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martes, 27 de julio de 2010

La Organización de las Naciones Unidas tras los jovenes

La ONU quiere apropiarse de los jóvenes.


Entre el 23 y el 27 de agosto se llevará a cabo en México (León, Guanajuato), convocada por las Naciones Unidas, la Conferencia Mundial de la Juventud.

Su finalidad es impulsar la participación de los jóvenes para conseguir el cumplimiento de las Metas u Objetivos del Milenio para el Desarrollo en 2015.

La reunión se compondrá de tres foros: el Foro de los Gobiernos; el Foro Social (reunión de ONGs) y el Foro de los Legisladores. Se dará a conocer una declaración única, cuyo tercer borrador lleva fecha de 17 de junio pasado.

Como ocurre con todas las megaconferencias convocadas o promovidas por la ONU, para simular un consenso amplísimo que avale sus proyectos, también ésta fue preparada con reuniones en casi todos los estados de México y en Estrasburgo, Moscú, San Salvador de Bahía (Brasil), Nigeria y Zimbawe, y de todas ellas existen documentos conclusivos.


Los organizadores.

El comité organizador local está integrado por representantes del gobierno federal de México. Componen el comité organizador internacional los ministros responsables de la política de juventud de dieciocho países de distintas regiones del mundo, que fueron invitados por el gobierno de México a coorganizar la Conferencia y las preconferencias regionales; también componen el comité internacional representantes de agencias de la ONU, entre ellas algunas de las más comprometidas con la reingeniería social anticristiana: el UN Program of Youth; el Fondo para la Población (FNUAP-UNFPA); UNICEF; la UNESCO; el Fondo para el Desarrollo de la Mujer (UNIFEM); el Programa para el Desarrollo (PNUD).

En este comité estarán representados a su vez el Banco Mundial y los organismos multilaterales como la Unión Europea, la Unión Africana, la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ) y la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).

Al comité organizador del Foro Social (ONGs) lo integran: Espacio Iberoamericano de Juventud; International Falcon Movement- Socialist Education; European Youth Forum; International Federation of Liberal Youth; Foro Latinoamericano de Juventud-FLAJ; Pacific Youth Council; International Movement of Catholic Students-Pax Romana; World Association of Girl Guides and Girl Scouts; World Organization of the Scouts Movement; World Alliance of YMCA’s.


El lenguaje del nuevo orden mundial.

El proyecto de documento final está redactado con el lenguaje del moralismo político (*), es decir, grandes palabras y conceptos que se prestan a cualquier tipo de abuso. Es el lenguaje común de quienes intentan implantar una nueva ética internacional de valores relativos: “convivencia pacífica”, “libertad, “tolerancia”, “libertad de pensamiento y conciencia”; palabras que, sin fundamento en la verdad absoluta, son manipulables y reinterpretables por el poder, cuantas veces le sea útil.


Los jóvenes son del estado.

Llama la atención que, sobre todo tratándose de jóvenes, en las 6 páginas de documento conclusivo en ningún párrafo se nombre a la familia ni a los padres. Se considera “a los jóvenes como sujetos de todos los derechos” (n. 25), sin mencionar la patria potestad y los derechos-deberes de los progenitores. El Estado (nacional o supranacional), a través de las políticas públicas que se enuncian en el proyecto de declaración, se convierte en el “gran educador” de la juventud.


Autor: Juan Claudio Sanahuja.
http://www.churchforum.org/

Capa de invisibilidad en tres dimensiones.

Tener una capa que nos haga invisibles podría ser posible en 10 años. Científicos desarrollan una "capa de invisibilidad" en tres dimensiones.   

Probablemente no sería como la de Harry Potter, delgada y manejable, sino gruesa, pesada y cara... pero factible, según el físico británico John Pendry, quien, según la revista Quo, calcula que esto podría verse en una década.  

En 2006 este investigador del Imperial College de Londres, pionero en el estudio de los metamateriales -materiales artificiales con propiedades electromagnéticas inusuales- creó el modelo teórico de un prototipo.  David R. Smith y Ulf Leonhardt, de las universidades de Duke y Saint Andrews, en Estados Unidos, lo llevaron a la práctica en octubre de ese año. 

Se trataba de una capa hecha con metamateriales de cerca de cinco pulgadas en dos dimensiones e invisible a las microondas, un rango de luz no visible para el ojo humano.  

Ya desde 1967, el científico ruso Víctor Veselago propuso materiales con índice de refracción negativo, los cuales cambiarían el efecto de los rayos de luz, lo que daría el efecto de invisibilidad.  Christopher Davis, Igor Smolyaninov y Yu-Ju Hung, de la Universidad de Maryland, hicieron realidad en diciembre de 2007 la primera capa de invisibilidad para luz visible, haciendo que ésta se moviera a su alrededor y la traspasara.  

Al igual que la de Pendry, su diseño consistía en una serie de anillos concéntricos, construidos en una capa transparente y delgada de acrílico sobre una película de oro.  En la capa, de sólo 10 micrómetros de diámetro (10 a 5 veces menor que el diámetro de un cabello), el efecto de invisibilidad no es absolutamente perfecto y sólo permite verlo en dos dimensiones, pero se dio un gran paso. 

En 2009 Xiang Zhang y su equipo en la Universidad de California en Berkeley desarrollaron una capa parecida a una pequeña carpeta en metamateriales de silicio, que cubre un espejo plano y una especie de joroba.  En marzo de 2010, científicos alemanes del Instituto Karlsruhe de Tecnología realizaron la hazaña, aunque no visible al ojo humano, de construir una capa de invisibilidad en tres dimensiones.  

Liderados por el físico alemán Martin Wegener, hicieron invisible una protuberancia de tan sólo un micrómetro (una milésima de milímetro) en una delgada película de oro, haciendo que la superficie se detectara plana.  Según Wegener, los diseños anteriores se habían basado en estructuras de dos dimensiones. “Pero si miras la estructura en una tercera dimensión, el efecto se ha ido”, aseguró al dar a conocer sus resultados.  

La posibilidad de crear una capa de invisibilidad como la del mitológico Sigfrido o la de Harry Potter existe, pero el ingeniero mexicano Érik Ulin, del grupo de Xiang Zhang, admite que no es cosa sencilla.  "Se van a tener que manejar ciertos ángulos de luz; fabricar estructuras en el orden de los nanómetros en sistemas mucho más grandes tienen procesos de fabricación que van a tardar demasiado tiempo", reconoce. 

Para lograr la invisibilidad total, la capa debería contener en su estructura todos los átomos que contrarrestaran cada rango de longitud de onda, tanto las visibles al ojo humano como los infrarrojos y las microondas. 

Vicente Aboites, del Departamento de Fotónica del Centro de Investigaciones en Óptica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, asegura que es viable la aplicación de metamateriales en esta empresa.  

"Las posibilidades tecnológicas que se han logrado lo hacen perfectamente viable para lentes perfectos, desviadores de oleaje o, por qué no, la capa invisible de Harry Potter", reconoce. 

Fuente: CNNMexico

sábado, 24 de julio de 2010

Moléculas gigantes.

Encontraron en el espacio a la molécula más grande y hermosa. 

Permitirá entender varios procesos químicos y físicos del cosmos.

Por: Bernardette Laitano.

Hace 25 años se descubrió su existencia, cuando fueron producidas en un laboratorio de manera accidental. 

Ahora se confirma que estas moléculas, llamadas fulerenos, también están en el espacio. Existen tres formas del carbono. El grafito, el diamante y los fulerenos. Estos últimos son moléculas de carbono que presentan una estructura similar a una pelota de fútbol. 

Los científicos la llaman "la molécula más hermosa" porque, además de la versatilidad para la síntesis de nuevos compuestos, se presentan en forma de esferas, elipsoides o cilindros. De hecho, deben su nombre al arquitecto Richard Buckminster Fuller, creador de la cúpula geodésica. 

La existencia de los fulerenos se descubrió en 1985, cuando un grupo de científicos de la Universidad de Sussex intentaba simular las condiciones en que se encuentran estrellas envejecidas ricas en carbono. 

Del experimento, se esperaba producir largas cadenas de carbono, que se sabía estaban presentes en las estrellas mencionadas. 

Lo que surgió, de manera accidental, fueron estas moléculas con forma de pelota que le dieron a los investigadores Robert Curl, Harold Kroto y Richard Smalley el Premio Nobel de Química de 1996. 

La existencia de fulerenos en la Tierra se debía a un accidente de laboratorio y su presencia en el espacio era esperable, pero no se había confirmado hasta ahora. SUERTE. El hallazgo fue realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de Ontario Occidental, en Canadá, y significa, además, el descubrimiento de las moléculas más grandes que se hayan visto hasta ahora en el espacio. 

Según el profesor Jan Cami, quien dirigió el estudio, detectaron las buckyesferas -también llamadas así en honor a Buckminster Fuller- gracias a su "firma" infrarroja: "Oscilan y vibran de muchas formas distintas y, al hacerlo, interactúan con la luz infrarroja en longitudes de onda muy específicas", señaló a la revista Science. 

El equipo, que no estaba buscando específicamente fulerenos, captó las emisiones y, dada su particularidad, no dudó al interpretar esas longitudes de onda como una señal de moléculas de carbono. 

La observación se realizó utilizando un telescopio Spitzer de la NASA. La evidencia se encontró en la nebulosa planetaria Tc-1, una nube de polvo cósmico que rodeaba a una estrella gigante. 

El Tc-1 es pobre en hidrógeno, una condición necesaria para las buckyesferas pero difícil de tener en nuestro universo, que es rico en hidrógeno. 

La abundancia de hidrógeno impediría la formación de buckyesferas. Cami reconoce que hubo una cuota de suerte en este hallazgo ya que también la temperatura influye en la posibilidad de detectarlas a través de los rayos infrarrojos. 

La señal surgió de una estrella en el hemisferio sur de la constelación Ara, a 6.500 años luz de distancia. 

Las sospechas de que estas moléculas se hallaban en el espacio eran firmes porque se trata de uno de los materiales más estables y duraderos, pero parecían evasivas a dejarse ver precisamente allí donde era más esperable encontrarlas. 

"Algunos de mis estudiantes dicen que rompí un récord mundial", dijo Cami a la BBC. "Pero no creo que exista un récord para este hallazgo". 

El paso siguiente previsto es estudiar las propiedades únicas que poseen las buckyesferas, que permitirían entender mejor los procesos químicos y físicos en el espacio. 

Uno de los grandes intereses refiere a las bandas interestelares, una serie de líneas presentes en el espectro luminoso de los objetos astronómicos. 

Si se "rompe" la luz de una estrella en un espectro similar al del arco iris, los científicos podrían saber qué químicos están presentes en la atmósfera de una estrella. 

Las bandas son causadas por otro material que absorbe parte de la luz de un objeto antes de que ésta alcance la Tierra. 

Hasta el momento, los científicos han debatido qué tipo de moléculas son las responsables de estas bandas, que se han convertido en uno de los grandes misterios de la espectroscopia cósmica. Se piensa que las buckyesferas podrían contener la respuesta. 

"Ahora que sabemos que las buckyesferas existen en el espacio, podemos resolver si son importantes o no para este problema", afirmó Cami. 

Las posibilidades que los fulerenos ofrecen para sus aplicaciones en las más diversas áreas pueden multiplicar a las actuales. Algunas de sus aplicaciones presentes refieren al campo de los láseres, para evitar el deterioro de los materiales. 

También se emplean en el recubrimiento de algunas superficies, dispositivos fotoconductores y creación de redes moleculares. 

Cuadros de bicicletas y raquetas de tenis recurren a esta molécula. La biomedicina, asimismo, se nutre de las múltiples propiedades de los fulerenos. 

De todas las opciones, la nanotecnología es la que mayormente ha explotado sus posibilidades. Aspectos claves Hallazgo La existencia de las moléculas de carbono, conocidas como fulerenos o buckyesferas, se conocía desde 1985, cuando fueron producidas en un laboratorio de manera accidental. Las sospechas sobre su presencia en el espacio eran firmes, pero no se habían confirmado hasta ahora. 

Un equipo de investigadores de la Universidad de Ontario Occidental, en Canadá, detectó las moléculas de carbono por accidente. Fueron descubiertas por su inconfundible "firma" infrarroja. 

Son las moléculas más grandes que se han visto en el espacio. 

La cifra 60 Cantidad de átomos de carbono que están arreglados en la esfera tridimensional.

Fuente: El País Digital.