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miércoles, 28 de abril de 2010

El cáncer va intimamente ligado a la psicología

El doctor Geerd Ryke Hamer pudo comprobar gracias a su experiencia personal, que el cáncer va intimamente ligado a la psicología.
El mismo desarrolló un cáncer, cuyo detonante fue la trágica muerte de su hijo Dirk. El Dr. Hamer desarrolló una hipotesis, cuya práctica le sirvió para sanar de su propio mal. Posteriormente verificó esta hipótesis en miles de pacientes (más de 11.000).

Dicha hipótesis fue formulada del siguiente modo:
"Todo cáncer se inicia por lo que el Dr. Hamer denominó un Síndrome Dirk Hamer (DHS), es decir, un choque brutal, un conflicto agudo y dramático que la persona vive en el aislamiento y no puede digerir".

"La forma en que el paciente experimenta este choque determina, por un lado, el llamado Foco de Hamer, es decir que zona específica del cerebro sufre una ruptura de campo bajo la influencia del choque psíquico; por otro lado este foco empieza a dar directrices anárquicas a las células del órgano dependiente de la zona cerebral donde se instale dicho foco." Es decir, dependiendo del estado psíquico del paciente, el cáncer (o de hecho, cualquier otra enfermedad) aparecerá en uno u otro órgano.

"Existe una correlación exacta entre la evolución del conflicto psíquico y la del cáncer, en su doble nivel cerebral y orgánico".

Así pues, si el conflicto se complica con nuevos conflictos secundarios (por ejemplo, la angustia de saber que se padece cáncer), un nuevo Foco de Hamer puede aparecer en el cerebro, y así aparecer un nuevo tumor, o una metástasis.

Una vez desaparece el conflicto psíquico, la zona cerebral afectada deja de dar órdenes anárquicas y reanuda su trabajo normal.

El cáncer se detiene. La zona tumoral tarda a partir de entonces, un tiempo en recuperarse. El cerebro ordena la regeneración del órgano enfermo y el tumor se repara, sea a través de una contracción cicatricial, por reconstrucción o por expulsión."

Tomado del libro "Evitar el cáncer... Naturalmente!", de Josep Rival, en el cual se dice al final:
"El enfermo que ya demasiado a menudo no entiende nada de una medicina cada vez más sofisticada, (es) obligado ciegamente, a ponerse en manos más competente que él, encuentra de este modo (con este método del Dr. Hamer), su dignidad humana y comprende que su mal tiene una explicación, es su asunto personal, asunto (en el) que puede tomar el mismo la responsabilidad de (su) curación con la ayuda de un médico (o terapeuta cualificado) .

Apoyado de este conocimiento y de su experiencia, (el enfermo) ayuda a su vez a otros enfermos a tomar el camino de la curación, a propagar la esperanza.
    

lunes, 26 de abril de 2010

La empresa más fascinante que un niño haya emprendido jamás

Ryan Hreljac, Canadá (3/5/1991)

Tenía sólo 6 años cuando decidió poner en orden su pequeño mundo. Si el podía disponer de agua potable abriendo un pequeño grifo ¿por qué al otro lado del planeta no podían hacer lo mismo?.

Con esta lógica aplastante, modelo y ejemplo fagocitador de otros proyectos considerados adultos, nació de sus manos “Ryan’s Well” la empresa más fascinante que un niño de su edad haya emprendido jamás.

Fue tal el empeño que hoy, con tan solo 17, preside una de las mayores ONG para la implantación de modelos de desarrollo en la crisis de agua. Desde entonces y hasta ahora ha dado servicio de agua potable a 577.640 personas.

Lo que convierte esta entrañable historia en un ejemplo para nuestro legado heroico es la precocidad, el empeño y la perseverancia de un niño de tan solo 6 años por imponer sus ‘crudas’ convicciones. El magnetismo de sus acciones ha contagiado a miles de empresas y personas mayores que el, tal vez humilladas en la comparación objetiva.

Todo ello ha permitido, a traves de lo que Ryan describe como el “Ripple Effect” (efecto Onda); que el sueño de un niño por tener “Agua potable para todos” se convierta, poco a poco en realidad.
No se trata de la tipica campaña publicitaria orquestada bajo manta de alguna sociedad ctólica pro-vida. Es, simplemente, el recuerdo adulto de la lección infante que nos enseñó en su día el mismísimo Saint-Exupery a manos de su “Principito”.

La historia.

Un dia del inolvidable invierno de 1998, en Kemptville (Ontario) localidad natal de Ryan, la profesora del Colegio St. Michael, Mrs Nancy Prest estaba dando una pequeña charla a su clase de primer grado sobre las condiciones y salubridad de los estudiantes de su misma edad que vivian en Africa.

Preguntó a sus alumnos si sabían cual era la primera causa de muerte entre sus homonimos los africanos. Todos los niños convencidos de que era la escasez de alimentos se sorprendieron al saber que es la mala calidad del agua que beben lo que diezma las aulas de sus ‘antípodas‘.

Ryan Hreljac quedó muy extrañado por la falta de ‘agua limpia’ y pregunto a Nancy cuanto costaba un grifo en Africa. Mrs Prest, desconcertada, anticipó a Ryan una cifra que habia leido en algún documento: 70 dólares por una bomba extractora.

Ese mismo dia al llegar a casa, Ryan, que todavía estaba aprendiendo a conocer el valor monetario de las cosas; pidio a su madre el dinero para comprar un grifo y enviarlo por correo.

Susan, la primera persona que padeció el ‘Ripple Effect’, ignoró entre la burla y el desconcierto las inquietudes de su hijo. Pero Ryan insistió durante toda la semana sobre el dinero e incluso le propuso hacer las tareas domésticas durante todo un año para ganarse la posibilidad de decidir que hacer con un primer sueldo.

“No lo entiendes mamá”, dijo, con lágrimas en sus ojos.
“Los niños están muriendo simplemente por no tener agua limpia!”

Su madre, aceptó el reto, a sabiendas de la escasez de constancia en un niño de su edad. Ryan aspiró limpio las ventanas y con mucha determinación, trabajo pacientemente y ahorro cada moneda dentro de una lata vieja de galletas.

Su madre, complice del juego que no del propósito, le anticipaba las monedas ganadas en tarea. Sus dos hermanos se implicaron en el proyecto pero pronto claudicaron ante tanta bendita tozudez. Ryan hizo todas las tareas que le permitía su corta estatura desde enero de 1998 hasta finales de abril.

Susan acompañó entonces a su hijo a la oficina de la Watercan para entregar sus ahorros. La directora ejecutiva Nicole Bosley explicó al encorbatado niño que con 70 dólares solamente se puede adquirir una bomba de mano.
Para perforar un pozo se necesitarian unos 2.000. A lo que Ryan contesto:
Tendre que hacer más quehaceres entonces...

Nicole Bosley, nuestra segunda cautiva del ‘Ripple Effect’, convenció a sus superiores y a la Agencia de Desarrollo Internacional de Canadá para pagar la factura del pozo a medias con Ryan. Lo que dejaba la cifra en 700 dólares de ‘trabajos forzados’ en el hogar de los Hreljac. Una familia de clase media-baja con recursos económicos limitados.

Inmediatamente la onda del ‘Ripple Effect’ se propagó por la comunidad y vecindad de Ryan quien no tardó en recolectar el dinero suficiente para la inversión de su primer pozo.

La Watercan concedió entonces una entrevista a Ryan con Gizaw Shibru, el director para Uganda de todos sus programas de acción. Ambos eligieron la escuela de Angolo en Otwal como el destino del pozo, una localidad al norte del país azotada por el SIDA y la sequía donde 1 de cada 5 niños moría antes de cumplir la edad de Ryan.

Pero la ambición de Ryan no quedo a expensas de las voluntades adultas. Cuando se enteró que los pozos se perforaban a mano transformó su renovada obsesión en una nueva onda cautivadora en busca de los 25.000 dólares que costaba un taladro móvil.

Su madre atrapada entre el orgullo y la devoción consiguió una entrevista a través de su amigo periodista Puddicombe Derek para el periódico ‘Ottawa Citizen‘ que desembocó en un documental para la TV y la llegada de cheques y donaciones desde todos los puntos del pais.

Mientras, en su clase, la profesora Nancy inició un intercambio de cartas con los alumnos de la escuela de Uganda:
…Querido Ryan, me llamo Akana Jimmy. Tengo 8 años. Me gusta el fútbol. Nuestra casa esta hecha de hierba. ¿Como son en los EEUU?
Tu amigo, Akana Jimmy.

Ryan contestó con:
…Querido Jimmy, Debe ser fantástico tener una casa hecha de hierba. Tengo 8 años. ¿Bebes agua de mi pozo todos los dias? ¿Cuál es tu materia preferida en la escuela? Iré a Uganda cuando tenga 12 años. Mi casa esta hecha de ladrillos[.. .] Escríbeme pronto.
Tu amigo Ryan.

La carta adjuntaba una fotografía de Jimmy. Un estudiante con una historia también cautivadora que había logrado escapar de las garras del Ejército de Resistencia del Señor o LRA.

Durante semanas Ryan adoptó como suya la imagen de su nuevo amigo. ¿Podría reunirme con él? se preguntaba. Susan y su marido pensaron que quizás, algún día, podria permitirse un viaje. Tal vez cuando Ryan cumpliera los 12.

Pero Ryan no podria esperar tanto. Pronto, el efecto rebote de la siguiente onda atrajo a un adinerado ejecutivo del barrio que donó a los Hreljac su tarjeta de puntos aereos, recolectados en sus infinitos viajes, lo que permitió a Ryan viajar a conocer a su nueva alma gemela.

En el mes de julio de 2000 Ryan llego a la ciudad de Otwal acompañado de sus padres. 5.000 niños le esperaban coreando su nombre.
“¡Saben mi nombre!!”, dijo asombrado.
“Todos los que viven a 100 kilometros saben tu nombre, Ryan” dijo Gizaw Shibru.

Al final del pasillo humano le esperaba su amigo Jimmy. Este agarró de la mano a Ryan y se lo llevó a ’su’ pozo para que pudiera cortar la cinta.

Inauguraba entonces el primero de los 432 pozos que a través de 15 paises (fundamentalmente en Africa) ha perforado con las inversiones de su Fundación.

PaginawebdeRyan:  http://www.ryanswel l.ca

Corrija su imagen distorsionada

Dos terapias permiten corregir una imagen corporal distorsionada.


Un desorden que afecta a varones y mujeres - Afirman que tanto las cognitivas como las farmacológicas son útiles para el trastorno dismorfofóbico.




¿Existe una parte de usted que odia mirar o trata de esconder ante los demás? Muchos estamos avergonzados o insatisfechos con alguna parte de nuestro cuerpo. Recuerdo que desde los 11 hasta los primeros años de mi adolescencia me sentaba en el colegio con una mano sobre lo que yo creía un bulto feo en mi nariz. Y conozco a una joven de peso normal que se niega a sentarse en el subte porque cree que eso hace que sus muslos parezcan enormes.

Pero ¿qué pasa cuando esta vergüenza por un defecto facial o corporal aparente se convierte en una obsesión o paranoia que inhibe a una persona de concentrarse en el estudio o el trabajo, de tener una vida social normal, o incluso de dejar la casa para ir de compras o al médico? ¿Y si desemboca en un intento de suicidio?

Estos son los desafíos de quienes sufren de trastorno dismorfofóbico corporal (BDD, por sus siglas en inglés), un síndrome conocido desde hace más de un siglo, pero sólo reconocido hace poco por el manual oficial de diagnóstico psiquiátrico. Más recientemente se han desarrollado tratamientos efectivos para combatirlo, y distintas investigaciones han comenzado a revelar sus raíces emocionales y neurológicas.

Un investigador pionero, el doctor Jamie D. Feusner, de la Universidad de California en Los Angeles, halló un patrón en la actividad cerebral de pacientes con BDD que parece ser diferente del de otras personas. Las diferencias se observaron en las áreas involucradas en el procesamiento visual. En la revista The Archives of General Psychiatry, Feusner publicó un trabajo que explica que cuanto más severos son los síntomas, más difiere la actividad cerebral de los niveles promedio normales.

Estos cambios cerebrales podrían ayudar a explicar cómo una persona puede volverse demasiado obsesionada por un aparente defecto en su cara, pelo, piel o forma facial o corporal que los demás tal vez ni siquiera noten, e incluso puede no existir.

Algunos se vuelcan al alcohol o las drogas para tratar de hacer frente a esta angustia extrema. Otros buscan una solución en las cirugías cosméticas, que no logran aliviar la ansiedad y que incluso pueden empeorar el problema, dejando cicatrices donde antes no había nada.

Incluso algunos hombres sufren una forma de BDD llamado trastorno dismorfofóbico muscular: piensan que se ven débiles cuando, en realidad, sus músculos están muy desarrollados gracias a un entrenamiento compulsivo de musculación.

La doctora Katharine Phillips, profesora de psiquiatría en la Escuela Médica de Brown, es quizá la mayor autoridad en BDD. En una entrevista, describió qué tan incapacitante puede volverse este desorden para aquellos que pasan horas frente al espejo tratando de "arreglar" su "pelo horroroso" o de disfrazar una mancha en su rostro que sólo ellos pueden ver. Hay quienes no saldrán de su casa a menos que puedan tapar completamente su cara y cabello. Y los que se aventuran a salir sin enmascarar el área afectada a veces huyen y se esconden cuando creen que alguien los está mirando fijo.

Sin trauma.

Muchos relacionan su problema con algún trauma emocional de la infancia, como haber sido objeto de burla a causa de su apariencia, o a negligencia por parte de sus padres, angustia por su divorcio, o abuso físico, emocional o sexual. Pero Phillips dice que la mayoría sobrevive a estos traumas sin desarrollar BDD, especialmente si poseen otros factores en sus vidas que elevan su autoestima.

Más bien, explica Phillips, el trastorno parece ser una combinación de razones genéticas, emocionales y neurobiológicas. "Probablemente, los genes con que uno nace provean una base fundamental para el desarrollo más tarde del BDD", escribió Phillips. Además, llamó la atención acerca de que en el 20% de los casos un padre, hermano o hijo también sufre del desorden.

Extrañamente, el énfasis social en la apariencia es un factor mucho menos importante de lo que uno puede llegar a creer. Phillips sostuvo que la incidencia de BDD era casi la misma en todo el mundo, más allá de las influencias culturales. Además, a diferencia de los desórdenes alimentarios, que afectan mayoritariamente a mujeres, casi tantos hombres como mujeres sufren de BDD.

La buena noticia es que se han encontrado tratamientos que ayudan a la gran mayoría de los afectados, siempre y cuando reconozcan su problema y logren sobreponerse a la vergüenza el tiempo suficiente para encontrar un terapeuta calificado.

Los dos acercamientos más efectivos son, juntos o por separado, las terapias cognitivas-comporta mentales y el tratamiento con drogas que aumentan la serotonina. En la terapia cognitiva, los pacientes aprenden gradualmente a reordenar sus pensamientos, exponer su "defecto" frente a otros y verse a sí mismos de manera más realista, como individuos enteros, más que ver sólo el supuesto defecto.

En estudios en los que se utilizaron drogas que aumentan la serotonina, entre la mitad y el 75% de los pacientes con BDD mejoraron, aunque Phillips advirtió que puede llevar hasta tres meses ver los resultados.

Lo que no funciona es la cirugía plástica y otros tratamientos cosméticos. Incluso si el tratamiento modifica el supuesto defecto, la persona seguramente va a encontrar otro y después otro y otro, y entrará en un círculo vicioso muy caro e inefectivo, que en general la dejará deforme.
Jane E. Brody - The New York Times
 

Consecuencia de los síntomas obsecivos en la infacia

Síntomas obsesivos en la infancia, trastorno en el adulto.

Sufrir obsesiones y rituales compulsivos en la niñez predispone a padecer trastorno obsesivo compulsivo en la edad adulta
Cerca del 8% de los niños sufre obsesiones y rituales compulsivos. Al crecer, por norma general, se produce una remisión definitiva de esta conducta y muy pocos desarrollan el llamado trastorno obsesivo compulsivo (TOC), un mal que sufre el 2% de la población. Sin embargo, ahora un nuevo estudio internacional asegura que la reiteración de estos síntomas durante la infancia podría multiplicar la posibilidad de desarrollar TOC en la edad adulta. Es en esta edad cuando padecer esta enfermedad se convierte en un gran problema, por su cronicidad y difícil tratamiento. Centrar los esfuerzos terapéuticos en estos niños podría ayudar a reducir las cifras de afectados de esta enfermedad.

Autor: Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
Fecha de publicación: 9 de marzo de 2009

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es un estado en el que se muestra un sentimiento de compulsión por realizar una acción, persistir en una idea, recordar una experiencia o insistir sin sentido en asuntos abstractos. Este sentimiento, además, causa malestar intenso e interfiere en la vida cotidiana de quien lo padece, tanto en las actividades laborales como en las relaciones sociales y las rutinas diarias. La mayoría de las personas que lo sufren reconocen que sus obsesiones proceden de su propia mente, y se oponen tanto a ellas como a las actitudes compulsivas que se derivan. No obstante, no consiguen evitarlo.

La combinación de las dos palabras, obsesión y compulsión, explica todos estos síntomas y da nombre al trastorno. La primera se refiere a pensamientos, ideas, temores o imágenes que se presentan de forma persistente y recurrente y que causan malestar. Las compulsiones (o rituales compulsivos) se refieren a las conductas o pensamientos repetitivos y estereotipados destinados a reducir el malestar que generan estas obsesiones (lavarse las manos con frecuencia, no pisar determinados sitios al andar, contar de forma insistente o rezar, etc.).

Los principales focos de obsesión son la limpieza y el lavado, la comprobación ante la duda, el coleccionismo y la acumulación sin medida, el recuento y la repetición, y el exceso de orden y la organización.
Control en la infancia

El TOC suele aparecer a edades jóvenes, pero su inicio puede abarcar desde la escuela hasta la edad adulta. Éste es un dato positivo: en adultos supone una enfermedad crónica y un grave problema terapéutico, por lo que si se trata en la infancia se podrían evitar su desarrollo posterior y muchos diagnósticos tardíos. Así lo asegura un estudio multinacional reciente que por primera vez ha hecho un seguimiento de diversas variables psicológicas a largo plazo, desde el nacimiento hasta la edad adulta.

Las personas que sufren este trastorno reconocen sus obsesiones y se oponen a ellas y a las actitudes compulsivas que se derivan sin éxito

También es el primer estudio en relacionar los síntomas obsesivos y los rituales compulsivos en la infancia con el riesgo de padecer un TOC en la edad adulta. El estudio confirma lo que cerca de un 33% de adultos con un TOC asegura: que sus síntomas ya habían aparecido durante su infancia. Este trabajo lo ha llevado a cabo un equipo internacional coordinado por el investigador español Ángel Fullana, miembro del Departamento de Psiquiatría y de Medicina Legal de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) e investigador del King's College de Londres.

Los resultados, que confirman que la reiteración de conductas obsesivas durante la infancia aumenta el riesgo de desarrollar un TOC en la edad adulta, inciden en la necesidad de enfocar los esfuerzos preventivos en los niños con estos síntomas, ya que se ha comprobado que en el resto de la población este riesgo es menor.

Aunque los datos provienen de Nueva Zelanda, estos pueden, según los investigadores, extrapolarse al contexto español, ya que las características y la incidencia de este trastorno son similares en todas partes. La investigación se ha elaborado a partir de los datos del llamado "Estudio Dunedin", que desde hace 36 años se está realizando en Dunedin (Nueva Zelanda) con una muestra de 1.000 personas.

Los investigadores evaluaron la evolución de dos variables en diversos momentos de la vida de los participantes (11, 26 y 32 años). Una de estas variables fue la presencia reiterada de ideas obsesivas (pensamientos recurrentes y no deseados de poder hacer daño ajeno, por ejemplo). También fueron evaluados rituales compulsivos como la necesidad de lavarse las manos de manera reiterada, de comprobar una y otra vez pequeñas tareas cotidianas o de hacer acciones repetidas sin sentido. Los resultados mostraron que un 8% de los niños estudiados a los 11 años presentaban síntomas obsesivos, los cuales mostraron tener seis veces más probabilidades que el resto de desarrollar TOC en la edad adulta.
Diagnóstico y tratamiento

Los resultados, según el experto, no deben crear alarma, ya que estos síntomas "son muy habituales entre los ocho y los diez años de edad, y la frecuencia de la enfermedad en la edad adulta no llega al 2%", por lo que los porcentajes varían bastante. Lo cierto es, sin embargo, que el TOC es una enfermedad infradiagnosticada. Cerca de un millón de personas lo padecen en España, pero muchos pacientes tardan una media de nueve años en ir por primera vez al médico, algo que dificulta mucho su tratamiento.

Diversos estudios han observado, además, que los pacientes pasan una media de 17 años desde el inicio del TOC hasta que obtienen el tratamiento adecuado, o que es muy fácil que una persona con la enfermedad guarde secretamente sus síntomas. Estos aspectos dificultan aún más el diagnóstico. El TOC viene condicionado por antecedentes familiares con la enfermedad. Por la eficacia de los antidepresivos inhibidores de recaptación de serotonina (ISRS) usados en el tratamiento del TOC, se cree que se debe a una alteración de la serotonina. Se han encontrado también alteraciones en la función en circuitos cerebrales que comunican a los ganglios basales con la corteza cerebral, y en concreto en una zona llamada núcleo caudado.

Su tratamiento tiene un importante componente psicológico, basado en técnicas de exposición y prevención de respuesta para controlar la ansiedad. También consta de terapia farmacológica basada en la administració n de antidepresivos. Para diagnosticar un TOC, los síntomas deben prolongarse durante más de una hora al día, provocar malestar o alterar de forma significativa la vida cotidiana de quien lo padece.

TOC INFANTOJUVENIL

Durante la infancia, se dan muchos comportamientos obsesivo-compulsivo s que no corresponden al trastorno obsesivo compulsivo (TOC). El niño sano desarrolla rituales sin que estos interfieran en el resto de su vida y de su comportamiento. Puede jugar a no pisar las rayas de la acera mientras camina, llevar el día del examen un objeto concreto que considera que le da suerte, mostrarse muy meticuloso con sus pertenencias personales, ser autoexigente con sus estudios o comprobar que la puerta de la entrada está perfectamente cerrada cuando se queda solo en casa. Pero este chico es alegre, tiene amigos, es sociable, su proceso de aprendizaje es correcto y va bien en el colegio.

En cambio, estos mismos rituales generan estados de ansiedad, de malestar y de falta de control a niños con un TOC. Cambia su comportamiento y su carácter, baja su rendimiento escolar y les cuesta hacer amigos. Sus obsesiones se centran en temas sobre la muerte (posibilidad de morir ellos o algún pariente), en las diferencias sexuales entre niños y niñas (creyendo que no deben pensar en ello y que tener estas ideas no está bien), en las enfermedades de sus padres o de ellos mismos, en el miedo a contaminarse o en el temor de equivocarse.

Estas obsesiones se corresponden a rituales parecidos a los de los adultos, como lavarse de forma continua, limpiar constantemente, realizar comprobaciones una y otra vez, preocuparse de manera excesiva por el orden, acumular cosas sin desprenderse de nada o repetir de forma incesante una acción para que no pase "nada malo".

El TOC infantojuvenil puede empezar a manifestarse cuando el niño tiene entre ocho y nueve años, aunque se han registrado síntomas a la edad de tres y cuatro años. La edad de inicio más frecuente se sitúa entre los 15 y los 20 años. Aunque la prevalencia ronda el 2%, los expertos consideran que puede ser aún mayor si se tiene en cuenta lo difícil que resulta identificar casos de TOC entre esta población, tanto por ser una enfermedad que los familiares no saben reconocer o "niegan" como por tratarse de un trastorno psiquiátrico que se desarrolla con frecuencia asociado a otros trastornos psíquicos (e incluso muchos padres lo asocian a "rarezas" o "cosas de niños" que irán pasando con la edad).

Con un tratamiento adecuado, la mejoría del niño con un TOC es considerable y éste acaba por adaptarse y llevar una vida relativamente normal. Para ello es necesario coordinar los esfuerzos de médicos, psicólogos, familiares y profesores, así como conocer las características del trastorno por parte de familiares y maestros para contribuir a su desarrollo y aprendizaje normal.

La cicuta y Sócrates

Acusaron al filósofo de negar la existencia de los dioses de la ciudad, obrar contra sus leyes y subvertir a la juventud"

Sócrates y la cicuta

En el juicio a Sócrates desarrollado en Atenas en el año 399 a.C, los fiscales Anito, persona poderosa en representación de políticos y artesanos, el orador Licón y el poeta Melito, acusaron al filósofo de negar la existencia de los dioses de la ciudad, obrar contra sus leyes y subvertir a la juventud. Lacrítica a Sócrates iniciada un cuarto de siglo antes por Aristófanes con su comedia Las Nubes predispuso al pueblo en contra de Sócrates. A esto contribuyeron la adhesión y amistad de Sócrates conlíderes políticos oligarcas e incluso traidores a Atenas como Alcibíades –a quien en una ocasión lo había salvado de la muerte– y su desinterés en la vida pública; de todas maneras en la guerra del Peloponeso había demostrado ser valiente hoplita en numerosas batallas entre Atenas y ciudadesvecinas. La culpabilidad fue decidida por 280 votos contra 220 y Sócrates, condenado, planteó él mismo la pena con paradójica ironía. Consideró que dado que la ley ateniense disponía que fuera castigado, proponía que se lo recompensase y honrara públicamente. Los jueces, irritados, lo condenaron a muerte por 360 votos contra 140 votos que aceptaban la propuesta del acusado.

Sócrates,que tenía 70 años, fue encarcelado y pocas semanas después debió beber una copa conteniendo cicuta, sustancia sinónimo de veneno, palabra incorporada definitivamente al lenguaje popular y coti-diano y denominación de una sociedad de los EE.UU. (hemlock es el nombre inglés de la cicuta) que promueve el suicidio asistido a enfermos terminales; sus fundamentos, directivos, cursos e informa-ción pueden ser obtenidos en Internet. Nombrar a la cicuta nos devolverá la imagen de Sócrates y es el punto de partida de este editorial:ofrecer una explicación acerca de su muerte. La inducción al suicidio mediante la cicuta era un método común en la antigüedad, varios autores, Andocides, Diódorus y Lisias la mencionan en sus obras ;escasos nombres de las víctimas del veneno se han registrado aunque sabemos que centenares de ciudadanos fueron ejecutados de este modo durante el breve régimen de los Treinta Tiranos y durante el gobierno que lo derrocó.

La cicuta tuvo otros usos. Fue empleada como solución final en épocas de hambruna y es así que Estrabón (63 a.C-21 d.C, citado en Diógenes Laercio) refiere que en la isla de Ceos o Zea (pertenecientes a las Cícladas) los hombres mayores de 60 años eran obligados a tomarla(por el bien común) en un sacrificio tendiente a que los alimentos fuesen suficientes para el resto de la población. En el siglo pasado fue empleada como antiespasmódica y sedante nervioso y por esto se aconsejaba su uso como antídoto para la estricnina. Aún ahora se usa en la medicina herbolaria aunque sólo adquirible "con receta médica o por prescripción médica o como veneno"

La cicuta es una planta silvestre de 1-2 metros de altura, Conium maculatum es su nombre científico.Pertenece a la familia de las Umbelíferas, especímenes cuyas flores, al nacer todas de la misma zonadel tallo y elevarse a similar altura, toman la forma de un quitasol o sombrilla. De esto último el nombrede la familia, a la que pertenecen el hinojo, la zanahoria, el anís y el perejil; las hojas de este últimoparecidas a las de la cicuta. Se puede distinguir a la cicuta por el olor penetrante y fétido de las hojas,especialmente cuando son frotadas, semejante al de los ratones.El principio activo de la cicuta es la conina, un alcaloide derivado de la piperidina con efectos neurotóxicos. En los animales, los signos clínicos de la intoxicación son debilidad muscular, incoordinación,temblor, agitación nerviosa y muerte por depresión respiratoria; constituye un problema sanitario en MEDICINA (Buenos Aires) 1999; 59: 211-214 medicina veterinaria por las deformaciones fetales y la disminución en la fertilidad que produce la ingesta .En el ser humano produce además cuadros graves de rabdomiolisis y falla renal por necrosis tubular

Si bien los griegos conocían diversos venenos, la cicuta era el veneno oficial. El verdugo preparabala poción, triturando la planta, cociéndola ligeramente y mezclándola con vino. Otra digresión. El venenono siempre resultaba efectivo y en ocasiones los verdugos se quedaban cortos con las dosis prepara-das. En la ejecución del general Foción, al término de la guerra entre Atenas y Macedonia en el 317 a.C.nos enteramos por Plutarco6 que el verdugo solicitó un pago extra para suministrarle la segunda dosisde cicuta, dinero que los amigos del condenado aportaron para apresurar el final. Séneca también apelóa la cicuta, sin éxito, para luego de sucesivos intentos de abrirse las venas y morir desangrado en unatina de baño. La descripción de los signos sensitivos y motores que la cicuta ocasionó a Sócrates la hallamos en laescena final del Fedón o Del Alma, libro de Platón que lleva como título el nombre de uno de los discípu-los y amigo que asistió a Sócrates durante los cuarenta días de prisión en la cárcel de Atenas.

Platónredactó el Fedón 8 años después del juicio y en base a los testimonios de los discípulos y amigos que presenciaron la agonía del maestro ya que para ese entonces Platón se había refugiado en una ciudadvecina. Sobrio y digno, Sócrates por última vez interroga al verdugo sobre lo que debía hacer despuésde tomar el veneno. El verdugo le aconseja que una vez que hubiese bebido la cicuta caminase hastasentir sus piernas pesadas y posteriormente acostarse. Sócrates solicita efectuar una libación en honorde los dioses, no es autorizado, pues para esto debía derramar una alícuota del veneno y bebe lo que sele ofrece. Tiempo después el verdugo le examina las piernas y, al apretarle fuertemente un pie, Sócratesle responde que ya no siente nada; el verdugo, una vez más, le advierte que la muerte llegará cuando el frío alcance el corazón. Paulatinamente el cuerpo de Sócrates se paraliza y se va poniendo frío; solicita que se sacrifique un gallo al dios Esculapio, ya que la muerte lo libraba del sufrimiento y fallece rodeado de familiares y amigos (surge ante nosotros el cuadro de David). Critón, uno de ellos, le cierra los ojos y la boca.

Hasta aquí el Fedón. Ahora sabemos que la conina es un agonista de los receptores nicotínicos, localizados en los gangliosdel sistema nervioso autónomo, en la unión neuromuscular y en el sistema nervioso central. La nicotina, otro alcaloide, los activa, no así la muscarina y de esto su nombre. La estructura de estosreceptores ha sido esclarecida gracias a la presencia de enorme cantidad de ellos en tejidos de espe-cies exóticas como las del pez eléctrico (Torpedo marmorata) por el descubrimiento en venenos deserpientes (cobratoxina y bungarotoxina) de sustancias que se unen en forma muy específica a estosreceptores y por el empleo de anticuerpos monoclonales dirigidos contra las diferentes subunidades delos receptores11. Los receptores están constituidos por cinco subunidades, dispuestas alrededor del canal iónico y condos sitios de unión para el neurotransmisor natural, la acetilcolina (Ach) y otros agonistas. En la uniónneuromuscular y en los ganglios autonómicos, los receptores nicotínicos al ser activados provocan laapertura del canal iónico permitiendo el pasaje de cationes, Na+ y K+ por su gradiente electroquímico. Deeste modo se despolariza la membrana postsináptica, posibilitándose la transmisión de la señal prove-niente de la terminal nerviosa. El papel de estos receptores en el sistema nervioso central no es claro. Elcanal iónico es en este caso también permeable al calcio, ubicándose tanto en las membranas pre ypostsinápticas, en el soma de las neuronas y en los axones, dato que sugiere un papel en la regulación dela secreción de otros neurotransmisores y en la transmisión de impulsos sensitivos12. El hecho de queexistan diversos tipos de receptores, producto de subunidades codificadas por varios genes, aumentatanto la complejidad de su estudio como la dilucidación de sus funciones13, 14.El mecanismo de activación de los canales nos permitirá dar cuenta de algunos de los efectos de lacicuta. Dos estados del canal, abierto (O) y cerrado (C) representan los niveles de conductancia quepodemos medir, un lenguaje binario del tipo on (abierto o activado)- off (cerrado) con un bit de información.

Ahora bien, en los receptores nicotínicos, la exposición prolongada a la Ach, inhibiendo su hidrólisis, por ejemplo, provoca la desensibilización de los receptores y en este caso deben transcurrir segundos o aúnminutos luego de la eliminación de la Ach para que retornen a sus estados potencialmente excitables(cerrado- abierto). Esta es una forma de protección ante la estimulación excesiva de la terminal nerviosa. Elestado desensibilizado es similar a la inactivación que observamos en los canales activados por voltaje,en los que la célula debe repolarizarse para que puedan ser nuevamente activados.Recordemo s que en condiciones fisiológicas la Ach liberada por la terminal nerviosa es hidrolizadapor la acetilcolinesterasa , una enzima adosada a la membrana postsináptica. Su rápido tiempo de ciclado,aproximadam ente 25.000 moléculas de Ach hidrolizadas en un segundo, permite la acción delneurotransmisor sólo por un milisegundo. De este modo la sinapsis puede transmitir la señal de poten-ciales de acción a alta frecuencia sin que se desensibilizen los receptores. Ahora podemos entenderque una dosis grande de agonistas de los receptores nicotínicos que carecen de un sistema de hidrólisislocal, como la cicuta de Sócrates, estimularán a los receptores y esto será seguido por una abolición dela respuesta. Si la desensibilización se produce en la unión neuromuscular tendremos parálisis de losmúsculos voluntarios, trastornos vegetativos por la falta de respuesta en los sistemas simpático yparasimpático si son afectados los ganglios correspondientes (como con la utilización de gangliopléjicos)y probables trastornos en la transmisión de los impulsos a nivel del sistema nervioso central. Vemos deesta manera que la descripción de la muerte de Sócrates es aproximada a lo que sabemos acerca de lacicuta.La desensibilización sería la responsable de la acción paralizante de la nicotina y la lobelina y de losrelajantes despolarizantes como la succinilcolina. Podría ser importante además en la tolerancia a lanicotina observada en los fumadores crónicos y en los síndromes miasténicos congénitos, en los que laperseverancia de la Ach sobre el receptor lleva fácilmente a la fatigabilidad de los músculos estimula-dos15.

La excusa de nuestro artículo fue el trágico proceso que condujo a la muerte de Sócrates. El filósofono dejó ningún escrito –digamos que en nuestros días, estaría académicamente muerto– y sus pensa-mientos e ideas fueron elaboradas por sus discípulos. Su martirio y la relación simbiótica con el genio de Platón lo convirtieron en un santo secular y su muerte es una mancha en la reputación de Atenas, ni laprimera ni la última, debemos decir. Tomamos otros ejemplos. La multa de 50 dracmas a Homero por considerarlo loco, la condena por herético a Anaxágoras en época de Pericles y la exclusión de los escritos de Demócrito y Homero por Platón en su pensamiento de estado ideal propuesto en La Repú-blica. Los atenienses se arrepintieron del juicio a Sócrates y los fiscales se convirtieron en chivos expiatorios. Anito murió en el exilio. De Licón nada se supo y Melito, quien había actuado en represen-tación de los poetas, fue condenado por calumniador. En esa oportunidad los atenienses no apelaron ala cicuta sino a la lapidación del oscuro poeta.
Basilio A. KotsiasInstituto de Investigaciones Médicas.
Alfredo Lanari, Facultad de Medicina Universidad de Buenos Aires

La solución acualquier enfermedad está dentro de nosotros

Bruce Lipton nos explica como la solución a cualquier enfermedad está dentro de nosotros y no fuera.
Durante décadas hemos pensado en los genes como base de nuestro destino. Hoy todo parece distinto.

El Dr. Bruce Lipton es un biólogo celular norteamericano, que realiza sus estudios e investigaciones en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford y su línea de investigación es la unión entre ciencia y espíritu. Ha sido invitado a numerosos programas de TV y radio para hablar sobre las membranas de las células, epigenética y la nueva biología, que son sus temas de especializació n. Su libro Biología de la Creencia fue galardonado como Mejor libro científico. La antropóloga mejicana Nadir Chacín reseña algunos pasajes de esta obra.

En 1982, Lipton comenzó examinando los principios de la física cuántica y cómo se integraban a su entendimiento de los sistemas de procesamiento de información de las células. Produjo una serie de estudios innovadores sobre la membrana celular, que revelaron que esta capa externa de las células es un homólogo orgánico de un chip de computadora, el equivalente celular del cerebro humano. Sus estudios en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford entre 1987 y 1992 revelaron que el medio ambiente, que opera a través de la membrana celular, controla el comportamiento y la fisiología de la célula, apagando y encendiendo a los genes (como se haría con un interruptor de luz).

Aunque la epigenética es considerada un área relativamente nueva en la medicina, el término tiene más de 60 años de antigüedad. En el año 1939, Conrad. H. Waddington utilizó por primera vez el término epigenética para explicar por qué dos gemelos idénticos tenían diferente susceptibilidad a padecer una misma enfermedad. El autor pensaba:

“En el hombre el mecanismo evolutivo fundamental depende de la transmisión socio-genética de información mediante la enseñanza y el aprendizaje… Entre los animales, el hombre es el único que ha desarrollado este modo extragenético de transmisión hasta el punto en que su importancia rivaliza con el modo genético y aún lo supera…”

”La evolución del hombre depende de la transmisión de una generación a la siguiente de algo que determinará el carácter que esa generación posterior ha de desarrollar…”

“Es evidente que cualquier sistema de transmisión social de información puede funcionar únicamente si de uno u otro modo es posible colocar a los recipientes potenciales en una condición tal que estén dispuestos a aceptar el contenido de los mensajes que se les dirigen”.

Estos conceptos, en conjunto con otros llevados a cabo por más científicos, dieron origen al nacimiento de la Epigenética, conectando los campos que estudian la mente con los que estudian el cuerpo humano. En su trabajo, Lipton vinculó un concepto básico de la física cuántica al campo de la biología celular; se trata de que “el universo cuántico es un set de probabilidades susceptible a los pensamientos del observador”. Mientras que la biología celular tradicional se ocupaba de las moléculas físicas que controlan la biología, Lipton se enfocó en los patrones químicos y electromagnéticos a través de los cuales la energía en la forma de nuestros pensamientos y creencias puede afectar nuestra biología, incluyendo el genoma humano.

El asunto novedoso es que sus descubrimientos indican que la mente controla las funciones del cuerpo y eso implica que nuestros cuerpos pueden ser modificados a medida que cambiamos nuestra manera de pensar. Nuestras creencias interactúan con la infinidad de probabilidades del universo cuántico, y éstas afectan las células de nuestros cuerpos, contribuyendo a la expresión de diferentes potenciales genéticos.

El mecanismo descrito funciona así:

Existen proteínas que están a ambos lados de la membrana celular. Las proteínas de la superficie externa de las células son receptivas a las fuerzas externas, incluso a los cambios bioquímicos en el cuerpo, producto de los diferentes tipos de pensamientos y emociones. Estos receptores externos afectan a su vez a las proteínas internas de la célula, alterando su estructura molecular. Los dos tipos de receptores funcionan como un enrejado que se puede contraer y expandir. El grado de expansión determina el tamaño y la forma de las moléculas –llamadas proteínas emisoras– que pueden pasar a través de dicho enrejado. Las proteínas juntas, el complejo receptor–emisor por sí mismo, actúa como un interruptor molecular, aceptando las señales del ambiente celular que “desenvuelven” el ADN, desactivando la “funda” de proteínas que lo cubre.

A diferencia de lo que se creía hasta hoy, los descubrimientos de Lipton indican que el ADN no es precisamente el que controla la biología de las células, sino precisamente esta funda de proteínas que lo cubre, y que es la responsable del encendido o apagado de los genes. Y esta funda depende más de las señales del medio ambiente que se dan afuera y adentro de la membrana celular, que de la información genética en sí misma.

El proyecto del genoma humano ha encontrado resultados sorprendentes, se pensaba que a cada proteína le correspondía un gen por lo que esperaban que el genoma estuviera compuesto por 120.000 genes y encontraron que sólo consistía en aproximadamente 25.000. ¡Más del 80% del ADN que esperaban los científicos NO existe! El concepto una proteína-un gen, que era la piedra angular del determinismo genético durante mucho tiempo, se ha revelado como una hipótesis equivocada. El proyecto genoma humano ha logrado poner sobre la mesa de discusión que la evolución de las especies, desde las más simples hasta el humano, no se logró usando más genes, sino a través de la interrelación genética entre organismos (aún entre especies). Ya no se pueden usar los genes para explicar por qué los humanos estamos en el tope de la cadena evolutiva, ni tampoco para explicar por qué nos enfermamos, cómo nos comportamos, etc.

“Nosotros somos el resultado de lo que escribamos en nuestros genes.”

En una entrevista realizada por el talentoso músico Jorge Patrono el Dr. Lipton señala:

“La epigenética es el control de los genes. Transducción, que significa transformació n de un tipo de señal en otro tipo de señal, es cuando un organismo lee la señal del medio ambiente y la traduce en comportamiento y genética. O sea que la transducción controla comportamiento y también genética. La transducción de la señal está por encima de la epigenética porque es necesaria para entender la epigenética.

La Transducción se basa en leer el medio ambiente, interpretarlo y luego generar una respuesta, que es la respuesta a un estimulo. La repuesta puede reflejarse en la conducta o en la genética.”

“La epigenética puede modificar el gen y crear 30.000 variaciones diferentes del mismo gen. Lo que significa que uno puede venir con un buen gen y crear una variación que es mutante o puedes venir con una variación mutante de un gen y crear una expresión que es saludable. O sea que habría que modificar la vieja versión nosotros somos los genes, para llegar a una nueva “nosotros somos el resultado de lo que escribamos en nuestros genes”. Con esto quiero decir que la mayoría de los diferentes tipos de cáncer, por ejemplo, son epigenéticos, las personas no traían genes malos, fue su estilo de vida y su conducta lo que causó que los genes se leyeran en forma deficiente porque modificaron su lectura influenciados por la epigenética, pero en forma negativa. O sea que podemos causar un cáncer con nuestra forma de vida, como también podemos curar un cáncer con nuestra forma de vida cambiando nuestro programa.”

Es probable que en unos años estos conceptos cambien para siempre la forma de percibir y abordar temas como la salud, la enfermedad, los medicamentos y por qué no la medicina misma.
 

sábado, 24 de abril de 2010

Las drogas ilegales de hoy medicina de ayer

CUANDO LAS DROGAS ERAN MEDICINAS LEGALES
 
LOS MEDICOS LAS RECETABAN Y ESTABAN ACEPTADAS SUS PROPIEDADES TERAPEUTICAS



Hace muchos años, antes de que se detectase el peligro de la adiccion, muchas sustancias hoy consideradas ilegales no lo eran. De hecho eran vendidas en farmacias y recetadas por los medicos como cura para diversas dolencias.
Asi, por ejemplo, entre los años 1890 y 1910, Bayer puso en el mercado Heroin (foto izquierda), como sustituto de la morfina, y tambien recetada para calmar la tos severa en los niños.



Mariani Wine era un vino energético y vitalizante. Un reconstituyente que se recomendaba para después de pasar una gripe. En 1875 este vino, a base de coca, se hizo famoso debido a que el Papa León XIII solía llevar siempre consigo una botella. Al productor Angelo Mariani le fue otorgada la Medalla de Oro del Vaticano.
 En 1885, Cocaine, unas gotas contra el dolor de muelas, se hizo muy popular. Se decía que las gotas quitaban el dolor y "hacían felices a los niños" (y a quien no!!)
 Vapor-Ol Treatment era un fluído para el asma, a base de opio y alcohol.


Paregoric eran unas gotas, también a base de opio y 46% de alcohol, que se utilizaban para dormir a los recién nacidos. En la etiqueta recomendaban las dósis: 5 gotas para los bebés de 5 días; 8 gotas para los bebés de dos semanas; 25 gotas para los niños de 5 años; y una cucharada para los adultos.



Maltine, era otro vino de coca, producido por M Manufacturing Company de Nueva York, y consiguió 10 medallas de oro.



Dragees Antiseptiques, eran una grageas al mentol, borato de sodio y cocaína. En 1900 se recomendaban a cantantes, actores, oradores y predicadores para suavizar las cuerdas vocales... y vaya si las suavizaba!



En esta bandeja de propaganda se publicitaba un tónico a base de quinina y cocaína. C.F. Boehringer & Soehne, de Manheim, Alemania, eran los mayores fabricantes del mundo de productos que contenían quinina y cocaína.

Bastantes años más tarde, el opio, la heroína y la cocaína, tan presentes en estos productos farmaceúticos, fueron declarados ilegales por adictivos.
Curioso, verdad? Y a saber que productos seran considerados ilegales dentro de unos años, y que hoy consumimos sin el menor problema, considerandolos incluso buenos para el organismo...


Fuente: blogs.hola.com


  

Albert Einstein

Charla dada por Albert Einstein a la Liga Germana de Derechos Humanos, en Berlín en el otoño de 1932. Esta pequeña disertación aparece en el apéndice de "Einstein", de Michael White y John Gribbin, Dutton, Penguin Books USA, Inc., New York, 1994, página 262.


"Nuestra situación en la tierra parece extraña. Cada uno de nosotros aparece aquí involuntariamente y sin ser invitado para permanecer durante poco tiempo y sin saber los porqués ni las causas. En nuestra vida diaria sentimos que el hombre está aquí para los demás, para aquellos a quien queremos y para los que sus destinos están conectados con nosotros.

Me preocupa a menudo la idea de que mi vida está basada en gran parte en el trabajo de mis seres queridos y soy consciente de mi gran deuda con ellos. No creo en la libertad de la voluntad.

Las palabras de Schopenhauer: 'El hombre puede hacer lo que quiera, pero no puede determinar su voluntad' me acompañan en todas las situaciones de mi vida y me reconcilia con los actos de los otros, aunque me sean dolorosos. Esta conciencia de la falta de libertad de la voluntad me preserva de tomarme muy en serio a mí mismo y a mis seres queridos como individuos con capacidad de decisión y acción y también me preserva de perder el control.

Nunca deseé la opulencia ni el lujo, incluso los desprecio. Mi pasión por la justicia social me ha llevado a veces a conflictos con otras personas, asímismo como mi aversión hacia cualquier obligación y dependencia, las que no considero como algo absolutamente necesario. Tengo en alta consideración al individuo y una insuperable aversión por la violencia.

Todos estos motivos me han convertido en antimilitarista y un pacifista apasionado. Estoy en contra de cualquier nacionalismo, incluso en forma de mero patriotismo. Los privilegios basados en la posición y la propiedad siempre me han parecido injustos y perniciosos, al igual que cualquier culto exagerado a la personalidad.

Me adhiero al ideal de democracia, aunque conozco bien las flaquezas de las formas de gobierno democrático. He tenido siempre la igualdad social y la protección económica del individuo como las metas comunales del estado. Aunque en mi vida diaria soy un solitario típico, mi consciencia de pertenecer a la comunidad invisible de aquellos que luchan por la verdad, la belleza y la justicia me ha preservado de sentirme solo. La más profunda y maravillosa experiencia que puede tener un hombre es el sentido del misterio.

Es el principio que yace bajo la religión, las artes y la ciencia. Aquel que nunca haya tenido esta experiencia me parece, si no muerto, al menos ciego. Sentir que detrás de cualquier cosa que se pueda experimentar existe algo que nuestra mente no puede abarcar y cuya belleza y sublimidad nos alcanza sólo indirectamente como un débil reflejo, esto es religiosidad. En este sentido sí soy religioso. Para mí es suficiente con maravillarme con estos secretos e intentar humildemente de hacer en mi mente una imagen de la elevada estructura de todo lo que existe."
Albert Einstein.


Einstein y la Emoción Mística.

La más bella emocion que podemos tener es la mistica. Es la fuerza de toda ciencia y arte verdadero. Para quien esta experiencia resulte extraña, es como si estuviera muerto.

Saber que existe lo que para nosotros es impenetrable, manifestandose como la mas alta sabiduria y la mas radiante belleza, que nuestras pobres facultades sólo pueden entender en sus formas más primitivas – este conocimiento, esta sensacion – está en el corazon de nuestra verdadera religiosidad.

En este sentido, y sólo en éste, pertenezco a las filas de los hombres devotos… Un ser humano es parte del todo… Se considera a sí mismo, sus pensamientos y sentimientos, como algo separado del resto – como una suerte de ilusion optica de su conciencia.

Esta ilusiones para nosotros como una prision que restringe nuestros deseos personales y nos encariña con unas pocas personas que nos son próximas.Nuestra tarea es liberarnos de esta cárcel ensanchando nuestra área de compasion hasta abrazar a todas las criaturas vivientes y a toda la naturaleza en su belleza. Nadie es capaz de hacerlo del todo, pero el intentarlo es, en sí mismo, una parte de la liberacion y el fundamento de nuestra seguridad interior.
Albert Einstein