema legal y jurisprudencial.
Además, si todos los hombres, tarde o temprano llegarán a una misma meta, ¿para qué entonces trabajar, tratar de desarrollar sus buenas cualidades, hacer el bien? ¿Y qué premio es disolverse en el nirvana, donde no hay ni pensamiento, ni sentir, ni voluntad? En la comprensión de la personalidad se chocan mas agudamente las enseñanzas teosóficas acerca de la reencarnación con las enseñanzas cristianas acerca del hombre. La reencarnación elimina la personalidad.
Según la teosofía, en la evolución cósmica, la personalidad es una formación transitoria y no representa un núcleo firme del hombre. En la reencarnación la personalidad no se conserva. Para la teosofía, el elemento firme que se conserva, no es la personalidad sino la individualidad, que se entiende evidentemente como un conjunto de algunas funciones y caracteres. La individualidad es una categoría de naturaleza biológica, generado por el proceso evolutivo. Resulta de todo esto, que el hombre, en su destino, está definido por las fuerzas cósmicas.
La teoría de la reencarnación en esencia no resuelve el problema de la inmortalidad, ya que la memoria de las vidas previas, no se conserva, lo que es imprescindible para la unidad de la personalidad. El reencarnado, resulta ser un hombre distinto y puede hasta no ser hombre sino alguna otra cosa. El concepto de la teosofía es enemigo de la personalidad y por consiguiente, del hombre. El dios teosófico es impersonal, igual que el hombre. La deidad, el hombre y la naturaleza, son distintas formas del absoluto.
El cristianismo afirma exactamente lo contrario. La más estable y la heredera de la eternidad es la personalidad. Está creada por Dios y lleva en sí la imagen y semejanza Divinas. La personalidad no es producto de la evolución cósmica y no se descompone ni diluye. En esto radica la enorme ventaja del cristianismo sobre la teosofía. Según las enseñanzas cristianas, el hombre puede perfeccionarse continuamente, puede entrar en contacto con Dios y parecerse en cierto modo a Él, conservando siempre su naturaleza humana. El hombre no proviene de las esferas inferiores de la vida cósmica. Él fue creado por un Dios personal y en esto se asemeja a Él. Por eso, el hombre está destinado para la vida consciente eterna.
La teoría de la reencarnación choca con el concepto cristiano de la redención. Esto se ve, con toda claridad, en el ejemplo del sabio malhechor, quien en un instante, el de su conversión a Cristo, hereda el Reino de los Cielos (pasando por alto el "karma" hindú). La redención realizada por Cristo, libera al hombre de los procesos cósmicos, y el poder del destino. Por la fuerza de la Gracia, da lo que no puede dar, ofrecido por la teosofía, el interminable cíclico vagar por los corredores cósmicos.
Los relatos de la vida después de la muerte son valiosos por el hecho de destruir completamente la teoría oculta sobre la reencarnación. Efectivamente, en todos los casos, documentados por los médicos-reanimadores, el alma después de la muerte sigue identificándose con aquella que vivió en el cuerpo hasta la muerte. Si ella deseaba volver al mundo anterior, era sólo para terminar su misión no concluida. Encontrándose con las almas de sus parientes muertos, el alma reconocía en ellos las personalidades vivas y ellos a su vez, la reconocían a ella. En todos los casos las almas de los muertos conservaban su "yo" formado.
De esta manera, negando la conservación de la personalidad, la teoría de la reencarnación niega la inmortalidad y en general transforma al hombre en un juguete de los procesos cósmicos ciegos. Esta teoría es tan falsa como pesimista.
¡Pero Cristo resucitó! Con Su fuerza nosotros nos levantaremos con nuestros cuerpos renovados, para una vida consciente y eterna.
Gloria a Dios por los siglos de los siglos. Amén.

 
 Bibliografia

Libros en idioma ingles
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  Libros en idioma ruso
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 Folleto Misionero # S58
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466 Foothill Blvd, Box 397, La Canada, Ca 91011
Editor: Obispo Alejandro (Mileant)

(vida_despues_muerte_02.doc, 02-02-2002).