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martes, 14 de septiembre de 2010

El reflejo condicionado

He aquí el esquema de la experiencia ya clásica: pongamos alimento en la boca de un perro; luego de uno o dos segundos la saliva comienza a ser segregada por su glándulas. Se trata de un acto reflejo, es decir, de una respuesta constante del perro a un estímulo que le llega del ambiente extemo, pero de un reflejo innato, presente desde el nacimiento de cada animal. Ahora, antes de darle alimento al perro hagámosle escuchar el sonido de un metrónomo, o encendamos una lamparilla ante sus ojos. Luego de un cierto número de experiencias notaremos que no es necesario darle alimento al animal para provocar la salivación; el perro segregará saliva apenas sienta el sonido del metrónomo o vea la lamparilla encendida. Esto que hemos descrito es un reflejo condicionado. "La condición fundamental para la formación de un reflejo condicionado —escribe Pavlov— es generalmente la coincidencia en el tiempo, por una o más veces, de una excitación indiferente con un estímulo absoluto". En nuestro caso, el sonido del metrónomo constituye la excitación indiferente, indiferente justamente porque en cuanto tal no tiene ninguna relación con la secreción salival; el suministro del alimento, en cambio, es el estímulo absoluto, ligado permanentemente con la secreción salival, que tiene la tarea de comenzar la digestión del alimento. Si la excitación indiferente —metrónomo— precede regularmente por un cierto número de veces al estímulo absoluto —alimen to—será capaz de por sí de dar la respuesta refleja —se creción salival—; se establece así un nuevo vínculo, un nuevo reflejo entre un estímulo —metrónomo— y una respuesta —secreción saliva!— anteriormente no ligados entre sí. Por ello el reflejo se Mama condicionado, porque no se halla presente regularmente en el organismo, sino que para formarse necesita algunas condiciones, es decir, la coincidencia por algunas veces del estímulo indiferente con el estímulo absoluto, El reflejo condicionado salival es sólo un ejemplo de reflejo condicionado, que se adecúa para su estudio en laboratorio por su simplicidad y por la posibilidad de obtener un juicio cuantitativo mediante el recuento de las gotas de saliva segregadas. Pero, escribe Pavlov, "el reflejo condicionado puede formarse por medio de todos los reflejos absolutos y con todos los posibles agentes del ambiente externo e interno, tanto en forma elemental como en forma de combinaciones complejas, con una sola limitación, es decir, que se trate de agentes capaces de ser percibidos por las células receptivas de los hemisferios cerebrales". El reflejo condicionado típico del que anteriormente diéramos el ejemplo era conocido ya mucho tiempo antes de los experimentos de Pavlov con el nombre de "salivación psíquica", pero ninguno había intuido la importancia enorme del mismo. El adjetivo "psíquico", sin embargo, fue abandonado por Pavlov dado que podía convertirse en una fuente de equívocos. Él escribió al respecto:

"Cuando un naturalista se propone hacer el análisis completo de la actividad vital de los animales superiores no puede, no debe, hablar de actividad psíquica de estos animales sin traicionar el principio de las ciencias naturales. La ciencias natural es un trabajo de la mente volcado hacia la investigación de la naturaleza y no es lícito en este campo recurrir a interpretaciones y a conceptos tomados de fuentes que no sean de la naturaleza misma. Si el naturalista hablara de actividad psíquica de los animales superiores, él transportaría al dominio de la naturaleza ideas tomadas de su mundo interior, es decir, repetiría el antiguo, error cometido por los hombres cuando iniciaron estudios de los fenómenos naturales prestándoles a las diversas manifestaciones de ia naturaleza inanimada sus propios pensamientos, deseos y sentimientos. Para un naturalista coherente, también en los animales superiores existe una sola cosa: esta o aquella reacción exterior a un fenómeno del mundo externo".

A este fenómeno exterior, es decir, la "salivación en respuesta a un estímulo que ya no era un estímulo alimenticio, sino una señal sonora o luminosa del mismo, Pavlov logró justamente estudiarlo objetivamente, científicamente, en sus relaciones de causa y efecto, en su origen y desarrollo. Él vio que también este fenómeno podía ser considerado como un reflejo y clarificó la naturaleza de "reacción de advertencia", subrayando de esa manera el carácter de previsión de un advenimiento que tendrá lugar en el futuro en el mundo externo. En efecto, se trata aparentemente de un reflejo clásico: a un estímulo externo, por ejemplo el sonido del metrónomo, corresponde una determinada reacción del organismo, por ejemplo la secreción salival. Pero la saliva no tiene, naturalmente, la tarea de digerir el sonido, como deberíamos afirmar según el esquema del reflejo entendido en sentido cartesiano. La saliva digerirá aquello que aparezca luego del sonido, es decir, el alimento. La reacción condicionada, entonces, sirve para adaptar, para preparar al organismo viviente para un suceso que se producirá en el futuro. Ya hemos visto cuáles son las condiciones indispensables para la elaboración de un reflejo condicionado; recordemos ahora que el reflejo mismo se mantiene sólo por un determinado período de tiempo.

Si, en efecto, la suministración del alimento no sigue al sonido del metrónomo, luego de cierto número de veces el sonido no se verá seguido por la secreción salival. Se dice entonces que el reflejo condicionado se ha extinguido, porque entró en escena la inhibición, y sobre tal fenómeno volveremos brevemente más adelante. Es intuitiva la importancia general que los reflejos condicionados asumen en la vida del individuo. Basta con pensar que gracias a los mismos el ser viviente puede adaptarse a las continuas modificaciones del ambiente en el que vive, reaccionando en forma adecuada. Mediante los reflejos innatos, o incondicionados, en efecto, se establece un equilibrio estático entre individuo y ambiente, siempre igual a sí mismo, necesario, pero no suficiente para asegurar la supervivencia al individuo. Los reflejos incondicionados constituyen, en efecto, un equilibrio entre el organismo viviente y el ambiente que lo circunda, y permiten vivir a los animales en determinadas condiciones. Pero sólo en determinadas con¬diciones: el recién nacido, gracias al reflejo incondicionado de la succión, puede nutrirse en el pezón de la mama, pero sólo si el pezón está al alcance de sus labios. De ninguna manera es capaz de hallar su alimento, a menos que el mismo le sea llevado literalmente a la boca. Pero todos los animales viven en un mundo en el que es necesario nutrirse diariamente, defenderse de los enemigos, buscar un reparo de la intemperie, en condiciones siempre diversas. En este punto intervienen los reflejos condicionados, que no son inmutables, sino que se modifican en relación con los cambios del ambiente externo. Los mismos indicarán cada vez al animal que un determinado objeto constituye un peligro que debe evitarse, que en un determinado lugar existe la posibilidad de procurarse el alimento, que a una determinada cosa está asociada una sensación placentera, etcétera. Como hemos dicho, el mérito de Pavlov no es sólo el de haber indicado la importancia de este fenómeno elemental de la corteza cerebral, sino de haber explotado profundamente las posibilidades de estudio que el mismo ofrecía, proporcionando la base para una técnica precisa de análisis de aquella actividad nerviosa superior, cuya investigación había sido imposible para la fisiología hasta ese momento. La salivación condicionada, en efecto, podía ser fácil y exactamente medida en su totalidad, con la sola condición de suturar en el exterior el conducto excretor de la glándula salival y de medir las gotas que caían. Existía una única dificultad: excluir la influencia de los factores externos accidentales, no deseados por el experimentador, quien debía investigar un solo reflejo condicionado por vez y obtener resultados rigurosamente precisos. Por lo tanto, era necesario aislar al animal del experimento antes de exponerlo a determinadas excitaciones, evitando que fuera perturbado por cualquier otro estímulo del ambiente externo. Pavlov recurrió entonces a la "torre del silencio", separando rigurosamente al animal de todo estímulo que no fuera el elegido por el experimentador, por ejemplo el alimento y el sonido del metrónomo, y de la persona misma del experimentador, que trabajaba, en efecto, en una habitación aislada de la del animal, y adoptando especiales métodos de medición de la saliva segregada.
Con un trabajo que duró decenios, ayudado por numerosos colaboradores, estudió detalladamente la forma¬ción, la consolidación, el debilitamiento y la desaparición de los reflejos condicionados y pudo deducir de tales observaciones las leyes generales que regulan el trabajo de los hemisferios cerebrales, ante todo la excitación y la inhibición, la expansión y la contracción.

Excitación e inhibición.

La elaboración de un reflejo condicionado se debe a la formación de un nuevo foco de excitación en la corteza cerebral. Es decir, una determinada zona de la corteza, por ejemplo, la terminación del nervio acústico en el caso del reflejo en respuesta al sonido del metrónomo, que antes no era capaz, si se la estimulaba, de dar comienzo al proceso de secreción salival, asume ahora esta nueva propiedad, se torna "excitable". Pero tal excitación no se mantiene indefinidamente; ya lo hemos visto: si el sonido del metrónomo no está seguido por el alimento, luego de algunas veces cesará de provocar la secreción salival. Pavlov escribe en tal sentido: "Los reflejos condicionados tornan infinitamente más complejas, más finas y más precisas las relaciones entre el mundo externo y el organismo. En nuestra vida ellos son numerosos y constituyen la base de nuestras costumbres, de la educación y de la disciplina. La fase ulterior del perfeccionamiento de las relaciones entre el ambiente y el organismo consiste en el hecho de que los reflejos condicionados como reflejos de señalación sufren una corrección final y constante. Si en el curso de la vida ya no son seguidos por los importantes fenómenos que los mismos señalan, están suprimidos... como si estuvieran gobernados por un principio de economía... Esto está provocado por un proceso nervioso especial, al cual la terminología comúnmente usada en fisiología da el nombre de inhibición".
Pavlov ha descrito otras modalidades de la inhibición, aparte de esta, que es tal vez la más importante y a la cual se le da el nombre de "inhibición de extinción". La descripción de las mismas sólo puede ser el objeto de publicaciones especializadas; recordemos sólo que la elaboración de estas leyes fue el resultado de un trabajo experimental larguísimo, minucioso, descrito en una de las obras fundamentales del fisiólogo, las Lecciones sobre el trabajo de los grandes hemisferios cerebrales, publicada en 1926. Al leer los protocolos de tales experimentos resulta interesante seguir la alternada vicisitud de los procesos de excitación y de inhibición, que primero se expanden y luego se concentran en la corteza cerebral, y conocer algunos datos de gran interés: mediante el condicionamiento, por ejemplo, el animal puede efectuar un análisis sumamente minucioso del mundo externo, es decir, puede reaccionar segregando saliva luego del sonido de un metrónomo que tiene la frecuencia de 500 vibraciones por segundo, y no reaccionar si el metrónomo suena, en cambio, a la frecuencia de 498 vibraciones (una diferencia tan mínima que el oído humano no logra captarla).

El estereotipo dinámico.

En toda su obra, Pavlov se sintió impulsado por la exigencia de asegurar la absoluta objetividad de los métodos de estudio y de interpretación de los datos, y también por el deseo de hallar los mecanismos universales del funcionamiento del sistema nervioso en todos los niveles de la escala zoológica. En este sentido, el reflejo condicionado se le reveló precioso como clave para la interpretación de las numerosísimas correlaciones recíprocas existentes entre el sistema nervioso y el ambiente externo válida para todos los animales. El mismo reflejo condicionado, sin embargo, con sus diferentes modos de formación, de desarrollo y de extinción, nos permite darnos cuenta de las diferencias existentes entre las diversas especies animales, así como poner el acento en el salto cualitativo constituido por la actividad nerviosa superior del hombre.
La importancia que asumen los reflejos innatos y los reflejos condicionados, así ligados entre sí, varía notablemente en las diversas especies animales y entre los animales y el hombre, mientras otra notabilísima diferencia entre los diversos individuos está constituida por los llamados "estereotipos dinámicos", es decir, por el conjunto de los vínculos nerviosos de cada individuo, relacionados con las diferentes experiencias de la vida, que constituyen los grupos funcionales, en grado de enriquecerse y de modificarse continuamente en las diversas interacciones entre individuo y ambiente. ¿Qué son estos estereotipos dinámicos? Partamos, como siempre, de la experiencia de laboratorio. Apliquemos uniformemente a un animal, siem¬pre en el mismo orden y por un determinado período de tiempo, una serie de estímulos condicionados (por ejemplo, encendamos una lamparilla como señal del alimento, hagamos funcionar una campanilla como señal de estimulación dolorosa, etcétera). A estos estímulos, el animal responderá con una serie de reflejos correspondientes (por ejemplo, segregará saliva, alejará la pata, etcétera). El estereotipo dinámico es justamente el conjunto de estos reflejos, que se siguen con orden e intensidad variable; el mismo está caracterizado por la repetición uniforme de algunos estímulos y las reacciones relativas. Ahora, en el ámbito de un estereotipo constituido ya en forma estable, sustituyamos un estímulo por un estímulo diferente (por ejemplo, en lugar de encender la lamparilla como señal de alimento, hagamos sonar el metrónomo), aun manteniendo intactos los otros estímulos y su sucesión. Notaremos que tal variación en la estimulación no provoca inmediatamente una variación en la respuesta del animal, que sigue siendo igual a la respuesta anteriormente establecida por cierto número de veces. Si por ejemplo el encendido de la lamparilla como señal del alimento constituye el tercer estímulo de un estereotipo dinámico y en un cierto punto, aun manteniendo todo el complejo del estereotipo en el sucederse de los diversos estímulos, sustituimos sólo al tercer estímulo, por ejemplo haciendo sonar el metrónomo en lugar de encender la lamparilla, notaremos que al sonido del metrónomo el perro reaccionará segregando saliva, tal como ocurría regularmente luego del encendido de la lamparilla. Es decir, el perro ya está acostumbrado a reaccionar al tercer estímulo con la secreción salival, y así continúa, aunque el tercer estímulo haya sido sustituido por otro que puede ser, por ejemplo, la señal de una estimulación dolorosa antes que del alimento.

El estereotipo dinámico formado en la corteza cerebral a continuación de la estimulación anterior, repetida, uniforme, continúa existiendo por un cierto tiempo aun después de la variación de un estímulo, Se demuestra, de tal manera, que las modificaciones ambientales preceden a las modificaciones del sistema nervioso. El concepto fisiológico de estereotipo dinámico puede ser aplicado también al hombre. Basta con pensar en el conjunto de estímulos externos a los que se halla expuesto el hombre perteneciente a la moderna sociedad industrial, estímulos que se repiten todos los días con regular y exasperante monotonía. A éstos, también el hombre reacciona con una serie de respuestas reflejas, que terminan automatizándose. El trabajo en la cadena de montaje, por ejemplo, es un condicionamiento caracterizado por una sucesión de estereotipos dinámicos. La condición humana se modifica sólo modificando las condiciones ambientales: esta indiscutida ley social halla confirmación en las leyes fisiológicas recién descritas. Partiendo justamente de las leyes fisiológicas sobre el estereotipo dinámico, muchos han delineado un paralelismo, tal vez osado si se tienen en cuenta los diferentes planos de investigación, con la que es una de las tesis fundamentales del pensamiento filosófico -histórico más avanzado: es decir, que la conciencia social está retrasada con respecto a la estructura social de un cierto período. También los estereotipos dinámicos pueden ser propios de una especie, transmitiéndose en forma hereditaria bajo la forma de reflejos incondicionados, es decir, de instintos, como expresión de la experiencia histórica de la especie misma; o bien —y éstos son la gran mayoría— pueden ser débiles, limitados al ámbito de una vida individual o directamente de un solo período de vida. Los estereotipos de este segundo tipo se modifican continuamente según las modificaciones del ambiente externo. Ello significa que las modificaciones del ambiente externo se traducen en modificaciones de la estructura nerviosa del ser viviente, modificaciones que aseguran un mejor equilibrio y en último análisis un mejor conocimiento del ambiente por parte del individuo.

El segundo sistema de señalación.

En lo que respecta al hombre, la interacción entre individuo y ambiente se ve enriquecida y profundizada por la existencia del lenguaje, que ha llevado a una enorme ampliación del conocimiento del mundo hasta alcanzar el nivel del conocimiento científico, el único que permite conocer al mundo en su esencia y transformarlo. El lenguaje es el fenómeno que diferencia en forma neta y evidente al hombre de los animales. En efecto, mientras los animales toman contacto con la realidad sólo mediante las señales del mundo externo, que actúan directamente sobre sus órganos de sentido, el hombre ha elaborado sobre la base de este primer sistema de señalación un segundo, representado por las palabras, las "señales verbales" o "señales de señales", según la terminología pavloviana.
En el último período de su vida, luego de haber tratado de descubrir cuánto existía de común en el sistema nervioso humano y en el animal con la elaboración del concepto de "segundo sistema de señalación", Pavlov logró definir las diferencias más profundas. "Si nuestras representaciones y nuestras sensaciones que se refieren al mundo externo —dice Pavlov— son para nosotros las primeras señales de la realidad, las señales concretas, las palabras, constituyen las segundas señales, las señales de las señales. Las mismas son la abstracción de la realidad y permiten la generalización, lo que constituye el pensamiento superior, específicamente humano, que crea primero el empirismo y finalmente la ciencia, arma la orientación superior del hombre en el ambiente externo". Así, mientras los animales adquieren su experiencia en forma individual, en sus relaciones directas con el mundo extemo, el hombre, mediante el lenguaje, participa —independientemente de su experiencia directa— del patrimonio histórico de la experiencia de toda la humanidad.
De lo que hemos expuesto comienza a delinearse con suficiente claridad la gran importancia general de las investigaciones de Pavlov, su valor de ruptura, digamos revolucionario, en cuanto al tipo de investigación sobre la actividad psíquica que por entonces prevalecía.
Tal actividad podía ahora ser estudiada en modo objetivo, en los laboratorios de fisiología, contando las gotas de saliva segregada, o registrando las diversas reacciones de los animales de experimento, para remitirse de éstas a la vicisitud alterna de los fenómenos de excitación e inhibición en la corteza cerebral.
Se descartaba decididamente toda interpretación antropomórfica, subjetiva, toda sugerencia a explicar en clave psicológica el comportamiento de los animales. Grande fue, lógicamente, el entusiasmo, y también grande la hostilidad, aun en muchos ambientes científicos: una serie de prejuicios y de barreras parecían salvados si la actividad psíquica podía finalmente ser estudiada y analizada por el científico objetivamente, experimentalmente, como cualquier otra función del organismo.
Más tarde fue evidente que no todo era posible explicarlo con el condicionamiento y que a la psicología le correspondía, y le corresponde todavía, un gran margen de autonomía en el estudio de la actividad psíquica; sin embargo, esto no disminuye la importancia de las concepciones pavlovianas.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Pavlov y el estudio de la actividad nerviosa superior

Fuente:Felice Piersanti.

Pavlov abordó el estudio de del reflejo condiconado en los primeros años, formulando por primera vez vez la noción de los mismos en 1903, "en el congreso de fisiología de Madrid.

En aquella época los niveles inferiores del sistema nervioso central habían sido ya estudiados, y en este estudio, efectuado en forma especialmente fructífera en el &iglo XIX, había demostrado tener gran importancia el concepto de reflejo, como vínculo permanente de un factor externo con una reacción del organismo, concepto que había sido elaborado por el filósofo francés Descartes. Esta concepción de reflejo como acto fundamental del sistema nervioso había hallado aplicación y confirmación, antes de Pavlov, para todos los sectores del sistema nervioso central, a excepción de los grandes hemisferios cerebrales. En cuanto a éstos, la fisiología parecía no hallar el camino aún a comienzos del siglo, careciendo de toda posibilidad de estudio científico experimental de esta parte del cerebro en relación con el comportamiento y las reacciones de ios animales, es decir, de lo que luego Pavlov denominará la "actividad nerviosa superior". Si se utilizaban los clásicos métodos de investigación experimental, es decir, la irritación y ¡a destrucción, aplicándolos a los grandes hemisferios cerebrales, se provocaban tan graves alteraciones en el comportamiento normal del animal que se imposibilitaba el estudio. Fue Pavlov quien halló la técnica capaz de examinar en condiciones normales, pero de un modo absolutamente científico y objetivo, el comportamiento del animal sano y su actividad nerviosa superior.

Para poder hacerlo no sólo debió salvar numerosas dificultades de orden práctico, sino que debió vencer también antiguos prejuicios. Él mismo, en una conferencia que diera en Londres en 1906, se refiere al asunto:

"Permitidme contaros —dijo— un hecho auténtico ocurrido hace algunos años en nuestro laboratorio. 

Entre mis colaboradores se distinguía un joven doctor... Cuál no sería mi sorpresa cuando este fiel amigo del laboratorio expresó su sincera, profunda indignación al saber nuestra intención de investigar la actividad psíquica del perro en aquel mismo laboratorio y con los mismos medios utilizados hasta entonces para ía solución de varios problemas fisiológicos. Él nos auguraba el fracaso porque según su modo dé ver, no sólo las manifestaciones elevadas y bien distintas del mundo espiritual del hombre y de los animales superiores no se podían investigar con buenos resultados, sino que además era casi un sacrilegio abordar tales problemas con los métodos bastos de nuestros laboratorios de fisiología. Este caso, señores, tal vez sea un poco exagerado, pero de todos modos bastante característico y típico. No podemos cerrar los ojos ante el hecho de que el estudio científico y profundo de los fenómenos ubicados en los últimos confines de la vida llevará a serios malentendidos y a oposiciones por parte de aquellos que desde hace tiempo están habituados a tratar este orden de fenómenos naturales desde otro punto de vista y a considerar su punto de vista como el único legítimo en este campo...".

Sin embargo, ya antes de Pavlov algunos estudiosos habían intentado acercarse al problema desde un punto de vista rigurosamente científico, en especial los científicos adheridos al behaviorismo (conductismo), una escuela que se proponía el estudio del comportamiento de los animales superiores y de su actividad psíquica en relación con las influencias ejercidas sobre los mismos por el ambiente externo, más allá de toda interpretación psicológica. Entre éstos, el norteamericano Thorndicke afirmó, por ejemplo, en base a experiencias, que los monos resuelven sus tareas mediante una infinidad de tentativas y errores, a continuación de los cuales se refuerzan, gracias a asociaciones que se mantienen en el tiempo, aquellos movimientos que se demuestran útiles al animal.

Pavlov sufrió la influencia de las concepciones de algunas escuelas fisiológicas y psicológicas anglosajonas, sero más aún la del primer gran fisiólogo ruso, Sechenov, juien antes que él había diferenciado los reflejos en innatos y adquiridos, entendiendo por el segundo término los eflejos que se forman en el curso de la vida individual del inimal y que no recibe en forma hereditaria junto con las características de la especie, como en cambio ocurre con los primeros. Sechenov afirmó también que las formas más complejas de la actividad nerviosa son originariamente los reflejos.

Sin embargo, ninguno de los estudiosos anteriores a Pavlov había logrado estudiar en forma objetiva, realmente profunda, la actividad nerviosa superior de los animales y del hombre. Pavlov lo logró gracias a la genial interpretación de un fenómeno conocido desde hacía siglos aun por parte de los no especialistas, y a la elaboración de un método rigurosamente científico. Todos conocen el fenómeno de la llamada "agua en la boca", en base al cual la vista o el olor de una comida, y aun sólo el pensamiento, nos llenan la boca de saliva, como si la estuviéramos pregustando.

De este fenómeno partió Pavlov para su estudio de la actividad nerviosa superior.


Los primeros exitos de Pavlov

Fuente: Felice Piersanti.


Primeros éxitos científicos.

Estas vicisitudes familiares, de todos modos, no le impidieron al científico presentar en forma brillante su tesis de doctorado, obteniendo una medalla de oro y una beca de estudio para una estadía en Alemania de dos años de duración. Durante este período frecuentó los renombrados laboratorios de fisiología de Heidanhain en Breslava y de Ludwing en Leipzig, hombres para los cuales —como él mismo escribiera— "toda la vida y toda la alegría se hallaban en la ciencia".

Al mencionar brevemente sus dificultades cotidianas, Pavlov dice: "Hasta el momento en que obtuve una cátedra, en 1890, mi situación material continuó siendo difícil. Pero gracias a la ayuda de los colegas y a mi inclinación por la fisiología, no puedo decir que ello haya entristecido demasiado mi vida.

"Por fin, a los cuarenta y un años, recibí una cátedra, un laboratorio personal y dos puestos de un solo golpe: el de profesor de farmacología (en seguida de fisiología) en la Academia de medicina militar y el de director de la sección fisiológica en el Instituto de medicina experimental. De tal modo obtenía al mismo tiempo medios financieros y vastas posibilidades de hacer en el laboratorio todo lo que deseaba. Antes, debía pagar por cada animal utilizado en experimento y ello, dado las posibilidades materiales sumamente limitadas, tenía repercusión en el desenvolvimiento del trabajo de laboratorio...".

Y el científico agrega, con cierta amargura: "En aquella época, los perros se recogían con la ayuda de los ladrones callejeros, que se apoderaban tanto de aquellos que llevaban collar como de los que no lo llevaban; sin duda, nosotros compartíamos los pecados de los ladrones...".

Probablemente la imposibilidad de conseguir animales para experimentar fue lo que en grado mayor hizo sentir en Pavlov la amargura de la miseria. El profesor Chistovich, su discípulo y luego su colaborador, narra en este sentido un episodio sintomático: hacia 1890 Pavlov, al carecer absolutamente de dinero, se vio obligado a separarse una vez más de su mujer y de su segundo hijo, que hallaron refugio en casa de parientes, mientras él recibía alojamiento por parte de su amigo Simanovski. Los alumnos, entre ellos el mismo Chistovich, pensaron entonces ayudarle, invitándolo a realizar una serie de conferencias sobre la inervación del corazón y ofreciéndole una suma de dinero reunida entre ellos, con el pretexto de reembolsarle los gastos que tendría. "Pero fue un esfuerzo desperdiciado —concluye Chistovich— porque utilizó toda la suma en la adquisición de animales para experimentos destinados a las conferencias, y no le quedó nada para sí". Pavlov ocupó la cátedra de fisiología en la Academia militar de medicina de Petersburgo durante treinta años a partir de 1895; contemporáneamente, organizó una sección de fisiología en el instituto de medicina experimental, siempre en Petersburgo, que dirigió por cuarenta y cinco años, hasta su muerte. En este instituto llevó a término un importante grupo de investigaciones iniciadas anteriormente, de las cuales sólo a algunas podemos referirnos aquí.

El nombre de Pavlov es conocido en todo el mundo por sus trabajos sobre el condicionamiento, que en su tiempo despertaron, y que todavía siguen concitando, enorme interés científico por las implicaciones que de los mismos se derivan, de gran importancia no sólo en el ámbito de los confines, si bien vastísimos, de la fisiología sino también en biología, psicología y, actualmente hasta en cibernética.

Pero la actividad científica de Pavlov no se limitó al estudio del reflejo condicionado; esta temática particular se introdujo en un cierto punto como extensión natural de investigaciones sobre las glándulas salivales, y se convirtió luego en el tema fundamental de estudio de sus últimos veinte a veinticinco años de vida.

Pavlov no puede ignorar otros trabajos suyos, también de gran importancia, a los cuales se dedicara en la primera parte de su vida, y especialmente los trabajos sobre la fisiología de las principales glándulas digestivas, por los cuales le fuera otorgado el máximo reconocimiento internacional para un científico: el premio Nobel.

La fisiología de las glándulas digestivas.

El tema es, por cierto, menos apasionante para la gente no especializada, pero Pavlov lo aborda con gran maes¬tría, con simplicidad y rigor al mismo tiempo.
Detengámonos en su método de trabajo ya que, como él escribiera, "para un naturalista, el método es fundamental".

El método de investigación que desde hacía tiempo predominaba en fisiología en aquella época era el de la llamada vivisección; es decir, el experimentador intervenía quirúrgicamente en el cuerpo del animal, extirpaba determinados órganos o destruía los vínculos del mismo con el resto del organismo para estudiar las leyes de su funcionamiento, o inhibía o estimulaba la acción de los mismos utilizado varios factores, eléctricos, farmacológicos, mecánicos, térmicos. Sirviéndose de este método, la fisiología obtuvo indudablemente grandes éxitos; sin embargo, a Pavlov le parecía rudimentario, capaz de alterar y destruir irreversiblemente las distintas funciones de los seres vivientes:

"No es necesario destruir con indiferencia y brutalidad este mecanismo, cuyos profundos misterios no obsesionan durante largos años, si no por toda la vida" escribía. "Un mecánico inteligente a menudo se rehusa a agregar o quitar algo a un mecanismo delicado por temor a dañarlo; el respeto profundo impide a veces al artista retocar la obra de un gran maestro; ¿cómo podría el fisiólogo no sentir los mismos sentimientos frente a un mecanismo infinitamente mejor, frente a una obra de arte incomparablemente más perfecta, debida a la naturaleza viva?".

Por otra parte según Pavlov, la vivisección, que él llamaba también "experiencia aguda", constituía un método no perfectamente válido en el plano científico, por cuanto es capaz de conducir a interpretaciones erróneas, ya que al ser "un acto de violación burda del organismo, está acompañado de un gran número de factores inhibitorios que actúan sobre las funciones de los diversos órganos".

A las "experiencias agudas" Pavlov contrapuso las "experiencias crónicas", efectuadas en animales intactos o en animales operados preventivamente y estudiados luego de que el organismo se hubiera repuesto de las consecuencias de la intervención quirúrgica. En el estudio del aparato digestivo utilizó largamente métodos particulares de cirugía fisiológica, practicando fístulas en diversos niveles del aparato, verdaderas "ventanas" a través de las cuales se podían observar las diferentes regiones del tubo digestivo. También es suya la elaboración de la técnica quirúrgica necesaria para la creación del llamado "pequeño estómago a la Pavlov", fundamental para el estudio profundizado de las funciones del estómago. El pequeño estómago consiste en una especie de bolsa, unida al resto del estómago por las paredes externas comunes del órgano y también por la circulación sanguínea común y por la inervación común, pero separada mecánicamente del mismo mediante un tabique muscular. ¿Qué ocurre de esa manera? Los alimentos y la saliva no pueden pasar del estómago grande al pequeño, porque están detenidos por el tabique, pero todos los estímulos reflejos, que parten de la cavidad oral o del estómago e influyen la secreción de las glándulas gástricas, actúan también sobre el pequeño estómago que tiene en común con el resto del órgano paredes, nervios y vasos. Con la ayuda de una fístula podemos estudiar la secreción del jugo gástrico en condiciones de absoluta pureza, sin que los alimentos y la saliva, al mezclarse con el jugo mismo, impidan un correcto análisis cuantitativo y cualitativo. Según la expresión de Pavlov, lo que ocurre en el estómago grande se refleja en el pequeño "como en un espejo". La elaboración de métodos experimentales de investigación adecuados al estudio de las funciones del aparato digestivo constituyó la premisa indispensable para las siguientes adquisiciones fundamentales. "La insuficiencia del método —escribe Pavlov— fue un obstáculo en nuestras primeras investigaciones. Se dice a menudo, y con razón, que la ciencia progresa a saltos, según los éxitos informados en el campo metodológico. Cada paso realizado por la metodología nos eleva un escalón hacia un horizonte más amplio, desde el cual se revelan a nuestros ojos objetos no visibles anteriormente. Por ello nuestra tarea más urgente era la elaboración de un método. Debemos seguir el derrame de los diversos reactivos sobre los alimentos introducidos en nuestro taller (el tubo digestivo). La realización ideal de esta tarea exige numerosas condiciones, difíciles de respetar. Es necesario obtener el reactivo en todo momento, pues de lo contrario podrían escapársenos importantes hechos, en un estado de pureza absoluta, sin el cual no podremos juzgar los cambios ocurridos en su composición; conviene determinar la cantidad exacta; y finalmente es necesario que el tubo digestivo funcione perfectamente y que el animal esté en perfecta salud".

Uno de los resultados más importantes obtenidos por Pavlov en el estudio de las funciones digestivas fue la demostración de que la secreción del jugo gástrico en ei curso de la alimentación está provocada y condicionada por los nervios del estómago que toman el nombre de nervios vagos. Una ingeniosa combinación de intervenciones quirúrgicas fue ideada a tal fin: a un perro se le practicó primero una fístula en el estómago, a fin de que su jugo gástrico pudiera colarse al exterior y ser estudiado en su cantidad y en su composición; y luego se seccionó el esófago, que fue suturado al cuello. De tal modo, los alimentos introducidos en la boca pasaban a la parte superior del esófago y luego caían al exterior, sin penetrar en el estómago. Bien, el estómago comenzó a secretar regularmente el jugo gástrico algunos minutos después del comienzo de la que puede ser considerada una alimentación "ficticia", imaginaria, aunque en realidad los alimentos no llegaran al mismo estómago.

¿Cómo había comenzado la secreción? Por vía nerviosa. Posteriormente, en efecto, luego de que fueran seccionados los nervios vagos, toda secreción de jugo gástrico, también en las mismas condiciones experimentales, cesó.

He aquí la demostración de cómo la exacta planificación del trabajo conduce a interesantes adquisiciones científicas.
Pero otras importantes leyes sobre el trabajo de las glándulas digestivas fueron descubiertas por Pavlov, quien en forma especial estudió la relación entre la naturaleza de la alimentación (por ejemplo carne, pan o leche) y las relativas curvas de secreción de! jugo gástrico.

En 1897 se publicaron las Lecciones sobre el funcionamiento de las principales glándulas digestivas, obra clásica en la cual se recogió la elaboración teórica y la documentación experimental sobre la fisiología del aparato digestivo. En la última de estas conferencias, Pavlov se abandonó a algunas curiosas y brillantes consideraciones, tocando el tema de la importancia, experimentalmente demostrada, de las condiciones generales y ambientales digestivas. Escribe textualmente:

"Si se admite que el instinto humano es el resultado de la experiencia general, transformada en adaptación inconsciente a mejores condiciones de existencia, en lo que respecta a la fisiología de la digestión se ha tornado proverbial decir que la fisiología no hace más que confirmar las reglas del instinto... La exigencia cotidiana de la vida corriente, por la cual la absorción de alimentos debe ser agradable y efectuada con atención, se ve justificada en modo sumamente convincente. Todos saben que el acto de comer se acompaña por doquier de condiciones particulares y que se aparta del curso de las ocupaciones habituales: se le dedica una hora especial, se busca una compañía, se hacen preparativos apropiados (el cambio de vestimenta entre los ingleses, la bendición de los alimentos, etcétera), las personas de buen pasar le reservan a las comidas un lugar apropiado, se invitan músicos para entretener a los invitados; todo ello, en suma se hace para alejar los pensamientos y las preocupaciones de la vida cotidiana y para concentrar el interés en la comida a ingerirse. Es desde este punto de vista que se puede comprender todo el inconveniente de las conversaciones y de las lecturas serias durante las comidas. Es probable, por otra parte, que las soluciones alcohólicas ingeridas durante la comida actúen en el mismo sentido, ya que el alcohol, que narcotiza ligeramente en las primeras etapas de su acción, contribuye a liberar al hombre de la carga de las impresiones relativas a la vida cotidiana".

El premio Nobel.

La importancia de estos trabajos no podía escapársele ni siquiera al cerrado ambiente académico ruso, en el cual Pavlov no era especialmente bien visto por su libertad de pensamiento y por la vivacidad con la que combatía los arbitrios de los burócratas y defendía los intereses de los estudiantes. En reconocimiento a sus méritos, el gran fisiólogo fue entonces elegido en 1901 como miembro correspondiente de la Academia de Ciencias; sin embargo, debió esperar hasta 1907 el título de miembro efectivo, a pesar de haber obtenido en 1904, por sus trabajos sobre la digestión, el premio Nobel, convirtiéndose así en el primer ruso que podía enorgullecerse de tal distinción. El discurso que pronunciara Pavlov en tal ocasión, en Esto colmo, se inicia con consideraciones de gran interés que constituyen la premisa para la siguiente exposición de los resultados de sus investigaciones:

"No por azar —dijo Pavlov en aquella ocasión— la preocupación por el pan cotidiano domina todos los sucesos de la vida humana. El plan encarna el antiguo vínculo existente entre todos los seres vivientes, comprendido el hombre, y la naturaleza que lo circunda. El alimento que se ha introducido en el organismo y que se transforma y se disgrega, para formar nuevas combinaciones y volver a disgregarse, es la imagen del proceso vital en toda su amplitud, desde las propiedades físicas más elementales del organismo, tales como el peso, la inercia, hasta las manifestaciones más sublimes de la naturaleza humana. El conocimiento exacto del destino de los alimentos en el organismo será el objeto de la fisiología ideal, de la fisiología del futuro. La de hoy debe recoger incesantemente los materiales que permitirán alcanzar este fin aún lejano.

"La primera etapa por la que deben pasar las materias primas nutritivas ingeridas está representada por el tubo digestivo. Lo que nosotros llamamos digestión representa la primera acción de la vida sobre estas sustancias, su primera participación en la vida, en el proceso vital".

No obstante el renombre científico que comenzaba a obtener, cuando se marchó a Estocolmo para recibir el premio de manos del rey Osear II, Pavlov era aún tan humilde y tan completamente desprovisto de toda condecoración que uno de los íntimos del rey, asombrado, le preguntó a éste, que lo había recibido en audiencia privada, si el científico era realmente tan interesante como se había afirmado. El rey respondió:
"Efectivamente, es un individuo notable, sólo que no lleva ninguna condecoración; ciertamente es un socialista...".

Las dificultades económicas de Pavlov, sin embargo, disminuyeron sensiblemente cuando se convirtió en profesor de la Academia militar de medicina, y desaparecieron totalmente cuando fue elegido miembro de la Academia de Ciencias. Las condiciones materiales de su trabajo científico, en cambio, continuaron siendo sumamente difíciles dada la actitud de los funcionarios zaristas para con la ciencia en general y la fisiología en particular. Pavlov sufría especialmente por la falta de colaboradores. Basta con pensar que él debía pagar de su propio bolsillo el sueldo del único colaborador científico del laboratorio de la Academia imperial de ciencias. Por otra parte, el reconocimiento de sus méritos por parte de las autoridades zaristas le llegaba en la medida indispensable como para no suscitar comentarios en el mundo científico internacional, y no sin odiosas discriminaciones; por ejemplo, Pavlov fue el único académico ruso que no obtuvo alojamiento a cargo del Estado antes del advenimiento del poder soviético.

Sin embargo, el amor por la ciencia inducía a Pavlov a superar todas las dificultades. La falta de colaboradores la remediaba gracias a los médicos y los estudiantes de la Academia militar de medicina, que consideraban un honor trabajar gratuitamente como voluntarios bajo su dirección; obvió la carencia de fondos para sus instituciones científicas y sus colaboradores emitiendo un llamado a la generosidad pública y a las sociedades científicas para solicitar ayuda económica, que le fue concedida, gracias a la cual pudo hacer comenzar la construcción de la famosa "torre del silencio", e! laboratorio destinado al estudio de los reflejos condicionados del perro. De todos modos, esta ayuda fue apenas suficiente para comenzar la obra, terminada sólo después de la revolución de octubre.






Iván Petfovich Pavlov

Fuente: Felice Piersanti

Iván Petfovich Pavlov.

El método experimental de la investigación científica, que se había afirmado en el siglo XVIII, tuvo en el XIX y a comienzos del XX un excepcional desarrollo. El mismo se vio ilustrado por algunos grandes científicos, que no lo fueron tanto sólo por las investigaciones que desarrollaron o por los descubrimientos que efectuaron sino también porque estas investigaciones sirvieron como base para la resolución de problemas más generales y para proponer una particular concepción del mundo. Los nombres de algunos de ellos son universalmente conocidos; basta con pensar en Darwin, quien partiera de determinadas observaciones inherentes a las ciencias naturales para desarrollar la teoría general de la evolución de las especies vivientes; basta con pensar en Freud, quien elaboró un método de introspección que permite estudiar la psicología del inconsciente.

Entre estos científicos, Iván Petróvich Pavlov ocupa un puesto de gran relieve. Partiendo de una serie de observaciones científicas experimentales, desarrolló una concepción general de la actividad nerviosa superior de los animales y del hombre, que tiende a explicar el comportamiento y el pensamiento, ya no más aislados en una abstracción de laboratorio, sino en estrecha relación con el ambiente externo —para el hombre, esencialmente el ambiente social—, el que condiciona decididamente ambos aspectos.
Pavlov condujo este estudio con métodos fisiológicos y objetivos de rigor absoluto. Siempre se negó a aceptar explicaciones psicológicas, esforzándose por llegar a la actividad nerviosa superior mediante el estudio de determinadas reacciones externas del organismo, que pueden ser documentadas experimentalmente.

Resulta evidente que todo pensador propone en términos tal vez "partidarios" su propia concepción científica, y los desarrollos sucesivos demostraron que también la psicología tiene su lugar en el estudio del pensamiento humano. Sin embargo, el aporte de Pavlov fue decisivo porque trajo consigo una oleada de profundo rigor científico a un sector que por siglos había estado abandonado a las ilaciones y las suposiciones menos argumentadas y restituyó a la fisiología, en lugar de un organismo sub-dividido en varios sectores, en la antinomia de la materia y de la psiquis, el organismo animal indivisible y entero. Según las palabras de Pavlov, que con su habitual modestia hacía recaer el mérito en el fisiólogo ruso del siglo XIX Iván Mijáiovich Sechenov y en sus propios colaboradores antes que en sí mismo, éste es justamente "el mérito ruso ante la ciencia mundial y el pensamiento humano universal".

Para conquistar este mérito, Pavlov trabajó durante toda su larguísima existencia con modestia, tenacidad, pasión, manteniéndose —digno hijo de un siglo de experimentadores— firmemente aferrado a los hechos. Su método de trabajo fue en todo y por todo similar al que recomendaba a los jóvenes científicos en una Carta a la Juventud que escribiera en 1935:

"Estudiad el abecé de las ciencias antes de intentar alcanzar las cimas. No emprendáis jamás un nuevo capítulo si no sabéis perfectamente el precedente. No tratéis jamás de compensar la insuficiencia de vuestros conocimientos con suposiciones e hipótesis, ni siquiera las más audaces... Aprended a ser observadores y pacientes. Habituaos a hacer los trabajos científicos más ordinarios. Estudiad, comparad, acumulad hechos... Sin los mismos no podréis nunca elevaros. Sin los mismos, vuestras «teorías» serán esfuerzos vanos. Pero aun estudiando, experimentando, observando, esforzaos por no quedar en la superficie de los hechos. No seáis coleccionistas de hechos. Tratad de penetrar el misterio de su origen. Buscad con perseverancia las leyes que los regulan.
"En segundo lugar, modestia. Jamás penséis saberlo todo ya... No permitáis que el orgullo se apodere de vosotros. Os hará obstinar cuando sería necesario ceder; os hará rechazar un consejo útil y una ayuda amigable y os hará perder la medida de la objetividad... "En tercer lugar, pasión. Recordad que la ciencia exige al hombre toda su vida. Y si tuvierais dos vidas, las mismas no serían suficientes. Es una fuerte tensión y una gran pasión lo que la ciencia exige del hombre...",

Con los grandes científicos nacidos en el siglo XIX y que trabajaron en los siglos XIX y XX, llegando, podemos decir, hasta Einstein, Iván Petróvich Pavlov tiene en co¬mún la capacidad de haber impuesto su precisa dirección a la ciencia, manteniendo en sus investigaciones, como ya comentáramos, una visión general.

La extremada especializaron que alcanzara y que continúa acrecentando la ciencia de nuestros días creó la necesidad del trabajo de equipo, ya que sólo el trabajo de grupo puede otorgarle a la actividad científica la visión unitaria que le es ncesaria y sin la cual la ciencia termina por transformarse en una árida técnica inhumana. Contra este peligro, la enseñanza que se desprende de la vida y la obra de los científicos que fueron también, y sobre todo, pensadores —los Darwin, los Freud, los Pavlov, los Einstein, justamente— permanece como viva y actual advertencia para nosotros.

La infancia y la familia.

"Nací en Riazán en 1849, en la familia de un sacerdote" —escribe Pavlov mismo en su autobiografía, demasiado sucinta. Algunas noticias suplementarias acerca de la infancia del científico y de su familia, singular en muchos aspectos, podemos obtenerlas en los Recuerdos, que Pavlov comenzó a escribir en la forma de obra literaria, interrumpiéndolos luego de las primerísimas páginas, por motivos desconocidos, pero casi ciertamente inherentes a su muy intensa actividad científica, prolongada, puede decirse, hasta el día en que murió, a la edad" de 86 años bien cumplidos. Es una verdadera pena porque en aquellas pocas páginas el gran fisiólogo se revela como escritor brillante y atrayente, hábil en la tarea de describir en pocos rasgos las características de los diversos personajes. En la familia Pavlov, la carrera eclesiástica, en los rangos menos elevados de la jerarquía ortodoxa, se transmitía de padre a hijo y algunas veces de suegro a yerno. El padre de Pavlov, en efecto, hijo de sacerdote, tomó el puesto del suegro, también él sacerdote, sucediéndolo en una pequeña parroquia que aseguraba a su numerosa familia, sin embargo —aparte de Iván tuvo otros diez hijos— una modesta vivienda, alegrada por un jardín y un huerto que él mismo cuidaba con la ayuda de los hijos.

También fueron sacerdotes los tíos paternos, mientras que uno de los tíos maternos era sacristán. Sin embargo, ninguno de ellos debía estar en olor de santidad ante sus superiores ya que, como el mismo Pavlov narra, el abuelo materno, a diferencia de la casi totalidad de sus colegas, no recibió jamás el mínimo donativo de sus superiores en reconocimiento de sus méritos; uno de los tíos, aunque seminarista y luego sacerdote, era el capitán reconocido de la banda de los jóvenes de Riazán en los frecuentes encuentros a puños limpios con las bandas de los campesinos de los alrededores; el otro tío paterno, amante del vodka y de las bromas (llegó a sustraer la tapa del ataúd mientras en la iglesia se celebraba el oficio fúnebre por un difunto, atar la cuerda de la campana a la cola de un ternero, por la noche, provocando la alarma en todo el pueblo) terminó por ser expulsado de la iglesia y debió buscar alojamiento en lo del hermano, con gran alegría de sus sobrinos, entre ellos nuestro científico, que se divertían con sus bromas a menudo irreverentes y con el vivaz relato de sus desventuras.

Entre las personas de la familia, Pavlov prefería a una tía materna, María Ivánovna, que vivía sola, abandonada por el marido, en una vieja casa medio derruida, de la cual alquilaba una parte y con ello vivía en forma sumamente modesta. "La tía —escribe Pavlov— era un raro tipo positivo. Jamás tuve oportunidad de oírla lamentar su propia existencia; siempre estaba tranquila, siempre digna, siempre dispuesta a ayudar a los otros. Si alguno de nosotros se enfermaba inmediatamente estaba allí, empleaba todos los medios de la medicina doméstica, se sentaba junto al enfermo distrayéndolo con sus relatos. Si ocurría una desgracia era la primera en consolar; si ocurría una riña doméstica trataba de convencer y de apaciguar los ánimos. En los últimos años, cuando ocurrieron discusiones entre mi padre y yo, a menudo violentas, la tía iba de uno al otro explicando las diversas razones hasta que lograba restablecer las relaciones. Que estas pocas líneas sirvan como recompensa por sus buenos oficios...".

Hemos mencionado aquí discusiones con el padre. Ello no significa que las relaciones entre Iván y Piotr Pavlov fueran malas; antes bien, Pavlov halló en su padre comprensión y apoyo, y pasó junto a él serenamente los años de la infancia. Las discusiones antes mencionadas se referían a la diferente visión del mundo que el Pavlov científico llegó a poseer y que contrastaba con la del padre.

Iván Petróvich fue a la escuela recién a la edad de once años, porque al caerse desde una balaustrada sobre las piedras cuando tenía siete años, se vio incapacitado para aplicarse a los estudios como consecuencia de una grave conmoción cerebral causada por el trauma. Fue su padre quien se ocupó durante aquellos años de su educación, con amplitud de miras, enseñándole las primeras nociones de botánica y de zoología, que hallaban sus fundamentos en las demostraciones prácticas que Piotr Pavlov proporcionaba al muchacho, trabajando con él en el huerto y el jardín.

Por otra parte Pavlov, el primero de once hijos en una familia provista apenas de lo necesario, aprendió pronto a ser útil en cuanto el trabajo físico, no sólo en la huerta sino también en la casa, ayudando a su madre en las tareas domésticas. Durante toda su vida tuvo un vivo amor por el trabajo físico. Se refería al mismo, ya anciano, como algo que le proporcionaba "alegría muscular", y subrayó que se sentía completamente satisfecho de su propio trabajo "cuando podía hacer intervenir al mismo tiempo el cerebro y las manos".

En lo que respecta a sus relaciones con la familia Pavlov declara explícitamente al concluir su autobiografía su gratitud para con sus padres: "Por sobre todo, debo expresar —escribe— mi infinito reconocimiento a mi padres y a mi madre, que me habituaron a una vida simple, sin pretensiones, y me dieron la posibilidad de recibir una instrucción superior".

Los años de estudio.

A la edad de once años, en efecto, Pavlov ingresó en el seminario de Riazán, donde recibió la instrucción secundaria. "Lo recuerdo —escribe— con un sentimiento de reconocimiento. Teníamos algunos excelentes profesores... En general, en aquella época existía en el seminario lo que faltaba en los liceos estatales: es decir, la posibilidad para todos de dar libre curso a sus intereses intelectuales.

"Bajo la influencia de la literatura de la década del 60, nuestro interés se volvió hacia las ciencias naturales; muchos de nosotros, entre ellos yo, decidimos estudiar ciencias naturales en la universidad.
"En 1870 entré, así a la universidad de Petersburgo, a la sección de historia natural de la facultad físico-matemática. Era un período brillante para la facultad. Teníamos profesores que gozaban de una enorme autoridad científica y poseían excelentes cualidades oratorias... El profesor Cyon, en especial, fue quien ejerció sobre nosotros, fisiólogos, una fuerte impresión. La magistral claridad de sus exposiciones sobre los problemas de fisiología más complejos y el arte con que efectuaba las experiencias, literalmente nos maravillaban.:. Bajo su dirección realicé mi primer trabajo de fisiología.

"Recibido el título de candidato de ciencias naturales, entré en 1875 al curso de tercer año de la Academia de medicina y cirugía, no para convertirme en médico, sino con el fin de obtener una cátedra de fisiología. Por otra parte, confieso que este plan me parecía un sueño por entonces, porque la idea de convertirme en profesor me parecía inverosímil.

"A mi ingreso en la Academia, debía ser ayudante del profesor Cyon, encargado de los cursos de fisiología... Pero ocurrió algo increíble: el gran fisiólogo fue expulsado".
Pavlov, por solidaridad, renunció a la Academia de medicina y entró al instituto de veterinaria, donde fue ayudante del profesor Ustimovich hasta 1878; pero con su habitual modestia no menciona su gesto de solidaridad en su Autobiografía, limitándose a informar acerca de su cambio al instituto de veterinaria. "En 1878 —continúa diciendo Pavlov— entré al laboratorio de la clínica del profesor Botkin, donde pasé largos años luego de haber terminado, en 1879, un curso en el instituto para el perfeccionamiento de los médicos... Abstracción hecha de cuanto había de desfavorable en este laboratorio —y antes que nada, la falta de medios— considero a este período como muy proficuo para mi futuro científico. Este puesto significó para mí la independencia completa y la posibilidad de consagrarme por entero al trabajo de laboratorio (no debía cumplir ninguna tarea en la clínica). Trabajé por meses y años, sin preocuparme por el hecho de que el trabajo que efectuaba era el mío o el de otro... No tenía nada que perder; este trabajo me proporcionaba una gran práctica en el razonamiento fisiológico, en el sentido amplio de la palabra, y de la técnica de laboratorio. Agregad a esto las conversaciones siempre interesantísimas e instructivas con Sergueí Petróvich Botkin. Allí fue donde preparé mi tesis sobre los nervios centrífugos del corazón; allí donde, a mi regreso de un viaje de estudios al exterior, comencé los trabajos sobre la digestión, que hicieron conocer mi nombre. Yo mismo había elegido y concebido estos dos temas, en forma del todo independiente...".

Lo que Paviov descuida en su autobiografía son las gravísimas dificultades económicas en las que se debatía en aquellos años. El laboratorio de fisiología que Botkin había puesto a su disposición era sólo una casucha se-miderruida, que anteriormente había servido como secadero, arreglada de la mejor manera dentro de los límites de las restringidas posibilidades del instituto. El material experimental era rudimentario; las retribuciones acordadas a los investigadores, insuficientes. Para evitar los gastos de una habitación en la ciudad, Paviov dormía sobre un jergón en el laboratorio, y continuó haciéndolo aún después de su matrimonio, que tuvo lugar en 1881, con Serafina Vasílievna Karchévskaia, quien se alojaba en lo de su cuñado Dmitrii Petróvich Paviov, entonces ayudante del químico Mendeleev.

En 1883 Paviov tuvo su primer hijo, Mirchik. Serafina Vasílievna no había podido llevar a término un embarazo, "probablemente por las malas condiciones de vida", según lo afirma uno de los biógrafos de Paviov, el profesor Asratián.
También el pequeño Mirchik era débil y enfermizo y el médico ordenó para el recién nacido un viaje al campo. La mujer de Paviov halló hospitalidad en el hogar de una cuñada que vivía en el mediodía ruso, pero los jóvenes esposos carecían hasta del dinero necesario para el viaje, que fue proporcionado por el padre de Paviov, a quien debió recurrir Serafina Vasílievna. Sin embargo, a pesar de tantos sacrificios, el pequeño Mirchik continuó empeorando y murió sin que el padre volviera a verlo.

El pez que come madera

Un pez gigante que come madera, descubierto en Perú.

El animal, de casi un metro de longitud, tiene los dientes en forma de cuchara para roer los troncos .que caen al agua

Una expedición científica ha descubierto en la Amazonía peruana una nueva especie de pez gigante que se alimenta de madera. El animal, al que los pobladores indígenas denominan carachama gigante, se caracteriza por tener los dientes en forma de cuchara para raspar los troncos de árboles que caen al agua. Los investigadores, financiados por la Fundación Nacional de Ciencia (NSF, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, extraerán tejidos de uno de los ejemplares hallados vivos para analizar la genética de la nueva especie. Una pormenorizada descripción de sus descubrimientos se dará a conocer en diciembre en la revista científica Copeia.
 
Investigadores muestran la nueva especie descubierta

El pez fue descubierto durante una expedición realizada en Alto Purús entre el 21 de julio y el 3 de agosto pasado para identificar la vida acuática en los ríos de la zona, Purús y Yurús. El animal tiene unos 70 centímetros de largo y dientes con forma de cuchara para raspar los troncos de los árboles, un patrón de dentición propio de los peces que comen madera.

Esta especie de pez era conocida con el nombre de carachama gigante por los pobladores indígenas de la zona, quienes la cazan para su alimentación. "La carachama se alimenta de crustáceos, detritus, restos vegetales y algas que hay en el fondo de las cochas (lagos) y del río, y de madera en proceso de descomposición por el agua. Tiene un hábito alimenticio superior al resto de su competencia", ha explicado Arsenio Calle, jefe del Parque Nacional Alto Purús.

Una docena de especies.

Calle ha añadido que especies similares fueron encontradas anteriormente en la selva de la región de San Martín, en el nordeste peruano, por científicos del país. Se cree que existe alrededor de una docena de especies de peces que comen madera distribuidas en las grandes cuencas hidrográficas de Sudamérica. La mala noticia es que muchas de ellas son endémicas, con grupos muy reducidos. 

Expertos peruanos también estudiarán el estado de conservación del nuevo pez durante los meses de julio a septiembre del próximo año, período en que se vacían los ríos debido a la ausencia de lluvias.

El Parque Nacional Alto Purús, donde habitan algunos indígenas en aislamiento voluntario y una gran variedad de las aves más grandes del planeta, se encuentra entre las regiones de Madre de Dios y Ucayali, en la selva peruana fronteriza con Brasil.


Fuente: http://www.abc.es

sábado, 11 de septiembre de 2010

Salvador Allende

En este tiempo dónde se proclama la muerte de la historia que es una manera de borrar paulatinamente la conciencia y de anular la identidad nacional en este juego de  globalización que solamente mantiene las "sagradas" tradiciones de las familias imperiales que integran el Club Bildenbeg. Es momento de hacer una pausa para traernos a la memoria la imágen y obra que hizo de  Chile, hasta la intrusión de los  yankes, una nación socialista que  fue elegida por el pueblo en un auténtico juego democrático. Ahora ala  distancia, recuerdo haber visto por tv como se bombardaba la La Moneda lo cual es decir  asesinar la soberanía de una nación que lícitamente había elegido vivir en justicia social y no en un sistema demagógico que fomenta la corrupción.
Al memento de reflexionar digo que no hay sociedad justa cuando esa sociedad permite la especulacion, recordemos que en Uruguay  se ha tirado leche por reclamos sindicales olvidándose que el mundo tiene a miles y miles de personas que se mueren de hambre.
Espero que se revise la obra de Salvador Allende en esta actualidad en la  cual un multimillonario comanda la nación hermana.
Abre el ojo.
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Chile conmemora 37 años de la muerte y derrocamiento de Salvador Allende.

Como todos los años los chilenos conmemoran el aniversario de la muerte del ex presidente socialista, Salvador Allende. Movimientos sociales, sindicatos y partidos de izquierda estarán en La Moneda para colocar ofrendas florales al monumento de Allende. Esta vez el presidente de Chile no asistirá a los actos, sino estará en un concierto para los 33 mineros atrapados.


Chile conmemora este sábado el aniversario 37 del golpe militar de 1973, que derrocó al entonces presidente Salvador Allende, e instaló una cruenta dictadura de 17 años que dejó heridas difíciles de cerrar.

Tras la muerte de Allende, que murió en el bombardeo al Palacio La Moneda el mismo 11 de septiembre, su figura continúa viva. Fue un hombre que luchó por los derechos humanos y la igualdad social del pueblo chileno.

El 11 de septiembre de 1973 la dictadura se hizo Gobierno por 17 años que marcaron el destino del pueblo chileno. Bajo este mandato militar se reportaron miles de desapariciones, torturas y violaciones a los derechos humanos.

El 4 se septiembre de 1970 la victoria de la coalición de partidos progresistas chilenos, conocida como la Unidad Popular (UP), lleva a un socialista a la Presidencia. No obstante, muchas personas se opusieron a que los elegidos por el pueblo ejercieran el poder.

Conmemoraciones.

Desde que se recuperó la democracia, cada 11 de septiembre en La Moneda se realiza una ceremonia por los caídos en el palacio presidencial. Además de Allende el día del golpe murieron varios de sus colaboradores y jóvenes voluntarios de su equipo de seguridad.

Se tiene previsto que, como cada año, los partidos de izquierda realicen un homenaje al ex presidente socialista Salvador Allende ante su monumento, que se encuentra frente a La Moneda, y entreguen ofrendas florales.

Estas organizaciones que apoyan la lucha de Allende por su pueblo, llevarán a cabo velorios en sitios emblemáticos durante el golpe y la dictadura, como el Estadio Nacional y antiguos centros de tortura de la policía secreta.

Las Fuerzas Armadas también conmemoran con actos religiosos el recuerdo a sus caídos. Mientras que los familiares de desaparecidos y ejecutados, así como antiguos prisioneros políticos, convocaron una marcha desde el centro de Santiago hasta el cementerio general, donde se levanta un monumento en memoria de las víctimas.

La convocatoria de este año, que cuenta con el respaldo de sindicatos y organizaciones sociales, "en demanda de un país más justo y democrático", tiene como elemento adicional la solidaridad con la treintena de presos mapuche en huelga de hambre desde hace dos meses.

"Esperamos que no se produzcan incidentes de ningún tipo, ya que no debemos olvidar que es un momento para reflexionar y conmemorar a nuestras víctimas", manifestó la vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Mireya García.

La Intendencia (Gobernación) Metropolitana autorizó la marcha.

Esta vez el mandatario chileno, Sebastián Piñera, quien no descartó durante su campaña que contrataría a ex colaboradores de Pinochet, no estará en Santiago para la conmemoración del derrocamiento y muerte de Allende, sino en la norteña región de Atacama, para asistir a un concierto de la Orquesta de Cámara de Chile dedicado a los 33 mineros que permanecen atrapados desde hace un mes en un yacimiento de 700 metros de profundidad.

Mil días de Gobierno popular

Mil días duró su Gobierno y el registro de su voz, mientras resistía el golpe militar en el palacio presidencial, profetizaba su muerte.

"Pagaré con mi vida la lealtad del pueblo", son algunas de las últimas palabras de Salvador Allende, dirigidas por radio al pueblo chileno, durante las seis horas de asedio. Se inmoló por un sueño de libertad y de justicia social para los más pobres.

Allende, el primer presidente socialista de Chile, ganó las elecciones en septiembre de 1970. Horas después de su victoria llamó a la consolidación de un gobierno independiente, socialista y revolucionario.

El compañero presidente, como le llamaba cariñosamente el pueblo, eliminó el latifundio y reformó las estructuras del Estado. Se atrevió a nacionalizar la vital explotación del cobre, que rentabilizaba una multinacional estadounidense. Con estas medidas, molestó a Estados Unidos y a la oligarquía chilena, pues canalizó los beneficios de los recursos naturales al servicio del pueblo.

Salvador Allende tuvo que afrontar diversas huelgas e intentonas golpistas promovidos por la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA, en inglés). El llamado tanquetazo, en junio de 1973, fue neutralizado tres meses antes del golpe militar que acabó con su vida.

Fuente: TeleSUR

viernes, 10 de septiembre de 2010

La explotación sexual de la mujer

Tratas de personas.

Con un engaño te pueden llevar a la esclavitud.
El MIDES lanzó una campaña de sensibilización sobre tráfico de personas con fines de explotación sexual.

El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) presentó un proyecto para la elaboración de una política pública sobre trata de mujeres, niñas, niños y adolescentes con fines de explotación sexual-comercial que será financiado mayoritariamente por la Unión Europea.

La trata de personas con fines de explotación sexual consiste en captar, transportar y retener a personas en beneficio de una red criminal que tiene como objetivo el lucro. Uruguay es país de origen, tránsito y destino de estas personas que son tratadas como objetos.

Existen factores de vulnerabilidad que son utilizados por las redes para captar y someter a sus futuras víctimas, como: la violencia doméstica, el abuso sexual en la infancia, la situación de calle, el trabajo infantil, la pobreza y la exclusión. Todas son situaciones de vida que deterioran la autoestima y la autonomía de las personas exponiéndolas a eventuales abusos de poder.

Para atacar esta problemática se presentó un plan que será implementado por Inmujeres con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores y la organización Foro Juvenil. El objetivo de este acuerdo interinstitucional será sistematizar todos los casos de trata que lleguen al sistema judicial y ofrecer atención a las víctimas. Otro aspecto que se abordará en el futuro es la elaboración de un protocolo de intervención para actuar de forma correcta y sin perjudicar a las víctimas.

El 10 de mayo se realizó la presentación de este plan y de la publicación, "La trata de mujeres con fines de explotación sexual comercial en el Uruguay. Caminos recorridos hacia la construcción de una política pública", fruto del trabajo articulado de Inmujeres y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

En dicha publicación se realizó una conceptualización de la temática y su interrelación con la migración, la violencia de género y la prostitución, desde un enfoque de género, generaciones y derechos. También se incluye la normativa nacional e internacional, se rest el aporte de la OIM a la lucha I tra la trata de personas en Uruguay se resaltan los principales hitos desde el 2005 a la actualidad.

La publicación contiene una sistematización del trabajo real do en el marco de la mesa interi titucional sobre trata de mujeres con fines de explotación sexual-comercial. Esta mesa fue instalada por Inmujeres en 2008 con el objetivo de iniciar un diálogo interinstitucional y elaborar una política pública para el abordaje de la problemática.

Por más información se pi de llamar al Instituto Nacional las Mujeres al (02) 400 03 02.*


Fuente: Infomides.

El BRIC reclama por un nuevo orden

Estos días se reunen los líderes BRIC (Brazil, Rusia, India y China) en una de esas reuniones multilaterales tipo G que tanto gustan a nuestros líderes políticos. Durante estos días, veremos muchas sonrisas, muchas reuniones, muchas propuestas y, por supuesto, muchas fotos.

No obstante, ahora los países miembros del BRIC hay que tomarles en serio. Como vemos, su presencia en la economía mundial sigue creciendo y, especialmente en estos momentos de dificultades económicas y financieras mundiales, su participación en la economía mundial es decisiva. Excepto Rusia en estos momentos, son los que más están crecimiento, con más reservas, con deuda pública por los suelos, con más crecimiento en exportaciones, con más emisiones de carbón, y muchos otros mases.

Lo que no está tan claro es si deberíamos tomar muy en serio las reuniones del BRIC si siguen el camino de las otras reuniones multilaterales que ya existen; la G7, la G8, la G20, las del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y las innumerables reuniones entre los países miembros de la Unión Europea.

Fuente: 1260dias.wordpress.com

Lectura del pensamiento es posible

Logran "leer" pensamientos con electrodos.

Científicos en Estados Unidos crearon una técnica con la cual lograron traducir señales cerebrales en palabras utilizando microelectrodos sobre el cerebro.


Los microelectrodos se colocan bajo el cráneo sin penetrar el cerebro.

El avance, afirman los investigadores de la Universidad de Utah, podría eventualmente permitir a pacientes severamente paralizados -como aquéllos que sufren el llamado síndrome de "encerramiento"- poder comunicarse con sus pensamientos.

El método utiliza dos rejillas de 16 microelectrodos que se implantan debajo del cráneo, pero sobre el cerebro, sin necesidad de penetrar el órgano.

"Logramos descifrar palabras habladas utilizando sólo las señales del cerebro con un aparato que promete, a largo plazo, poder utilizarse con pacientes paralizados que no pueden hablar" expresa Bradley Greger, profesor de bioingeniería de la Universidad de Utah.

Traductor cerebral

Los científicos colocaron las rejillas en los centros de habla en el cerebro de un voluntario que sufría crisis epilépticas severas.

El paciente ya había sido sometido a una craneotomía -el retiro temporal parcial del cráneo- para que los médicos pudieran colocar electrodos convencionales con el fin de localizar la fuente de sus convulsiones y detenerlas quirúrgicamente.

Con las rejillas de microelectrodos experimentales, los científicos registraron las señales cerebrales del paciente cuando éste leía repetidamente cada nombre de una lista de 10 palabras "útiles" para una persona con parálisis: sí, no, caliente, frío, hambre, sed, hola, adiós, más y menos.

Después el paciente repitió las palabras a la computadora y ésta logró ubicar las señales cerebrales que pertenecían a cada palabra con entre 76 y 90% de precisión.


Los microelectrodos (rojo) fueron colocados en un paciente epiléptico.

Los investigadores subrayan que ésta es sólo la primera fase de la investigación, y que el método necesita perfeccionarse, pero en algunos años se podrían llevar a cabo ensayos clínicos con personas que no pueden hablar debido a parálisis u otros trastornos.

"Ésta es una prueba de concepto" dice el profesor Greger.

"Logramos demostrar que estas señales pueden leer lo que la persona está diciendo con posibilidades superiores al azar".

"Pero necesitamos poder ahora demostrarlo con más palabras y con más precisión para que este método pueda ser realmente útil para un paciente" agrega.

Además de los pacientes con síndrome de encerramiento, el científico cree que también podrían beneficiarse con esta técnica las personas paralizadas a causa de un derrame cerebral o quienes sufren la enfermedad de Lou Gehrig, por ejemplo.

Según el profesor Greger, "incluso si podemos darles a estos pacientes unas 30 o 40 palabras para comunicarse, eso significaría una mucho mejor calidad de vida".

Otra ventaja de la técnica es que no hay necesidad de penetrar el cerebro debido a que los minielectrodos se colocan sobre la superficie del órgano.

Los electrodos convencionales ya se utilizan, implantados en el cerebro, para ayudar a personas paralizadas a controlar el movimiento de extremidades, pero son demasiado grandes para penetrar otras áreas de materia cerebral, como la encargada del habla.

En el caso del paciente con epilepsia, los minielectrodos fueron colocados sobre el área de Wernicke, sobre el oído izquierdo, una zona que actúa como "traductor" del lenguaje para el cerebro.

Los científicos subrayan, sin embargo, que como la técnica sólo ha sido probada con este único paciente hacen falta más investigaciones antes de que pueda ser puesta en práctica en la clínica.

El estudio, que aparece publicado en Journal of Neural Engineering (Revista de Ingeniería Neural), fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud y la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos.

Fuente: http://www.bbc.co.uk

El dinosaurio con joroba decubierot en cuenca

"Pepito" ilumina a los paleontólogos.

El dinosaurio carnívoro y con joroba descubierto en Cuenca modifica algunas tesis que hasta ahora sostenían los expertos.

"Pepito", el dinosaurio con joroba descubierto en el yacimiento de Las Hoyas (Cuenca), ya tiene casa: el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha. Este «Concavenator corcovatus» («el cazador jorobado de Cuenca»), un dinosaurio carnívoro del Cretácico Inferior de esqueleto articulado, fue presentado ayer, en un acto que sirvió de marco al anuncio de las intenciones del Ministerio de Ciencia y de la comunidad autónoma de construir un centro paleontológico en la provincia de Cuenca.

El ejemplar mide seis metros de alto y podría tener más de 125 millones de años, tal y como expuso en la presentación Francisco Ortega, investigador del departamento de Física Matemática y de Fluidos de la Facultad de Ciencias de la UNED y autor del estudio publicado en la revista «Nature». Se trata del dinosaurio más completo hallado hasta ahora en la península Ibérica. Descubierto hace siete años, desde hace tiempo se trabajaba en su restauración.

A juicio de Ortega, el ejemplar se conserva de forma «exquisita» gracias a las características del yacimiento de Las Hoyas. «Está preservado entero, tiene restos de impresiones de cómo era su piel, tiene impresiones de elementos musculares, una serie de detalles que no son habituales en los dinosaurios que conocemos», indicó el experto.

Ortega precisó que en los restos se aprecian, entre otros elementos, la estructura de las escamas de la pata, la columna vertebral, las costillas, la caja torácica, el cráneo e incluso los restos de su última comida. Todo esto ha permitido «aportar una serie de ideas que modifican lo que ya sabíamos de otros grupos de dinosaurios y del grupo al que él pertenece». El catedrático destacó que se ha podido identificar en sus brazos unas estructuras que constituyen un estadio ancestral de las plumas, unas estructuras que «ya tienen las aves modernas». Según Ortega, con este hallazgo se agrega más información a la relación dinosaurios-aves y se alimenta la idea de que «las aves son el grupo de dinosaurios que sobrevivió a la extinción».

De otra parte, el investigador hizo hincapié en la joroba del «Concavenator corcovatus» y señaló que «dos de las vértebras del dinosaurio, delante de la pelvis, se proyectan hacia arriba generando una elevación del contorno del animal que no conocíamos en ningún otro dinosaurio». Aunque no está determinada la utilidad de la misma, se piensa que podría funcionar como reserva de grasa, elemento de comunicación entre animales de la misma especie o tener otras funciones, aunque las típicas -indicó Ortega- son de termorregulación, para aumentar la superficie corporal del animal.

Enfatizó el responsable de la investigación que este hallazgo ha permitido reconstruir la historia del grupo de dinosaurios al que pertenece: los «Carcharodontosaurus». «Siempre se había pensado que eran formas gigantescas típicas de América del Sur y ahora sabemos gracias a "Pepito" que los "tiranosaurios del Sur" tuvieron su origen, sus antecedentes, en Europa, y "Pepito" es uno de ellos».

Otro de los responsables del estudio, José Luis Sanz, incidió en la riqueza paleontológica de la provincia conquense con los yacimientos de Lo Hueco, Las Hoyas y Portilla. «Este triángulo de oro de los dinosaurios en Cuenca supone un reto muy importante para la investigación», señaló.

Por otra parte, y con motivo de la presentación, el secretario de Estado de Investigación, Felipe Pétriz, y el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, anunciaron que tienen un proyecto para construir un centro paleontológico en la provincia de Cuenca.

Fuente: http://www.lne.es/