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sábado, 20 de febrero de 2010

El consumo de aceite de oliva evita la pérdida de masa ósea

Se demuestra que la dieta es una de las variables que más influyen en el desarrollo y mantenimiento de la masa ósea.

Investigadores de la Universidad Harokopio de Atenas (Grecia) han descubierto que una dieta con una cantidad elevada de aceite de oliva, acompañada con una menor ingesta de carnes rojas, influye de manera positiva en el mantenimiento de la masa ósea de las mujeres durante la edad adulta, según se desprende de los resultados del estudio que aparece publicado en la revista Nutrition.

En virtud de este estudio, se demuestra la importancia de la dieta en el desarrollo y mantenimiento de los huesos, teniendo en cuenta que en la salud de los huesos, los nutrientes más relevantes son el calcio y el fósforo, que componen del 80 al 90 por ciento de su contenido mineral, mientras que las proteínas y otros minerales y vitaminas también son esenciales para la conservación del esqueleto.

Los análisis realizados hasta el momento se habían centrado en estudiar la relación existente entre un nutriente específico (por ejemplo, el calcio) y la salud de los huesos. Sin embargo, con esta investigación se ha desarrollado un estudio en 220 mujeres adultas griegas, cuyo valor reside en que analiza el efecto en la masa ósea de una dieta compuesta por muchos alimentos.

De este modo, los científicos comprobaron que la dieta mediterránea, rica en verduras, aceite de oliva, baja en carnes y productos lácteos, y con un consumo moderado de alcohol, u otros patrones de alimentación, guardaban relación con la conservación de los huesos de mujeres adultas de Grecia.

Salud y enfermedad

SALUD Y ENFERMEDAD

Definición de salud: Es el bienestar físico, mental, espiritual y social. Es la armonÍ­a perfecta de todas las funciones y manifestaciones del ser humano.

Definición de enfermedad: Es la ausencia de salud. Es un esfuerzo de la naturaleza para restablecer la armonÍ­a perdida. Es un mecanismo de reacción o adaptación que trata de compensar el efecto perturbador de una acción destructiva o dañna.

El principio naturista acerca de la salud nos enseña que es algo positivo que existe de por sÍ­, en contraste con la enfermedad que es su polo opuesto, de tal manera que si queremos errradicar la enfermedad debemos acrecentar la salud. El primer agente para el mejoramiento de la salud integral de una persona es su propia voluntad. Si el individuo que ha perdido su salud no trabaja para su
propio bienestar, ¿cómo esperar su recuperación completa?


Algunos principios naturistas:
* Somos responsables de lo que nos pasa en todos los niveles: fÍ­sico, mental y espiritual.
* Consciente o inconscientemente, voluntaria o involuntariamente vamos forjando nuestro destino y el estado de nuestra salud.
* Si nosotros mismos nos hemos enfermado, también podemos invertir el proceso y recuperar la salud perdida.
* La enfermedad se manifiesta en forma particular en cada individuo. Significa que cada organismo es diferente, y aún cuando se padezcan sÍ­ntomas similares, los efectos son distintos en cada persona.
* La naturaleza es la que sana. El concepto de naturaleza se refiere a la fuerza curativa propia del organismo. Los tratamientos terapéuticos sirven para ayudar a la propia fuerza vital del enfermo a incrementar su poder para restablecer la salud.
* Todo malestar es seͱal de anormalidad en el funcionamiento orgánico, cuando se recupera la normalidad se retorna al estado de salud o armonÍ­a.
* Toda enfermedad implica un trastorno psicofÍ­sico. El cuerpo y la mente están interrelacionados, de tal manera que lo que sucede a uno afecta al otro en mayor o menor grado.
* Cuando aparece un malestar o una dolencia, estamos ante efectos de causas que se han venido gestando desde tiempo atras.
* Existen enfermedades psicosomáticas y somatopsÍ­quicas. Las primeras tienen su origen en perturbaciones de tipo psicológico que luego repercuten orgánicamente.
En las segundas el problema se inicia en el funcionamiento orgánico y esto luego afecta los procesos mentales de la persona.

Origen de las enfermedades:
La causa fundamental del origen de las enfermedades la encontramos en vivir en desarmonÍ­a con las leyes de la naturaleza. Esta falta de armonÍ­a se produce por ignorancia, la cual no es sólo la carencia de información sino la posesión de ideas y conocimientos falsos. La ignorancia genera todas las fallas y limitaciones humanas como la pereza, la gula, la ira, la pasión, el egoÍ­smo, la soberbia, la suciedad, la incontinencia, el robo, la mentira, el asesinato, la
violencia y todo aquello que engendra lo negativo y malsano en la humanidad.

A nivel fÍ­sico la ignorancia en cuanto a la salud se manifiesta en las
siguientes formas:
1. Desconocimiento de la calidad y de la cantidad de los alimentos que tomamos, al igual que el cuidado que debemos de tener en cuanto a las eliminaciones diarias. AquÍ­ incluimos todo tipo de substancias perjudiciales a la salud como las drogas, el alcohol y el tabaco.
2. El no darle la debida importancia a la respiración, la cual nos proporciona la energÍ­a necesaria para vivir más plenamente, ya que por medio de las inhalaciones vitalizamos la sangre y por las exhalaciones se purifica.
3. Inconsciencia en cuanto a los beneficios de practicar algún tipo de ejercicio, lo cual es causa de atrofiamiento del cuerpo antes de tiempo. Este ejercicio puede ser un deporte, atletismo, o algún tipo de gimnasia, procurando siempre hacer ejercicio moderado.
4. Falta de higiene adecuada, factor fundamental para mantener la salud orgánica; carencia de conocimiento del uso del agua como elemento purificador y reconstituyente.
5. Abuso de las actividades diarias sin procurarnos el descanso necesario para poder recuperar las energÍ­as gastadas; para lo cual es importante saber descansar no sólo en las horas de sueño, sino también dedicarnos unos minutos a nosotros mismos mediante alguna prÍ¡ctica de relajamiento consciente.

A nivel psicológico esta ignorancia de la salud la encontramos principalmente en los siguientes aspectos:
1. Ser esclavos del trabajo y del reloj, no saber organizar nuestro tiempo de una manera más productiva para obtener el máximo provecho de nuestras actividades laborales.
2. No tener control de nuestras emociones, sobre todo de las negativas que tanto daño nos causan, aquÍ­ incluimos el miedo, la tristeza, la ira y la angustia, principales factores de trastornos psicológicos y enfermedades psicosomáticas.
3. No saber manejar los pensamientos negativos que envenenan nuestra mente, incluyendo las preocupaciones, las inquietudes y todo tipo de creencias irracionales, que nos hacen actuar de manera incorrecta.
4. Debilidad para tomar decisiones y actuar con energÍ­a cuando se requiere, falta de voluntad para vivir plenamente, o bien hacer un mal uso de esta fuerza, encauzándola hacia metas equivocadas e ilusorias.
5. No tener una filosofÍ­a de la vida que nos proporcione las bases
de actitudes y valores de tipo positivo y constructivo para el bien de todos los seres.

Amplían la lista de los trastornos mentales.

La hipersexualidad, los atracones compulsivos 
y la bipolaridad son algunas de las propuestas 
de la Asociación de Psiquiatría en EE.UU..

Benedict Carey.
The New York Times .

Existe una enciclopedia psiquiátrica de desórdenes mentales, el manual que determina la línea que la sociedad utiliza para diferenciar entre lo normal y lo anormal, entre excentricidad y enfermedad, entre comportamientos indulgentes y destructivos. En resumen, cuándo y cómo se debe tratar a los pacientes.

La esperada revisión, que se publicará en la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Desórdenes Mentales (DSM, por sus siglas en inglés), previsto para 2013, sería la primera en una década.

Durante meses, los especialistas responsables de esa revisión fueron objeto de intensa especulación y algunos de los cambios se discutieron en profundidad, como incluir el diagnóstico del síndrome de Asperger dentro de la categoría más amplia del autismo.

Pero otros, incluida una alternativa al desorden bipolar en los chicos, se anunciaron recién el martes pasado. Los expertos afirmaron que las recomendaciones, publicadas en el sitio DSM5.org y abiertas al comentario público, podrían generar cambios rápidos en diversas áreas de la psiquiatría.

"Cualquier cosa que se incluya en ese libro, cualquier pequeño cambio tiene enormes consecuencias no sólo para la psiquiatría, sino también para el mercado farmacéutico, la investigación, el sistema legal, para quien será considerado normal o discapacitado" , explicó el doctor Michael First, profesor de psiquiatría de la Universidad de Columbia, que editó la cuarta edición del manual pero no forma parte de la quinta.

Uno de los cambios significativos sería la inclusión de un desorden infantil llamado "trastorno de desregulación del temperamento con disforia", consecuencia de investigaciones recientes que mostraron que muchos niños agresivos e irritables, diagnosticados con desorden bipolar en realidad no lo padecían.

Este error de diagnóstico llevó a muchos chicos a tomar poderosas drogas antipsicóticas, con graves efectos secundarios y que incluían cambios metabólicos.

"El tratamiento del trastorno bipolar es primero con fármacos, después con más fármacos y al final con más fármacos ?dijo el doctor Jack McClellan, psiquiatra de la Universidad de Washington que no está trabajando en el manual?. Mientras que si estos niños tuvieran un desorden de comportamiento, el primer tratamiento sería conductista. "

A través de una comunicación telefónica, el doctor David Shaffer, psiquiatra infantil de Columbia, explicó que él y sus colegas del panel que trabajan en la revisión del manual "querían incluir un diagnóstico que capturara las alteraciones de comportamiento y de humor", con el fin de impulsar cautela en el diagnóstico de trastorno bipolar.

Como es de esperar, los expertos opinaron de manera diversa frente a la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, que publica el manual. Algunos estaban aliviados de que el equipo (que incluye neurólogos y psicólogos, además de psiquiatras) revisara la versión anterior, más que reescribirla. Otros criticaron a los autores, diciendo que muchos diagnósticos que figurarían en el manual todavía carecerían de una base científica rigurosa.

Para lograr caracterizar a todos los pacientes, los autores proponen utilizar medidas como "suave" o "severo" y clasificaciones de síntomas, como la ansiedad, que se encuentra tanto en los desórdenes de personalidad como en la depresión.

"En la versión actual, una persona puede tener o no cierto trastorno según el número de síntomas que presenta ?explica Darrel A. Regier, director de investigaciones de la Asociación y, junto con David J. Kupfer, de la Universidad de Pittsburgh, copresidente del grupo de trabajo?. Pero muchas veces no es así en la realidad.
Alguien con esquizofrenia puede tener síntomas de insomnio o de ansiedad; éstos no están dentro de los criterios de diagnóstico para la esquizofrenia, pero afectan la vida de los pacientes y nos gustaría poder medirlos."

Durante la conferencia telefónica del martes, Regier, Kupfer y otros miembros del equipo explicaron las revisiones que estaban planeando. Piensan hacer cambios semánticos que algunos psiquiatras esperan desde hace años, como "discapacidad intelectual" en vez de "retardo mental" o "adicción" por "abuso de sustancias".

Las más controvertidas

Una de las propuestas más controvertidas fue la de intentar identificar "síndromes de riesgo"; es decir, el riesgo de desarrollar una patología como la esquizofrenia o la demencia. Sin embargo, estudios entre adolescentes identificados con alto riesgo de desarrollar psicosis, por ejemplo, encontraron que,
en realidad, el 70% o más nunca la padecen.

También propusieron agregar desórdenes que seguramente pasaran a ser parte del lenguaje vernáculo. Uno, una nueva descripción de la adicción sexual o "hipersexualidad", que es cuando "se consume gran cantidad de tiempo en fantasías e impulsos sexuales; así como planificando, o dedicado al comportamiento sexual".

Otro es el trastorno del atracón, definido como darse por lo menos un atracón por semana durante tres meses (comer mucha comida, rápido y hasta sentirse mal) acompañado por un gran sentimiento de culpa y de decaimiento.

"Esto no es comer en exceso, como todos hacemos, explica B. Timothy Walsh, psiquiatra de Columbia y del Instituto Psiquiátrico del estado de Nueva York que está trabajando en el manual.
Presupone una mayor pérdida de control, mayor consternación y más profundos sentimientos de culpa e infelicidad. "

UNA HERRAMIENTA PSIQUIATRICA

El DSM es una herramienta de diagnóstico mediante la descripción del trastorno psiquiátricos o los síntomas, la especificació n de algún trastorno de personalidad o del desarrollo y las tensiones psicosociales en la vida cotidiana, y la evaluación del funcionamiento general.

Críticas al DSM V

CRITICAS AL DSM V POR EL AUTOR DEL DSM IV

ABRIENDO LA CAJA DE PANDORA

LAS 19 PEORES SUGERENCIAS DEL DSM V

por Por Allen Frances MD 
(Jefe del Grupo de Tareas del DSM IV )


El Dr. Frances fue el jefe de la fuerza de tareas del DSM-IV y del departamento de psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad Duke.

Actualmente es profesor emérito en Duke.

Ya he criticado previamente al proceso DSM5 -por su innecesario secretismo, sus ambiciones riesgosas, sus métodos desorganizados y sus irreales fechas límite (1-6). Ahora, es finalmente tiempo de evaluar el primer borrador del producto DSM5 recientemente posteado (en www.DSM5.org)

Pobre e inconsistente redacción:

Quizás no debería causar sorpresa que un proceso defectuoso logro un producto defectuoso. El problema más importante es la escritura pobre e inconsistente. Se admitió que los tempranos borradores del Grupo de Trabajo están escritos con imprecisión y con calidad variable, pero es sorprendente que el liderazgo del DSM5 haya fallado en editarlos para más claridad y consistencia. Sería un desperdicio de esfuerzo, tiempo y dinero conducir pruebas de campo antes de que los nuevos esquemas de criterios reciban revisión extensa. La pobre redacción es también signo de un mal pronóstico, sugiriendo que las secciones de texto del DSM5 para los variados desórdenes podrían eventualmente se inconsistentes, variables en calidad y a veces iuncoherentes.

Tasas más altas de desórdenes mentales:

En términos de contenido, son más preocupantes las muchas sugerencias que el DSM5 podría dramáticamente incrementar las tasas de desórdenes mentales. Esto aparece de dos maneras:

Nuevos diagnósticos que podrían ser extremadamente comunes en la población general (especialmente después del marketing de una siempre alerta industria farmacéutica) .

Umbrales diagnósticos más bajos para muchos desórdenes existentes.

El DSM5 podría crear decenas de millones de nuevos mal-identificados pacientes âfalsos positivosâ, exacerbando, así, en alto grado los problemas causados por un ya demasiado inclusivo DSM4 (7). Habría excesivos tratamientos masivos con medicaciones innecesarias, caras, y a menudo bastante dañinas. El DSM5 aparece promoviendo lo que más hemos temido -la inclusión de muchas variantes normales bajo la rúbrica de enfermedad mental, con el resultado de que el concepto central de âdesorden mentalâ es enormemente indeterminado.

Consecuencias imprevistas:

Una tercera debilidad generalizada en las opciones del DSM5 es su insensibilidad a posible mal uso como parámetros forenses. Los miembros del Grupo de Trabajo no pueden esperar anticipar las variadas formas en que los abogados intentarán retorcer sus buenas intenciones, pero es incumbencia del liderazgo del DSM5 establecer una funcional revisión forense a fondo, que pudiera identificar las muchas probables instancias de proposiciones con importantes implicaciones forenses (por ejemplo, la expansión de pedofilia para incluir la atracción hacia adolescentes) .

La restricciones de espacio (tanto como mis propios puntos ciegos y limitaciones en mi saber), hace de ésta una supervisión limitada, tanto en los números de las revistas que discuto, como en la profundidad posible de discusión en cada una. Me gustaría impulsar al campo a identificar los problemas adicionales que requieran corrección.

Nuevos diagnósticos problemáticos:

El SINDROME DE RIESGO DE PSICOSIS es ciertamente la más preocupante de las sugerencias hechas para el DSM5. La tasa de falsos positivos sería alarmante -70 al 75% en la mayoría de los estudios más cuidadosos, y aparentemente mucho más alta una vez que el diagnóstico sea oficial, en el uso general, y se convierte en un blanco para las compañías farmacéuticas (8). Cientos de miles de adolescentes y jóvenes adultos (especialmente, según parece, aquellos incluidos en MedicAid) recibiría una innecesaria prescripción de antipsicóticos atípicos (9) No hay prueba de que los antipsicóticos atípicos prevengan episodios psicóticos, pero definitivamente sí causan gran y rápido aumento de peso (ver la reciente advertencia de la FDA ) y están asociados con reducción de la expectativa de vida -por no decir nada sobre su alto costo, otros efectos colaterales y estigmas-.

Esta sugerencia podría llevar a una catástrofe de salud pública y no hay prueba de campo posible que pueda justificar esta inclusión como un diagnóstico oficial. El intento de identificació n temprana y tratamiento de individuos en riesgo es bien intencionado, pero peligrosamente prematuro. Debemos esperar hasta que haya un test de diagnóstico específico y un tratamiento seguro.

El DESORDEN MIXTO DE ANSIEDAD DEPRESIVA toca síntomas no específicos que están ampliamente distribuidos en la población general y podría de ahí en más convertirse inmediatamente en uno de los más comunes de los desórdenes mentales en el DSM5. Naturalmente su rápido encumbramiento a proporciones epidémicas podría ser fácilmente asistida por el marketing farmacéutico. Aparentemente, la medicación no sería mucho más efectiva que el placebo, a causa de la alta respuesta a placebo en desórdenes leves (10).

El DESORDEN COGNITIVO MENOR está definido por síntomas inespecíficos de desempeño cognitivo reducido, que son muy comunes (quizás hasta ubicuos) en personas de más de 50. Para protegerse contra falsos positivos hay un criterio que requiere una evaluación cognitiva objetiva para confirmar que el individuo ha disminuido su desempeño cognitivo, pero lograr un punto de referencia significativa es imposible en la mayoría de las instancias, y el umbral ha sido dispuesto para incluir un enorme 13.5% de la población (por ej., el porcentaje de población entre la primera y segunda desviación estándar). Aún más, la sugerencia para testeo objetivo será probablemente ignorada en los parámetros de cuidado primario donde el grueso de los diagnósticos será efectuado.

Medicalizar las disminuciones cognitivas esperables en la edad resultará en un muy innecesario tratamiento con prescripciones no efectivas de drogas y remedios de curandero. Esto, sin duda, logrará una gran popularidad, ya que habrá seguramente una alta tasa de respuesta a placebo.

El DESORDEN DE ATRACONES (BINGE EATING DISORDER) tendrá en la población general una tasa (estimada de 6%) y ésta probablemente será mucho más alta cuando el diagnóstico se haga popular y sea hecho en los esquemas de atención primaria. Las decenas de millones de personas que se dan estos atracones una vez a la semana por 3 meses podrían, de pronto, tener un âdesorden mentalâ -sujetándolos al estigma y a medicaciones de probada ineficacia.

El DESORDEN DISFUNCIONAL DEL CARACTER CON DISFORIA es una de las más peligrosas y pobremente concebidas sugerencias para el DSM5 -una mal orientada medicalizació n de los exabruptos del carácter. El âdiagnósticoâ será muy común en cada edad de la población general y podría promover una gran expansión en el uso de medicaciones antipsicóticas, con todos los serios riesgos descriptos arriba para los pacientes. Aparentemente, el Grupo de Trabajo intentaba corregir los excesivos diagnóstico de desorden bipolar en la infancia -pero su sugerencia está tan pobremente escrita que no podría de ninguna manera lograr ese objetivo, en cambio podría crear un nuevo monstruo.

La deficiente aplicación de este diagnóstico proveería una excusa que recubra la responsabilidad personal y llevará a pesadillas forenses. Es una mala forma de comenzar.

El DESORDEN COERCITIVO PARAFILICO expandiría el cúmulo de delincuentes sexuales susceptibles de castigo civil indefinido porque tienen un âdesorden mentalâ que incluye casos de coerción sexual. Este desorden fue inicialmente considerado para incluirse en el DSM III R (bajo el nombre de violación parafílica) pero fue rechazado a causa de que era imposible de diferenciar en forma válida y confiable aquellos violadores cuyas acciones son el resultado de una parafilia de la gran mayoría de violadores motivados por otros factores (tales como el poder). Dados los hechos (reconocidos en la sección de razonamientos) de que la mayoría de los violadores son suficientemente conscientes como para negar las fantasías sexuales y la no-confiabilidad (y no disponibilidad) de testeos de laboratorios, el diagnóstico está inevitablemente basado sólo en el comportamiento de la persona, llevando a una potencialmente alarmante tasa de falsos positivos, con subsecuente castigo erróneo indefinido (11).

El DESORDEN DE HIPERSEXUALIDAD será un regalo para los buscadores de excusas en los falsos positivos y un potencial desastre forense. Otro claro punto de partida erróneo.

La categoría de ADICCIONES CONDUCTUALES sería incluida en la sección de adicciones a sustancias y podría cobrar vida con un desorden, JUEGO PATOLOGICO (trasferido de la sección de desórdenes compulsivos) . Esto proveería de una cuesta resbaladiza hacia la inclusión por la puerta de atrás de una variedad de estúpidos y potencialmente dañinos diagnósticos (por ej.: âadiccionesâ a comprar, al sexo, al trabajo, a la tarjeta de crédito y su deuda, a los videojuegos, etc., etc.) bajo la amplia rúbrica de âadicciones conductuales no especificadas de otro modoâ . El constructo âadicciones conductualesâ representa una medicalizació n de las elecciones de vida, provee una excusa dispuesta para descargar la responsabilidad personal, y fácilmente sería utilizada erróneamente en esquemas forenses.

Umbrales más bajos

El mayor impacto general partiría de la sugerencia de eliminar el criterio de âsignificación clínicaâ requerido en el DSM4 para cada desorden que tenga un borroso límite con la normalidad (alrededor de los dos tercios de ellos). Fueron incluidos para asegurar la presencia de angustia clínicamente significativa o de impedimentos cuando los síntomas del desorden en formas benignas puedan ser compatibles con la normalidad. Eliminando este requerimiento se reduciría el rol de juicio clínico como un guardián en determinar la presencia o ausencia de desórdenes mentales, y así se incrementarías las ya infladas tasas de diagnóstico psiquiátrico.

DEFICIT ATENCIONAL / DESORDEN DE HIPERACTIVIDAD. Las definiciones del DSM4 cambian (junto con un extremandamente activ marketing de compañías farmacéuticas) , contribuyendo a aumentar las tasas de ADD -acompañado de un generalizado abuso de medicaciones estimulantes para la mejora del desempeño y la emergencia de un gran mercado secundario ilegal.(12) Hay 4 sugerencias para el DSM5 que harían este existente sobrediagnóstico mucho peor.

-El primer cambio es levantar la edad requerida de comienzo de 7 a 12 (13)

-El segundo es permitir el diuagnóstico basado sólo en la presencia de síntomas, no requiriendo discapacidad.

-El tercero es reducir a la mitad en número de síntomas requeridos para adultos.

Estos 3 cambios reducen significativamente la especificidad del diagnóstico de ADD en adolescentes y adultos y resultarán en un posterior flujo de falsos positivos y en mal uso resultante de los estímulos para el mejoramiento del desempeño (14).

-El cuarto cambio es permitir el diagnóstico de ADD en presencia de autismo. Esto podría crear la interacción de dos falsas epidemias, impulsando el uso aumentado de estimulantes en una población especialmente vulnerable.

DESORDEN DE ADICCION. El DSM5 propone eliminar la distinción entre abuso de sustancia y dependencia de sustancia, bajando el umbral para diagnosticar la nueva categoría âadicciónâ, que introduciría para reemplazar a ambos. Esta confusión de abuso episódico con uso compulsivo continuo pierde valiosa información clínica sobre sus muy diferentes tratamientos e implicaciones pronósticas. También parece innecesariamente estigmatizante y llevando erróneamente a etiquetar con la pesada palabra adicción a aquellos cuyo problema está restringido al uso intermitente de sustancias.

DESORDEN DE ESPECTRO DE AUTISMO El desorden de Asperger colapsaría en esta nueva categoría unificada. Aunque esta consolidación apela a algunos expertos, permanece controversial y presenta serios problemas. Aquellos con Asperger (que es mucho menos invalidante) serán estigmatizados por la asociación con el desorden autista clásico). Aún más, en la práctica usual diaria conducida por no-expertos, el concepto de espectro alimentará fácilmente la âepidemaâ del pobremente definido autismo que ya a diso disparada por la introducción del Asperger en el DSM4 (15).

MEDICALIZACION DEL DUELO NORMAL. El DSM5 revertiría 30 años de práctica de diagnóstico de Depresión Mayor, al ser efectuado en aquellos individuos cuya reacción al duelo sintomáticamente recuerda un Episodio Depresivo Mayor (por ej.: dos semanas de ánimo depresivo, pérdida de interés en actividades, insomnio, pérdida de apetito, y problemas en concentrarse inmediatamente posteriores a la pérdida del cónyuge, serán un desorden mental). Esto es un sorprendente y radical cambio que podría ayudar a algunos individuos, pero causará un enorme problema de falsos positivos -especialmente desde que hay mucha variabilidad individual y cultural en el sobrellevarlo. Por supuesto, el duelo se transforma en un blanco extremadamente invitante para las compañías farmacéuticas.

La PEDOHEBEFILIA es uno de los esquemas de criterios sugeridos más pobremente descriptos e inviables. Expandir la definición de pedofilia para incluir púberes medicalizaría el comportamiento criminal y posteriormente llevará al previamente descripto abuso de la psiquiatría por el sistema legal. Ciertamente, el sexo con víctimas menores debería impactar como una materia importante de políticas públicas, pero esto debería acompañarse de un estatuto legal y penas apropiadas, no mediante un hágase desorden mental.

BORRAMIENTO DEL SISTEMA MULTIAXIAL Esto resultaría en la pérdida de mucha información clínica valiosa. El diagnóstico multiaxial provee una disciplinada aproximación para distinguir entre estado y rasgo (eje I versus eje II), para determinar las contribuciones de condiciones médicas (eje III), y de estresores (eje IV) al diagnóstico y tratamiento de desórdenes psiquiátricos. Es puntaje GAF (eje IV) provee el estimado más conveniente y familiar de funcionamiento global. No hay ofrecidos razonamientos comparativos para hacer un cambio tan radical.

VARIADOS CAMBIOS MENORES Hay numerosos cambios editoriales menores dirigidos a ayudar a clarificar los esquemas de criterios existentes. Algunos de estos parecen ser mejoras, muchos son triviales, y algunos son peores que sus contrapartes de DSM4. Cualquier posible ganancia en los cambios de redacción debe ser sopesada contra los riesgos de que la nueva versión creará su propio esquema de consecuencias imprevistas. Los viejos, probados y verdaderos esquemas de criterios han soportado la prueba del tiempo -a veces por 30 años- sin crear problemas forenses. Aún más, incluso pequeños cambios pueden tener un dramático impacto en la definición de casuística y la tasa de desórdenes resultantes, comprometiendo sin necesidad la interpretació n de toda la investigación clínica y epidemiológica que se hizo antes, versus la que se haga después del DSM5.

VALORACIONES DIMENSIONALES Tres valoraciones dimensionales (para severidad co-morbilidad y rasgos de personalidad) son sugeridas para el DSM5. Las dimensiones son mayormente apropiadas pare describir fenómenos distribuidos en forma continuada, que pueden ser reducidos a números. Ha sido ampliamente aceptado por varias décadas que sumar dimensiones ayudaría a resolver el problema del sistema categorial de límites difusos incrementando la precisión de los diagnósticos psiquiátricos. Desafortunadamente, de todos modos,e l campo nunca ha logrado consenso sobre cuáles dimensiones elegir y como medirlas mejor. Aún más, y más crucial, los clínicos encuentran puntajes dimensionales demasiado poco familiares e incómodos para ser usados en la práctica diaria y todos los esfuerzos por incluir aún unos pocos puntajes dimesionales simples en los previos DSMs han encontrado la resistencia y negación por parte de los clínicos. Las propuestas dimensionales del DSM5 son especialmente problemáticas -ad hoc, inviablemente complejas, vagas, no testeadas y prematuras. La pobremente ejecutada introducción de abultadas dimensiones en el DSM5 fácilmente dará mal nombre y envenenará las bases para una necesaria aceptación posterior. Es también posible que el uso de dimensiones pueda crear no intencionadas consecuencias en seguros, discapacidad y determinaciones forenses. La posible introducción de dimensiones por el DSM5 ha sido largamente sobrevendida como un cambio de paradigma. Con unas pocas excepciones, sería probablemente recomendable incluir los puntajes dimensionales sugeridos en el apéndice del DSM5, o en un volumen separado de instrumentos diagnósticos.

PUNTAJES DE SEVERIDAD MANUFACTURADOS PARA CADA DESORDEN. De hecho, esta aproximación fue probada para 8 categorías en el DSM III R, pero fue abandonada en el DSM4 a causa de que los anclajes de puntajes de severidad no fueron validados y el sistema era demasiado abultado para el uso de la rutina clínica. Los puntajes de severidad sugeridos para el DSM5 son asombrosamente inconsistentes en los cruces en su formato y calidad y son largamente ad hoc, extremadamente complicados y totalmente impracticables para el uso en condiciones clínicas.

MEDICIONES EN SINTOMAS âCRUZADOSâ, que existen entre un número de diferentes diagnósticos para suplementar los diagnósticos categoriales primarios. Tal evaluación puede ser útil en ciertos encuadres, pero es demasiado voluminosa para el uso en la rutina de la práctica clínica.

PUNTAJES DIMENSIONALES PARA PERSONALIDAD. Estos tendrían, en teoría, claras ventajas sobre la torpe aproximación de la evaluación de personalidad. En la práctica, de todos modos, los múltiples, complicados, confusos y voluminosos sistemas sugeridos por el DSM5 serían demasiado poco familiares y consumirían demasiado tiempo para ser alguna vez usados por clínicos. Otro efecto colateral será la eliminación del manual de cinco de los desórdenes de personalidad (paranoico, narcisista, histriónico, dependiente, esquizoide).

Conclusiones

Será posiblemente argüido por la dirección del DSM5 que soy excesiva y prematuramente alarmista, que ellos están aún en los primeros pasos del proceso del DSM5, y que alguna de las sugerencias problemáticas serán eventualmente expulsadas en las pruebas de campo. Esto es poner el carro (la prueba de campo) delante del caballo (por ej.: tener esquemas de criterios útiles para testear) y sigue perdiendo el punto de que el DSM5 ha estado y continúa en serios problemas. Siento que es mi responsabilidad dar claras alarmas ahora a causa de que el pasado desempeño de la conducción del DSM5 no inspira confianza en su futura habilidad para evitar serios errores.

¿Qué me lleva a tan pesimista conclusión? Cada paso en el desarrollo del DSM5 ha sido secreto y desorganizado. La dirección ha establecido una consistente línea de récords en proponer planes irreales e imposibilitados de lograr líneas de tiempo -con predecibles cursos erráticos y fechas tope repetidamente falladas. Yo, por ejemplo, anuncié el último mayo en el encuentro anual de la APA (y en la prensa) que las pruebas de campo del DSM5 iban a comenzar en el verano [boreal] de 2009. Entonces, ocurrió que ninguno de los necesarios pasos preparatorios habían sido cumplidos y que las pruebas de campo debían ser pospuestas por, al menos, un año. Durante los últimos seis meses, ha habido varias objetivos sucesivos de fechas para publicar los proyectos del DSM5 -cada una de las cuales pasó incumplida causando demoras inexplicadas. La pobre planificación y ejecución han ya forzado una demora de un año en la fecha proyectada de publicación del DSM5 (a mayo del 2013).

El proceso del DSM5 es ya tres años viejo. Por ahora, un cuidadoso proceso editorial debería resultar en propuestas refinadas que hayan sido todas plausibles y todas consistente y claramente escritas. Las pruebas de campo son arduas y caras y tiene sentido sólo para testear precisas formulaciones de esquemas criteriales que tenga una chance real de incluirse en el manual -no para las pobremente formuladas y desviadas sugerencias que ya han sido publicadas. Parece prudente identificar y arrancar de raíz problemas ahora, a menos que se deslicen a hurtadillas en lo que aparece como una eventual loca avalancha para completar el DSM5. Mi miedo se sostiene en que, abandonado a sus propios artificios y sin continua presión y asistencia externa, el proceso del DSM5 nunca podría producir un producto de calidad (aún con la fecha tope de 2013).

Hay, de todos modos, una crítica del proceso del DSM5 que demanda una clara refutación. Ha sido alegado que aquellos que trabajan en el DSM5 tienen conflictos de intereses financieros y/o profesionales que los llevan a tomar decisiones que incrementen las tasas de diagnósticos psiquiátricos (por ej.: para beneficiar compañías farmacéuticas, o incrementar los fondos de investigación, o expandir las oportunidades de trabajo para los trabajadores de la salud mental). Conozco a la mayoría de los que trabajan en el DSM5 y puedo asegurar que esta acusación es completamente falsa. Ellos tienen la más alta integridad y están haciendo (lo que creo que a menudo es equivocado y hasta peligroso) sugerencias porque ellos sincera y hasta ingenuamente creen que allí es donde la ciencia los está llevando -no por alguna ganancia personal o profesional.

¿Cómo puede gente tan inteligente y escrupulosa hacer tantas malas sugerencias? Ha sido mi experiencia consistente (obtenida trabajando en los tres previos DSMs) que cada Grupo de Trabajo siempre tiene una fuerte (y a menudo irresistible) ansia de expandir los límites de los desórdenes en su sección. Este esperable imperialismo del diagnóstico de los Grupos de Trabajo debe siempre ser reconocido y resistido. Los expertos, concebiblemente, ubican en alto valor el reducir los falsos negativos para sus desórdenes favoritos y en anular la necesidad de recurrir a la etiqueta âno especificado de otro modoâ. Ellos esperan de esta manera identificar pacientes en curso temprano e instituir tratamientos que serán efectivos en reducir la cronicidad de la enfermedad.

Desafortunadamente, los miembros del Grupo de Trabajo usualmente tienen el correspondiente punto ciego -dejar de lado que cualquier esfuerzo para reducir las tasa de falsos negativos debe inevitablemente levantar la tasa de falsos positivos (a menudo dramáticamente y con fatales consecuencias) . Es inherentemente difícil para los expertos, con su altamente seleccionada experiencia clínica y de investigación, apreciar completamente qué tan pobremente pueden sus resultados de investigación ser generalizados a la práctica diaria -especialmente si ésta es conducida por acosados médicos de atención primaria en un medioambiente pesadamente influido por el marketing de las compañías farmacéuticas. Ellos pueden consistentemente subestimar los costos y riesgos de tratamientos de medicación cuando es proporcionada a aquellos que no la necesitan realmente. Si alguna vez vamos a lograr la anhelada ventaja de la detección temprana de casos, debemos primero tener pruebas diagnósticas específicas y tratamientos seguros y efectivos. En contraste, las sugerencias del DSM5 demuestran la peculiarmente peligrosa combinación de diagnósticos no específicos e inadecuados, llevando a no probados y potencialmente dañinos tratamientos.

Quiero enfatizar que los problemas en este proyecto del DSM5 no son todos culpa de los miembros del Grupo de Trabajo que trabajaron bajo muy poco promisorias condiciones. Las opciones del DSM5 está pobremente concebidas y ejecutadas a causa de la interacción de 4 desafortunadas decisiones hechas por la dirección del DSM5:

1. Requerimiento de innecesarios acuerdos de confidencialidad, que aislaron los Grupos de Trabajo de la usual y necesaria interacción correctiva con el campo.
2. Fuerte restricción de los consejeros a un pequeño y altamente seleccionado grupo.
3. Establecer al expectativa de que el Grupo de Trabajo debe ser más innovador que consciente de riesgos/beneficios.
4. Proveer a los Grupos de Trabajo con notoriamente escasa orientación, consistencia y asistencia editorial.

A causa de la naturaleza secreta y cerrada del proceso del DSM5, el esperable entusiasmo de los expertos que comprenden los Grupos de Trabajo no ha sido balanceado, como debe siempre ser, con el saber de la práctica clínica del mundo real y con un cuidadoso análisis riesgos/beneficios de las posibles consecuencias inesperadas de cada sugerencia.

Sería irresponsable ahora descansar en la complaciente asunción de que todos estos problemas eventualmente serán eliminados. Por sus acciones e inacciones previas, la dirección del DSM5 ha sacrificado cualquier fe de âbeneficio de la dudaâ en que su proceso se corregirá a sí mismo en una forma que garantice la eliminación de todas las posibilidades dañinas.

Hay, sin embargo, alguna causa de medido optimismo respecto del futuro de del proceso del DSM5 basada en el hecho de que sí responde, aunque reluctantemente, a presión externa. Han habido significantes y alentadoras mejoras durante los meses pasados. Un Comité de Supervisión del DSM5 fue finalmente citado y ha jugado un rol benéfico en corregir los problemas más egregios de los métodos y fechas límite anteriores. El infortunadamente concebido plan de conducir pruebas de campo antes de tener una revisión pública de los criterios fue abandonado y las irreales pruebas de campo y fechas tope para la publicación fueron extendidas en un año. El tiempo adicional provisto por la extensión de fechas tope, si se usa bien, sería suficiente para producir un DSM5 útil.

¿Qué se necesita hacer a continuación? La responsabilidad (y oportunidad) de rescatar el DSM5 cae más pesadamente en el campo y a la larga en el Comité de Supervisión. Ahora que finalmente los borradores del DSM5 están abiertos para una revisión amplia, corresponde al campo ser activo en identificar problemas y proveer la necesaria presión para asegurar que sean corregidos. Mis recomendaciones para el Comité de Supervisión son:

1. Extender el período previsto para revisión pública a tres meses.
2. Usar este tiempo para asegurar la cuidadosa edición de cada palabra de cada ítem de cada esquema de criterios, a fin de proveer claridad y consistencia que ahora es lamentablemente faltante y absolutamente necesaria antes de que cualquier significativa prueba de campo pueda comenzar.
3. Publicar los métodos de las pruebas de campo para revisión pública.
4. Designar tres subcomités que reporten al Comité de Supervisión (responsables , respectivamente de monitorear la revisión forense, el análisis de riesgos/beneficios y las pruebas de campo).
5. Publicar las revisiones de literatura y planes para la armonización con el ICD-11 [CIE-11].


Cada paso futuro en la preparación del DSM5 debería involucrar interacción activa con el campo y con el Comité de Supervisión y sus subcomités. El secretismo innecesario causó los problemas actuales y sólo la total transparencia y apertura hacia el exterior los solucionará.

Tuve el espacio y el conocimiento para identificar sólo los puntos problemáticos del DSM5 que fueran los más obvios para mí. El resto es de ustedes. Por favor, tómense el tiempo para revisar las opciones del DSM5 (al menos en sus áreas de interés) y envíen sus observaciones. Pueden encontrarlo en www.dsm5.org .

TRADUCCIÓN: Gabriel Vulpara.

Hábitos negativos que dañan el cerebro

HÁBITOS NEGATIVOS QUE DAÑAN EL CEREBRO

(Matan neuronas)


1.- No Desayunar.

La gente que no desayuna tiene bajo nivel de azúcar en la sangre. Esto genera insuficiente suministro de nutrientes al cerebro causando su degeneración paulatina.

2.- Comer de más.


Esto causa el endurecimiento de las arterias del cerebro, causando además baja capacidad mental.


3.- Fumar.


Causa la disminución del tamaño cerebral y promueve además Alzheimer.

4.- Consumir altas cantidades de azúcar.


El alto consumo de azúcar interrumpe la absorción de proteínas y nutrientes causando malnutrición y puede interferir en el desarrollo del cerebro.


5.- Contaminación del aire.


El cerebro es el más grande consumidor de oxígeno del cuerpo. Inhalar aire contaminado disminuye su oxigenación generando una disminución de la eficiencia cerebral.


6.- Dormir poco.


El dormir permite al cerebro descansar. La falta de sueño por períodos prolongados acelera la pérdida de células del cerebro.

7.- Dormir con la cabeza cubierta.

 
Dormir con la cabeza cubierta aumenta la concentración de dióxido de carbono y disminuye el oxígeno causando efectos adversos a nuestro cerebro.


8.- Hacer trabajar al cerebro cuando estamos enfermos.


Trabajar y estudiar cuando estás enfermo además de la dificultad del cerebro para responder en ese estado, lo daña.


9.- Falta de estimulación.


Pensar es la mejor manera de estimular nuestro cerebro no hacerlo provoca que el cerebro disminuya su tamaño y por lo tanto su capacidad.


10.- Practica la conversación inteligente.

Conversaciones profundas o intelectuales promueven la eficiencia cerebral.

Razones para dormir y despertar temprano:

De las 9 - 11pm: Es el horario en el que cuerpo realiza actividades de eliminación, químicos innecesarios y tóxicos (desintoxicació n) mediante el sistema linfático de nuestro cuerpo. Este horario del día debe utilizarse en encontrar un estado de relajación, escuchando música, por ejemplo.

Generalmente a esta hora las mamás realizan actividades tales como limpiar la cocina, monitorear  que todo esté listo para la actividad del día siguiente, etc. actividades que generan un estado de falta de relajación lo que  genera un efecto negativo para la salud.

De las 11pm - 1am: el cuerpo realiza el proceso de desintoxicació n del hígado, e idealmente debe ser procesado en un estado de sueño profundo.

Durante las primeras horas de la mañana 1 - 3am: proceso de desintoxicació n de la vesícula biliar, idealmente debe suceder también en un estado de sueño profundo.

Temprano en la mañana 3 - 5am: desintoxicació n de los pulmones. Es por esto que en ocasiones en este horario se producen accesos severos de tos. Cuando el  proceso de desintoxicació n ha alcanzado el tracto respiratorio es mejor no tomar medicamentos para la tos ya que interfieren en el proceso de eliminación de toxinas.  

Mañana 5 - 7am: desintoxicació n del colon, es el horario de ir al baño a vaciar el intestino. 

Durante la mañana de 7 - 9am: absorción de nutrientes en el intestino delgado, Es el horario perfecto para tomar el desayuno. Si estás enfermo el desayuno debe tomarlo más temprano: antes de las 6:30am.

El desayuno antes de las 7:30am es benéfico para aquellos que quieren mantenerse en forma.

Quienes siempre se saltan el desayuno, deben procurar cambiar el hábito, siendo lo menos dañino realizarlo entre las 9:00 y 10:00 a.m. en lugar de no hacerlo por completo. 

Dormirse tarde y despertar tarde interrumpirá el proceso de desintoxicació n de químicos innecesarios de tu organismo.

Además de eso debes tener en cuenta que de las 12:00 a las 4:00am es el horario en el que la médula ósea de tus huesos produce la sangre, así es que procura dormir bien y no te duermas tarde.


Los alimentos "Top-five" causantes de cáncer:

1.-     Hot dogs.


Porque son altos en nitratos. La "Cancer Prevention Coalition" advierte que los niños no deben comer más de 12 salchichas al mes. Si no  puedes vivir sin las salchichas compra de las que son hechas SIN nitrato de sodio. 


2.- Carnes procesadas y tocino.


También contiene altos niveles de nitrato de sodio de las salchichas, contenido también en el tocino y otras carnes procesadas que además incrementan el riesgo de enfermedades del corazón. La grasa saturada en el tocino también es un gran colaborador en la generación de cáncer. 
 

3.-Donas.

Las Donas son doblemente causantes de cáncer . Primero porque son elaboradas con flúor, azúcar refinada y aceite hidrogenado, después son FRITAS a altas temperaturas.  Las donas son el primer "alimento"  de todos los que puedas comer que elevarán altamente tu riesgo de generar cáncer.


4.- Papas fritas.


Así como las donas, las papas fritas son elaboradas con aceites hidrogenados y cocinadas después a altas temperaturas. También contienen acrylamidas que se generar durante el proceso de cocción a altas temperaturas. Deberían llamarse papas cáncer en lugar de papas fritas. 

 5.- Botanas y galletas.
Todas estas son usualmente elaboradas con flúor y azúcar. Hasta las que en sus etiquetas son orgullosamente presentadas como libres de grasas transgénicas generalmente los contienen solo que en cantidades menores. 

Causas principales que dañan el hígado


1.- Dormirse tarde y despertarse tarde.

2.- No orinar por la mañana.

3.- Comer demasiado.

4.- Saltarse el desayuno.

5.- Consumir muchos medicamentos.

6.- Consumir conservadores, colorantes, endulzántes artificiales.

7.- Consumir aceites de cocina no saludables. Tanto como puedas reduce el consumo de alimentos fritos aún cuando utilices aceites sanos. No consumas alimentos fritos cuando estés cansado o enfermo a menos que seas muy delgado, pero si puedes evítalo.

8.- Consumir alimentos crudos o demasiado cocidos le agregan carga al hígado. Los vegetales deben ser comidos crudos o poco cocidos, Si consumes vegetales fritos debes hacerlo en una sola sentada, es decir no debes guardarlos para consumo posterior.

Debemos seguir estos consejos sin que signifique mayor gasto. Sólo tenemos que adoptar un estilo de vida más sano y mejorar nuestros hábitos alimenticios. El mantener buenos hábitos de alimentación y ejercicio es muy positivo  para que nuestro organismo absorba lo que necesita y elimine los químicos en su "horario".

LA HISTORIA COMO EJMPLO... Argumentación y ficción -6-

Se examinará aquí el problema de las relaciones entre argumentación y ficción en los textos literarios. Se trata de delimitar un campo de investigaciones y, al mismo tiempo, de esbozar un programa de investigaciones. En la primera parte se propondrá como marco una concepción de la argumentación. En la segunda, se verá qué tiene en común el discurso literario con otros tipos de discurso, lo que contribuirá a definir su especificidad o "ficcionalidad". Asimismo, se examinará cómo se comporta la argumentación en el discurso ficcional. Todos estos problemas están enmarcados en una teoría comunicacional de la literatura.

I. Las investigaciones sobre la argumentación oscilan entre dos concepciones extremas:

Por una parte, una concepción restrictiva que tiende a limitar las investigaciones en este dominio al estudio de las actividades explícitas de encadenamiento lógico del discurso. En esta concepción, "argumentación" es sinónimo de "razonamiento": la teoría, de la argumentación se reduce así a la parte "demostrativa", de forma silogística o entimemática, de la producción de una convicción intelectual (docere) mediante el discurso. Por su rigor formalizador, esta concepción tiende a reabsorber la teoría de la argumentación en la lógica y, en consecuencia, a hacer de la argumentación una forma impura, reducida a la demostración en su estricto sentido lógico. Esta forma de considerar la argumentación implica una presuposición racionalista y una concepción monológica del funcionamiento de lenguaje.

Por otra parte, una concepción amplia de la argumentación. Perelman insiste en que la teoría de la argumentación tiene por objeto "el conjunto de técnicas discursivas que permiten provocar o acrecentar la adhesión de los espíritus a las tesis que se presentan para su asentimiento".

Esta concepción engloba todos los "esfuerzos para otorgar credibilidad", considerados por la retórica clásica, como a) “la producción de una convicción intelectual" (docere) y b) "la producción de una adhesión afectiva" (delectare y movere). En la argumentación se trata, según Perelman, de "influir sobre la totalidad del individuo que debe, mediante el discurso, estar incitado a actuar o predisponerse, a una acción eventual". Esta concepción amplia de la argumentación fue formulada también por Grize en su artículo "Argumentación, esquematización [21] y lógica natural". Allí define tres tipos de actividades: las actividades de posición, las actividades de disposición y las actividades de encadenamiento en la construcción, mediante el discurso, de micro-universos destinados a aquellos sobre los cuales se propone intervenir. Las "actividades de posición" (amplificatio retórica) exponen los objetos a una determinada "iluminación"; las "actividades de disposición" (que corresponden a la dispositio) fijan los grados de libertad en que pueden colocarse, los elementos en el conjunto; las "actividades de encadenamiento" constituyen la lógica de la argumentación. Esta concepción tiene en cuenta no sólo la argumentatio de la retórica clásica, sino también la parte informativa que la precede, la narratio, que entra en el campo de la argumentación en la medida en que se pone en marcha un hacer persuasivo, bajo la forma de "credibilización afectiva", delectare y movere.

Podemos descubrir, así, en el relato la superposición de dos estructuras: a) narrativas propiamente dichas, que permanecen virtuales; y b) discursivas o retóricas, vinculadas con la enunciación, que tienen una función persuasiva. En relación con las estructuras narrativas, la enunciación puede conducir a muchos discursos diversos, construidos según perspectivas o puntos de vista diferentes, ponen en juego ya sea el resumen rápido, ya sea el despliegue escénico, estático.

Muchas formas variadas de puesta en discurso son entonces posibles para una misma estructura narrativa. Existe, entre ellas, una relación de paráfrasis. La elección de una de las paráfrasis de este conjunto constituye una selección estratégica para guiar la interpretación del receptor. Por ejemplo, las diferentes narraciones de un mismo hecho, según varios periódicos. En estas crónicas, la argumentación se manifiesta a través del ocultamiento de ciertos hechos, y a través de perspectivas adoptadas según las cuales tal argumentación conduce a teorías implícitas sobre el mismo hecho.

Otro rasgo característico de esta concepción amplia de la argumentación es su carácter dialógico. Esta concepción se inserta en las investigaciones actuales sobre la comunicación como interacción social, como juego entre dos actantes encargados, uno, el productor, de una tarea persuasiva (para Perelman, provocan la adhesión) y el otro, el receptor, de una tarea interpretativa, (para Perelman dar su asentimiento a las tesis que se presenten).

Üngeheuer lleva a sus últimas consecuencias esta concepción comunicacional de la argumentación, al afirmar que "la conversación (o diálogo) es la forma desarrollada, acabada (la matriz) de todas las acciones de comunicación [22] lingüística y que "todas las acciones de comunicación lingüística no desarrolladas bajo la forma de diálogo pueden remitirse a esta forma". Por otra parte, sostiene que “todo elemento de conversación (y, en particular, toda réplica debe considerarse como una parte de una argumentación, que es, ya explícitamente formulada, o evidente, ya retomada en el curso de la conversación por alguna demanda comunicativa”.

Para este autor, la comunicación comporta "ejecuciones retóricas" por parte del productor, y, por parte del receptor, "ejecuciones interpretativas" hechas de inferencias a partir de formulaciones lingüísticas recibidas, que entrañan la posibilidad de que el receptor solicite al productor la justificación de los contenidos que construye, o de sus consecuencias. Por argumentación se entiende entonces la funcionalización de los elementos del discurso según las categorías, de exposición (E), de conclusión. (C), y de justificación de la conclusión (J). El rigor de la deducción depende normalmente de un objeto de modalización epistémica (M). Se trata de una adaptación de las categorías del esquema de argumentación de Toulmin:
En un elemento de discurso, todas las categorías argumentativas no están necesariamente formuladas. Esta formulación depende del locutor, es decir que es independiente del desarrollo lógico de la argumentación. Además, en la intercomprensión "las partes, se sirven de la estructura funcional del esquema de argumentación para hacer inferencias a partir de contenidos comunicativos formulados hacia nuevos contenidos importantes, para la comprensión, es decir, para hacer entrar el contenido decodificable lingüísticamente de un elemento de discurso (por ejemplo, una oración) en un marco cognitivo englobante que haga posible la comprensión".


Todo elemento de discurso (D1) (palabra, frase o texto), puede asumir la función de una categoría E o C del esquema de argumentación, y las inferencias hechas a partir de D1 serán: a) una conclusión, a partir de una función E de D1;

b) una presuposición, a partir de una función C de D1.

[23]

La concepción comunicacional de la argumentación consiste en decir que no existen dos tipos de discurso heterogéneos, el relato y el discurso argumentativo o sistemático, sino dos niveles funcionales, el nivel descriptivo y el nivel argumentativo o retórico, presentes potencialmente -en todo texto empírico como exposición conducente a una conclusión (uno u otro nivel puede permanecer implícito). PODEMOS DEFINIR EN ESTE MARCO A LA ARGUMENTACIÓN COMO EL CONJUNTO DE ACTIVIDADES DEL PRODUCTOR PARA ANTICIPAR Y GUIAR LA INTERPRETACIÓN DEL RECEPTOR. Tales actividades pueden ser de posición y disposición (en el nivel descriptivo) o de encadenamiento. Podemos llamar “teoría” al resultado de la operación de argumentación: la conclusión a la que puede llegar el enunciatario. Se entiende, pues, por “teoría” todo intento de resolver un problema por medios cognitivos, es decir, no en el plano somático o pragmático, sino por la utilización del lenguaje en el cuadro de una interacción semiótica. Tal teoría, por cierto, no es necesariamente de orden científico (una teoría científica se define por criterios lógicos propios): un mito es también una teoría. Entendemos por "resolver un problema" la resolución de un estado de tensión, ya sea en el dominio reflexivo (por la constitución de modelos posibles de la realidad), ya sea en el dominio moral, social (por la sugerencia de normas de comportamiento). Eliminamos de la argumentación, así, los actos de inferencia que presiden la decodificación sintáctica y semántica, y la construcción de la significación lingüística. Sostenemos que la argumentación comienza sólo con los actos cognitivos destinados a hacer-creer, es decir, a construir relaciones de sentido entre la significación lingüística y las estructuras de saber fijas en la memoria, con vistas a hacer-hacer, es decir, a sugerir una relevancia para las conductas ulteriores del enunciatario. Ella concierne todo lo que, en la comunicación, provoca modificaciones en los estados cognitivo, normativo y afectivo del enunciatario.

II. La concepción comunicacional de la argumentación engloba necesariamente los [24] textos literarios:

Si admitimos que todas las formas de comunicación verbal poseen una estructura argumentativa explícita, o al menos una función argumentativa, y que pueden ser reducidas a un esquema de argumentación subyacente; si definimos, es suma, a LA ARGUMENTACIÓN COMO UNA DIMENSIÓN FUNCIONAL DE TODO DISCURSO, y si además admitimos que el discurso literario debe ser considerado desde el ángulo de la comunicación, tenemos entonces que admitir que los textos literarios tienen también tal función argumentativa que los hace intervenir en la dimensión descriptiva y argumentativa del lenguaje con miras a resolver problemas, que tienen una función de conocimiento, que comportan una teoría. Tal hipótesis constituye una expansión de un objeto no expresamente previsto en la retórica clásica, pero tampoco excluida formalmente de su campo de investigación, cuando trata el discurso epidíctico, y cuando coloca la mímesis entre los procedimientos de credibilización (Lausber, Retórica).

La mímesis no está entendida aquí como imitación, sino como una forma de sentir. Y esta forma estética sería un elemento de la estrategia persuasiva. Así, la emoción dulce, el placer (delectare) que suscita la adhesión afectiva puede surgir, "en las artes elevadas, de una forma mimética (imitadora, generalizante que subraya y que eleva) dada a los contenidos que esclarecen, la existencia, a las más altas aspiraciones humanas".

No es difícil admitir una función argumentativa en los géneros literarios como la fábula y el ejemplo, que comportan expresamente relato y moral, ilustración y regla de acción, caso particular y norma general, ya que manifiestan una estructura "emblemática" que opone "pictura" y "subscriptio". Conviene interrogarse aquí acerca del encadenamiento que une los dos términos en las condiciones de comunicación literaria. "Pictura" es un término metafórico que evoca lo visual (mostrar y ver). La cuestión reside en establecer cuál es, en el emblema la naturaleza lógica de la relación entre “pictura” y "subscriptio".

Una cuestión previa a la de descubrir la estructura argumentativa explícita de otros tipos de textos literarios. Los argumentos desarrollados hasta ahora obligan a aceptar que todo texto literario tiene un contenido teórico aunque el autor no lo haya pretendido expresamente, y que la “dimensión argumentativa" en las novelas y los cuentos, en las piezas teatrales y los poemas, manece implícita. Estas actividades teóricas conducen a una "cripto-teoría". Puede notarse, por ejemplo, que los personajes del marco del Decamerón extraen lecciones de las anécdotas que cuentan. Los observadores hablan además de la [25] dimensión pedagógica de las novelas realistas. Hay también novelas de tesis, en las cuales la conclusión teórica se presenta explícitamente y con insistencia, con un fin demostrativo unívoco; pero entre ellas y los demás tipos de novelas, hay sólo una diferencia de grado y no de naturaleza. En la mayor parte de los discursos literarios modernos hay enunciados explícitos que hablan de objetos, personajes, acciones, situaciones. Tales enunciados deben ser completados por otros implícitos, obtenidos por interpretación (en sentido amplio, es decir, al término de inferencias guiadas por la estrategia del enunciador). Todo texto literario exige una interpretación, ya sea la espontánea e informal de los receptores, o la explícita de los profesionales. La interpretación de los textos literarios tiene por función descubrir las implicaciones contextuales del texto, construir una red coherente en referencia a modelos de realidad que pueden verse modificados retroactivamente por esta confrontación. Sabemos también que el descubrimiento de estas implicaciones contextuales no es generalmente predictible y que la interpretación, en cierta medida es siempre una cuestión individual. Pero esta observación vale para todo discurso, incluso para la conversación cotidiana en la que la situación constituye, sin embargo, un factor decisivo de desambiguación. La comunicación conlleva permanentemente el riesgo del malentendido. Lo que distingue a los textos literarios es que las implicaciones contextuales y la interpretación tienen un rasgo constitutivo. Este rasgo específico está ligado a la índole misma de la comunicación literaria.

Otro rasgo es la dimensión retórica de los relatos (de la que hemos hablado antes), que adquiere en los textos literarios una dimensión y una complejidad mayores. La maduración de las formas experimentadas, sobre todo en la literatura moderna, ha hecho creer que se trataba de un problema específicamente literario, y así fue considerado en principio en los estudios de W. Booth, Stanzel, Dolezel y Genette. Pero la función argumentativa de las estructuras discursivas es un fenómeno general de la comunicación que está solamente potencializado en los textos literarios, al punto de constituir lo esencial, sobre todo en la literatura actual: juegos complejos de narradores múltiples, interiorización o exteriorización total de la enunciación.

Podemos concluir a esta altura que los textos literarios ocupan legítimamente un lugar en el marco de una concepción comunicacional de la argumentación pero que desarrollan particularmente ciertos aspectos. Este desarrollo está [26] ligado al rasgo específico de discurso literario que lo convierte en un sistema propio de comunicación. Esto es una respuesta a la pregunta inicial sobre el empleo del término, “pictura” para designar el componente descriptivo de los textos literarios.

Este rasgo específico de la comunicación literaria es la ficcionalidad.

Lo que caracteriza al discurso literario, en oposición al discurso científico y al discurso cotidiano, es que no tiene alcance práctico inmediato, que no está ligado a un problema (o estado de cosas por transformar) por una correspondencia referencial que le dé su valor. Así, en lugar de plantear principalmente la transformación del estado de cosas ligado estrechamente a una situación en un "aquí" y un "ahora", y de instrumentar otros parámetros de la comunicación el discurso literario puede evocarlos y manipularlos en todas sus posibilidades lógicas; ya sea en lo que concierne a los actores, cuestionará modelos de comportamiento y pensamiento, en lugar de apoyarse en aquellos que la sociedad ha establecido y validado ya sea en lo que concierne al problema y la situación a propósito de los cuales puede experimentar todo tipo de modelos de análisis, poner en escena las consecuencias de toda clase de normas, sin contar que puede también jugar con el instrumento de solución de los problemas: el lenguaje mismo. Como dice Dieter Wellershoff, "es sólo en la teoría o en los juegos de simulación donde se abre todo el horizonte de posibilidades de la acción, aun las prohibidas, desconocidas o relegadas. Importa entonces insertar la literatura y el arte en una teoría general de las acciones, para hacerlas comprender como formas de acciones imaginarias, simbólicas, que prolongan, extienden, modifican la práctica y la vuelven más adecuada a la realidad que la pura inmediatez del pragmatismo".

En verdad, en la teoría moderna del conocimiento, el homo ludens es un eslabón fundamental entre el homo sapiens y el homo faber, y la noción de modelo es de uso universal.

Pero podemos distinguir la modelización científica y la modelización literaria siguiendo al filósofo alemán Vaihinger, mediante la oposición entre "hipótesis” y "ficción". La modelización científica se manifiesta por la construcción de hipótesis, es decir, de modelos destinados a ser experimentados sobre la realidad a la cual afirman adecuarse. La hipótesis hace surgir la idea de "verdad" como idea reguladora. En cuanto a la práctica comunicativa cotidiana, ella utiliza un modelo de realidad socialmente válido, en el cual las hipótesis han [27] sido elevadas al rango de evidencia. Por el contrario, el discurso literario construye ficciones (entiéndase "ficciones lingüísticas”, es decir, juegos con el significante lingüístico). Y en la ficción, el criterio de verdad y falsedad no es pertinente, es decir que las ficciones no postulan una analogía real entre los dominios comparados, no son construidas según los criterios de verosimilitud, y no deben ser justificadas por la experiencia. La importancia de las ficciones reside en el ensalzamiento de las posibilidades de modelización, en la apertura de mundos nuevos, en la puesta a prueba de nuevas maneras de ver. Las ficciones no son entonces ilusiones, sino, por el contrario, un medio de conocimiento y de corrección del modelo social de la realidad. Ellas juegan este rol en tanto que son reconocidas y reconocibles como ficciones. Son las falsas hipótesis, las ficciones camufladas, las que son ilusorias y peligrosas. Pero entre la ficción y la hipótesis, la frontera es fluctuante. Tendemos siempre a establecer un correlato en el mundo, un referente de esas construcciones intelectuales: tendemos a leer la ficción como hipótesis, es decir, como expresión de una verdad. Este es el juego que se juega en el realismo, literario.


Se dirá entonces que lo que caracteriza el discurso literario, en oposición a otros discursos, es la presencia del rasgo / ficcionalidad/ aplicado al componente descriptivo. /Ficcional/ quiere decir no susceptible de una modelización según el criterio de verdadero-falso en el mundo de la experiencia, o, para tomar la definición de G. Gabriel, "sin pretensión de referenciabilización", lo que, naturalmente, no excluye la posibilidad de que la referenciabilización exista para elementos del discurso o aun para discursos enteros, pero, lo que excluye es el hecho de que esa referenciabilización sea el criterio último de pertinencia del discurso literario.

Esto puede formularse de la siguiente manera, si se admite que no es la frase en sí misma lo que es verdadero o falso, sino su uso en la aserción efectuada por el sujeto, que el valor de verdad califica el acto de lenguaje de asertar. Diremos entonces que la aserción "Pegaso no existe" es un juicio sobre el mundo representado, en el discurso, que en el origen de este juicio se encuentra un sujeto de la aserción que presenta su propio modelo de realidad como garantía, que incursiona en su saber sobre el mundo para establecer la inferencia conducente a la atribución o no de la modalidad verdadero-falso que hace del enunciado una aserción, la pretensión de “verdad del discurso” (formulación objetivante y ontologizante que oculta, tal vez, el mecanismo que intentamos desplegar) [28] "indica que el sujeto de la aserción embraga su discurso en el mundo fáctico, que lo presenta como resultado de un acto de de aserción, es decir, como lo que debe garantizar su veracidad" (Ducrot, Las palabras del discurso). El sujeto de la aserción se transforma en intermediario entre su discurso y el mundo fáctico común, insertando su discurso en un "yo-aquí-ahora" y en su teoría del mundo, transformándose en "yo-origino-lo real" (K. Hamburguer) de este discurso que es el resultado de su propio acto de juicio.

Diremos también que de un enunciado como "Pegaso tenía dos alas" puede extraerse la conclusión de que, ya que es sabido que Pegaso no existe, no puede tener valor de verdad. Si este enunciado no es una aserción sobre el mundo (verdadera o falsa, según el modelo de realidad puesto en juego) entonces, para darle un sentido, habrá que modificar el esquema argumentativo: se considerará que, en lugar de representar un estado de cosas verdadero o falso, este, enunciado crea un mundo posible distinto del de la realidad admitida, experimenta un mundo nuevo bajo el modo de "aparecer en la lengua"; podría decirse, bajo el modo de la "mimesis", en el sentido, de Hamburguer. La ausencia de pretensión de verdad de este enunciado ficcional es correlativa de un “desembrague" del sujeto de enunciación como garante de la verdad del discurso.

Puede decirse que, en el discurso ficcional, el "locutor" (autor de las palabras) cede su lugar como agente del acto de aseverar, como garante de la verdad, a un "enunciador" que sólo tiene existencia intradiscursiva. En ésta distinción entre locutor (L) y enunciador (L’) dada por Ducrot, que habla de la enunciación polifónica como si se tratara de una puesta en escena de una obra de teatro en la que L juega el rol de enunciador, L se borra detrás de L’. (Moliere detrás de sus personajes, por ejemplo.) Resulta posible considerar el modo ficcional de discurso como un caso particular de polifonía: aquella en la cual L’ sólo tiene existencia intradiscursiva, está constituido y construido en el interior mismo del discurso, como "yo-origen" fictivo que borra a L, el   "yo-original real". En lugar de aseverar, es decir, de afirmar su veracidad, de hacer creer su veracidad, el discurso de la ficción hace ver, muestra, da forma (gestalten).

No se tratará aquí el problema de la relación entre esta polifonía, que incluye el modo ficcional del discurso, y la polifonía de la que habla Bajtín, y a la que define como una de las dos grandes formas del discurso ficcional (la otra es el monologuismo). Solamente indicaremos que se puede buscar una solución apoyándose en la dicotomía ficción vs. hipótesis. La hipótesis puede entenderse como acercamiento a la fusión de L y L’, y la ficción dialógica-polifónica como la exposición de sus diferencias y de la multiplicación de los enunciadores.

[29]

El discurso de ficción crea un simulacro de mundo, en el cual las referencias son inicialmente (pero no exclusivamente) internas; relata sobre el modo de aparición en la lengua, objetos y relaciones entre ellos, en lugar de comentar un mundo ya constituido como real en el modelo social. El discurso de ficción representa de algún modo una etapa previa a todo comentario: "la de la construcción de un mundo posible".

Esto nos lleva al planteo de la cuestión de la "creencia", que responde a la persuasión del discurso ficcional como tal. Éste, por una parte, no es ni verdadero ni falso en el mundo de nuestra experiencia, pero, por otra parte, podemos considerarlo real en el mundo posible que organiza. Parece legítimo pensar que la desaparición del "yo-origen de lo real", o, con mayor exactitud, la disociación del locutor y del enunciador, induce a una disociación análoga entre los dos roles actanciales del destinatario (o enunciatario) y del alocutario. El receptor del texto de ficción deberá entonces asumir las dos modalidades contradictorias de "creer" y "no creer". No se puede no adherir (parcialmente) al cuento que se lee y que nos dice que el deseo será realizado, ni se puede tampoco rechazar esta adhesión. Pero al mismo tiempo no se debe creer cualquier cosa que sea manifiestamente contraria a la experiencia. Hay, en suma, un vaivén en el discurso mismo, instaurado por la modalidad ficcional. La estética de Brecht, por ejemplo, juega con esto; "la dialéctica sobre el teatro" de Brecht es la puesta en marcha de esta forma de persuasión. Analizar el efecto perlocutorio de la ficción significa de este modo analizar el juego de compatibilidades e incompatibilidades entre las dos modalidades contradictorias de "creer" y “no creer". Esta situación ambivalente se relaciona con la posición de "lo sé, pero sin embargo", analizada en el plano psicológico por O. Mannoni en Claves para lo imaginario. Hamburguer hablaba de la desaparición del "yo—origen de lo real" al que se sustituía por una función narrativa abstracta, un relato que se relataba a sí mismo, como dijera Benveniste. A esta hipótesis se le puede hacer una objeción con respecto al relato de ficción en primera persona que Hamburguer sólo pudo resolver por un artificio. Pareciera que, trabajando esta idea de una disociación entre locutor y enunciador, alocutario y enunciatario, se podría resolver la dificultad del relato de ficción en primera persona, y explicar la función narrativa de manera menos abstracta. Se podría reformular de modo más adecuado la dicotomía tradicional autor vs. narrador, y la versión greimasiana de esta dicotomía: enunciador implícito-narrador textual, que permite sólo [30] difícilmente aprehender numerosas formas desarrolladas en los textos literarios. En todo caso, parece imposible decir, como lo hace G. Gabriel, que el carácter no asertivo del discurso de ficción hace que él solamente sea expresado y no tenga otro valor que el ilocutorio; esto contradice la experiencia intuitiva y hace imposible comprender la comunicación con los fenómenos de identificación, a menudo apasionada, a la cual da lugar gran cantidad de ficciones.

Abordaremos sintéticamente la segunda cuestión planteada en un principio: la de la relación entre el componente descriptivo ficcional y la teoría. Hace falta considerarla a partir de dos aspectos reconocidos de la ficción: su carácter de mostración y su carácter de no-verificabilidad empírica

La ficción literaria puede ser asimilada a una "pictura", pero sólo en cierta medida.

De algún modo, el componente descriptivo del texto literario es del orden de la imagen, del orden de lo real sensible, ya que la imagen es concreta, comparable a una presencia corporal. Como tal, comunica contenidos globales. Es el canal de un conocimiento confuso, complejo o global y no de un conocimiento distinto, en la medida en que muestra y no dice. Baumgarten, en el siglo XVIII, hablaba ya de un "conocimiento sensible". Este término metafórico tiene el inconveniente de ocultar que el texto literario, al utilizar la lengua, la función evaluativa es ésta, está continuamente en juego, y limita el carácter sensible y concreto del texto literario, dándole el carácter ambiguo que mencionara Hegel al decir: "la poesía aparece como ese arte particular en el cual el arte comienza a disolverse y alcanza su punto de pasaje a la prosa del pensamiento científico". Es un conocimiento que utiliza las “ideas confusas", teoría que fue enunciada por Dupréel, y retomada por Perelman quien declara: "la observación, según dice Dupréel, pone en evidencia que las leyes de nuestra actividad no corresponden siempre con las de nuestro conocimiento. Pero es precisamente en este desacuerdo relativo que las ideas confusas tienen su razón de ser. En tanto claras, las ideas pueden ser tenidas por conocimiento puro, en tanto que si ellas contienen confusión explican a su vez conocimiento y actividad y son un instrumento de acción hecho de conocimiento. Eliminar uno de estos dos componentes sería desnaturalizarlas. Las ideas confusas son la síntesis de un elemento de conocimiento, que no se superponen ni coinciden uno a uno". Perelman retoma esta noción de idea confusa y explica su uso, diciendo que "no se justifican (las ideas confusas) más que por el hecho de que ellas explican, [31] conjuntamente, ciertas posiciones incompatibles. Señala además que "entre las nociones en las cuales la confusión es esencial, figuran los valores universales de la Verdad, la Belleza, el Bien. Estos valores funcionan como un marco vacío que adquiere significación sólo por la adjunción de valores diversos, que se insertan en él cada vez. Son, como lo dijera Dupréel, instrumentos de persuasión siempre disponibles". Estas ideas confusas son comunes a la filosofía y a la literatura. En este dominio, parece fácil ilustrar el conocimiento confuso evocando el hecho de las teorías complejas, múltiples y aun contradictorias que pueden ser encontradas y. extraídas de un discurso figurativo. En la medida en que el conocimiento comunicado reposa en elementos del orden de los testimonios de los sentidos, es susceptible de un investimento emocional importante, y puede tener la misma fuerza de prueba subjetiva y de conocimiento inductivo del sentido común, en la medida que hace intervenir toda la personalidad, toda la experiencia, consciente e inconsciente. Es así como Perelman cita la creación deliberada de confusión en Mallarmé al utilizar simultáneamente muchos sentidos para una misma palabra: "La confusión, nace del hecho de que el lector es invitado a conservar los dos sentidos de la palabra, el antiguo y el actual... La dificultad que obliga a pensar en el sentido antiguo es la creadora de la confusión de la noción. Porque sin ella, el sentido actual y el sentido antiguo no se hubieran reunido para crear una noción nueva, más rica en resonancia."

El hecho de que la ficción pueda dar lugar a interpretaciones múltiples, hace que su indeterminación sea constitutiva. Ella está ligada a las condiciones mismas de la comunicación literaria, ya que el contexto, que puede desempañar un rol de monosemisación, cambia en cada acto de recepción.

De lo expuesto, resulta que la noción de polisemia o polivalencia de un texto literario puede ser extendida para explicar el hecho de que no sólo las interpretaciones varían sincrónicamente de un receptor a otro y diacrónicamente para un mismo receptor, sino también que la complejidad del componente descriptivo autoriza, y aun exige, en un mismo momento, interpretaciones en marcos de referencia diferentes (por ejemplo, sexualidad, relaciones sociales, vida-muerte, etc.). En este caso, que puede llegar a ser el más frecuente, el texto literario propone al receptor poner en relación teorías primarias (que se refieren a diferentes marcos de referencia) y construir una metateoría de estas relaciones.

Dejando el tema de las ideas confusas, trataremos la no-verificación empírica de la ficción.

Puede decirse que el valor argumentativo más específico del texto literario resulta de su autonomía, por el hecho de que la coherencia textual se constituye en [32] principio, por reenvíos anafóricos, anteriores a toda referencia externa.

En verdad, la consecuencia de esto es que los objetos más imaginarios pueden servir de ejemplo a una teoría que se construye por inducción, de lo particular a lo general: en la ficción, podemos “verificar” literariamente cualquier cosa. Por otra parte, el conocimiento así adquirido es de una naturaleza curiosa, ya que desde la perspectiva la producción, la teoría precede al ejemplo y sirve para construirlo y formularlo. Estamos, pues, en presencia de un desarrollo circular.

Pero la argumentación en el texto literario no se orienta a obtener la adhesión a una verdad referencial. Apunta, por el contrario, a un cuestionamiento de un modelo admitido, o a la adhesión a un modelo alternativo de interpretación. Aun la negación del cuestionamiento, la afirmación de un modelo dominante, no transforma esto en asersión de una verdad referencial sobre un estado de cosas; ella es la afirmación de un modelo de interpretación del mundo, de una manera de interpretar las relaciones entre estados de cosas. Los discursos literarios presentan siempre "ensayos de metáforas".


Traducción completa de Bange, Pierre. "Argumentation et fiction", en L’Argumentation. Lyon, P.U.L., 1981.

(Traducido por María Inés Palleiro.)

LA HISTORIA COMO EJMPLO... El rol del "relato" -5-

Nos contentaremos con señalar los dos rasgos característicos que remiten a la dimensión del “relato” (una estructura, una situación).

La estructura del "relato" es la de un conjunto cerrado.

Es una constante en el análisis del genero reconocer al "relato" la propiedad de organizar, entre su situación inicial y final, un proceso de inversión de los contenidos. En esto se distingue de las situaciones o las acciones ofrecidas en el mundo de nuestra experiencia, mundo en un perpetuo "in medias res", sin origen ni término visibles desde el exterior con claridad, pero esto es también la fuente de la fascinación que ejerce: al seducir con la posibilidad de un acabo imaginario, al mostrar con constancia que es siempre un éxito estructural (ningún relato escapa a la claridad del paradigma -antes vs. después-), se vuelve, por la situación “abierta” en la que aparece, Ejemplo y Modelo por excelencia, que ignora el suspenso de las indecisiones. Por ello, es ilustración plenamente adecuada a la regla; Stierle subraya, a partir de las Reflexiones sobre el relato de Lessing, que, en el caso del ejemplo, "la totalidad de un principio moral es transformado globalmente en la totalidad de una acción". Es necesario observar algo más que una coincidencia o que una constatación de la ausencia de todo "resto", tanto en la regia como en el "relato": la cohesión estructural (la clausura) de la historia es la condición necesaria y suficiente, y en consecuente la prueba, de su equivalencia con el principio, el signo indiscutible de que lo realiza íntegramente.

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Los lugares de la narración

Si consideramos ahora la situación creada por la enunciación narrativa, encontramos que la fuerza argumentativa que ella da al ejemplo se debe a que el destinatario es requerido en su totalidad por la operación de lectura a la que nos referíamos antes, y que lo obliga a recibir el relato como manifestación particular de una verdad. Aceptar un ejemplo es necesariamente reemplazar el orden dialógico de "¿qué dices tú?" y por aquel monológico de "¿qué quiere decir esto?", "¿Cuál es la regla que ilustra esta historia?". Es en consecuencia reconocer un desafío del sentido, y entrar en una relación de complicidad con el destinador, si es verdad que la complicidad nace del hecho de que un mismo mensaje funciona simultáneamente como medio de inclusión y de exclusión, según sus destinatarios tenga o no la competencia requerida para su interpretación, (Starovinski destacó también que, en el corpus evangélico, "lejos de estar motivado por el afán pedagógico de una aproximación ilustrada a la verdad, el recurso de la parábola limita deliberadamente el número de los elegidos; mantiene fuera a los que no tienen inteligencia" -en Análisis estructural, y exégesis bíblica,-citado por Suleiman. Certeau confiere un valor similar de complicidad al relato hagiográfico.)
A la seducción de una plenitud imaginaria y de un acabamiento, el relato agrega además la satisfacción narcisista que experimentará su decodificador al contarle entre el número de los inteligentes.

Intervienen así, del lado del destinador, diversos procedimientos para contribuir a esta lectura unívoca de una verdad oculta: Suleiman dedica lo esencial de su artículo a reconocer algunas de estas certezas, desde el (raro) comentario metanarrativo asegurado por el narrador mismo hasta los procedimientos de "mise e _____” por los cuales el relato pone en escena la operación de interpretación que requiere, pero, sin duda, debemos reconocer, antes que estas orientaciones deliberadas de lectura, el hecho de que la entrada en situación narrativa opera ya de facto un desplazamiento de las posiciones de comunicación: el que era hasta ahora un interlocutor con la iniciativa del cual era necesario contar, se encuentra desde ahora asignado en el papel preestablecido de narratario, testigo obligado, y a menudo de narratario homodiegético cuyas reacciones, comportamientos propósitos están prescriptos e incluidos en el relato mismo. El desembrague enunciativo que preside este desplazamiento de lugares es parejo al que transforma al destinador en narrador. Nos interesa sobre todo apreciar su efecto propiamente ilocutorio, ya que lo que modifica instantáneamente no es más que la situación jurídica de las partes, y todo en detrimento de un destinatario que: [16]

1) "se ve prohibido al acceso al ‘tú’ y, con mayor generalidad, a toda palabra remitida sobre el modo de la 'persona' "(Benveniste);

2) se le impone un solo rol y a una sola “voz”;

3) tiene coartada toda posibilidad de emitir un juicio de verdad;

4) es llevado a dejar la situación inicial, para focalizar su actuación interpretativa en la sola historia relatada; y

5) es compelido a admitir implícitamente, la adecuación de esta historia a una regla de acción. En este sentido, en el marco de un procedimiento argumentativo-persuasivo, el establecimiento de una narración se presenta siempre como una, manipulación, y más precisamente como una operación de "desvío” enunciativo.

3. La regla y su repetición

El ejemplo separa al destinatario de la situación de aporía —o simplemente abierta— en la cual esta último debate al comprobar que la relación que establece se produce entre la regla y sus aplicaciones adecuadas. Pero tal focalización tiene valor persuasivo solo si conduce a hacer admitir implícitamente la existencia, entre la situación y la historia ejemplar, de otro tipo de relación. La analogía está excluida: ella obligaría a un trabajo de trasposición que llevaría a reintroducir bajo otra forma la fase deliberativa, con lo que ella entraña de estéril y de temible desde el punto de vista del "manipulador". Se trata, entonces de una relación de repetición, en la medida en que tal concepto llevaría a afirmar la permanencia de lo idéntico a través de variaciones y diferencias consideradas desdeñables (se acusa la distinción entre lo igual y lo diferente, pero utilizada de manera particular; invalidar lo segundo, es una manera de afirmar el valor de lo primero).

La cuestión es así resuelta y disuelta por la evidencia: no hay trasposición porque no hay necesidad de hacer ninguna. La noción de Verdad, singular y general, implica la de sus manifestaciones plurales y particulares, y el ejemplo no se presenta más que como un “ejemplar” entre otros, apelando simplemente, por eso mismo (de ahí su carácter directamente yusivo), a seguir la serie con la situación que la ha suscitado.

La repetición así concebida nos remite a la cuestión previa de esta teoría de la manifestación, que aparece como la única capaz de establecer las condiciones a priori de la aceptabilidad y del buen funcionamiento del ejemplo: ¿dónde y cómo se manifiesta?, ¿cuál puede ser su sostén?

K. Stierle observa en su artículo que, en los antiguos, la posibilidad de tal [17] representación repetitiva del acontecimiento se remite a una concepción de la Historia como una vuelta constante de lo mismo (Aristóteles) o como una profecía del futuro (Quintiliano, Cicerón). Historia, maestra de vida: el carácter necesariamente anticipatorio de todo acontecimiento fundamenta la fuerza persuasiva del ejemplo. Asimismo, en la Edad Media, el contenido dado a la noción de figura, como lo explicitó Auerbach, conduce por vías distintas a un resultado semejante: no se trata ya de una simple repetición, sino que la serie de ejemplares (de acontecimientos) tiene por tarea realizar en la diacronía la figura, cuyo paradigma declinan. (Auerbach, Mimesis, dice: "el autor tiene en cuenta el papel del antagonismo entre la apariencia sensible y la significación". "Todo lo que ocurre en el mundo es presentado como un elemento del proceso de cumplimiento de una Promesa... la interpretación constituye el método general de aprehensión de la realidad; el mundo nuevo que es tomado en consideración y que no entra en el marco religioso del judaísmo, debe ser interpretado de modo tal que se conforme a él a pesar de todo. El contenido entero de la Sagrada Escritura se transforma en materia de una exégesis, que alejaba a menudo el acontecimiento referido de su fundamento concreto, lo cual forzaba al lector o al oyente a distraer su atención del hecho material, para centrarla en su significación.")

A partir de estas observaciones, podríamos sugerir la hipótesis de que la posibilidad de tal teoría de la manifestación ejemplar no reside tanto en una desfalleciente filosofía contemporánea de la Historia, sino en el estatus y función que son confiados y reconocidos a la ficción.

La ficción, en efecto, es el elemento articulador por excelencia de "lo otro y lo inmutable" (Certeau) en el seno de un discurso cerrado. Pero esta articulación no está construida sobre una alteración del Sujeto hablante; en ella, lo mismo y lo otro están en una relación que es la que preside el concepto de repetición seriada. El lector se "extraña" y se reconoce al mismo tiempo; puesta aparte que lo deja en suspenso en la frontera -pero exactamente en la frontera- de lo que permite pensar otros "mundos posibles". (La expresión de Certeau a la que nos hemos referido continúa así: "lo extraordinario y lo posible se apoyan lo uno en lo otro para construir la ficción, aquí, puesta al servicio de lo ejemplar". Pero esta "puesta en servicio de" constituye la acentuación de una característica propia de toda ficción.)

De ahí todos los desarrollos estereotipados de la ficción como aparente mentira, reinterpretación "más verdadera que la verdad" de la realidad; del mismo modo lo que está en juego en el ejemplo es dar paso a la categoría existencial de la Verdad en lugar de lo "verdadero". De ahí, parten los procesos de identificación del lector; ellos son la otra cara del reconocimiento imaginario de sí, sin intervención del cual la ficción sería demasiado extranjera y distante para que alguien pudiera ser cautivado por ella: el “yo soy tú” es la réplica y el indicio de su simétrico "tú eres yo".

Otra aproximación a la ficción refuerza la hipótesis de este estatus. Se sabe que el "yo lo sé bien, pero aún así..." en el cual, O. Mannoni propone la fórmula emblemática de toda recepción ficcional, se analiza como una profesión de fe indirecta en una totalidad desmedida por la realidad y la experiencia (cfr. la castración simbólica). "Negación de la realidad" proponen Laplanche y Pontalis para traducir la Verleugnung freudiana. Se trata aquí, creemos, de cuestionar -a escondidas- toda pertinencia del fundamento concreto del mundo de la experiencia inmediata, y de negar para esto su carácter de necesaria “incompletud”. Lo que afirma así indirectamente la ficción, no es más que una creencia, o un deseo de creencia, en una posible totalidad existencial del Sentido finalmente triunfante. Sin duda, haría falta referir a esto las tentativas repetidas de aprehender la ficción en relación con modelos tales como el del juego o el desarrollo y el acabamiento de la parte que constituye una historia integralmente "equivalente” a las reglas que la preexisten, y que la determinan, Pero eso constituye una ilusión: la manipulación consiste en sacar partido del carácter "cerrado" del relato, para asegurar el deslizamiento de esta clausura estructural de un contenido textual, a la idea (al sueño) de una totalidad imaginaria de la realidad y de la experiencia.

Por estos diversos aspectos, el poder manipulador de la ficción no se reduce a la coincidencia con la función persuasiva del ejemplo (exemplum), él la permite ya que se trata de incitar a la serie, de inscribir en una lista ideal de los ejemplos (exempla), el caso concreto actual, el aquí y el ahora de la realidad, sabiendo que la apuesta verdadera es menos “hacer hacer” la misma cosa, que manifestar la epifanía de lo mismo. Es el deseo de la regla el que es operador en este caso, él solo conduce a presuponerla, él solo hace aspirar a repetirla. Berjdonner señaló que podía ser interesante precisar las conclusiones de este análisis para estudiar el estatus y la función del ejemplo gramatical, en los distintos usos y situaciones en los que interviene).

(...) Pero puede ocurrir también que el ejemplo no alcance su objeto. (...) Per se produce de dos maneras. La primera, no afecta verdaderamente a la ficción; cuando el sentido oculto no es ni siquiera sospechado: ¿insuficiencia en la competencia del destinatario, quien juzga según las categorías de lo verdadero y lo [18] falso lo que debería ser aprehendido según las de Verdad y sus manifestaciones?; ¿insuficiencia paralela en la performance persuasiva del destinador, que no lo ha preparado suficientemente ni incitado a tal distinción? Poco importa, finalmente, el rechazo es entero, a priori y cultural. La ficción manipuladora no es “puesta en fracaso”, simplemente, no ha "prendido" (después de todo, deberían encontrarse contemporáneos de Aristóteles que compartieran su concepción de la Historia).

Pero la segunda manera como el ejemplo no alcanza su objeto es bien diferente: reside en el fracaso de la serialización. Esto puede deberse a la excesiva intensidad afectiva suscitada por la historia; el oyente o el lector es atrapado por ella, en un "sueño", vuelve a ella y transforma en caso único y valioso lo que debería ser más que un ejemplo. Se torna así rápidamente la pendiente que conducirá a transformarlo en "nouvelle" (como lo ha demostrado Jolles en su Formas Simples, 1930): se deja el ejemplo por la obra de arte (o por la alucinación). Pero esto puede conducir también, por un proceso inverso, a una especie de perversión de la pluralidad serial, cuyo (...) ejemplo lo ha dado la evolución de Montaigne; desconexión estructural, proliferación de temáticas "ciegas" e inesperadas, tornasol de diferencias cultivadas por sí mismas, y danza del escepticismo. Sobre las ruinas de un relato cuya clausura es alegremente escarnecida; la empresa persuasiva se disuelve y queda sólo la forma reivindicadora de lo inacabado: un esbozo, uno(s) ensayo(s).

En ambos casos, esta segunda manera de "puesta en fracaso" del ejemplo es el hecho, o el efecto, de la ficción y de sus poderes paralelos. Habíamos retenido sólo su poder manipulador; habíamos olvidado o desconocido que, como compuesto inestable, lleva en sí misma los gérmenes de su propia subversión.


Gelas, Bruno "La fiction manipulatrice" en L’Argumentation. Lyon, P.U.L., 1981.

(Traducción de María Inés Palleiro)

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