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lunes, 13 de septiembre de 2010

Pavlov y el estudio de la actividad nerviosa superior

Fuente:Felice Piersanti.

Pavlov abordó el estudio de del reflejo condiconado en los primeros años, formulando por primera vez vez la noción de los mismos en 1903, "en el congreso de fisiología de Madrid.

En aquella época los niveles inferiores del sistema nervioso central habían sido ya estudiados, y en este estudio, efectuado en forma especialmente fructífera en el &iglo XIX, había demostrado tener gran importancia el concepto de reflejo, como vínculo permanente de un factor externo con una reacción del organismo, concepto que había sido elaborado por el filósofo francés Descartes. Esta concepción de reflejo como acto fundamental del sistema nervioso había hallado aplicación y confirmación, antes de Pavlov, para todos los sectores del sistema nervioso central, a excepción de los grandes hemisferios cerebrales. En cuanto a éstos, la fisiología parecía no hallar el camino aún a comienzos del siglo, careciendo de toda posibilidad de estudio científico experimental de esta parte del cerebro en relación con el comportamiento y las reacciones de ios animales, es decir, de lo que luego Pavlov denominará la "actividad nerviosa superior". Si se utilizaban los clásicos métodos de investigación experimental, es decir, la irritación y ¡a destrucción, aplicándolos a los grandes hemisferios cerebrales, se provocaban tan graves alteraciones en el comportamiento normal del animal que se imposibilitaba el estudio. Fue Pavlov quien halló la técnica capaz de examinar en condiciones normales, pero de un modo absolutamente científico y objetivo, el comportamiento del animal sano y su actividad nerviosa superior.

Para poder hacerlo no sólo debió salvar numerosas dificultades de orden práctico, sino que debió vencer también antiguos prejuicios. Él mismo, en una conferencia que diera en Londres en 1906, se refiere al asunto:

"Permitidme contaros —dijo— un hecho auténtico ocurrido hace algunos años en nuestro laboratorio. 

Entre mis colaboradores se distinguía un joven doctor... Cuál no sería mi sorpresa cuando este fiel amigo del laboratorio expresó su sincera, profunda indignación al saber nuestra intención de investigar la actividad psíquica del perro en aquel mismo laboratorio y con los mismos medios utilizados hasta entonces para ía solución de varios problemas fisiológicos. Él nos auguraba el fracaso porque según su modo dé ver, no sólo las manifestaciones elevadas y bien distintas del mundo espiritual del hombre y de los animales superiores no se podían investigar con buenos resultados, sino que además era casi un sacrilegio abordar tales problemas con los métodos bastos de nuestros laboratorios de fisiología. Este caso, señores, tal vez sea un poco exagerado, pero de todos modos bastante característico y típico. No podemos cerrar los ojos ante el hecho de que el estudio científico y profundo de los fenómenos ubicados en los últimos confines de la vida llevará a serios malentendidos y a oposiciones por parte de aquellos que desde hace tiempo están habituados a tratar este orden de fenómenos naturales desde otro punto de vista y a considerar su punto de vista como el único legítimo en este campo...".

Sin embargo, ya antes de Pavlov algunos estudiosos habían intentado acercarse al problema desde un punto de vista rigurosamente científico, en especial los científicos adheridos al behaviorismo (conductismo), una escuela que se proponía el estudio del comportamiento de los animales superiores y de su actividad psíquica en relación con las influencias ejercidas sobre los mismos por el ambiente externo, más allá de toda interpretación psicológica. Entre éstos, el norteamericano Thorndicke afirmó, por ejemplo, en base a experiencias, que los monos resuelven sus tareas mediante una infinidad de tentativas y errores, a continuación de los cuales se refuerzan, gracias a asociaciones que se mantienen en el tiempo, aquellos movimientos que se demuestran útiles al animal.

Pavlov sufrió la influencia de las concepciones de algunas escuelas fisiológicas y psicológicas anglosajonas, sero más aún la del primer gran fisiólogo ruso, Sechenov, juien antes que él había diferenciado los reflejos en innatos y adquiridos, entendiendo por el segundo término los eflejos que se forman en el curso de la vida individual del inimal y que no recibe en forma hereditaria junto con las características de la especie, como en cambio ocurre con los primeros. Sechenov afirmó también que las formas más complejas de la actividad nerviosa son originariamente los reflejos.

Sin embargo, ninguno de los estudiosos anteriores a Pavlov había logrado estudiar en forma objetiva, realmente profunda, la actividad nerviosa superior de los animales y del hombre. Pavlov lo logró gracias a la genial interpretación de un fenómeno conocido desde hacía siglos aun por parte de los no especialistas, y a la elaboración de un método rigurosamente científico. Todos conocen el fenómeno de la llamada "agua en la boca", en base al cual la vista o el olor de una comida, y aun sólo el pensamiento, nos llenan la boca de saliva, como si la estuviéramos pregustando.

De este fenómeno partió Pavlov para su estudio de la actividad nerviosa superior.


Los primeros exitos de Pavlov

Fuente: Felice Piersanti.


Primeros éxitos científicos.

Estas vicisitudes familiares, de todos modos, no le impidieron al científico presentar en forma brillante su tesis de doctorado, obteniendo una medalla de oro y una beca de estudio para una estadía en Alemania de dos años de duración. Durante este período frecuentó los renombrados laboratorios de fisiología de Heidanhain en Breslava y de Ludwing en Leipzig, hombres para los cuales —como él mismo escribiera— "toda la vida y toda la alegría se hallaban en la ciencia".

Al mencionar brevemente sus dificultades cotidianas, Pavlov dice: "Hasta el momento en que obtuve una cátedra, en 1890, mi situación material continuó siendo difícil. Pero gracias a la ayuda de los colegas y a mi inclinación por la fisiología, no puedo decir que ello haya entristecido demasiado mi vida.

"Por fin, a los cuarenta y un años, recibí una cátedra, un laboratorio personal y dos puestos de un solo golpe: el de profesor de farmacología (en seguida de fisiología) en la Academia de medicina militar y el de director de la sección fisiológica en el Instituto de medicina experimental. De tal modo obtenía al mismo tiempo medios financieros y vastas posibilidades de hacer en el laboratorio todo lo que deseaba. Antes, debía pagar por cada animal utilizado en experimento y ello, dado las posibilidades materiales sumamente limitadas, tenía repercusión en el desenvolvimiento del trabajo de laboratorio...".

Y el científico agrega, con cierta amargura: "En aquella época, los perros se recogían con la ayuda de los ladrones callejeros, que se apoderaban tanto de aquellos que llevaban collar como de los que no lo llevaban; sin duda, nosotros compartíamos los pecados de los ladrones...".

Probablemente la imposibilidad de conseguir animales para experimentar fue lo que en grado mayor hizo sentir en Pavlov la amargura de la miseria. El profesor Chistovich, su discípulo y luego su colaborador, narra en este sentido un episodio sintomático: hacia 1890 Pavlov, al carecer absolutamente de dinero, se vio obligado a separarse una vez más de su mujer y de su segundo hijo, que hallaron refugio en casa de parientes, mientras él recibía alojamiento por parte de su amigo Simanovski. Los alumnos, entre ellos el mismo Chistovich, pensaron entonces ayudarle, invitándolo a realizar una serie de conferencias sobre la inervación del corazón y ofreciéndole una suma de dinero reunida entre ellos, con el pretexto de reembolsarle los gastos que tendría. "Pero fue un esfuerzo desperdiciado —concluye Chistovich— porque utilizó toda la suma en la adquisición de animales para experimentos destinados a las conferencias, y no le quedó nada para sí". Pavlov ocupó la cátedra de fisiología en la Academia militar de medicina de Petersburgo durante treinta años a partir de 1895; contemporáneamente, organizó una sección de fisiología en el instituto de medicina experimental, siempre en Petersburgo, que dirigió por cuarenta y cinco años, hasta su muerte. En este instituto llevó a término un importante grupo de investigaciones iniciadas anteriormente, de las cuales sólo a algunas podemos referirnos aquí.

El nombre de Pavlov es conocido en todo el mundo por sus trabajos sobre el condicionamiento, que en su tiempo despertaron, y que todavía siguen concitando, enorme interés científico por las implicaciones que de los mismos se derivan, de gran importancia no sólo en el ámbito de los confines, si bien vastísimos, de la fisiología sino también en biología, psicología y, actualmente hasta en cibernética.

Pero la actividad científica de Pavlov no se limitó al estudio del reflejo condicionado; esta temática particular se introdujo en un cierto punto como extensión natural de investigaciones sobre las glándulas salivales, y se convirtió luego en el tema fundamental de estudio de sus últimos veinte a veinticinco años de vida.

Pavlov no puede ignorar otros trabajos suyos, también de gran importancia, a los cuales se dedicara en la primera parte de su vida, y especialmente los trabajos sobre la fisiología de las principales glándulas digestivas, por los cuales le fuera otorgado el máximo reconocimiento internacional para un científico: el premio Nobel.

La fisiología de las glándulas digestivas.

El tema es, por cierto, menos apasionante para la gente no especializada, pero Pavlov lo aborda con gran maes¬tría, con simplicidad y rigor al mismo tiempo.
Detengámonos en su método de trabajo ya que, como él escribiera, "para un naturalista, el método es fundamental".

El método de investigación que desde hacía tiempo predominaba en fisiología en aquella época era el de la llamada vivisección; es decir, el experimentador intervenía quirúrgicamente en el cuerpo del animal, extirpaba determinados órganos o destruía los vínculos del mismo con el resto del organismo para estudiar las leyes de su funcionamiento, o inhibía o estimulaba la acción de los mismos utilizado varios factores, eléctricos, farmacológicos, mecánicos, térmicos. Sirviéndose de este método, la fisiología obtuvo indudablemente grandes éxitos; sin embargo, a Pavlov le parecía rudimentario, capaz de alterar y destruir irreversiblemente las distintas funciones de los seres vivientes:

"No es necesario destruir con indiferencia y brutalidad este mecanismo, cuyos profundos misterios no obsesionan durante largos años, si no por toda la vida" escribía. "Un mecánico inteligente a menudo se rehusa a agregar o quitar algo a un mecanismo delicado por temor a dañarlo; el respeto profundo impide a veces al artista retocar la obra de un gran maestro; ¿cómo podría el fisiólogo no sentir los mismos sentimientos frente a un mecanismo infinitamente mejor, frente a una obra de arte incomparablemente más perfecta, debida a la naturaleza viva?".

Por otra parte según Pavlov, la vivisección, que él llamaba también "experiencia aguda", constituía un método no perfectamente válido en el plano científico, por cuanto es capaz de conducir a interpretaciones erróneas, ya que al ser "un acto de violación burda del organismo, está acompañado de un gran número de factores inhibitorios que actúan sobre las funciones de los diversos órganos".

A las "experiencias agudas" Pavlov contrapuso las "experiencias crónicas", efectuadas en animales intactos o en animales operados preventivamente y estudiados luego de que el organismo se hubiera repuesto de las consecuencias de la intervención quirúrgica. En el estudio del aparato digestivo utilizó largamente métodos particulares de cirugía fisiológica, practicando fístulas en diversos niveles del aparato, verdaderas "ventanas" a través de las cuales se podían observar las diferentes regiones del tubo digestivo. También es suya la elaboración de la técnica quirúrgica necesaria para la creación del llamado "pequeño estómago a la Pavlov", fundamental para el estudio profundizado de las funciones del estómago. El pequeño estómago consiste en una especie de bolsa, unida al resto del estómago por las paredes externas comunes del órgano y también por la circulación sanguínea común y por la inervación común, pero separada mecánicamente del mismo mediante un tabique muscular. ¿Qué ocurre de esa manera? Los alimentos y la saliva no pueden pasar del estómago grande al pequeño, porque están detenidos por el tabique, pero todos los estímulos reflejos, que parten de la cavidad oral o del estómago e influyen la secreción de las glándulas gástricas, actúan también sobre el pequeño estómago que tiene en común con el resto del órgano paredes, nervios y vasos. Con la ayuda de una fístula podemos estudiar la secreción del jugo gástrico en condiciones de absoluta pureza, sin que los alimentos y la saliva, al mezclarse con el jugo mismo, impidan un correcto análisis cuantitativo y cualitativo. Según la expresión de Pavlov, lo que ocurre en el estómago grande se refleja en el pequeño "como en un espejo". La elaboración de métodos experimentales de investigación adecuados al estudio de las funciones del aparato digestivo constituyó la premisa indispensable para las siguientes adquisiciones fundamentales. "La insuficiencia del método —escribe Pavlov— fue un obstáculo en nuestras primeras investigaciones. Se dice a menudo, y con razón, que la ciencia progresa a saltos, según los éxitos informados en el campo metodológico. Cada paso realizado por la metodología nos eleva un escalón hacia un horizonte más amplio, desde el cual se revelan a nuestros ojos objetos no visibles anteriormente. Por ello nuestra tarea más urgente era la elaboración de un método. Debemos seguir el derrame de los diversos reactivos sobre los alimentos introducidos en nuestro taller (el tubo digestivo). La realización ideal de esta tarea exige numerosas condiciones, difíciles de respetar. Es necesario obtener el reactivo en todo momento, pues de lo contrario podrían escapársenos importantes hechos, en un estado de pureza absoluta, sin el cual no podremos juzgar los cambios ocurridos en su composición; conviene determinar la cantidad exacta; y finalmente es necesario que el tubo digestivo funcione perfectamente y que el animal esté en perfecta salud".

Uno de los resultados más importantes obtenidos por Pavlov en el estudio de las funciones digestivas fue la demostración de que la secreción del jugo gástrico en ei curso de la alimentación está provocada y condicionada por los nervios del estómago que toman el nombre de nervios vagos. Una ingeniosa combinación de intervenciones quirúrgicas fue ideada a tal fin: a un perro se le practicó primero una fístula en el estómago, a fin de que su jugo gástrico pudiera colarse al exterior y ser estudiado en su cantidad y en su composición; y luego se seccionó el esófago, que fue suturado al cuello. De tal modo, los alimentos introducidos en la boca pasaban a la parte superior del esófago y luego caían al exterior, sin penetrar en el estómago. Bien, el estómago comenzó a secretar regularmente el jugo gástrico algunos minutos después del comienzo de la que puede ser considerada una alimentación "ficticia", imaginaria, aunque en realidad los alimentos no llegaran al mismo estómago.

¿Cómo había comenzado la secreción? Por vía nerviosa. Posteriormente, en efecto, luego de que fueran seccionados los nervios vagos, toda secreción de jugo gástrico, también en las mismas condiciones experimentales, cesó.

He aquí la demostración de cómo la exacta planificación del trabajo conduce a interesantes adquisiciones científicas.
Pero otras importantes leyes sobre el trabajo de las glándulas digestivas fueron descubiertas por Pavlov, quien en forma especial estudió la relación entre la naturaleza de la alimentación (por ejemplo carne, pan o leche) y las relativas curvas de secreción de! jugo gástrico.

En 1897 se publicaron las Lecciones sobre el funcionamiento de las principales glándulas digestivas, obra clásica en la cual se recogió la elaboración teórica y la documentación experimental sobre la fisiología del aparato digestivo. En la última de estas conferencias, Pavlov se abandonó a algunas curiosas y brillantes consideraciones, tocando el tema de la importancia, experimentalmente demostrada, de las condiciones generales y ambientales digestivas. Escribe textualmente:

"Si se admite que el instinto humano es el resultado de la experiencia general, transformada en adaptación inconsciente a mejores condiciones de existencia, en lo que respecta a la fisiología de la digestión se ha tornado proverbial decir que la fisiología no hace más que confirmar las reglas del instinto... La exigencia cotidiana de la vida corriente, por la cual la absorción de alimentos debe ser agradable y efectuada con atención, se ve justificada en modo sumamente convincente. Todos saben que el acto de comer se acompaña por doquier de condiciones particulares y que se aparta del curso de las ocupaciones habituales: se le dedica una hora especial, se busca una compañía, se hacen preparativos apropiados (el cambio de vestimenta entre los ingleses, la bendición de los alimentos, etcétera), las personas de buen pasar le reservan a las comidas un lugar apropiado, se invitan músicos para entretener a los invitados; todo ello, en suma se hace para alejar los pensamientos y las preocupaciones de la vida cotidiana y para concentrar el interés en la comida a ingerirse. Es desde este punto de vista que se puede comprender todo el inconveniente de las conversaciones y de las lecturas serias durante las comidas. Es probable, por otra parte, que las soluciones alcohólicas ingeridas durante la comida actúen en el mismo sentido, ya que el alcohol, que narcotiza ligeramente en las primeras etapas de su acción, contribuye a liberar al hombre de la carga de las impresiones relativas a la vida cotidiana".

El premio Nobel.

La importancia de estos trabajos no podía escapársele ni siquiera al cerrado ambiente académico ruso, en el cual Pavlov no era especialmente bien visto por su libertad de pensamiento y por la vivacidad con la que combatía los arbitrios de los burócratas y defendía los intereses de los estudiantes. En reconocimiento a sus méritos, el gran fisiólogo fue entonces elegido en 1901 como miembro correspondiente de la Academia de Ciencias; sin embargo, debió esperar hasta 1907 el título de miembro efectivo, a pesar de haber obtenido en 1904, por sus trabajos sobre la digestión, el premio Nobel, convirtiéndose así en el primer ruso que podía enorgullecerse de tal distinción. El discurso que pronunciara Pavlov en tal ocasión, en Esto colmo, se inicia con consideraciones de gran interés que constituyen la premisa para la siguiente exposición de los resultados de sus investigaciones:

"No por azar —dijo Pavlov en aquella ocasión— la preocupación por el pan cotidiano domina todos los sucesos de la vida humana. El plan encarna el antiguo vínculo existente entre todos los seres vivientes, comprendido el hombre, y la naturaleza que lo circunda. El alimento que se ha introducido en el organismo y que se transforma y se disgrega, para formar nuevas combinaciones y volver a disgregarse, es la imagen del proceso vital en toda su amplitud, desde las propiedades físicas más elementales del organismo, tales como el peso, la inercia, hasta las manifestaciones más sublimes de la naturaleza humana. El conocimiento exacto del destino de los alimentos en el organismo será el objeto de la fisiología ideal, de la fisiología del futuro. La de hoy debe recoger incesantemente los materiales que permitirán alcanzar este fin aún lejano.

"La primera etapa por la que deben pasar las materias primas nutritivas ingeridas está representada por el tubo digestivo. Lo que nosotros llamamos digestión representa la primera acción de la vida sobre estas sustancias, su primera participación en la vida, en el proceso vital".

No obstante el renombre científico que comenzaba a obtener, cuando se marchó a Estocolmo para recibir el premio de manos del rey Osear II, Pavlov era aún tan humilde y tan completamente desprovisto de toda condecoración que uno de los íntimos del rey, asombrado, le preguntó a éste, que lo había recibido en audiencia privada, si el científico era realmente tan interesante como se había afirmado. El rey respondió:
"Efectivamente, es un individuo notable, sólo que no lleva ninguna condecoración; ciertamente es un socialista...".

Las dificultades económicas de Pavlov, sin embargo, disminuyeron sensiblemente cuando se convirtió en profesor de la Academia militar de medicina, y desaparecieron totalmente cuando fue elegido miembro de la Academia de Ciencias. Las condiciones materiales de su trabajo científico, en cambio, continuaron siendo sumamente difíciles dada la actitud de los funcionarios zaristas para con la ciencia en general y la fisiología en particular. Pavlov sufría especialmente por la falta de colaboradores. Basta con pensar que él debía pagar de su propio bolsillo el sueldo del único colaborador científico del laboratorio de la Academia imperial de ciencias. Por otra parte, el reconocimiento de sus méritos por parte de las autoridades zaristas le llegaba en la medida indispensable como para no suscitar comentarios en el mundo científico internacional, y no sin odiosas discriminaciones; por ejemplo, Pavlov fue el único académico ruso que no obtuvo alojamiento a cargo del Estado antes del advenimiento del poder soviético.

Sin embargo, el amor por la ciencia inducía a Pavlov a superar todas las dificultades. La falta de colaboradores la remediaba gracias a los médicos y los estudiantes de la Academia militar de medicina, que consideraban un honor trabajar gratuitamente como voluntarios bajo su dirección; obvió la carencia de fondos para sus instituciones científicas y sus colaboradores emitiendo un llamado a la generosidad pública y a las sociedades científicas para solicitar ayuda económica, que le fue concedida, gracias a la cual pudo hacer comenzar la construcción de la famosa "torre del silencio", e! laboratorio destinado al estudio de los reflejos condicionados del perro. De todos modos, esta ayuda fue apenas suficiente para comenzar la obra, terminada sólo después de la revolución de octubre.






Iván Petfovich Pavlov

Fuente: Felice Piersanti

Iván Petfovich Pavlov.

El método experimental de la investigación científica, que se había afirmado en el siglo XVIII, tuvo en el XIX y a comienzos del XX un excepcional desarrollo. El mismo se vio ilustrado por algunos grandes científicos, que no lo fueron tanto sólo por las investigaciones que desarrollaron o por los descubrimientos que efectuaron sino también porque estas investigaciones sirvieron como base para la resolución de problemas más generales y para proponer una particular concepción del mundo. Los nombres de algunos de ellos son universalmente conocidos; basta con pensar en Darwin, quien partiera de determinadas observaciones inherentes a las ciencias naturales para desarrollar la teoría general de la evolución de las especies vivientes; basta con pensar en Freud, quien elaboró un método de introspección que permite estudiar la psicología del inconsciente.

Entre estos científicos, Iván Petróvich Pavlov ocupa un puesto de gran relieve. Partiendo de una serie de observaciones científicas experimentales, desarrolló una concepción general de la actividad nerviosa superior de los animales y del hombre, que tiende a explicar el comportamiento y el pensamiento, ya no más aislados en una abstracción de laboratorio, sino en estrecha relación con el ambiente externo —para el hombre, esencialmente el ambiente social—, el que condiciona decididamente ambos aspectos.
Pavlov condujo este estudio con métodos fisiológicos y objetivos de rigor absoluto. Siempre se negó a aceptar explicaciones psicológicas, esforzándose por llegar a la actividad nerviosa superior mediante el estudio de determinadas reacciones externas del organismo, que pueden ser documentadas experimentalmente.

Resulta evidente que todo pensador propone en términos tal vez "partidarios" su propia concepción científica, y los desarrollos sucesivos demostraron que también la psicología tiene su lugar en el estudio del pensamiento humano. Sin embargo, el aporte de Pavlov fue decisivo porque trajo consigo una oleada de profundo rigor científico a un sector que por siglos había estado abandonado a las ilaciones y las suposiciones menos argumentadas y restituyó a la fisiología, en lugar de un organismo sub-dividido en varios sectores, en la antinomia de la materia y de la psiquis, el organismo animal indivisible y entero. Según las palabras de Pavlov, que con su habitual modestia hacía recaer el mérito en el fisiólogo ruso del siglo XIX Iván Mijáiovich Sechenov y en sus propios colaboradores antes que en sí mismo, éste es justamente "el mérito ruso ante la ciencia mundial y el pensamiento humano universal".

Para conquistar este mérito, Pavlov trabajó durante toda su larguísima existencia con modestia, tenacidad, pasión, manteniéndose —digno hijo de un siglo de experimentadores— firmemente aferrado a los hechos. Su método de trabajo fue en todo y por todo similar al que recomendaba a los jóvenes científicos en una Carta a la Juventud que escribiera en 1935:

"Estudiad el abecé de las ciencias antes de intentar alcanzar las cimas. No emprendáis jamás un nuevo capítulo si no sabéis perfectamente el precedente. No tratéis jamás de compensar la insuficiencia de vuestros conocimientos con suposiciones e hipótesis, ni siquiera las más audaces... Aprended a ser observadores y pacientes. Habituaos a hacer los trabajos científicos más ordinarios. Estudiad, comparad, acumulad hechos... Sin los mismos no podréis nunca elevaros. Sin los mismos, vuestras «teorías» serán esfuerzos vanos. Pero aun estudiando, experimentando, observando, esforzaos por no quedar en la superficie de los hechos. No seáis coleccionistas de hechos. Tratad de penetrar el misterio de su origen. Buscad con perseverancia las leyes que los regulan.
"En segundo lugar, modestia. Jamás penséis saberlo todo ya... No permitáis que el orgullo se apodere de vosotros. Os hará obstinar cuando sería necesario ceder; os hará rechazar un consejo útil y una ayuda amigable y os hará perder la medida de la objetividad... "En tercer lugar, pasión. Recordad que la ciencia exige al hombre toda su vida. Y si tuvierais dos vidas, las mismas no serían suficientes. Es una fuerte tensión y una gran pasión lo que la ciencia exige del hombre...",

Con los grandes científicos nacidos en el siglo XIX y que trabajaron en los siglos XIX y XX, llegando, podemos decir, hasta Einstein, Iván Petróvich Pavlov tiene en co¬mún la capacidad de haber impuesto su precisa dirección a la ciencia, manteniendo en sus investigaciones, como ya comentáramos, una visión general.

La extremada especializaron que alcanzara y que continúa acrecentando la ciencia de nuestros días creó la necesidad del trabajo de equipo, ya que sólo el trabajo de grupo puede otorgarle a la actividad científica la visión unitaria que le es ncesaria y sin la cual la ciencia termina por transformarse en una árida técnica inhumana. Contra este peligro, la enseñanza que se desprende de la vida y la obra de los científicos que fueron también, y sobre todo, pensadores —los Darwin, los Freud, los Pavlov, los Einstein, justamente— permanece como viva y actual advertencia para nosotros.

La infancia y la familia.

"Nací en Riazán en 1849, en la familia de un sacerdote" —escribe Pavlov mismo en su autobiografía, demasiado sucinta. Algunas noticias suplementarias acerca de la infancia del científico y de su familia, singular en muchos aspectos, podemos obtenerlas en los Recuerdos, que Pavlov comenzó a escribir en la forma de obra literaria, interrumpiéndolos luego de las primerísimas páginas, por motivos desconocidos, pero casi ciertamente inherentes a su muy intensa actividad científica, prolongada, puede decirse, hasta el día en que murió, a la edad" de 86 años bien cumplidos. Es una verdadera pena porque en aquellas pocas páginas el gran fisiólogo se revela como escritor brillante y atrayente, hábil en la tarea de describir en pocos rasgos las características de los diversos personajes. En la familia Pavlov, la carrera eclesiástica, en los rangos menos elevados de la jerarquía ortodoxa, se transmitía de padre a hijo y algunas veces de suegro a yerno. El padre de Pavlov, en efecto, hijo de sacerdote, tomó el puesto del suegro, también él sacerdote, sucediéndolo en una pequeña parroquia que aseguraba a su numerosa familia, sin embargo —aparte de Iván tuvo otros diez hijos— una modesta vivienda, alegrada por un jardín y un huerto que él mismo cuidaba con la ayuda de los hijos.

También fueron sacerdotes los tíos paternos, mientras que uno de los tíos maternos era sacristán. Sin embargo, ninguno de ellos debía estar en olor de santidad ante sus superiores ya que, como el mismo Pavlov narra, el abuelo materno, a diferencia de la casi totalidad de sus colegas, no recibió jamás el mínimo donativo de sus superiores en reconocimiento de sus méritos; uno de los tíos, aunque seminarista y luego sacerdote, era el capitán reconocido de la banda de los jóvenes de Riazán en los frecuentes encuentros a puños limpios con las bandas de los campesinos de los alrededores; el otro tío paterno, amante del vodka y de las bromas (llegó a sustraer la tapa del ataúd mientras en la iglesia se celebraba el oficio fúnebre por un difunto, atar la cuerda de la campana a la cola de un ternero, por la noche, provocando la alarma en todo el pueblo) terminó por ser expulsado de la iglesia y debió buscar alojamiento en lo del hermano, con gran alegría de sus sobrinos, entre ellos nuestro científico, que se divertían con sus bromas a menudo irreverentes y con el vivaz relato de sus desventuras.

Entre las personas de la familia, Pavlov prefería a una tía materna, María Ivánovna, que vivía sola, abandonada por el marido, en una vieja casa medio derruida, de la cual alquilaba una parte y con ello vivía en forma sumamente modesta. "La tía —escribe Pavlov— era un raro tipo positivo. Jamás tuve oportunidad de oírla lamentar su propia existencia; siempre estaba tranquila, siempre digna, siempre dispuesta a ayudar a los otros. Si alguno de nosotros se enfermaba inmediatamente estaba allí, empleaba todos los medios de la medicina doméstica, se sentaba junto al enfermo distrayéndolo con sus relatos. Si ocurría una desgracia era la primera en consolar; si ocurría una riña doméstica trataba de convencer y de apaciguar los ánimos. En los últimos años, cuando ocurrieron discusiones entre mi padre y yo, a menudo violentas, la tía iba de uno al otro explicando las diversas razones hasta que lograba restablecer las relaciones. Que estas pocas líneas sirvan como recompensa por sus buenos oficios...".

Hemos mencionado aquí discusiones con el padre. Ello no significa que las relaciones entre Iván y Piotr Pavlov fueran malas; antes bien, Pavlov halló en su padre comprensión y apoyo, y pasó junto a él serenamente los años de la infancia. Las discusiones antes mencionadas se referían a la diferente visión del mundo que el Pavlov científico llegó a poseer y que contrastaba con la del padre.

Iván Petróvich fue a la escuela recién a la edad de once años, porque al caerse desde una balaustrada sobre las piedras cuando tenía siete años, se vio incapacitado para aplicarse a los estudios como consecuencia de una grave conmoción cerebral causada por el trauma. Fue su padre quien se ocupó durante aquellos años de su educación, con amplitud de miras, enseñándole las primeras nociones de botánica y de zoología, que hallaban sus fundamentos en las demostraciones prácticas que Piotr Pavlov proporcionaba al muchacho, trabajando con él en el huerto y el jardín.

Por otra parte Pavlov, el primero de once hijos en una familia provista apenas de lo necesario, aprendió pronto a ser útil en cuanto el trabajo físico, no sólo en la huerta sino también en la casa, ayudando a su madre en las tareas domésticas. Durante toda su vida tuvo un vivo amor por el trabajo físico. Se refería al mismo, ya anciano, como algo que le proporcionaba "alegría muscular", y subrayó que se sentía completamente satisfecho de su propio trabajo "cuando podía hacer intervenir al mismo tiempo el cerebro y las manos".

En lo que respecta a sus relaciones con la familia Pavlov declara explícitamente al concluir su autobiografía su gratitud para con sus padres: "Por sobre todo, debo expresar —escribe— mi infinito reconocimiento a mi padres y a mi madre, que me habituaron a una vida simple, sin pretensiones, y me dieron la posibilidad de recibir una instrucción superior".

Los años de estudio.

A la edad de once años, en efecto, Pavlov ingresó en el seminario de Riazán, donde recibió la instrucción secundaria. "Lo recuerdo —escribe— con un sentimiento de reconocimiento. Teníamos algunos excelentes profesores... En general, en aquella época existía en el seminario lo que faltaba en los liceos estatales: es decir, la posibilidad para todos de dar libre curso a sus intereses intelectuales.

"Bajo la influencia de la literatura de la década del 60, nuestro interés se volvió hacia las ciencias naturales; muchos de nosotros, entre ellos yo, decidimos estudiar ciencias naturales en la universidad.
"En 1870 entré, así a la universidad de Petersburgo, a la sección de historia natural de la facultad físico-matemática. Era un período brillante para la facultad. Teníamos profesores que gozaban de una enorme autoridad científica y poseían excelentes cualidades oratorias... El profesor Cyon, en especial, fue quien ejerció sobre nosotros, fisiólogos, una fuerte impresión. La magistral claridad de sus exposiciones sobre los problemas de fisiología más complejos y el arte con que efectuaba las experiencias, literalmente nos maravillaban.:. Bajo su dirección realicé mi primer trabajo de fisiología.

"Recibido el título de candidato de ciencias naturales, entré en 1875 al curso de tercer año de la Academia de medicina y cirugía, no para convertirme en médico, sino con el fin de obtener una cátedra de fisiología. Por otra parte, confieso que este plan me parecía un sueño por entonces, porque la idea de convertirme en profesor me parecía inverosímil.

"A mi ingreso en la Academia, debía ser ayudante del profesor Cyon, encargado de los cursos de fisiología... Pero ocurrió algo increíble: el gran fisiólogo fue expulsado".
Pavlov, por solidaridad, renunció a la Academia de medicina y entró al instituto de veterinaria, donde fue ayudante del profesor Ustimovich hasta 1878; pero con su habitual modestia no menciona su gesto de solidaridad en su Autobiografía, limitándose a informar acerca de su cambio al instituto de veterinaria. "En 1878 —continúa diciendo Pavlov— entré al laboratorio de la clínica del profesor Botkin, donde pasé largos años luego de haber terminado, en 1879, un curso en el instituto para el perfeccionamiento de los médicos... Abstracción hecha de cuanto había de desfavorable en este laboratorio —y antes que nada, la falta de medios— considero a este período como muy proficuo para mi futuro científico. Este puesto significó para mí la independencia completa y la posibilidad de consagrarme por entero al trabajo de laboratorio (no debía cumplir ninguna tarea en la clínica). Trabajé por meses y años, sin preocuparme por el hecho de que el trabajo que efectuaba era el mío o el de otro... No tenía nada que perder; este trabajo me proporcionaba una gran práctica en el razonamiento fisiológico, en el sentido amplio de la palabra, y de la técnica de laboratorio. Agregad a esto las conversaciones siempre interesantísimas e instructivas con Sergueí Petróvich Botkin. Allí fue donde preparé mi tesis sobre los nervios centrífugos del corazón; allí donde, a mi regreso de un viaje de estudios al exterior, comencé los trabajos sobre la digestión, que hicieron conocer mi nombre. Yo mismo había elegido y concebido estos dos temas, en forma del todo independiente...".

Lo que Paviov descuida en su autobiografía son las gravísimas dificultades económicas en las que se debatía en aquellos años. El laboratorio de fisiología que Botkin había puesto a su disposición era sólo una casucha se-miderruida, que anteriormente había servido como secadero, arreglada de la mejor manera dentro de los límites de las restringidas posibilidades del instituto. El material experimental era rudimentario; las retribuciones acordadas a los investigadores, insuficientes. Para evitar los gastos de una habitación en la ciudad, Paviov dormía sobre un jergón en el laboratorio, y continuó haciéndolo aún después de su matrimonio, que tuvo lugar en 1881, con Serafina Vasílievna Karchévskaia, quien se alojaba en lo de su cuñado Dmitrii Petróvich Paviov, entonces ayudante del químico Mendeleev.

En 1883 Paviov tuvo su primer hijo, Mirchik. Serafina Vasílievna no había podido llevar a término un embarazo, "probablemente por las malas condiciones de vida", según lo afirma uno de los biógrafos de Paviov, el profesor Asratián.
También el pequeño Mirchik era débil y enfermizo y el médico ordenó para el recién nacido un viaje al campo. La mujer de Paviov halló hospitalidad en el hogar de una cuñada que vivía en el mediodía ruso, pero los jóvenes esposos carecían hasta del dinero necesario para el viaje, que fue proporcionado por el padre de Paviov, a quien debió recurrir Serafina Vasílievna. Sin embargo, a pesar de tantos sacrificios, el pequeño Mirchik continuó empeorando y murió sin que el padre volviera a verlo.

El pez que come madera

Un pez gigante que come madera, descubierto en Perú.

El animal, de casi un metro de longitud, tiene los dientes en forma de cuchara para roer los troncos .que caen al agua

Una expedición científica ha descubierto en la Amazonía peruana una nueva especie de pez gigante que se alimenta de madera. El animal, al que los pobladores indígenas denominan carachama gigante, se caracteriza por tener los dientes en forma de cuchara para raspar los troncos de árboles que caen al agua. Los investigadores, financiados por la Fundación Nacional de Ciencia (NSF, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, extraerán tejidos de uno de los ejemplares hallados vivos para analizar la genética de la nueva especie. Una pormenorizada descripción de sus descubrimientos se dará a conocer en diciembre en la revista científica Copeia.
 
Investigadores muestran la nueva especie descubierta

El pez fue descubierto durante una expedición realizada en Alto Purús entre el 21 de julio y el 3 de agosto pasado para identificar la vida acuática en los ríos de la zona, Purús y Yurús. El animal tiene unos 70 centímetros de largo y dientes con forma de cuchara para raspar los troncos de los árboles, un patrón de dentición propio de los peces que comen madera.

Esta especie de pez era conocida con el nombre de carachama gigante por los pobladores indígenas de la zona, quienes la cazan para su alimentación. "La carachama se alimenta de crustáceos, detritus, restos vegetales y algas que hay en el fondo de las cochas (lagos) y del río, y de madera en proceso de descomposición por el agua. Tiene un hábito alimenticio superior al resto de su competencia", ha explicado Arsenio Calle, jefe del Parque Nacional Alto Purús.

Una docena de especies.

Calle ha añadido que especies similares fueron encontradas anteriormente en la selva de la región de San Martín, en el nordeste peruano, por científicos del país. Se cree que existe alrededor de una docena de especies de peces que comen madera distribuidas en las grandes cuencas hidrográficas de Sudamérica. La mala noticia es que muchas de ellas son endémicas, con grupos muy reducidos. 

Expertos peruanos también estudiarán el estado de conservación del nuevo pez durante los meses de julio a septiembre del próximo año, período en que se vacían los ríos debido a la ausencia de lluvias.

El Parque Nacional Alto Purús, donde habitan algunos indígenas en aislamiento voluntario y una gran variedad de las aves más grandes del planeta, se encuentra entre las regiones de Madre de Dios y Ucayali, en la selva peruana fronteriza con Brasil.


Fuente: http://www.abc.es

sábado, 11 de septiembre de 2010

Salvador Allende

En este tiempo dónde se proclama la muerte de la historia que es una manera de borrar paulatinamente la conciencia y de anular la identidad nacional en este juego de  globalización que solamente mantiene las "sagradas" tradiciones de las familias imperiales que integran el Club Bildenbeg. Es momento de hacer una pausa para traernos a la memoria la imágen y obra que hizo de  Chile, hasta la intrusión de los  yankes, una nación socialista que  fue elegida por el pueblo en un auténtico juego democrático. Ahora ala  distancia, recuerdo haber visto por tv como se bombardaba la La Moneda lo cual es decir  asesinar la soberanía de una nación que lícitamente había elegido vivir en justicia social y no en un sistema demagógico que fomenta la corrupción.
Al memento de reflexionar digo que no hay sociedad justa cuando esa sociedad permite la especulacion, recordemos que en Uruguay  se ha tirado leche por reclamos sindicales olvidándose que el mundo tiene a miles y miles de personas que se mueren de hambre.
Espero que se revise la obra de Salvador Allende en esta actualidad en la  cual un multimillonario comanda la nación hermana.
Abre el ojo.
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Chile conmemora 37 años de la muerte y derrocamiento de Salvador Allende.

Como todos los años los chilenos conmemoran el aniversario de la muerte del ex presidente socialista, Salvador Allende. Movimientos sociales, sindicatos y partidos de izquierda estarán en La Moneda para colocar ofrendas florales al monumento de Allende. Esta vez el presidente de Chile no asistirá a los actos, sino estará en un concierto para los 33 mineros atrapados.


Chile conmemora este sábado el aniversario 37 del golpe militar de 1973, que derrocó al entonces presidente Salvador Allende, e instaló una cruenta dictadura de 17 años que dejó heridas difíciles de cerrar.

Tras la muerte de Allende, que murió en el bombardeo al Palacio La Moneda el mismo 11 de septiembre, su figura continúa viva. Fue un hombre que luchó por los derechos humanos y la igualdad social del pueblo chileno.

El 11 de septiembre de 1973 la dictadura se hizo Gobierno por 17 años que marcaron el destino del pueblo chileno. Bajo este mandato militar se reportaron miles de desapariciones, torturas y violaciones a los derechos humanos.

El 4 se septiembre de 1970 la victoria de la coalición de partidos progresistas chilenos, conocida como la Unidad Popular (UP), lleva a un socialista a la Presidencia. No obstante, muchas personas se opusieron a que los elegidos por el pueblo ejercieran el poder.

Conmemoraciones.

Desde que se recuperó la democracia, cada 11 de septiembre en La Moneda se realiza una ceremonia por los caídos en el palacio presidencial. Además de Allende el día del golpe murieron varios de sus colaboradores y jóvenes voluntarios de su equipo de seguridad.

Se tiene previsto que, como cada año, los partidos de izquierda realicen un homenaje al ex presidente socialista Salvador Allende ante su monumento, que se encuentra frente a La Moneda, y entreguen ofrendas florales.

Estas organizaciones que apoyan la lucha de Allende por su pueblo, llevarán a cabo velorios en sitios emblemáticos durante el golpe y la dictadura, como el Estadio Nacional y antiguos centros de tortura de la policía secreta.

Las Fuerzas Armadas también conmemoran con actos religiosos el recuerdo a sus caídos. Mientras que los familiares de desaparecidos y ejecutados, así como antiguos prisioneros políticos, convocaron una marcha desde el centro de Santiago hasta el cementerio general, donde se levanta un monumento en memoria de las víctimas.

La convocatoria de este año, que cuenta con el respaldo de sindicatos y organizaciones sociales, "en demanda de un país más justo y democrático", tiene como elemento adicional la solidaridad con la treintena de presos mapuche en huelga de hambre desde hace dos meses.

"Esperamos que no se produzcan incidentes de ningún tipo, ya que no debemos olvidar que es un momento para reflexionar y conmemorar a nuestras víctimas", manifestó la vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Mireya García.

La Intendencia (Gobernación) Metropolitana autorizó la marcha.

Esta vez el mandatario chileno, Sebastián Piñera, quien no descartó durante su campaña que contrataría a ex colaboradores de Pinochet, no estará en Santiago para la conmemoración del derrocamiento y muerte de Allende, sino en la norteña región de Atacama, para asistir a un concierto de la Orquesta de Cámara de Chile dedicado a los 33 mineros que permanecen atrapados desde hace un mes en un yacimiento de 700 metros de profundidad.

Mil días de Gobierno popular

Mil días duró su Gobierno y el registro de su voz, mientras resistía el golpe militar en el palacio presidencial, profetizaba su muerte.

"Pagaré con mi vida la lealtad del pueblo", son algunas de las últimas palabras de Salvador Allende, dirigidas por radio al pueblo chileno, durante las seis horas de asedio. Se inmoló por un sueño de libertad y de justicia social para los más pobres.

Allende, el primer presidente socialista de Chile, ganó las elecciones en septiembre de 1970. Horas después de su victoria llamó a la consolidación de un gobierno independiente, socialista y revolucionario.

El compañero presidente, como le llamaba cariñosamente el pueblo, eliminó el latifundio y reformó las estructuras del Estado. Se atrevió a nacionalizar la vital explotación del cobre, que rentabilizaba una multinacional estadounidense. Con estas medidas, molestó a Estados Unidos y a la oligarquía chilena, pues canalizó los beneficios de los recursos naturales al servicio del pueblo.

Salvador Allende tuvo que afrontar diversas huelgas e intentonas golpistas promovidos por la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA, en inglés). El llamado tanquetazo, en junio de 1973, fue neutralizado tres meses antes del golpe militar que acabó con su vida.

Fuente: TeleSUR

viernes, 10 de septiembre de 2010

La explotación sexual de la mujer

Tratas de personas.

Con un engaño te pueden llevar a la esclavitud.
El MIDES lanzó una campaña de sensibilización sobre tráfico de personas con fines de explotación sexual.

El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) presentó un proyecto para la elaboración de una política pública sobre trata de mujeres, niñas, niños y adolescentes con fines de explotación sexual-comercial que será financiado mayoritariamente por la Unión Europea.

La trata de personas con fines de explotación sexual consiste en captar, transportar y retener a personas en beneficio de una red criminal que tiene como objetivo el lucro. Uruguay es país de origen, tránsito y destino de estas personas que son tratadas como objetos.

Existen factores de vulnerabilidad que son utilizados por las redes para captar y someter a sus futuras víctimas, como: la violencia doméstica, el abuso sexual en la infancia, la situación de calle, el trabajo infantil, la pobreza y la exclusión. Todas son situaciones de vida que deterioran la autoestima y la autonomía de las personas exponiéndolas a eventuales abusos de poder.

Para atacar esta problemática se presentó un plan que será implementado por Inmujeres con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores y la organización Foro Juvenil. El objetivo de este acuerdo interinstitucional será sistematizar todos los casos de trata que lleguen al sistema judicial y ofrecer atención a las víctimas. Otro aspecto que se abordará en el futuro es la elaboración de un protocolo de intervención para actuar de forma correcta y sin perjudicar a las víctimas.

El 10 de mayo se realizó la presentación de este plan y de la publicación, "La trata de mujeres con fines de explotación sexual comercial en el Uruguay. Caminos recorridos hacia la construcción de una política pública", fruto del trabajo articulado de Inmujeres y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

En dicha publicación se realizó una conceptualización de la temática y su interrelación con la migración, la violencia de género y la prostitución, desde un enfoque de género, generaciones y derechos. También se incluye la normativa nacional e internacional, se rest el aporte de la OIM a la lucha I tra la trata de personas en Uruguay se resaltan los principales hitos desde el 2005 a la actualidad.

La publicación contiene una sistematización del trabajo real do en el marco de la mesa interi titucional sobre trata de mujeres con fines de explotación sexual-comercial. Esta mesa fue instalada por Inmujeres en 2008 con el objetivo de iniciar un diálogo interinstitucional y elaborar una política pública para el abordaje de la problemática.

Por más información se pi de llamar al Instituto Nacional las Mujeres al (02) 400 03 02.*


Fuente: Infomides.

El BRIC reclama por un nuevo orden

Estos días se reunen los líderes BRIC (Brazil, Rusia, India y China) en una de esas reuniones multilaterales tipo G que tanto gustan a nuestros líderes políticos. Durante estos días, veremos muchas sonrisas, muchas reuniones, muchas propuestas y, por supuesto, muchas fotos.

No obstante, ahora los países miembros del BRIC hay que tomarles en serio. Como vemos, su presencia en la economía mundial sigue creciendo y, especialmente en estos momentos de dificultades económicas y financieras mundiales, su participación en la economía mundial es decisiva. Excepto Rusia en estos momentos, son los que más están crecimiento, con más reservas, con deuda pública por los suelos, con más crecimiento en exportaciones, con más emisiones de carbón, y muchos otros mases.

Lo que no está tan claro es si deberíamos tomar muy en serio las reuniones del BRIC si siguen el camino de las otras reuniones multilaterales que ya existen; la G7, la G8, la G20, las del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y las innumerables reuniones entre los países miembros de la Unión Europea.

Fuente: 1260dias.wordpress.com

Lectura del pensamiento es posible

Logran "leer" pensamientos con electrodos.

Científicos en Estados Unidos crearon una técnica con la cual lograron traducir señales cerebrales en palabras utilizando microelectrodos sobre el cerebro.


Los microelectrodos se colocan bajo el cráneo sin penetrar el cerebro.

El avance, afirman los investigadores de la Universidad de Utah, podría eventualmente permitir a pacientes severamente paralizados -como aquéllos que sufren el llamado síndrome de "encerramiento"- poder comunicarse con sus pensamientos.

El método utiliza dos rejillas de 16 microelectrodos que se implantan debajo del cráneo, pero sobre el cerebro, sin necesidad de penetrar el órgano.

"Logramos descifrar palabras habladas utilizando sólo las señales del cerebro con un aparato que promete, a largo plazo, poder utilizarse con pacientes paralizados que no pueden hablar" expresa Bradley Greger, profesor de bioingeniería de la Universidad de Utah.

Traductor cerebral

Los científicos colocaron las rejillas en los centros de habla en el cerebro de un voluntario que sufría crisis epilépticas severas.

El paciente ya había sido sometido a una craneotomía -el retiro temporal parcial del cráneo- para que los médicos pudieran colocar electrodos convencionales con el fin de localizar la fuente de sus convulsiones y detenerlas quirúrgicamente.

Con las rejillas de microelectrodos experimentales, los científicos registraron las señales cerebrales del paciente cuando éste leía repetidamente cada nombre de una lista de 10 palabras "útiles" para una persona con parálisis: sí, no, caliente, frío, hambre, sed, hola, adiós, más y menos.

Después el paciente repitió las palabras a la computadora y ésta logró ubicar las señales cerebrales que pertenecían a cada palabra con entre 76 y 90% de precisión.


Los microelectrodos (rojo) fueron colocados en un paciente epiléptico.

Los investigadores subrayan que ésta es sólo la primera fase de la investigación, y que el método necesita perfeccionarse, pero en algunos años se podrían llevar a cabo ensayos clínicos con personas que no pueden hablar debido a parálisis u otros trastornos.

"Ésta es una prueba de concepto" dice el profesor Greger.

"Logramos demostrar que estas señales pueden leer lo que la persona está diciendo con posibilidades superiores al azar".

"Pero necesitamos poder ahora demostrarlo con más palabras y con más precisión para que este método pueda ser realmente útil para un paciente" agrega.

Además de los pacientes con síndrome de encerramiento, el científico cree que también podrían beneficiarse con esta técnica las personas paralizadas a causa de un derrame cerebral o quienes sufren la enfermedad de Lou Gehrig, por ejemplo.

Según el profesor Greger, "incluso si podemos darles a estos pacientes unas 30 o 40 palabras para comunicarse, eso significaría una mucho mejor calidad de vida".

Otra ventaja de la técnica es que no hay necesidad de penetrar el cerebro debido a que los minielectrodos se colocan sobre la superficie del órgano.

Los electrodos convencionales ya se utilizan, implantados en el cerebro, para ayudar a personas paralizadas a controlar el movimiento de extremidades, pero son demasiado grandes para penetrar otras áreas de materia cerebral, como la encargada del habla.

En el caso del paciente con epilepsia, los minielectrodos fueron colocados sobre el área de Wernicke, sobre el oído izquierdo, una zona que actúa como "traductor" del lenguaje para el cerebro.

Los científicos subrayan, sin embargo, que como la técnica sólo ha sido probada con este único paciente hacen falta más investigaciones antes de que pueda ser puesta en práctica en la clínica.

El estudio, que aparece publicado en Journal of Neural Engineering (Revista de Ingeniería Neural), fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud y la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos.

Fuente: http://www.bbc.co.uk

El dinosaurio con joroba decubierot en cuenca

"Pepito" ilumina a los paleontólogos.

El dinosaurio carnívoro y con joroba descubierto en Cuenca modifica algunas tesis que hasta ahora sostenían los expertos.

"Pepito", el dinosaurio con joroba descubierto en el yacimiento de Las Hoyas (Cuenca), ya tiene casa: el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha. Este «Concavenator corcovatus» («el cazador jorobado de Cuenca»), un dinosaurio carnívoro del Cretácico Inferior de esqueleto articulado, fue presentado ayer, en un acto que sirvió de marco al anuncio de las intenciones del Ministerio de Ciencia y de la comunidad autónoma de construir un centro paleontológico en la provincia de Cuenca.

El ejemplar mide seis metros de alto y podría tener más de 125 millones de años, tal y como expuso en la presentación Francisco Ortega, investigador del departamento de Física Matemática y de Fluidos de la Facultad de Ciencias de la UNED y autor del estudio publicado en la revista «Nature». Se trata del dinosaurio más completo hallado hasta ahora en la península Ibérica. Descubierto hace siete años, desde hace tiempo se trabajaba en su restauración.

A juicio de Ortega, el ejemplar se conserva de forma «exquisita» gracias a las características del yacimiento de Las Hoyas. «Está preservado entero, tiene restos de impresiones de cómo era su piel, tiene impresiones de elementos musculares, una serie de detalles que no son habituales en los dinosaurios que conocemos», indicó el experto.

Ortega precisó que en los restos se aprecian, entre otros elementos, la estructura de las escamas de la pata, la columna vertebral, las costillas, la caja torácica, el cráneo e incluso los restos de su última comida. Todo esto ha permitido «aportar una serie de ideas que modifican lo que ya sabíamos de otros grupos de dinosaurios y del grupo al que él pertenece». El catedrático destacó que se ha podido identificar en sus brazos unas estructuras que constituyen un estadio ancestral de las plumas, unas estructuras que «ya tienen las aves modernas». Según Ortega, con este hallazgo se agrega más información a la relación dinosaurios-aves y se alimenta la idea de que «las aves son el grupo de dinosaurios que sobrevivió a la extinción».

De otra parte, el investigador hizo hincapié en la joroba del «Concavenator corcovatus» y señaló que «dos de las vértebras del dinosaurio, delante de la pelvis, se proyectan hacia arriba generando una elevación del contorno del animal que no conocíamos en ningún otro dinosaurio». Aunque no está determinada la utilidad de la misma, se piensa que podría funcionar como reserva de grasa, elemento de comunicación entre animales de la misma especie o tener otras funciones, aunque las típicas -indicó Ortega- son de termorregulación, para aumentar la superficie corporal del animal.

Enfatizó el responsable de la investigación que este hallazgo ha permitido reconstruir la historia del grupo de dinosaurios al que pertenece: los «Carcharodontosaurus». «Siempre se había pensado que eran formas gigantescas típicas de América del Sur y ahora sabemos gracias a "Pepito" que los "tiranosaurios del Sur" tuvieron su origen, sus antecedentes, en Europa, y "Pepito" es uno de ellos».

Otro de los responsables del estudio, José Luis Sanz, incidió en la riqueza paleontológica de la provincia conquense con los yacimientos de Lo Hueco, Las Hoyas y Portilla. «Este triángulo de oro de los dinosaurios en Cuenca supone un reto muy importante para la investigación», señaló.

Por otra parte, y con motivo de la presentación, el secretario de Estado de Investigación, Felipe Pétriz, y el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, anunciaron que tienen un proyecto para construir un centro paleontológico en la provincia de Cuenca.

Fuente: http://www.lne.es/

El universo sin Dios

Nunca le ha ido bien a la religión católica cuando ha tratado temas científicos, al igual que nunca les ha ido bien a los científicos que han hablado de temas religiosos. Desde Galileo Galilei, padre de la ciencia moderna, quien fue acusado de herejía por su intento de satirizar al Papa de la época en uno de los personajes de su libro 'Diálogos sobre los dos máximos sistemas del mundo', hasta Stephen Hawking, quien recientemente aprovechó magistralmente la visita del papa al Reino Unido para promocionar su nuevo libro, en el cual busca mostrar que la ciencia puede explicar el origen del universo sin la necesidad de invocar a Dios. La historia ha mostrado cómo las máximas autoridades eclesiásticas y científicas se enfrentan de vez en cuando por sus puntos de vista en temas como el origen del universo y de la vida, o la misma existencia de Dios. Todos estos enfrentamientos han producido resultados inconclusos, ganadores parciales de las disputas y reputaciones en entredicho para ambas partes.

Por sus escritos, Galileo estuvo a punto de ser ejecutado por la Inquisición, por lo cual tuvo que retractarse. Siglos después, el papa Juan Pablo II expresaría su inconformismo con la postura de la iglesia de la época. Muchos han interpretado el gesto de Juan Pablo II como una disculpa y, por ende, una prueba clara del triunfo de la ciencia sobre la religión. Los tiempos han cambiado, pero las diferencias entre algunos científicos y la iglesia católica, por quien debería tratar de dar respuestas a preguntas tan interesantes como el origen del universo y la vida, sigue como en sus orígenes. El protagonista de nuestra época es el físico británico Stephen Hawking, quien, en su nuevo libro, argumenta que la ciencia puede explicar el origen del Universo sin la necesidad de invocar a Dios, la existencia de gravedad implicaría que el Universo puede crearse a sí mismo a partir de la nada. Claro está, surgen las preguntas: ¿qué es la gravedad?, y ¿qué o quien la creó? Preguntas que, sin duda, originarían sonrisas en los fervientes defensores de la Iglesia católica y, probablemente, el efecto contrario en los fieles adoradores de la ciencia. El profesor Hawking no será condenado y, por el contrario, su libro 'El gran diseño' ('The Grand Design') será un 'best seller' en el mundo, aunque no del mismo nivel de la Biblia, y estará lejos de arreglar de manera definitiva las diferencias entre Iglesia católica y ciencia.

El cuestionar es una actividad muy humana. Las religiones y la ciencia han jugado un papel muy importante en tratar de dar algunas respuestas e incentivar la creación de otras desde su diario devenir. La historia tanto de la ciencia como de la religión ha mostrado cuán imperfectas son estas actividades. La Iglesia católica está actualmente en el ojo del huracán por su manejo de los abusos de algunos de sus integrantes, por sus posiciones con respecto al uso de anticonceptivos y por el papel de la mujer dentro de la misma organización. La comunidad científica no se encuentra exenta de escándalos. La necesidad de reconocimiento y gloria de algunos de sus integrantes los ha llevado a engañar a la comunidad, y con ello, a la humanidad, y la lucha permanente contra fenómenos como el plagio de ideas, la manipulación de resultados (recientemente, hasta las observaciones del mismo Galileo Galilei han sido cuestionadas) y el engaño no es del todo ajena a los científicos.

La discusión acerca de la existencia de Dios es una pregunta válida. Después de todo no deberían existir preguntas prohibidas. Sin embargo, es cuestionable la capacidad para dar una respuesta científica a esta pregunta en la actualidad. Y aun dentro de la comunidad científica existen serias dudas acerca de las verdaderas razones detrás del libro del profesor Hawking (¿ciencia o marketing?), lo cual no ayuda a dirimir el conflicto entre ciencia e Iglesia católica y, por el contrario, podría llegar a opacar la seriedad del trabajo científico. De la misma manera que existen científicos que creen firmemente en la inexistencia de Dios, otra parte de la comunidad no duda de su existencia, sin que ello los haga ser menos profesionales. Los seres humanos necesitamos creer en algo, siempre, y hasta el mismo Isaac Newton, creador de la teoría de la gravitación universal y firme creyente, dedicaba parte de su tiempo libre a la alquimia (que buscaba, entre otras cosas, la fuente de la eterna juventud y la piedra filosofal que convertía el plomo en oro), lo cual no le quitó su lugar en la historia de la humanidad.

La religión y la ciencia buscan, cada una a su manera, tratar de entender el mundo. Y es por ello por lo que las disputas acerca de temas comunes como el origen del universo y de la vida continuarán hasta el fin de la humanidad; porque, mientras el ser humano exista, la necesidad de cuestionar, buscar respuestas y creer será parte de su existencia. Eso es lo que nos hace humanos. El respeto a las ideas de los demás es lo que nos hace personas.


Por: Diego A. Torres.
Fuente: http://www.eltiempo.com

jueves, 9 de septiembre de 2010

La ciencia de Stephen Hawking

Bill Gates patenta la ciencia de Stephen Hawking.
Por: Raúl Crespo

El científico británico Stephen Hawking, en 1988 publico “una breve historia del tiempo” best sellers de literatura científica, daba a entender que, “no existía incompatibilidad entre la noción de Dios, en tanto que creador y una comprensión científica del universo”.

Hawking, elaboro su teoría a partir de 1992 de un planeta que giraba alrededor de una estrella que no es el sol, eso hace que la coincidencia de nuestras condiciones planetarias, el sol y la afortunada combinación de distancia (de la tierra con el sol) y la masa solar, sea menos excepcional y menos convincente como prueba de que la tierra fue cuidadosamente diseñada para sostener a los seres humanos”.

Hoy Hawking, dice:”Los desarrollos de la física moderna excluyen a Dios de la teoría sobre los orígenes del universo”. En su libro “el gran diseño” coescrito con el físico estadounidense Leonard Mlodinow, que saldrá a la venta el 9 de septiembre, agrega, “el big bang fue una consecuencia inevitable de las leyes de la física”.

“Dado que existe una ley como la de la gravedad, el universo puede crearse y se crea a partir de la nada, la creación espontanea es la razón por la que hay algo en lugar de nada, de por que existe el universo y de por que existimos nosotros” escribe Hawking.

El científico británico desde los 20 años padece de una enfermedad degenerativa (distrofia muscular) se comunica a través de un ordenador y se moviliza en una silla de ruedas, el año pasado dejo las matemáticas en la universidad de Cambridge, que dictaba desde 1979, sin embargo es una autoridad de la ciencia mundial, incluso participo en las series Star Trek, The Simpson y futurama.

Todavía para los científicos hay cosas que no nos pueden explicar, como el color negro del universo, si este se expande o frena, o por que la velocidad de la luz viaja a una misma velocidad, o la creación de las galaxias y el comportamiento de las materias, la ciencia este o no al revés de las impresiones espontaneas respecto a Dios, se vuelve la verdad y es esta la que históricamente se enseña como verdad.

Científicos como Aristóteles, Newton, Albert Einstein, creyeron en un Dios o Dioses, Einstein, decía que “Dios no juega a los dados” en una carta enviada a su amigo Niels Bohr, Einstein siempre dudaba del comportamiento de la materia que postulaba la física cuántica, “no había nada errático o aleatorio, simplemente no conocíamos las variables ocultas” decía, luego agregaba, “A través del universo comprensible se manifiesta una inteligencia superior e infinita”.

Einstein, creía que tras la creación había un gran diseño, Charles Darwin, con la ley de la evolución y ahora Stephen Hawking, van por ese camino. La ciencia ha compensado sus errores con otro error, pero, siempre la hace retomar la verdad gracias a la fuerza del capital que los auspician, en estos momentos un capitalista empedernido Bill Gates, fundador de Microsoft solicito la patente de un sistema ideado por el y un grupo de científicos para frenar la fuerza de los huracanes.

Gates, dice:”enfriando las aguas superficiales de los mares los huracanes pierden su fuerza destructiva”. Para que esta propuesta funcione se requiere una flota de barcazas que bombeen agua fría desde el fondo del mar a la superficie, de ese modo se crea un muro liquido frio que reduce el poder del huracán antes que toque tierra”.

Consultores del tiempo climático dicen que los impactos del huracán se pueden extender a otras zonas, afectando nuevas aéreas y reduciéndolas donde los huracanes eran frecuentes por el sistema de circulación atmosférica, se reducirían en los Estados estadounidenses afectando a Centro y Sur América, igual que al Caribe.

No es la primera vez que los científicos diseñan sistemas para reducir el impacto de los huracanes, a finales de los 60 la marina estadounidense desarrollo un proyecto llamado “furia de tormenta” para frenarlos antes de que tocaran tierra norteamericana.

La revista Science, impulso la idea de colocar yoduro de plata en las paredes del ojo del huracán para aumentar la lluvia y que esta reste la fuerza del viento.

El investigador Ross Hofman, se le ocurrió desviar los huracanes por medio de simulaciones virtuales, lo logro al aumentar en 2 grados la temperatura de las corrientes ascendentes en el centro del huracán, el problema es que todavía no hay tecnología que logre ese efecto.

Lo cierto es, que con Dios o sin él, los más ricos del mundo a futuro esperan enriquecerse con la posible solución de los cambios climáticos, manipulándolos con la ayuda de la ciencia.


Fuente: http://www.aporrea.org

Reducción de experimentos con animales

Europa reduce experimentos científicos con animales.
Por: Información de Agencias.

También quedó prohibido experimentar con grandes simios.

La ciencia deberá dejar de emplear en Europa a grandes simios para sus experimentos y limitar al máximo, conforme a estrictas condiciones, el uso de otros animales, según aprobó el miércoles el Parlamento Europeo tras dos años de intensas negociaciones.

La nueva normativa prohíbe recurrir a los chimpancés, gorilas y orangutanes para los experimentos científicos, mientras que el uso de otros primates será objeto de una "estricta restricción".

La Eurocámara aprobó, en términos generales, que las "experimentaciones animales sean reemplazadas, en la medida de lo posible, por un método de sustitución científicamente satisfactorio".

Los expertos deberán velar porque "el dolor y el sufrimiento infligidos a sean reducidos al mínimo", según el texto aprobado en sesión plenaria por el Parlamento Europeo, con sede en Estrasburgo (Francia).

La utilización de los animales sólo podrá realizarse para los experimentos que tengan como objetivo hacer avanzar la investigación sobre el hombre, los animales o las enfermedades (cáncer, esclerosis múltiple, Alzheimer y Parkinson).

La normativa, que otorga un plazo de dos años a los Estados europeos para que la adopten, completa una ley adoptada en 2009 que prohíbe los tests sobre animales de productos cosméticos.

El texto no contentó ni a los partidarios de una abolición total ni a los defensores de poner por delante la causa científica.

"El progreso de la medicina es crucial para la humanidad y desgraciadamente para avanzar es necesaria la experimentación animal", subrayó el eurodiputado conservador italiano, Herbert Dorfmann.

Los ecologistas en cambio argumentaron que "es posible reducir el número de animales utilizados con fines científicos sin obstaculizar la investigación", según la europarlamentaria belga Isabelle Durant.

Casi doce millones de animales son empleados cada año con fines experimentales en la UE. Según los expertos, el estado actual del conocimiento científico no permite la supresión total de su uso.

Fuente: http://www.elespectador.com

La sensibilidad del niño

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La sensibilidad del niño

Ya hemos insistido mucho sobre el clima im­prescindible para "hacer ortografía". El niño debe sentirse ayudado, guiado... y ¡admirado! Si falta esto, hay que temer que el gusto por el esfuerzo para superarse a sí mismo se marchite.

El nivel de un niño en ortografía es muy sensi­ble a los choques afectivos. Veamos un ejemplo que es bueno tener en cuenta...

• Caso de Santiago ~

En mis clases utilizo mucho la estadística. Eso me permite conocer muy bien el nivel de cada uno de mis alumnos, así como sus posibilidades, y sé con precisión lo que tengo derecho a exigir de cada uno.

Un día Santiago obtuvo un puntaje particular­mente bajo en la prueba de ortografía de uso. Este niño era habitualmente de un nivel ligeramente superior al promedio. O bien Santiago no había aprendido la lección que correspondía a la prueba, o bien le había ocurrido algo anormal.

Al fin de la hora de clase le pedí a Santiago que se quedara algunos minutos conmigo...

—Bueno... ¿Qué te ha pasado?

—Señor... —después, silencio.

—¿No trabajaste en tu casa?

—Sí. —Silencio.

—No comprendo...

—Es el portero.

—¿El portero...?

—Sí, señor, el portero. No me quiere, me trató

de ladrón. Le dijo a mi padre que yo había robado una moto...

Y Santiago, muchacho de 13 años, estalló en sollozos. Habló a tirones y me contó una historia confusa. La víspera, un compañero le había pres­tado su motocicleta hasta el día siguiente. San­tiago había vuelto a su casa —vive en un gran edi­ficio— y había colocado la moto en la baulera de sus padres. Siempre al acecho de las tonterías de chicos, el portero había ido a contar al padre de Santiago que su hijo era un ladrón, que si los padres dieran más y mejores palizas a sus hijos no habría tantos vagos y bandidos, que si él fuera el padre sabría bien lo que tenía que hacer, etcé­tera. Como consecuencia de esta escena, Santiago había recibido una dura lección de moral y un correctivo más duro todavía.

El choque emotivo que vivió Santiago se había reflejado inmediatamente en sus resultados de ortografía. Me juró que había estudiado la lección" y yo le'creí. Y tuve razón, pues los resultados del chico volvieron a progresar normalmente algunos días después.

• Caso de Yves

En un curso de 7° grado, Yves aparentemente no estudia sus lecciones. A pesar de que él afirma lo contrario, yo no le creo y sospecho que prefiere el fútbol al arduo aprendizaje de la ortografía. En suma, no nos hemos puesto completamente de acuerdo sobre las causas de sus malas notas. Yo estoy cada vez más inclinado a sostener mi opinión porque conozco bien a Yves: es un mucha­cho que tuve como alumno en años anteriores. Era uno de los mejores alumnos de la clase, y eso no le impedía tener siempre ganas de jugar, a menudo hasta de hacer el payaso.

Como sus resultados acusaban un decrecimiento general, muy ostensible en las pruebas de ortogra­fía, pensé que su lado juguetón y payaso había prevalecido sobre su lado "buen alumno".




En una reunión entre padres y docentes, en el mes de julio, me encontré con la mamá de Yves y le dije lo que pensaba de la evolución de su hijo.. Después dé diez minutos de discusión queda claro que esa noche habrá tormenta en casa de mi alum­no. Pero he aquí que al momento de salir, la mamá agrega:

— ¡Felizmente, su hermano jamás nos dará todas estas preocupaciones...!

—¿Su hermano? ¿En qué curso está?

—Acaba de entrar en 1er. año y solo recibo elo­gios de él...

¡Justamente! ¡Yo me había olvidado de él! ¡Vaya usted a acordarse de cada alumno, quién tiene un hermano, quién una hermana, quién un perro o un criadero de cobayos...! A pesar de la mejor voluntad del mundo, yo habla olvidado al hermano de Yves: sin embargo, estaba escrito en la ficha que yo había hecho llenar al comenzar el año.

—Yves me preocupa realmente —continuaba

la madre—. El año pasado todo iba bien. Este año tiene el diablo en el cuerpo. Siempre fue mo­lesto en casa pero en la escuela, al menos, nunca me había dado disgustos... Desde que su hermano está en 1er. año, es infernal. No comprendo...

—No es preciso que rete a su hijo. Olvide todo lo que le dije hace un momento. Nada de gritos esta tarde, nada de reproches. Simplemente dí­gale: "Sabes, he visto a tus maestros. No entien­den. ¡Tan bien que trabajabas el año pasado! No saben lo qué te pasa. Se preguntan si no será el crecimiento". ¡Sobretodo, no le grite! ¿Usted le da vitaminas...?

—No... ¿porqué?

—Déselas, pero sobre todo no se las dé al her­mano al mismo tiempo: él no las necesita. Yves necesita un "shock", sin duda por causa del cre­cimiento...

—¿Usted cree?

Por cierto que no, yo no creía nada de eso, y pido perdón a los médicos... No creo que las vi­taminas hayan podido servir para nada en el curso de la historia. Pero sé que una mamá que prepara una ampolla de vitaminas para su hijo es algo muy importante...

En la clase siguiente, cuando entraba al salón, me las arreglé para cruzar la puerta al mismo tiempo que Yves. Fue la ocasión para hacerle notar:

—Vi a tu mamá el sábado. No me habías dicho que tenías un hermano en 1er. año... Tu mamá me ha dicho que él trabaja casi tan bien como tú el año pasado...

Eso fue todo. La mamá siguió mi consejo. Yves trabaja de nuevo con gusto y sus resultados son buenos. Se puede decir que ha puesto al hermano en su lugar: el de un hermano y no el de un rival que le arrebataba el amor materno. Como me lo escribió un día un chico de 6o en un poema sobre el Día de la Madre:

"¡Ella alcanza para todos!''

Siempre noté que las notas en ortografía eran muy sensibles a los factores psicológicos y fisio­lógicos. Si el niño está fatigado, si le duele la ca­beza, si sus padres se pelearon la noche antes delante de él, infamablemente los resultados es­tarán en baja. Es mucho más una cuestión de equi­librio del niño que una cuestión de estudio.

Podrían multiplicarse los ejemplos para demos­trar que las dificultades en ortografía con frecuen­cia se originan en la familia. En materia de educa­ción, los padres tienen el papel principal respecto a sus hijos. Si aparece una dificultad y los padres no están allí para ayudar, para animar, para dar cariño, el tropiezo se convertirá en catástrofe.

Un chico desdichado no tiene ganas de hablar con los demás; con mayor razón, no tendrá ganas de escribir.


El gran problema.

Durante una reunión con los padres, un señor me preguntó lo que pensaba yo sobre el problema de la reforma de la ortografía.

—¿No cree que si se cambiara la ortografía, si se escribiera como se habla, seria mejor para nuestros hijos, que aprenderían a leer y a escribir más fácilmente?

—La reforma de la ortografía es un problema secundario. Que la ortografía sea simple o comple­ ja, eso no impedirá que haya niños desdichados, que son o se creen abandonados; eso no impedi­rá la crueldad y la humillación... Yo quisiera que se simplificara la ortografía. No obstante, aun con la ortografía difícil, los escolares pueden ser felices en clase. La ortografía es un juego, un jue­go algo complicado, de acuerdo, pero usted sabe que los niños no temen la dificultad, siempre que no se les presente toda de golpe. El grar problema no es simplificar la ortografía, sino sin; >lificar su aprendizaje... ¡Es completamente distinto! Ya ve, como primera reforma, he propuesto que se prohiba el famoso 'cero' en la escuela. ¿No cree que eso sería mucho más importante que una re­forma de la ortografía?

Cero significa el vacío, la nulidad... Hay que pensar en la humillación que encierra esa nota. ¿Cómo se puede esperar que el niño sienta el gusto por superarse, en esas condiciones? ¿Cómo se puede esperar que sienta el gusto de comuni­carse por escrito, si se le enseña que a partir de un cierto número de faltas lo que ha hecho es nulo, vale cerol

Sí se quiere reformar algo, reformemos el clima en el cual se enseña la ortografía. ¡Suprimamos los ceros!


¿Cómo hacer?

Cada vez son más los docentes que abandonan el cero en ortografía. Pero no por eso este "cero" subsiste menos en las pruebas de examen, donde influye decisivamente en la calificación que obten­gan los alumnos.

En clase, el cero es nocivo en h que respecta al aprendizaje de la ortografía. "Castiga" al niño y oculta los progresos de aquellos que cursan con dificultad.

Si el chico saca ceros en clase, conviene que los padres hagan como si los ceros no existieran.

¿Cómo? Bastante sencillo... Hágale hacer a su hijo un gráfico sobre el cual trasladará, no sus ce­ros, sino el número de "faltas". Así podrá trazar ' una línea que siga los resultados evaluados en su cuaderno por el maestro. Y su hijo verá con cla­ridad si hace progresos.

Si es necesario, hágale contar el número de palabras del texto de dictado o calcular su resul­tado con la técnica de los —3% ya explicada. Entonces verá nítidamente si mejora o no. Sobre todo verá que la nulidad no existe en ortografía. Aun con 20 errores en un texto de 100 palabras, ¡queda un 80% de palabras correctas!

La escuela "ceromaníaca" dice al niño que él es una nulidad. Dígale usted a su hijo que él ya sabe cómo se escriben un 80% de las palabras, ¡ lo cual está lejos de ser la nada!

El clima en el cual se va a enseñar la ortografía debe ser un clima de comunicación. Es preciso que el niño tenga el derecho de preguntar, y es preciso que las respuestas de sus padres le den ganas de seguir preguntando.

A menudo los padres me hacen notar que si su hijo les preguntara, ellos no sabrían qué respon­der.

La motivación

Caca uno de nuestros actos tiene una motiva­ción. Es un hecho que a menudo se olvida cuando se trata de ortografía. Todo ocurre entonces como si se pensara que los niños tendrán mejor ortogra­fía cuanto más sufran para aprenderla. Muchos actúan como si las colecciones de "ceros" tuvie­ran la virtud de motivar a los niños.

Se concluye exactamente en lo contrario. ¡Se encona a los chicos contra la ortografía, minu­ciosamente, a fuerza de ceros semanales! ¿Qué se puede esperar de una situación semejante, sino un clima de fracaso en el cual se desarrolla­rán quizá las neurosis, pero seguramente no las aptitudes para escribir sin errores?

Importa, pues, motivar a los niños. En realidad el problema es mucho más simple. El niño natu­ralmente siente el deseo de agradar a sus padres, a su maestro o a su maestra. Si él siente que su> adelantos proporcionan alegría a los adultos, hará fácilmente los esfuerzos que se esperan de él. El problema es que la mayor parte del tiempo los adultos utilizan un lenguaje que habría que desterrar del todo: "¡Otra vez con un cero! Bien hecho, no tienes más que poner atención y estu­diar las lecciones..." o "¡Ah, en mi tiempo..." o "¡Me das lástima! Mira a tu hermano (o her­mana). Él (o ella) al menos... Toma ejemplo de él (o de ella)..." o "Eres un incapaz, nunca harás nada bueno...", etcétera.

Sin felicitar al niño por cualquier cosa —él pronto se daría cuenta de que sus padres carecen de espíritu crítico—, es bueno alentarlo en cada progreso. Y para estar seguro de que los hará, es importante proponerle hacer solamente cosas de acuerdo con la medida de sus posibilidades.

Se puede afirmar, pues, que la motivación está unida a la definición de objetivos simples, precisos y accesibles. Jamás se insistirá bastante sobre este aspecto.


A menudo los padres dicen que hacen dictados a su hijo para ayudarle a preparar, por ejemplo, un examen de fin de año. Hasta conocí padres pre-. visores que le dictaban ejercicios propios de ni-~ veles de enseñanza muy avanzados respecto de los estudios que el hijo estaba cursando ¡Qué ambición! ¿Qué se puede esperar de tal actitud? ¿Adelantos? Seguramente que no. O el chico no tiene el nivel que se le exige y se va a desalentar, o bien tiene ya el nivel necesario y no se desani­mará. Pero ¿para qué sirven entonces los dicta­dos?

Una mamá muy inquieta

Hay que avanzar prudentemente, pues la moti­vación nace con la alegría de ver acumularse los progresos. Tomemos un ejemplo sencillo: su hijo de 4 o grado es flojo en ortografía. No haga como esa mamá que vino a verme un día:

— ¡Yo no entiendo nada! Mi hijo sabe las re­glas del uso de la g y continúa equivocándose al escribir...

—Señora, si usted tuviera un loro y con una paciencia infinita le enseñara esas reglas, estará de acuerdo conmigo en que el loro terminará por saberlas al dedillo y podrá recitárselas sin un error...

— ¡No veo la relación entre su loro y mi hijo!
El loro no tiene necesidad de...

—Su hijo tampoco, señora. Déjelo tranquilo con esa regla. ¿Notó usted si usa bien la c en los grupos ca, co, cu, ce, c/? ;

—No me fijé en eso especialmente ¡Lo que yo sé es que él siempre saca cero!

—El cero no significa nada. Ahora, cuando, vuelva a su casa, busque su cuaderno y fíjese si tiene bien en claro el uso de la c. Si es así, hágalo trabajar sobre ese punto determinado: dónde la c tiene sonido sibilante, y dónde suena como una k. Ni hable de los otros errores. Déjelos de lado. Hay palabras con c que nunca encontrará en su nivel: si no las sabe escribir, es simple ignorancia debida a la edad... En cuanto haya terminado con Ja c, pase a la g, una dificultad de uso por vez: las terminaciones -ger, -gir, -gerar, las combina­ciones gue, gui, gu, más adelante las diferencias entre gue, gui y güe, güi, etcétera. La compara­ción con el uso de la c puede ayudarle.

—Pero ¿cómo elegir los ejemplos? ¡Puede ser que elija alguna cosa demasiado difícil...!

—Si usted elige al azar, seguramente. Pero si usted convarsa con su hijo sobre las notas que va obteniendo, verá que se puede adivinar, a través de sus preguntas, las dificultades que ya están "maduras" para él. Un día el niño dirá: "Yo no entiendo nada: siempre me olvido de poner la u con los puntitos..." Si se plantea la cuestión de la diéresis, es que está listo para dar el paso que lo hará dominar esa dificultad. ¡Escúchelo bien! Él mismo te dirá lo que quiere hacer.

Objetivos en el nivel del niño

Una de las claves de la motivación es proponer siempre al niño aquello que puede y quiere apren­der para avanzar.

Si un alumno de grados superiores pregunta cómo se escribe adherir o aprehensión, escríbaselo usted mismo, sin comentarios. No comience con largas explicaciones donde corre el peligro de no salir airoso. En cambio, si el chico le da a leer un poema que ha escrito y en el cual "una sonrisa" ha resultado "sonrrisa", ayúdele a co­rregir su error y verifique si comprendió la regla de la r después de n.

Para esto, es inútil hacerle recitar la regla. Puede saberla muy bien de memoria y ser incapaz de aplicarla si no es por casualidad. Escríbale algunas palabras sobre una hoja: Enrique, enri quecer, enrejado, sonreír, etc. Muéstrele, si es necesario, la diferencia en el sonido de la r suave y la rr o r fuerte, y díctele algunas palabras que contengan ese grupo nr. Pero no se asombre si al día siguiente escribe "naración" por "narra­ción": esto prueba que el niño comprendió sus explicaciones y las generaliza (¿acaso la n de narrar no está antes que la rr?). Es buena señal.

Con mucha suavidad —¡es tan importante!— hágale comparar lo que acaba de escribir con lo que escribió la víspera. Él tendrá que encontrar la diferencia por sí mismo: esta diferencia es un límite a su generalización. El chico creyó, en un principio que la r siempre sonaba como rr si estaba después de n, aunque hubiera otras letras entre ellas. Ahora observará que eso no ocurre si no están juntas.

El niño descubre mediante tanteos

Así es como se hacen los descubrimientos: uno ensaya, se equivoca, se rectifica, empieza de nuevo, otra vez más... Y así es como el niño procedió cuando aprendía a caminar. Los padres estaban a su lado para alentarlo ante el más pequeño progreso. Este aprendizaje se hacía con alegría, ¡a pesar de los moretones y los raspones en las rodillas!

¡En ningún momento se le hubiera ocurrido a nadie organizar una carrera de 100 metros para ver si su hijo era capaz de ganarla! Y he aquí que cuando tiene que aprender la lengua escrita, no solamente han desaparecido las voces de aliento, no solo se guardó la pomada para curar lastimaduras, sino que se organizan competencias a porfía, se las llama dictados, se hacen pruebas de examen; hay severidad, maldad, a veces sadismo; se ponen ceros, se humilla al chico y se habla de crisis de la ortografía, o de reforma de la ortografía.

Por cierto, la ortografía no es algo natural como caminar: es una invención humana. Pero ¿por qué no-tener una actitud más natural? ¡Nadie habla de crisis de... la marcha! Sin embargo, se trata de una actividad muy compleja que después de los primeros pasos requiere una maduración que va a durar todavía años, para llegar progresivamente al máximo de su desarrollo.

En Educación Física todo el mundo admite per­fectamente que un niño de 8 años no puede correr una carrera de 100 metros; sin embargo, nadie admite que a la misma edad, la perfección en el uso de la g, en lo que concierne a la ortografía, está al mismo nivel que la carrera de 100 metros.

El delirio ortográfico

Pero la situación de la ortografía es todavía más asombrosa. Continuemos nuestra comparación con la educación física: todo ocurre como si se pretendiera que un niño de escuela primaria sepa desempeñarse en una buena carrera, una compe­tencia de fondo, salto en alto, salto en largo, sal­to con garrocha, lanzamiento de bala, levanta­miento de pesas, barra fija, barras paralelas, rugby, fútbol, handball, basketball, cross, hockey, natación, buceo y muchas otras cosas, algunas de las cuales no figuran siquiera en los Juegos Olímpicos...

¿Exageración? No lo es. Se sabe, gracias a numerosos estudios, cuáles son las palabras más frecuentes, las que más se necesitan entre los miles y miles que forman la lengua. Con 8000 de ellas alcanza para escribir casi todo lo que se quiere expresar y comunicar.

Se podría pensar que la escuela se limitará a enseñar primero la ortografía de esas palabras que se necesitan, y las otras después, cuando ya todos dispongan del elemento básico. No es asi, ün absoluto. ¡Todavía es frecuente que la escue­la enseñe con mucho cuidado las palabras que sir­ven menos, y no enseñe las palabras que sirven más!

El avance de la investigación nos permitiría saber cuáles son las palabras que es preciso ense­ñar a una edad determinada, teniendo en cuenta la edad del niño, sus centros de interés y sus posi­bilidades intelectuales. Pero por lo general esto no se tiene en cuenta. En la educación francesa, por ejemplo, un reciente método de lectura, que se considera científico, propone para los niños de 6 años palabras que, en el 60% de los casos, no están a su alcance. En el boletín A.L.P. de los Talleres de Pedagogía de Lyon, hemos publicado un trabajo que concluye así:

"Por fuerza hemos de temer que con los textos sobre los cuales se hace el aprendizaje de la lec­tura, el niño no pueda repetir por escrito entre el 30% y el 35% de las pplabras, después de la lec­tura. A título indicativo, se considera en general que en un texto común y corriente, solo el 3% de las palabras pueden dar lugar a dificultades de reescritura para un adulto; en un texto muy téc­nico ese porcentaje apéfías pasa el 15%. ¡Actual­mente observamos que una de cada 3 palabras no corresponden al nivel de un libro de ortografía, de lectura o de vocabulario!''

Parecería que se espera del niño que lo sepa todo, inmediatamente. Es necesario que los adultos —maestros, padres— no caigan por esa pendiente, que resulta desastrosa para tantos niños. La prudencia y el sentido común deben poner limitaciones a las exigencias desmesuradas con las que se suele enfrentar al niño.

Recordemos los primeros pasos de un chico. Cuando la madre animaba a su hijo a caminar un metro y él lo hacía, ¡era una hazaña! Se comen­taba, se llamaba inmediatamente por teléfono a la abuelita y se escribía la buena nueva a las tías lejanas. Y ahora que el niño ha crecido y es capaz de todos los esfuerzos para poner bien las haches, todo lo que el adulto encuentra para de­cirle es:

—Pero miren este tonto lo que me escribe: "En el zoológico vimos a la guirafa". "No hay guirafas", ¡idiota!"

Entonces el niño se aplica y corrige: "En el zoo­lógico vimos a la girafa"... Y de nuevo, el adulto:

— ¡Pero es increíble que sea tan torpe! ¡La jirafa, con /'! ¡Ahora vas a copiar diez veces la regla de la g!

Si en nuestro código civil existiera una ley para proteger a los niños de los insultos, más de uno estaría preso. Cuánto más sensata hubiera sido la actitud siguiente:

—¿Por qué pusiste guirafa aquí?

Y darle tiempo para que reflexione sobre su error. Y, en caso necesario, ayudarle a encontrar la manera de solucionarlo.

Y seguramente el chico se sentirá bien. Y mejor aún si uno no se olvida de felicitarlo por haber pensado que la g no necesitaba u para sonar como j...
Lo que, sin duda, se traducirá más adelante en hallazgos que pasarán inadvertidos.

Pero cómo ver esos hallazgos, si con la ortogra­fía se actúa como ciertos conductores al volante de su coche, siempre con la injuria en los labios...