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jueves, 16 de septiembre de 2010

UNASUR promoviendo la calidad de la educación

Unasur acuerda homologación de títulos universitarios en la región.

A partir de este acuerdo, los graduados universitarios de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, tendrán la posibilidad de homologar sus títulos en cualquier país del bloque regional.
Los 12 países que integran la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) acordaron homologar sus títulos de educación superior entre los Estados miembros, con el fin de promover la calidad de la educación.

La información brindada por el ministro ecuatoriano del área, René Ramírez, en su condición de presidente del Consejo Suramericano de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología e Innovación (COSECCTI), precisa que se prevé fortalecer los procesos de acreditación, refirió una nota de Prensa Latina.

A partir de este acuerdo, los graduados universitarios de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, tendrán la posibilidad de homologar sus títulos en cualquier país del bloque regional.

Respecto a la homologación de títulos y el mejoramiento de la educación superior, Ramírez destacó la importancia de la decisión, que "permitirá la movilidad no sólo de los profesionales suramericanos sino también de los estudiantes universitarios".

Citó como ejemplo los intercambios con el programa europeo Erasmo de Rotterdam, que permite estudiar en cualquier país que pertenece a este programa y garantiza la calidad de la educación de las universidades integrantes.

Informó Ramírez que el pasado 12 de setiembre se llevó a cabo la II Reunión de Ministros de Educación y Cultura del Consejo Suramericano, en Buenos Aires, Argentina, a la cual asistieron los ministros de Educación y Cultura de Unasur.

Esa reunión permitió que el COSECCTI definiera acciones para la cooperación, el intercambio de información y experiencias, así como la promoción de políticas públicas en temas de educación y cultura, así como un programa de becas.

En el área cultural se planteó la creación del programa regional de Derechos Culturales, el programa editorial Colección Bicentenario: "Cultura e historia compartida", y se prevé el fortalecimiento regional a través de rutas culturales suramericanas.

Estas acciones permitirán desarrollar la memoria social y el patrimonio material e inmaterial en la región en materia del reconocimiento de la interculturalidad, de las raíces y lazos comunes de los países suramericanos.


http://www.el-nacional.com

Solución para los transplantes

Crean compuesto que facilitará los trasplantes de órganos.

Fuente: BBC Ciencia.

El compuesto lava el órgano tras ser extraido del donante.

Un equipo de científicos británicos desarrolló una sustancia que puede ayudar a superar varios de los problemas que se presentan durante los trasplantes de órganos, como el rechazo del receptor, la corta vida de los órganos fuera del cuerpo humano e incluso su escasez.

El compuesto, desarrollado por investigadores del Centro de Trasplantes del Consejo de Investigación Médica (MRC) del King's College de Londres, simula la propia capa protectora de los órganos.

El procedimiento requiere recubrir los órganos con la sustancia para protegerlos, mantener su calidad y evitar que se dañen antes del trasplante.

Los detalles de la investigación fueron presentados durante el Festival de Ciencia se que se celebra en Birmingham, Inglaterra.

"Esperamos que esta técnica duplique la vida de un trasplante" afirmó el profesor Steve Sacks, del MCR.

A pesar de que han pasado más de 50 años desde que se llevó a cabo el primer trasplante de un órgano en el mundo, estos procedimientos todavía presentan serios desafíos para los científicos.

Esperamos que esta técnica duplique la vida de un trasplante

Dr. Steve Sacks

Al problema de la escasez de órganos donados se le suman las dificultades para mantener la calidad de un órgano fuera del cuerpo humano mientras se le transporta hacia el quirófano.

Y también está el riesgo de que el paciente rechace los tejidos, ya sea inmediatamente después del trasplante o en los años siguientes.

Actualmente, menos del 50% de los injertos todavía funcionan después de una década en el cuerpo del paciente.
A "lavar" los órganos

La nueva sustancia creada por los investigadores del King's College se utiliza para "lavar" el órgano durante la transferencia del donante al receptor.

Una vez que se injerta el tejido, el compuesto limita la actividad de parte del sistema inmune -el llamado sistema "del complemento"- que normalmente atacaría e intentaría destruir las células de cualquier organismo foráneo, incluidas las células de un órgano donado.

El sistema del complemento también tiene como función apoyar el ataque de los propios glóbulos blancos del paciente contra el nuevo órgano.

El compuesto solucionaría el problema del rechazo de órganos.

En circunstancias normales, la respuesta del complemento está regulada por moléculas proteínicas que se ubican sobre la superficie de las células renales, pero estas moléculas se pierden en los órganos donados debido al estresante proceso de transferencia.

Para solucionar este problema, los científicos del MCR crearon en el laboratorio un compuesto a base de proteínas, que llamaron Mirococept.

Y también desarrollaron un tratamiento adicional para asegurar que la sustancia quede "fijada" luego de cubrir al órgano.

"Es arrojar un cubo de pintura contra una pared: la pintura queda detenida en la pared. No es como cuando se arroja un cubo con agua, pues el agua se escurre y se va" explicó el doctor Richard Smith, director del Centro de Terapias Proteínicas del MCR.

"El agregado sintético es, en este caso, el agente encargado de espesar la pintura. Lo que hace es engancharse a la membrana de las células. Se adhiere a las paredes de los vasos sanguíneos y esto cambia al riñón dándole más protección contra al sistema del complemento", agregó.

La aplicación de la capa protectora de Mirococept se lleva a cabo cuando el órgano se extrae del donante.
En cinco años

El profesor Martin Drage, especialista en cirugía de trasplantes en los hospitales Guy's y St. Thomas en Londres, le dijo a la BBC que "una de las cosas que debes hacer cuando extraes un riñón de un donante es lavar toda la sangre del órgano porque puede coagularse y destruirlo".

"Se hace antes de colocar ese riñón en el hielo para transportarlo hacia donde está ubicado el receptor".

"Así que el Mirococept se incluye como parte de la solución que se utiliza en el proceso de lavado del riñón", explicó el experto.

Si este trabajo se traduce en beneficios en la práctica clínica, y creemos que así será, esto significaría un mayor uso de órganos donados que de otra forma no podrían usarse para trasplantes

Dr. Steve Sacks

Hasta ahora, sólo se ha llevado a cabo una prueba de seguridad con el compuesto para demostrar que no daña al órgano o al paciente.

Pero ya se está llevando a cabo un ensayo clínico para comprobar su efectividad y los investigadores afirman que los estudios de laboratorio han sido muy alentadores.

Y, si todo sale bien, se esperan que el tratamiento pueda ser introducido en unos cinco años.

Uno de los beneficios más importantes del Mirococept parece ser su capacidad para mantener la calidad del órgano durante la transferencia al receptor, incrementando las probabilidades de que sea aceptado por el paciente.

"Si este trabajo se traduce en beneficios en la práctica clínica, y creemos que así será, esto significaría un mayor uso de órganos donados que de otra forma no podrían usarse para trasplantes", afirmó el doctor Sacks.

"Esto extendería el acervo de donantes", concluyó.


http://www.bbc.co.uk

Adiós a las armas

El desarme o el inevitable cataclismo.

Por: Enrique Atiénzar Rivero.

Camagüey,-Retomar la palabra desarme es imperativo de estos tiempos, signados de amenazas de guerra nuclear, incitadas por los gobiernos que apuestan a probar fuerza, mientras del otro lado están los representantes legítimos de los pueblos que levantan sus voces por un mundo de paz.

La humanidad no tiene porque recibir la condena de desaparecer de la faz de la tierra a contragolpe de bombas radioactivas destructoras y por las causas desoladoras que se ciernen, a escala global, en el medio ambiente, anunciadas por científicos estudiosos del cambio climático.

El 6 de agosto de 1986 –hace 24 años-- en la Conferencia de Ixtapa, México, el Premio Nóbel de Literatura, Gabriel García Márquez, alertó sobre estos peligros que, hoy más que nunca, cobran vigencia e imponen desplegar una cultura de paz frente al despilfarro económico descomunal y la desenfrenada guerra armamentista.

Ciertamente no es nada honroso para el talento humano “en la edad de oro de la ciencia”, como califica García Márquez la era actual, de que solo oprimiendo un botón vayan abajo tantos esfuerzos milenarios.

“De nosotros depende, hombres y mujeres de ciencia, hombres y mujeres de las artes y las letras, hombres y mujeres de inteligencia y de paz, de todos nosotros depende que los invitados a esa coronación quimérica no vayan a su fiesta con nuestros mismos terrores de hoy”.

Pienso que animado por ese humanitario deseo de un mundo sin armas y una paz con justicia, el Líder Histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, alerta desde hace muchas semanas en diferentes escenarios (reflexiones, encuentros con científicos, parlamentarios, periodistas e intelectuales) sobre los riesgos de una hecatombe nuclear.

La participación de Fidel en la conferencia de Alan Robock, profesor de la Universidad Rutgers, de Nueva Jersey, confirma la vocación pacifista suya, realizada en un medio en el cual el visitante caracterizó las consecuencias climáticas que traería la guerra nuclear y el desastre ambiental.

El norteamericano fue bastante preciso al señalar que el humo cubrirá el planeta tierra y alertó que una conflagración a diferentes escalas provocará muertes por ondas expansivas y la ausencia de luz con bajas temperaturas y destrucción de cultivos.

El científico Alan Robock ha estudiado el tema del invierno nuclear sobre la base de arsenales nucleares de varios países, llamó a crear conciencia pacifista al sostener que con el empleo de menos un 1% de ese dispositivo pudiera provocar un cambio climático sin precedentes en la especie humana.

En lugar de tantos mensajes publicitarios que aparecen en la prensa del mundo, esos espacios deben emplearse en alertar en torno a estas realidades que afectaría a todos por igual, sin excepción de ningún ser humano.

Como siempre, Fidel Castro estimó que es posible crear conciencia a favor del bien, sugirió no adoptar una posición pesimista y expuso que Cuba contribuirá a divulgar en el mundo esos conocimientos, señalados por el estudioso estadounidense a quien agradeció su conferencia.

No acabo de comprender como puede haber personas sobre la faz de la tierra encantados con el dolor ajeno, aunque en tales circunstancias les vaya las vidas de sus familiares, incluso.


http://www.adelante.

El amor paradojale

A más amor, menos amigos.

Por: Jonathan Amos.
Fuente: BBC Ciencia.

Las relaciones apasionadas pueden dejarte con menos amigos.

Probablemente todo el mundo sabe que una nueva relación apasionada puede dejar poco tiempo para otros, pero ahora la ciencia ha puesto algunos números en esta observación.

Investigadores de la Universidad de Oxford, en Inglaterra, preguntaron a un conjunto de personas por su núcleo de amistades más cercanas y cómo este número varió cuando un romance entró en su vida.

Los científicos encontraron que ese núcleo, que suele estar formado por una media de cinco personas, se redujo en al menos dos cuando un nuevo amante entró a ocupar la vida diaria.

"Las personas que están en relaciones amorosas en lugar de tener el típico círculo de cinco (amigos) en promedio, sólo tienen cuatro", explicó Robin Dunbar, profesor de antropología evolutiva en Oxford.

"Y teniendo en cuenta que una de esas es la nueva persona que ha llegado a su vida, significa que han tenido que renunciar a otros dos" amigos, matizó.

Las personas que están en relaciones amorosas en lugar de tener el típico círculo de cinco (amigos) en promedio, sólo tienen cuatro (...) y teniendo en cuenta que una de esas es la nueva persona que ha llegado a su vida, significa que has tenido que renunciar a otros dos"

Robin Dunvar, profesor de Oxford.

El grupo de estudios del profesor Dunbar analizó las redes sociales y cómo los usuarios gestionan su tamaño y composición.

Previamente, los investigadores comprobaron que el número máximo de amigos con el que es posible participar de manera realista es de unos 150. En Facebook, por ejemplo, la gente suele tener entre 120 y 130 amigos.

Este número puede ser dividido en grupos cada vez más reducidos, hasta llegar a entre cuatro y seis que son las personas a las que se ve al menos una vez a la semana o a las que se recurre en momentos de crisis.

La siguiente capa son las personas a las que se ve una vez al mes - el grupo de "simpatía". Son todas las personas a las que, si murieran mañana, echaríamos de menos y estaríamos tristes.

Los resultados confirmaron la percepción generalizada de que el amor puede reducir la red de amigos.

En el último estudio, el equipo cuestionó a 540 participantes mayores de 18 años acerca de sus relaciones de amistad y cómo cambiaron cuando comenzaron un compromiso romántico.

Los resultados confirmaron la percepción generalizada de que el amor puede reducir las redes de las personas más cercanas y generalmente un familiar y un amigo salen del círculo más cercano para dar cabida al nuevo amante.

"La intimidad de una relación - y el compromiso emocional con ella - se relaciona con frecuencia con sus interacciones con otros individuos", apuntó el profesor Dunbar.

"Si no ves a tus amigos, el compromiso emocional comienza a caer muy rápidamente (...) Lo que sospecho que ocurre es que su atención está tan completamente centada en la pareja romántica que simplemente no llegan a ver a otras personas con las que tienen mucho que ver, por lo que algunas de estas relaciones (amistosas) comienzan a deteriorarse", explicó.

Al rescate del chocolate

El genoma del cacao "salvará" al chocolate.

Fuente: BBC Ciencia.


En el fruto del árbol de cacao están las semillas con las cuales se obtiene el chocolate.

Científicos en Estados Unidos secuenciaron el genoma del Theobroma cacao, el árbol del cual se obtiene la semilla de cacao, el principal ingrediente del chocolate.

La investigación, llevada a cabo por científicos de la empresa Mars Inc. -la mayor productora de chocolate del mundo-, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la compañía IBM, anunció además que todo el genoma de la planta será puesto a disposición del público para que los productores de cacao puedan beneficiarse.

A pesar de que el chocolate es un negocio enorme en el mundo -la industria está valuada en unos US$13.000 millones- hasta ahora ha habido muy pocas investigaciones para mejorar la producción y resistencia a enfermedades del cacao.

Y las pérdidas que sufren los productores -principalmente en América Central, Sudamérica, el sureste de Asia y este de África- debido a plagas y enfermedades, son enormes.

En 1989, por ejemplo, una plaga de un hongo afectó a casi todas las regiones productoras de cacao de Brasil, que entonces era el segundo productor del mundo, lo que causó un fuerte impacto en la economía del país y la industria global.

Creemos que en unos cinco a siete años se podrá triplicar o cuadruplicar la producción mundial de cacao

Dr. Howard Yana-Shapiro.

Ahora sin embargo, los científicos esperan que el genoma del cacao pueda beneficiar a los productores con cultivos más resistentes y asegurar una producción más sostenible.

"La investigación comenzó en el 2008 y precisamente la iniciamos por los temores que surgieron tras la plaga que devastó a Brasil" explicó a la BBC el doctor Howard Yana-Shapiro, Director de Ciencia Agrícola e Investigación de Mars Inc.

"Entre 1989 y 2008 no se logró ningún avance en la tecnología básica de cultivo del árbol de cacao y nos dimos cuenta que era urgente mejorar las herramientas de producción de los agricultores en todo el mundo", agrega.

Los científicos esperan ahora que el genoma del cacao -un proyecto de US$10 millones- ayude a los productores a identificar, antes de cosecharla, si una semilla podrá producir cultivos de alta calidad, alta resistencia y alta producción.
Mejor producción

Estos beneficios, sin embargo, no serán inmediatos.

Comparado con el maiz y trigo, la investigación del cacao ha estado muy rezagada.

"Esto incluirá, por ejemplo, identificar las mejores tierras para cultivo y las mejores semillas para producir cosechas sin enfermedades, más productivas y más adaptables al cambio climático".

Según el doctor Yana-Shapiro, la secuenciación del genoma eventualmente podrá permitir a los agricultores producir tres o cuatro veces más cacao que el que producen actualmente, pero en una menor superficie de tierra.

Los resultados de la investigación estarán disponibles para el público en internet para que investigadores en todo el mundo puedan comenzar a utilizar la información.

"Creo que los productores de cacao tendrán motivos para estar contentos porque podrán tener acceso a estos datos y comenzar a trabajar con ellos de forma inmediata" dice Yana-Shapiro.

Y por supuesto esto también tendrá un efecto muy positivo para la principal productora de chocolate del mundo, asegurando la supervivencia de su principal materia prima.

"Este proyecto tendrá beneficios para la compañía y para los productos de cacao en regiones clave del mundo", dice Howard Yana-Shapiro.

"Esperamos construir un sector sostenible de la industria global utilizando el cacao como impulsor económico. Queremos seguir en el negocio dentro de 100 años, y ésta es una forma de garantizar nuestro futuro", agrega el investigador.

http://www.bbc.co.uk

martes, 14 de septiembre de 2010

El reflejo condicionado

He aquí el esquema de la experiencia ya clásica: pongamos alimento en la boca de un perro; luego de uno o dos segundos la saliva comienza a ser segregada por su glándulas. Se trata de un acto reflejo, es decir, de una respuesta constante del perro a un estímulo que le llega del ambiente extemo, pero de un reflejo innato, presente desde el nacimiento de cada animal. Ahora, antes de darle alimento al perro hagámosle escuchar el sonido de un metrónomo, o encendamos una lamparilla ante sus ojos. Luego de un cierto número de experiencias notaremos que no es necesario darle alimento al animal para provocar la salivación; el perro segregará saliva apenas sienta el sonido del metrónomo o vea la lamparilla encendida. Esto que hemos descrito es un reflejo condicionado. "La condición fundamental para la formación de un reflejo condicionado —escribe Pavlov— es generalmente la coincidencia en el tiempo, por una o más veces, de una excitación indiferente con un estímulo absoluto". En nuestro caso, el sonido del metrónomo constituye la excitación indiferente, indiferente justamente porque en cuanto tal no tiene ninguna relación con la secreción salival; el suministro del alimento, en cambio, es el estímulo absoluto, ligado permanentemente con la secreción salival, que tiene la tarea de comenzar la digestión del alimento. Si la excitación indiferente —metrónomo— precede regularmente por un cierto número de veces al estímulo absoluto —alimen to—será capaz de por sí de dar la respuesta refleja —se creción salival—; se establece así un nuevo vínculo, un nuevo reflejo entre un estímulo —metrónomo— y una respuesta —secreción saliva!— anteriormente no ligados entre sí. Por ello el reflejo se Mama condicionado, porque no se halla presente regularmente en el organismo, sino que para formarse necesita algunas condiciones, es decir, la coincidencia por algunas veces del estímulo indiferente con el estímulo absoluto, El reflejo condicionado salival es sólo un ejemplo de reflejo condicionado, que se adecúa para su estudio en laboratorio por su simplicidad y por la posibilidad de obtener un juicio cuantitativo mediante el recuento de las gotas de saliva segregadas. Pero, escribe Pavlov, "el reflejo condicionado puede formarse por medio de todos los reflejos absolutos y con todos los posibles agentes del ambiente externo e interno, tanto en forma elemental como en forma de combinaciones complejas, con una sola limitación, es decir, que se trate de agentes capaces de ser percibidos por las células receptivas de los hemisferios cerebrales". El reflejo condicionado típico del que anteriormente diéramos el ejemplo era conocido ya mucho tiempo antes de los experimentos de Pavlov con el nombre de "salivación psíquica", pero ninguno había intuido la importancia enorme del mismo. El adjetivo "psíquico", sin embargo, fue abandonado por Pavlov dado que podía convertirse en una fuente de equívocos. Él escribió al respecto:

"Cuando un naturalista se propone hacer el análisis completo de la actividad vital de los animales superiores no puede, no debe, hablar de actividad psíquica de estos animales sin traicionar el principio de las ciencias naturales. La ciencias natural es un trabajo de la mente volcado hacia la investigación de la naturaleza y no es lícito en este campo recurrir a interpretaciones y a conceptos tomados de fuentes que no sean de la naturaleza misma. Si el naturalista hablara de actividad psíquica de los animales superiores, él transportaría al dominio de la naturaleza ideas tomadas de su mundo interior, es decir, repetiría el antiguo, error cometido por los hombres cuando iniciaron estudios de los fenómenos naturales prestándoles a las diversas manifestaciones de ia naturaleza inanimada sus propios pensamientos, deseos y sentimientos. Para un naturalista coherente, también en los animales superiores existe una sola cosa: esta o aquella reacción exterior a un fenómeno del mundo externo".

A este fenómeno exterior, es decir, la "salivación en respuesta a un estímulo que ya no era un estímulo alimenticio, sino una señal sonora o luminosa del mismo, Pavlov logró justamente estudiarlo objetivamente, científicamente, en sus relaciones de causa y efecto, en su origen y desarrollo. Él vio que también este fenómeno podía ser considerado como un reflejo y clarificó la naturaleza de "reacción de advertencia", subrayando de esa manera el carácter de previsión de un advenimiento que tendrá lugar en el futuro en el mundo externo. En efecto, se trata aparentemente de un reflejo clásico: a un estímulo externo, por ejemplo el sonido del metrónomo, corresponde una determinada reacción del organismo, por ejemplo la secreción salival. Pero la saliva no tiene, naturalmente, la tarea de digerir el sonido, como deberíamos afirmar según el esquema del reflejo entendido en sentido cartesiano. La saliva digerirá aquello que aparezca luego del sonido, es decir, el alimento. La reacción condicionada, entonces, sirve para adaptar, para preparar al organismo viviente para un suceso que se producirá en el futuro. Ya hemos visto cuáles son las condiciones indispensables para la elaboración de un reflejo condicionado; recordemos ahora que el reflejo mismo se mantiene sólo por un determinado período de tiempo.

Si, en efecto, la suministración del alimento no sigue al sonido del metrónomo, luego de cierto número de veces el sonido no se verá seguido por la secreción salival. Se dice entonces que el reflejo condicionado se ha extinguido, porque entró en escena la inhibición, y sobre tal fenómeno volveremos brevemente más adelante. Es intuitiva la importancia general que los reflejos condicionados asumen en la vida del individuo. Basta con pensar que gracias a los mismos el ser viviente puede adaptarse a las continuas modificaciones del ambiente en el que vive, reaccionando en forma adecuada. Mediante los reflejos innatos, o incondicionados, en efecto, se establece un equilibrio estático entre individuo y ambiente, siempre igual a sí mismo, necesario, pero no suficiente para asegurar la supervivencia al individuo. Los reflejos incondicionados constituyen, en efecto, un equilibrio entre el organismo viviente y el ambiente que lo circunda, y permiten vivir a los animales en determinadas condiciones. Pero sólo en determinadas con¬diciones: el recién nacido, gracias al reflejo incondicionado de la succión, puede nutrirse en el pezón de la mama, pero sólo si el pezón está al alcance de sus labios. De ninguna manera es capaz de hallar su alimento, a menos que el mismo le sea llevado literalmente a la boca. Pero todos los animales viven en un mundo en el que es necesario nutrirse diariamente, defenderse de los enemigos, buscar un reparo de la intemperie, en condiciones siempre diversas. En este punto intervienen los reflejos condicionados, que no son inmutables, sino que se modifican en relación con los cambios del ambiente externo. Los mismos indicarán cada vez al animal que un determinado objeto constituye un peligro que debe evitarse, que en un determinado lugar existe la posibilidad de procurarse el alimento, que a una determinada cosa está asociada una sensación placentera, etcétera. Como hemos dicho, el mérito de Pavlov no es sólo el de haber indicado la importancia de este fenómeno elemental de la corteza cerebral, sino de haber explotado profundamente las posibilidades de estudio que el mismo ofrecía, proporcionando la base para una técnica precisa de análisis de aquella actividad nerviosa superior, cuya investigación había sido imposible para la fisiología hasta ese momento. La salivación condicionada, en efecto, podía ser fácil y exactamente medida en su totalidad, con la sola condición de suturar en el exterior el conducto excretor de la glándula salival y de medir las gotas que caían. Existía una única dificultad: excluir la influencia de los factores externos accidentales, no deseados por el experimentador, quien debía investigar un solo reflejo condicionado por vez y obtener resultados rigurosamente precisos. Por lo tanto, era necesario aislar al animal del experimento antes de exponerlo a determinadas excitaciones, evitando que fuera perturbado por cualquier otro estímulo del ambiente externo. Pavlov recurrió entonces a la "torre del silencio", separando rigurosamente al animal de todo estímulo que no fuera el elegido por el experimentador, por ejemplo el alimento y el sonido del metrónomo, y de la persona misma del experimentador, que trabajaba, en efecto, en una habitación aislada de la del animal, y adoptando especiales métodos de medición de la saliva segregada.
Con un trabajo que duró decenios, ayudado por numerosos colaboradores, estudió detalladamente la forma¬ción, la consolidación, el debilitamiento y la desaparición de los reflejos condicionados y pudo deducir de tales observaciones las leyes generales que regulan el trabajo de los hemisferios cerebrales, ante todo la excitación y la inhibición, la expansión y la contracción.

Excitación e inhibición.

La elaboración de un reflejo condicionado se debe a la formación de un nuevo foco de excitación en la corteza cerebral. Es decir, una determinada zona de la corteza, por ejemplo, la terminación del nervio acústico en el caso del reflejo en respuesta al sonido del metrónomo, que antes no era capaz, si se la estimulaba, de dar comienzo al proceso de secreción salival, asume ahora esta nueva propiedad, se torna "excitable". Pero tal excitación no se mantiene indefinidamente; ya lo hemos visto: si el sonido del metrónomo no está seguido por el alimento, luego de algunas veces cesará de provocar la secreción salival. Pavlov escribe en tal sentido: "Los reflejos condicionados tornan infinitamente más complejas, más finas y más precisas las relaciones entre el mundo externo y el organismo. En nuestra vida ellos son numerosos y constituyen la base de nuestras costumbres, de la educación y de la disciplina. La fase ulterior del perfeccionamiento de las relaciones entre el ambiente y el organismo consiste en el hecho de que los reflejos condicionados como reflejos de señalación sufren una corrección final y constante. Si en el curso de la vida ya no son seguidos por los importantes fenómenos que los mismos señalan, están suprimidos... como si estuvieran gobernados por un principio de economía... Esto está provocado por un proceso nervioso especial, al cual la terminología comúnmente usada en fisiología da el nombre de inhibición".
Pavlov ha descrito otras modalidades de la inhibición, aparte de esta, que es tal vez la más importante y a la cual se le da el nombre de "inhibición de extinción". La descripción de las mismas sólo puede ser el objeto de publicaciones especializadas; recordemos sólo que la elaboración de estas leyes fue el resultado de un trabajo experimental larguísimo, minucioso, descrito en una de las obras fundamentales del fisiólogo, las Lecciones sobre el trabajo de los grandes hemisferios cerebrales, publicada en 1926. Al leer los protocolos de tales experimentos resulta interesante seguir la alternada vicisitud de los procesos de excitación y de inhibición, que primero se expanden y luego se concentran en la corteza cerebral, y conocer algunos datos de gran interés: mediante el condicionamiento, por ejemplo, el animal puede efectuar un análisis sumamente minucioso del mundo externo, es decir, puede reaccionar segregando saliva luego del sonido de un metrónomo que tiene la frecuencia de 500 vibraciones por segundo, y no reaccionar si el metrónomo suena, en cambio, a la frecuencia de 498 vibraciones (una diferencia tan mínima que el oído humano no logra captarla).

El estereotipo dinámico.

En toda su obra, Pavlov se sintió impulsado por la exigencia de asegurar la absoluta objetividad de los métodos de estudio y de interpretación de los datos, y también por el deseo de hallar los mecanismos universales del funcionamiento del sistema nervioso en todos los niveles de la escala zoológica. En este sentido, el reflejo condicionado se le reveló precioso como clave para la interpretación de las numerosísimas correlaciones recíprocas existentes entre el sistema nervioso y el ambiente externo válida para todos los animales. El mismo reflejo condicionado, sin embargo, con sus diferentes modos de formación, de desarrollo y de extinción, nos permite darnos cuenta de las diferencias existentes entre las diversas especies animales, así como poner el acento en el salto cualitativo constituido por la actividad nerviosa superior del hombre.
La importancia que asumen los reflejos innatos y los reflejos condicionados, así ligados entre sí, varía notablemente en las diversas especies animales y entre los animales y el hombre, mientras otra notabilísima diferencia entre los diversos individuos está constituida por los llamados "estereotipos dinámicos", es decir, por el conjunto de los vínculos nerviosos de cada individuo, relacionados con las diferentes experiencias de la vida, que constituyen los grupos funcionales, en grado de enriquecerse y de modificarse continuamente en las diversas interacciones entre individuo y ambiente. ¿Qué son estos estereotipos dinámicos? Partamos, como siempre, de la experiencia de laboratorio. Apliquemos uniformemente a un animal, siem¬pre en el mismo orden y por un determinado período de tiempo, una serie de estímulos condicionados (por ejemplo, encendamos una lamparilla como señal del alimento, hagamos funcionar una campanilla como señal de estimulación dolorosa, etcétera). A estos estímulos, el animal responderá con una serie de reflejos correspondientes (por ejemplo, segregará saliva, alejará la pata, etcétera). El estereotipo dinámico es justamente el conjunto de estos reflejos, que se siguen con orden e intensidad variable; el mismo está caracterizado por la repetición uniforme de algunos estímulos y las reacciones relativas. Ahora, en el ámbito de un estereotipo constituido ya en forma estable, sustituyamos un estímulo por un estímulo diferente (por ejemplo, en lugar de encender la lamparilla como señal de alimento, hagamos sonar el metrónomo), aun manteniendo intactos los otros estímulos y su sucesión. Notaremos que tal variación en la estimulación no provoca inmediatamente una variación en la respuesta del animal, que sigue siendo igual a la respuesta anteriormente establecida por cierto número de veces. Si por ejemplo el encendido de la lamparilla como señal del alimento constituye el tercer estímulo de un estereotipo dinámico y en un cierto punto, aun manteniendo todo el complejo del estereotipo en el sucederse de los diversos estímulos, sustituimos sólo al tercer estímulo, por ejemplo haciendo sonar el metrónomo en lugar de encender la lamparilla, notaremos que al sonido del metrónomo el perro reaccionará segregando saliva, tal como ocurría regularmente luego del encendido de la lamparilla. Es decir, el perro ya está acostumbrado a reaccionar al tercer estímulo con la secreción salival, y así continúa, aunque el tercer estímulo haya sido sustituido por otro que puede ser, por ejemplo, la señal de una estimulación dolorosa antes que del alimento.

El estereotipo dinámico formado en la corteza cerebral a continuación de la estimulación anterior, repetida, uniforme, continúa existiendo por un cierto tiempo aun después de la variación de un estímulo, Se demuestra, de tal manera, que las modificaciones ambientales preceden a las modificaciones del sistema nervioso. El concepto fisiológico de estereotipo dinámico puede ser aplicado también al hombre. Basta con pensar en el conjunto de estímulos externos a los que se halla expuesto el hombre perteneciente a la moderna sociedad industrial, estímulos que se repiten todos los días con regular y exasperante monotonía. A éstos, también el hombre reacciona con una serie de respuestas reflejas, que terminan automatizándose. El trabajo en la cadena de montaje, por ejemplo, es un condicionamiento caracterizado por una sucesión de estereotipos dinámicos. La condición humana se modifica sólo modificando las condiciones ambientales: esta indiscutida ley social halla confirmación en las leyes fisiológicas recién descritas. Partiendo justamente de las leyes fisiológicas sobre el estereotipo dinámico, muchos han delineado un paralelismo, tal vez osado si se tienen en cuenta los diferentes planos de investigación, con la que es una de las tesis fundamentales del pensamiento filosófico -histórico más avanzado: es decir, que la conciencia social está retrasada con respecto a la estructura social de un cierto período. También los estereotipos dinámicos pueden ser propios de una especie, transmitiéndose en forma hereditaria bajo la forma de reflejos incondicionados, es decir, de instintos, como expresión de la experiencia histórica de la especie misma; o bien —y éstos son la gran mayoría— pueden ser débiles, limitados al ámbito de una vida individual o directamente de un solo período de vida. Los estereotipos de este segundo tipo se modifican continuamente según las modificaciones del ambiente externo. Ello significa que las modificaciones del ambiente externo se traducen en modificaciones de la estructura nerviosa del ser viviente, modificaciones que aseguran un mejor equilibrio y en último análisis un mejor conocimiento del ambiente por parte del individuo.

El segundo sistema de señalación.

En lo que respecta al hombre, la interacción entre individuo y ambiente se ve enriquecida y profundizada por la existencia del lenguaje, que ha llevado a una enorme ampliación del conocimiento del mundo hasta alcanzar el nivel del conocimiento científico, el único que permite conocer al mundo en su esencia y transformarlo. El lenguaje es el fenómeno que diferencia en forma neta y evidente al hombre de los animales. En efecto, mientras los animales toman contacto con la realidad sólo mediante las señales del mundo externo, que actúan directamente sobre sus órganos de sentido, el hombre ha elaborado sobre la base de este primer sistema de señalación un segundo, representado por las palabras, las "señales verbales" o "señales de señales", según la terminología pavloviana.
En el último período de su vida, luego de haber tratado de descubrir cuánto existía de común en el sistema nervioso humano y en el animal con la elaboración del concepto de "segundo sistema de señalación", Pavlov logró definir las diferencias más profundas. "Si nuestras representaciones y nuestras sensaciones que se refieren al mundo externo —dice Pavlov— son para nosotros las primeras señales de la realidad, las señales concretas, las palabras, constituyen las segundas señales, las señales de las señales. Las mismas son la abstracción de la realidad y permiten la generalización, lo que constituye el pensamiento superior, específicamente humano, que crea primero el empirismo y finalmente la ciencia, arma la orientación superior del hombre en el ambiente externo". Así, mientras los animales adquieren su experiencia en forma individual, en sus relaciones directas con el mundo extemo, el hombre, mediante el lenguaje, participa —independientemente de su experiencia directa— del patrimonio histórico de la experiencia de toda la humanidad.
De lo que hemos expuesto comienza a delinearse con suficiente claridad la gran importancia general de las investigaciones de Pavlov, su valor de ruptura, digamos revolucionario, en cuanto al tipo de investigación sobre la actividad psíquica que por entonces prevalecía.
Tal actividad podía ahora ser estudiada en modo objetivo, en los laboratorios de fisiología, contando las gotas de saliva segregada, o registrando las diversas reacciones de los animales de experimento, para remitirse de éstas a la vicisitud alterna de los fenómenos de excitación e inhibición en la corteza cerebral.
Se descartaba decididamente toda interpretación antropomórfica, subjetiva, toda sugerencia a explicar en clave psicológica el comportamiento de los animales. Grande fue, lógicamente, el entusiasmo, y también grande la hostilidad, aun en muchos ambientes científicos: una serie de prejuicios y de barreras parecían salvados si la actividad psíquica podía finalmente ser estudiada y analizada por el científico objetivamente, experimentalmente, como cualquier otra función del organismo.
Más tarde fue evidente que no todo era posible explicarlo con el condicionamiento y que a la psicología le correspondía, y le corresponde todavía, un gran margen de autonomía en el estudio de la actividad psíquica; sin embargo, esto no disminuye la importancia de las concepciones pavlovianas.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Pavlov y el estudio de la actividad nerviosa superior

Fuente:Felice Piersanti.

Pavlov abordó el estudio de del reflejo condiconado en los primeros años, formulando por primera vez vez la noción de los mismos en 1903, "en el congreso de fisiología de Madrid.

En aquella época los niveles inferiores del sistema nervioso central habían sido ya estudiados, y en este estudio, efectuado en forma especialmente fructífera en el &iglo XIX, había demostrado tener gran importancia el concepto de reflejo, como vínculo permanente de un factor externo con una reacción del organismo, concepto que había sido elaborado por el filósofo francés Descartes. Esta concepción de reflejo como acto fundamental del sistema nervioso había hallado aplicación y confirmación, antes de Pavlov, para todos los sectores del sistema nervioso central, a excepción de los grandes hemisferios cerebrales. En cuanto a éstos, la fisiología parecía no hallar el camino aún a comienzos del siglo, careciendo de toda posibilidad de estudio científico experimental de esta parte del cerebro en relación con el comportamiento y las reacciones de ios animales, es decir, de lo que luego Pavlov denominará la "actividad nerviosa superior". Si se utilizaban los clásicos métodos de investigación experimental, es decir, la irritación y ¡a destrucción, aplicándolos a los grandes hemisferios cerebrales, se provocaban tan graves alteraciones en el comportamiento normal del animal que se imposibilitaba el estudio. Fue Pavlov quien halló la técnica capaz de examinar en condiciones normales, pero de un modo absolutamente científico y objetivo, el comportamiento del animal sano y su actividad nerviosa superior.

Para poder hacerlo no sólo debió salvar numerosas dificultades de orden práctico, sino que debió vencer también antiguos prejuicios. Él mismo, en una conferencia que diera en Londres en 1906, se refiere al asunto:

"Permitidme contaros —dijo— un hecho auténtico ocurrido hace algunos años en nuestro laboratorio. 

Entre mis colaboradores se distinguía un joven doctor... Cuál no sería mi sorpresa cuando este fiel amigo del laboratorio expresó su sincera, profunda indignación al saber nuestra intención de investigar la actividad psíquica del perro en aquel mismo laboratorio y con los mismos medios utilizados hasta entonces para ía solución de varios problemas fisiológicos. Él nos auguraba el fracaso porque según su modo dé ver, no sólo las manifestaciones elevadas y bien distintas del mundo espiritual del hombre y de los animales superiores no se podían investigar con buenos resultados, sino que además era casi un sacrilegio abordar tales problemas con los métodos bastos de nuestros laboratorios de fisiología. Este caso, señores, tal vez sea un poco exagerado, pero de todos modos bastante característico y típico. No podemos cerrar los ojos ante el hecho de que el estudio científico y profundo de los fenómenos ubicados en los últimos confines de la vida llevará a serios malentendidos y a oposiciones por parte de aquellos que desde hace tiempo están habituados a tratar este orden de fenómenos naturales desde otro punto de vista y a considerar su punto de vista como el único legítimo en este campo...".

Sin embargo, ya antes de Pavlov algunos estudiosos habían intentado acercarse al problema desde un punto de vista rigurosamente científico, en especial los científicos adheridos al behaviorismo (conductismo), una escuela que se proponía el estudio del comportamiento de los animales superiores y de su actividad psíquica en relación con las influencias ejercidas sobre los mismos por el ambiente externo, más allá de toda interpretación psicológica. Entre éstos, el norteamericano Thorndicke afirmó, por ejemplo, en base a experiencias, que los monos resuelven sus tareas mediante una infinidad de tentativas y errores, a continuación de los cuales se refuerzan, gracias a asociaciones que se mantienen en el tiempo, aquellos movimientos que se demuestran útiles al animal.

Pavlov sufrió la influencia de las concepciones de algunas escuelas fisiológicas y psicológicas anglosajonas, sero más aún la del primer gran fisiólogo ruso, Sechenov, juien antes que él había diferenciado los reflejos en innatos y adquiridos, entendiendo por el segundo término los eflejos que se forman en el curso de la vida individual del inimal y que no recibe en forma hereditaria junto con las características de la especie, como en cambio ocurre con los primeros. Sechenov afirmó también que las formas más complejas de la actividad nerviosa son originariamente los reflejos.

Sin embargo, ninguno de los estudiosos anteriores a Pavlov había logrado estudiar en forma objetiva, realmente profunda, la actividad nerviosa superior de los animales y del hombre. Pavlov lo logró gracias a la genial interpretación de un fenómeno conocido desde hacía siglos aun por parte de los no especialistas, y a la elaboración de un método rigurosamente científico. Todos conocen el fenómeno de la llamada "agua en la boca", en base al cual la vista o el olor de una comida, y aun sólo el pensamiento, nos llenan la boca de saliva, como si la estuviéramos pregustando.

De este fenómeno partió Pavlov para su estudio de la actividad nerviosa superior.


Los primeros exitos de Pavlov

Fuente: Felice Piersanti.


Primeros éxitos científicos.

Estas vicisitudes familiares, de todos modos, no le impidieron al científico presentar en forma brillante su tesis de doctorado, obteniendo una medalla de oro y una beca de estudio para una estadía en Alemania de dos años de duración. Durante este período frecuentó los renombrados laboratorios de fisiología de Heidanhain en Breslava y de Ludwing en Leipzig, hombres para los cuales —como él mismo escribiera— "toda la vida y toda la alegría se hallaban en la ciencia".

Al mencionar brevemente sus dificultades cotidianas, Pavlov dice: "Hasta el momento en que obtuve una cátedra, en 1890, mi situación material continuó siendo difícil. Pero gracias a la ayuda de los colegas y a mi inclinación por la fisiología, no puedo decir que ello haya entristecido demasiado mi vida.

"Por fin, a los cuarenta y un años, recibí una cátedra, un laboratorio personal y dos puestos de un solo golpe: el de profesor de farmacología (en seguida de fisiología) en la Academia de medicina militar y el de director de la sección fisiológica en el Instituto de medicina experimental. De tal modo obtenía al mismo tiempo medios financieros y vastas posibilidades de hacer en el laboratorio todo lo que deseaba. Antes, debía pagar por cada animal utilizado en experimento y ello, dado las posibilidades materiales sumamente limitadas, tenía repercusión en el desenvolvimiento del trabajo de laboratorio...".

Y el científico agrega, con cierta amargura: "En aquella época, los perros se recogían con la ayuda de los ladrones callejeros, que se apoderaban tanto de aquellos que llevaban collar como de los que no lo llevaban; sin duda, nosotros compartíamos los pecados de los ladrones...".

Probablemente la imposibilidad de conseguir animales para experimentar fue lo que en grado mayor hizo sentir en Pavlov la amargura de la miseria. El profesor Chistovich, su discípulo y luego su colaborador, narra en este sentido un episodio sintomático: hacia 1890 Pavlov, al carecer absolutamente de dinero, se vio obligado a separarse una vez más de su mujer y de su segundo hijo, que hallaron refugio en casa de parientes, mientras él recibía alojamiento por parte de su amigo Simanovski. Los alumnos, entre ellos el mismo Chistovich, pensaron entonces ayudarle, invitándolo a realizar una serie de conferencias sobre la inervación del corazón y ofreciéndole una suma de dinero reunida entre ellos, con el pretexto de reembolsarle los gastos que tendría. "Pero fue un esfuerzo desperdiciado —concluye Chistovich— porque utilizó toda la suma en la adquisición de animales para experimentos destinados a las conferencias, y no le quedó nada para sí". Pavlov ocupó la cátedra de fisiología en la Academia militar de medicina de Petersburgo durante treinta años a partir de 1895; contemporáneamente, organizó una sección de fisiología en el instituto de medicina experimental, siempre en Petersburgo, que dirigió por cuarenta y cinco años, hasta su muerte. En este instituto llevó a término un importante grupo de investigaciones iniciadas anteriormente, de las cuales sólo a algunas podemos referirnos aquí.

El nombre de Pavlov es conocido en todo el mundo por sus trabajos sobre el condicionamiento, que en su tiempo despertaron, y que todavía siguen concitando, enorme interés científico por las implicaciones que de los mismos se derivan, de gran importancia no sólo en el ámbito de los confines, si bien vastísimos, de la fisiología sino también en biología, psicología y, actualmente hasta en cibernética.

Pero la actividad científica de Pavlov no se limitó al estudio del reflejo condicionado; esta temática particular se introdujo en un cierto punto como extensión natural de investigaciones sobre las glándulas salivales, y se convirtió luego en el tema fundamental de estudio de sus últimos veinte a veinticinco años de vida.

Pavlov no puede ignorar otros trabajos suyos, también de gran importancia, a los cuales se dedicara en la primera parte de su vida, y especialmente los trabajos sobre la fisiología de las principales glándulas digestivas, por los cuales le fuera otorgado el máximo reconocimiento internacional para un científico: el premio Nobel.

La fisiología de las glándulas digestivas.

El tema es, por cierto, menos apasionante para la gente no especializada, pero Pavlov lo aborda con gran maes¬tría, con simplicidad y rigor al mismo tiempo.
Detengámonos en su método de trabajo ya que, como él escribiera, "para un naturalista, el método es fundamental".

El método de investigación que desde hacía tiempo predominaba en fisiología en aquella época era el de la llamada vivisección; es decir, el experimentador intervenía quirúrgicamente en el cuerpo del animal, extirpaba determinados órganos o destruía los vínculos del mismo con el resto del organismo para estudiar las leyes de su funcionamiento, o inhibía o estimulaba la acción de los mismos utilizado varios factores, eléctricos, farmacológicos, mecánicos, térmicos. Sirviéndose de este método, la fisiología obtuvo indudablemente grandes éxitos; sin embargo, a Pavlov le parecía rudimentario, capaz de alterar y destruir irreversiblemente las distintas funciones de los seres vivientes:

"No es necesario destruir con indiferencia y brutalidad este mecanismo, cuyos profundos misterios no obsesionan durante largos años, si no por toda la vida" escribía. "Un mecánico inteligente a menudo se rehusa a agregar o quitar algo a un mecanismo delicado por temor a dañarlo; el respeto profundo impide a veces al artista retocar la obra de un gran maestro; ¿cómo podría el fisiólogo no sentir los mismos sentimientos frente a un mecanismo infinitamente mejor, frente a una obra de arte incomparablemente más perfecta, debida a la naturaleza viva?".

Por otra parte según Pavlov, la vivisección, que él llamaba también "experiencia aguda", constituía un método no perfectamente válido en el plano científico, por cuanto es capaz de conducir a interpretaciones erróneas, ya que al ser "un acto de violación burda del organismo, está acompañado de un gran número de factores inhibitorios que actúan sobre las funciones de los diversos órganos".

A las "experiencias agudas" Pavlov contrapuso las "experiencias crónicas", efectuadas en animales intactos o en animales operados preventivamente y estudiados luego de que el organismo se hubiera repuesto de las consecuencias de la intervención quirúrgica. En el estudio del aparato digestivo utilizó largamente métodos particulares de cirugía fisiológica, practicando fístulas en diversos niveles del aparato, verdaderas "ventanas" a través de las cuales se podían observar las diferentes regiones del tubo digestivo. También es suya la elaboración de la técnica quirúrgica necesaria para la creación del llamado "pequeño estómago a la Pavlov", fundamental para el estudio profundizado de las funciones del estómago. El pequeño estómago consiste en una especie de bolsa, unida al resto del estómago por las paredes externas comunes del órgano y también por la circulación sanguínea común y por la inervación común, pero separada mecánicamente del mismo mediante un tabique muscular. ¿Qué ocurre de esa manera? Los alimentos y la saliva no pueden pasar del estómago grande al pequeño, porque están detenidos por el tabique, pero todos los estímulos reflejos, que parten de la cavidad oral o del estómago e influyen la secreción de las glándulas gástricas, actúan también sobre el pequeño estómago que tiene en común con el resto del órgano paredes, nervios y vasos. Con la ayuda de una fístula podemos estudiar la secreción del jugo gástrico en condiciones de absoluta pureza, sin que los alimentos y la saliva, al mezclarse con el jugo mismo, impidan un correcto análisis cuantitativo y cualitativo. Según la expresión de Pavlov, lo que ocurre en el estómago grande se refleja en el pequeño "como en un espejo". La elaboración de métodos experimentales de investigación adecuados al estudio de las funciones del aparato digestivo constituyó la premisa indispensable para las siguientes adquisiciones fundamentales. "La insuficiencia del método —escribe Pavlov— fue un obstáculo en nuestras primeras investigaciones. Se dice a menudo, y con razón, que la ciencia progresa a saltos, según los éxitos informados en el campo metodológico. Cada paso realizado por la metodología nos eleva un escalón hacia un horizonte más amplio, desde el cual se revelan a nuestros ojos objetos no visibles anteriormente. Por ello nuestra tarea más urgente era la elaboración de un método. Debemos seguir el derrame de los diversos reactivos sobre los alimentos introducidos en nuestro taller (el tubo digestivo). La realización ideal de esta tarea exige numerosas condiciones, difíciles de respetar. Es necesario obtener el reactivo en todo momento, pues de lo contrario podrían escapársenos importantes hechos, en un estado de pureza absoluta, sin el cual no podremos juzgar los cambios ocurridos en su composición; conviene determinar la cantidad exacta; y finalmente es necesario que el tubo digestivo funcione perfectamente y que el animal esté en perfecta salud".

Uno de los resultados más importantes obtenidos por Pavlov en el estudio de las funciones digestivas fue la demostración de que la secreción del jugo gástrico en ei curso de la alimentación está provocada y condicionada por los nervios del estómago que toman el nombre de nervios vagos. Una ingeniosa combinación de intervenciones quirúrgicas fue ideada a tal fin: a un perro se le practicó primero una fístula en el estómago, a fin de que su jugo gástrico pudiera colarse al exterior y ser estudiado en su cantidad y en su composición; y luego se seccionó el esófago, que fue suturado al cuello. De tal modo, los alimentos introducidos en la boca pasaban a la parte superior del esófago y luego caían al exterior, sin penetrar en el estómago. Bien, el estómago comenzó a secretar regularmente el jugo gástrico algunos minutos después del comienzo de la que puede ser considerada una alimentación "ficticia", imaginaria, aunque en realidad los alimentos no llegaran al mismo estómago.

¿Cómo había comenzado la secreción? Por vía nerviosa. Posteriormente, en efecto, luego de que fueran seccionados los nervios vagos, toda secreción de jugo gástrico, también en las mismas condiciones experimentales, cesó.

He aquí la demostración de cómo la exacta planificación del trabajo conduce a interesantes adquisiciones científicas.
Pero otras importantes leyes sobre el trabajo de las glándulas digestivas fueron descubiertas por Pavlov, quien en forma especial estudió la relación entre la naturaleza de la alimentación (por ejemplo carne, pan o leche) y las relativas curvas de secreción de! jugo gástrico.

En 1897 se publicaron las Lecciones sobre el funcionamiento de las principales glándulas digestivas, obra clásica en la cual se recogió la elaboración teórica y la documentación experimental sobre la fisiología del aparato digestivo. En la última de estas conferencias, Pavlov se abandonó a algunas curiosas y brillantes consideraciones, tocando el tema de la importancia, experimentalmente demostrada, de las condiciones generales y ambientales digestivas. Escribe textualmente:

"Si se admite que el instinto humano es el resultado de la experiencia general, transformada en adaptación inconsciente a mejores condiciones de existencia, en lo que respecta a la fisiología de la digestión se ha tornado proverbial decir que la fisiología no hace más que confirmar las reglas del instinto... La exigencia cotidiana de la vida corriente, por la cual la absorción de alimentos debe ser agradable y efectuada con atención, se ve justificada en modo sumamente convincente. Todos saben que el acto de comer se acompaña por doquier de condiciones particulares y que se aparta del curso de las ocupaciones habituales: se le dedica una hora especial, se busca una compañía, se hacen preparativos apropiados (el cambio de vestimenta entre los ingleses, la bendición de los alimentos, etcétera), las personas de buen pasar le reservan a las comidas un lugar apropiado, se invitan músicos para entretener a los invitados; todo ello, en suma se hace para alejar los pensamientos y las preocupaciones de la vida cotidiana y para concentrar el interés en la comida a ingerirse. Es desde este punto de vista que se puede comprender todo el inconveniente de las conversaciones y de las lecturas serias durante las comidas. Es probable, por otra parte, que las soluciones alcohólicas ingeridas durante la comida actúen en el mismo sentido, ya que el alcohol, que narcotiza ligeramente en las primeras etapas de su acción, contribuye a liberar al hombre de la carga de las impresiones relativas a la vida cotidiana".

El premio Nobel.

La importancia de estos trabajos no podía escapársele ni siquiera al cerrado ambiente académico ruso, en el cual Pavlov no era especialmente bien visto por su libertad de pensamiento y por la vivacidad con la que combatía los arbitrios de los burócratas y defendía los intereses de los estudiantes. En reconocimiento a sus méritos, el gran fisiólogo fue entonces elegido en 1901 como miembro correspondiente de la Academia de Ciencias; sin embargo, debió esperar hasta 1907 el título de miembro efectivo, a pesar de haber obtenido en 1904, por sus trabajos sobre la digestión, el premio Nobel, convirtiéndose así en el primer ruso que podía enorgullecerse de tal distinción. El discurso que pronunciara Pavlov en tal ocasión, en Esto colmo, se inicia con consideraciones de gran interés que constituyen la premisa para la siguiente exposición de los resultados de sus investigaciones:

"No por azar —dijo Pavlov en aquella ocasión— la preocupación por el pan cotidiano domina todos los sucesos de la vida humana. El plan encarna el antiguo vínculo existente entre todos los seres vivientes, comprendido el hombre, y la naturaleza que lo circunda. El alimento que se ha introducido en el organismo y que se transforma y se disgrega, para formar nuevas combinaciones y volver a disgregarse, es la imagen del proceso vital en toda su amplitud, desde las propiedades físicas más elementales del organismo, tales como el peso, la inercia, hasta las manifestaciones más sublimes de la naturaleza humana. El conocimiento exacto del destino de los alimentos en el organismo será el objeto de la fisiología ideal, de la fisiología del futuro. La de hoy debe recoger incesantemente los materiales que permitirán alcanzar este fin aún lejano.

"La primera etapa por la que deben pasar las materias primas nutritivas ingeridas está representada por el tubo digestivo. Lo que nosotros llamamos digestión representa la primera acción de la vida sobre estas sustancias, su primera participación en la vida, en el proceso vital".

No obstante el renombre científico que comenzaba a obtener, cuando se marchó a Estocolmo para recibir el premio de manos del rey Osear II, Pavlov era aún tan humilde y tan completamente desprovisto de toda condecoración que uno de los íntimos del rey, asombrado, le preguntó a éste, que lo había recibido en audiencia privada, si el científico era realmente tan interesante como se había afirmado. El rey respondió:
"Efectivamente, es un individuo notable, sólo que no lleva ninguna condecoración; ciertamente es un socialista...".

Las dificultades económicas de Pavlov, sin embargo, disminuyeron sensiblemente cuando se convirtió en profesor de la Academia militar de medicina, y desaparecieron totalmente cuando fue elegido miembro de la Academia de Ciencias. Las condiciones materiales de su trabajo científico, en cambio, continuaron siendo sumamente difíciles dada la actitud de los funcionarios zaristas para con la ciencia en general y la fisiología en particular. Pavlov sufría especialmente por la falta de colaboradores. Basta con pensar que él debía pagar de su propio bolsillo el sueldo del único colaborador científico del laboratorio de la Academia imperial de ciencias. Por otra parte, el reconocimiento de sus méritos por parte de las autoridades zaristas le llegaba en la medida indispensable como para no suscitar comentarios en el mundo científico internacional, y no sin odiosas discriminaciones; por ejemplo, Pavlov fue el único académico ruso que no obtuvo alojamiento a cargo del Estado antes del advenimiento del poder soviético.

Sin embargo, el amor por la ciencia inducía a Pavlov a superar todas las dificultades. La falta de colaboradores la remediaba gracias a los médicos y los estudiantes de la Academia militar de medicina, que consideraban un honor trabajar gratuitamente como voluntarios bajo su dirección; obvió la carencia de fondos para sus instituciones científicas y sus colaboradores emitiendo un llamado a la generosidad pública y a las sociedades científicas para solicitar ayuda económica, que le fue concedida, gracias a la cual pudo hacer comenzar la construcción de la famosa "torre del silencio", e! laboratorio destinado al estudio de los reflejos condicionados del perro. De todos modos, esta ayuda fue apenas suficiente para comenzar la obra, terminada sólo después de la revolución de octubre.






Iván Petfovich Pavlov

Fuente: Felice Piersanti

Iván Petfovich Pavlov.

El método experimental de la investigación científica, que se había afirmado en el siglo XVIII, tuvo en el XIX y a comienzos del XX un excepcional desarrollo. El mismo se vio ilustrado por algunos grandes científicos, que no lo fueron tanto sólo por las investigaciones que desarrollaron o por los descubrimientos que efectuaron sino también porque estas investigaciones sirvieron como base para la resolución de problemas más generales y para proponer una particular concepción del mundo. Los nombres de algunos de ellos son universalmente conocidos; basta con pensar en Darwin, quien partiera de determinadas observaciones inherentes a las ciencias naturales para desarrollar la teoría general de la evolución de las especies vivientes; basta con pensar en Freud, quien elaboró un método de introspección que permite estudiar la psicología del inconsciente.

Entre estos científicos, Iván Petróvich Pavlov ocupa un puesto de gran relieve. Partiendo de una serie de observaciones científicas experimentales, desarrolló una concepción general de la actividad nerviosa superior de los animales y del hombre, que tiende a explicar el comportamiento y el pensamiento, ya no más aislados en una abstracción de laboratorio, sino en estrecha relación con el ambiente externo —para el hombre, esencialmente el ambiente social—, el que condiciona decididamente ambos aspectos.
Pavlov condujo este estudio con métodos fisiológicos y objetivos de rigor absoluto. Siempre se negó a aceptar explicaciones psicológicas, esforzándose por llegar a la actividad nerviosa superior mediante el estudio de determinadas reacciones externas del organismo, que pueden ser documentadas experimentalmente.

Resulta evidente que todo pensador propone en términos tal vez "partidarios" su propia concepción científica, y los desarrollos sucesivos demostraron que también la psicología tiene su lugar en el estudio del pensamiento humano. Sin embargo, el aporte de Pavlov fue decisivo porque trajo consigo una oleada de profundo rigor científico a un sector que por siglos había estado abandonado a las ilaciones y las suposiciones menos argumentadas y restituyó a la fisiología, en lugar de un organismo sub-dividido en varios sectores, en la antinomia de la materia y de la psiquis, el organismo animal indivisible y entero. Según las palabras de Pavlov, que con su habitual modestia hacía recaer el mérito en el fisiólogo ruso del siglo XIX Iván Mijáiovich Sechenov y en sus propios colaboradores antes que en sí mismo, éste es justamente "el mérito ruso ante la ciencia mundial y el pensamiento humano universal".

Para conquistar este mérito, Pavlov trabajó durante toda su larguísima existencia con modestia, tenacidad, pasión, manteniéndose —digno hijo de un siglo de experimentadores— firmemente aferrado a los hechos. Su método de trabajo fue en todo y por todo similar al que recomendaba a los jóvenes científicos en una Carta a la Juventud que escribiera en 1935:

"Estudiad el abecé de las ciencias antes de intentar alcanzar las cimas. No emprendáis jamás un nuevo capítulo si no sabéis perfectamente el precedente. No tratéis jamás de compensar la insuficiencia de vuestros conocimientos con suposiciones e hipótesis, ni siquiera las más audaces... Aprended a ser observadores y pacientes. Habituaos a hacer los trabajos científicos más ordinarios. Estudiad, comparad, acumulad hechos... Sin los mismos no podréis nunca elevaros. Sin los mismos, vuestras «teorías» serán esfuerzos vanos. Pero aun estudiando, experimentando, observando, esforzaos por no quedar en la superficie de los hechos. No seáis coleccionistas de hechos. Tratad de penetrar el misterio de su origen. Buscad con perseverancia las leyes que los regulan.
"En segundo lugar, modestia. Jamás penséis saberlo todo ya... No permitáis que el orgullo se apodere de vosotros. Os hará obstinar cuando sería necesario ceder; os hará rechazar un consejo útil y una ayuda amigable y os hará perder la medida de la objetividad... "En tercer lugar, pasión. Recordad que la ciencia exige al hombre toda su vida. Y si tuvierais dos vidas, las mismas no serían suficientes. Es una fuerte tensión y una gran pasión lo que la ciencia exige del hombre...",

Con los grandes científicos nacidos en el siglo XIX y que trabajaron en los siglos XIX y XX, llegando, podemos decir, hasta Einstein, Iván Petróvich Pavlov tiene en co¬mún la capacidad de haber impuesto su precisa dirección a la ciencia, manteniendo en sus investigaciones, como ya comentáramos, una visión general.

La extremada especializaron que alcanzara y que continúa acrecentando la ciencia de nuestros días creó la necesidad del trabajo de equipo, ya que sólo el trabajo de grupo puede otorgarle a la actividad científica la visión unitaria que le es ncesaria y sin la cual la ciencia termina por transformarse en una árida técnica inhumana. Contra este peligro, la enseñanza que se desprende de la vida y la obra de los científicos que fueron también, y sobre todo, pensadores —los Darwin, los Freud, los Pavlov, los Einstein, justamente— permanece como viva y actual advertencia para nosotros.

La infancia y la familia.

"Nací en Riazán en 1849, en la familia de un sacerdote" —escribe Pavlov mismo en su autobiografía, demasiado sucinta. Algunas noticias suplementarias acerca de la infancia del científico y de su familia, singular en muchos aspectos, podemos obtenerlas en los Recuerdos, que Pavlov comenzó a escribir en la forma de obra literaria, interrumpiéndolos luego de las primerísimas páginas, por motivos desconocidos, pero casi ciertamente inherentes a su muy intensa actividad científica, prolongada, puede decirse, hasta el día en que murió, a la edad" de 86 años bien cumplidos. Es una verdadera pena porque en aquellas pocas páginas el gran fisiólogo se revela como escritor brillante y atrayente, hábil en la tarea de describir en pocos rasgos las características de los diversos personajes. En la familia Pavlov, la carrera eclesiástica, en los rangos menos elevados de la jerarquía ortodoxa, se transmitía de padre a hijo y algunas veces de suegro a yerno. El padre de Pavlov, en efecto, hijo de sacerdote, tomó el puesto del suegro, también él sacerdote, sucediéndolo en una pequeña parroquia que aseguraba a su numerosa familia, sin embargo —aparte de Iván tuvo otros diez hijos— una modesta vivienda, alegrada por un jardín y un huerto que él mismo cuidaba con la ayuda de los hijos.

También fueron sacerdotes los tíos paternos, mientras que uno de los tíos maternos era sacristán. Sin embargo, ninguno de ellos debía estar en olor de santidad ante sus superiores ya que, como el mismo Pavlov narra, el abuelo materno, a diferencia de la casi totalidad de sus colegas, no recibió jamás el mínimo donativo de sus superiores en reconocimiento de sus méritos; uno de los tíos, aunque seminarista y luego sacerdote, era el capitán reconocido de la banda de los jóvenes de Riazán en los frecuentes encuentros a puños limpios con las bandas de los campesinos de los alrededores; el otro tío paterno, amante del vodka y de las bromas (llegó a sustraer la tapa del ataúd mientras en la iglesia se celebraba el oficio fúnebre por un difunto, atar la cuerda de la campana a la cola de un ternero, por la noche, provocando la alarma en todo el pueblo) terminó por ser expulsado de la iglesia y debió buscar alojamiento en lo del hermano, con gran alegría de sus sobrinos, entre ellos nuestro científico, que se divertían con sus bromas a menudo irreverentes y con el vivaz relato de sus desventuras.

Entre las personas de la familia, Pavlov prefería a una tía materna, María Ivánovna, que vivía sola, abandonada por el marido, en una vieja casa medio derruida, de la cual alquilaba una parte y con ello vivía en forma sumamente modesta. "La tía —escribe Pavlov— era un raro tipo positivo. Jamás tuve oportunidad de oírla lamentar su propia existencia; siempre estaba tranquila, siempre digna, siempre dispuesta a ayudar a los otros. Si alguno de nosotros se enfermaba inmediatamente estaba allí, empleaba todos los medios de la medicina doméstica, se sentaba junto al enfermo distrayéndolo con sus relatos. Si ocurría una desgracia era la primera en consolar; si ocurría una riña doméstica trataba de convencer y de apaciguar los ánimos. En los últimos años, cuando ocurrieron discusiones entre mi padre y yo, a menudo violentas, la tía iba de uno al otro explicando las diversas razones hasta que lograba restablecer las relaciones. Que estas pocas líneas sirvan como recompensa por sus buenos oficios...".

Hemos mencionado aquí discusiones con el padre. Ello no significa que las relaciones entre Iván y Piotr Pavlov fueran malas; antes bien, Pavlov halló en su padre comprensión y apoyo, y pasó junto a él serenamente los años de la infancia. Las discusiones antes mencionadas se referían a la diferente visión del mundo que el Pavlov científico llegó a poseer y que contrastaba con la del padre.

Iván Petróvich fue a la escuela recién a la edad de once años, porque al caerse desde una balaustrada sobre las piedras cuando tenía siete años, se vio incapacitado para aplicarse a los estudios como consecuencia de una grave conmoción cerebral causada por el trauma. Fue su padre quien se ocupó durante aquellos años de su educación, con amplitud de miras, enseñándole las primeras nociones de botánica y de zoología, que hallaban sus fundamentos en las demostraciones prácticas que Piotr Pavlov proporcionaba al muchacho, trabajando con él en el huerto y el jardín.

Por otra parte Pavlov, el primero de once hijos en una familia provista apenas de lo necesario, aprendió pronto a ser útil en cuanto el trabajo físico, no sólo en la huerta sino también en la casa, ayudando a su madre en las tareas domésticas. Durante toda su vida tuvo un vivo amor por el trabajo físico. Se refería al mismo, ya anciano, como algo que le proporcionaba "alegría muscular", y subrayó que se sentía completamente satisfecho de su propio trabajo "cuando podía hacer intervenir al mismo tiempo el cerebro y las manos".

En lo que respecta a sus relaciones con la familia Pavlov declara explícitamente al concluir su autobiografía su gratitud para con sus padres: "Por sobre todo, debo expresar —escribe— mi infinito reconocimiento a mi padres y a mi madre, que me habituaron a una vida simple, sin pretensiones, y me dieron la posibilidad de recibir una instrucción superior".

Los años de estudio.

A la edad de once años, en efecto, Pavlov ingresó en el seminario de Riazán, donde recibió la instrucción secundaria. "Lo recuerdo —escribe— con un sentimiento de reconocimiento. Teníamos algunos excelentes profesores... En general, en aquella época existía en el seminario lo que faltaba en los liceos estatales: es decir, la posibilidad para todos de dar libre curso a sus intereses intelectuales.

"Bajo la influencia de la literatura de la década del 60, nuestro interés se volvió hacia las ciencias naturales; muchos de nosotros, entre ellos yo, decidimos estudiar ciencias naturales en la universidad.
"En 1870 entré, así a la universidad de Petersburgo, a la sección de historia natural de la facultad físico-matemática. Era un período brillante para la facultad. Teníamos profesores que gozaban de una enorme autoridad científica y poseían excelentes cualidades oratorias... El profesor Cyon, en especial, fue quien ejerció sobre nosotros, fisiólogos, una fuerte impresión. La magistral claridad de sus exposiciones sobre los problemas de fisiología más complejos y el arte con que efectuaba las experiencias, literalmente nos maravillaban.:. Bajo su dirección realicé mi primer trabajo de fisiología.

"Recibido el título de candidato de ciencias naturales, entré en 1875 al curso de tercer año de la Academia de medicina y cirugía, no para convertirme en médico, sino con el fin de obtener una cátedra de fisiología. Por otra parte, confieso que este plan me parecía un sueño por entonces, porque la idea de convertirme en profesor me parecía inverosímil.

"A mi ingreso en la Academia, debía ser ayudante del profesor Cyon, encargado de los cursos de fisiología... Pero ocurrió algo increíble: el gran fisiólogo fue expulsado".
Pavlov, por solidaridad, renunció a la Academia de medicina y entró al instituto de veterinaria, donde fue ayudante del profesor Ustimovich hasta 1878; pero con su habitual modestia no menciona su gesto de solidaridad en su Autobiografía, limitándose a informar acerca de su cambio al instituto de veterinaria. "En 1878 —continúa diciendo Pavlov— entré al laboratorio de la clínica del profesor Botkin, donde pasé largos años luego de haber terminado, en 1879, un curso en el instituto para el perfeccionamiento de los médicos... Abstracción hecha de cuanto había de desfavorable en este laboratorio —y antes que nada, la falta de medios— considero a este período como muy proficuo para mi futuro científico. Este puesto significó para mí la independencia completa y la posibilidad de consagrarme por entero al trabajo de laboratorio (no debía cumplir ninguna tarea en la clínica). Trabajé por meses y años, sin preocuparme por el hecho de que el trabajo que efectuaba era el mío o el de otro... No tenía nada que perder; este trabajo me proporcionaba una gran práctica en el razonamiento fisiológico, en el sentido amplio de la palabra, y de la técnica de laboratorio. Agregad a esto las conversaciones siempre interesantísimas e instructivas con Sergueí Petróvich Botkin. Allí fue donde preparé mi tesis sobre los nervios centrífugos del corazón; allí donde, a mi regreso de un viaje de estudios al exterior, comencé los trabajos sobre la digestión, que hicieron conocer mi nombre. Yo mismo había elegido y concebido estos dos temas, en forma del todo independiente...".

Lo que Paviov descuida en su autobiografía son las gravísimas dificultades económicas en las que se debatía en aquellos años. El laboratorio de fisiología que Botkin había puesto a su disposición era sólo una casucha se-miderruida, que anteriormente había servido como secadero, arreglada de la mejor manera dentro de los límites de las restringidas posibilidades del instituto. El material experimental era rudimentario; las retribuciones acordadas a los investigadores, insuficientes. Para evitar los gastos de una habitación en la ciudad, Paviov dormía sobre un jergón en el laboratorio, y continuó haciéndolo aún después de su matrimonio, que tuvo lugar en 1881, con Serafina Vasílievna Karchévskaia, quien se alojaba en lo de su cuñado Dmitrii Petróvich Paviov, entonces ayudante del químico Mendeleev.

En 1883 Paviov tuvo su primer hijo, Mirchik. Serafina Vasílievna no había podido llevar a término un embarazo, "probablemente por las malas condiciones de vida", según lo afirma uno de los biógrafos de Paviov, el profesor Asratián.
También el pequeño Mirchik era débil y enfermizo y el médico ordenó para el recién nacido un viaje al campo. La mujer de Paviov halló hospitalidad en el hogar de una cuñada que vivía en el mediodía ruso, pero los jóvenes esposos carecían hasta del dinero necesario para el viaje, que fue proporcionado por el padre de Paviov, a quien debió recurrir Serafina Vasílievna. Sin embargo, a pesar de tantos sacrificios, el pequeño Mirchik continuó empeorando y murió sin que el padre volviera a verlo.

El pez que come madera

Un pez gigante que come madera, descubierto en Perú.

El animal, de casi un metro de longitud, tiene los dientes en forma de cuchara para roer los troncos .que caen al agua

Una expedición científica ha descubierto en la Amazonía peruana una nueva especie de pez gigante que se alimenta de madera. El animal, al que los pobladores indígenas denominan carachama gigante, se caracteriza por tener los dientes en forma de cuchara para raspar los troncos de árboles que caen al agua. Los investigadores, financiados por la Fundación Nacional de Ciencia (NSF, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, extraerán tejidos de uno de los ejemplares hallados vivos para analizar la genética de la nueva especie. Una pormenorizada descripción de sus descubrimientos se dará a conocer en diciembre en la revista científica Copeia.
 
Investigadores muestran la nueva especie descubierta

El pez fue descubierto durante una expedición realizada en Alto Purús entre el 21 de julio y el 3 de agosto pasado para identificar la vida acuática en los ríos de la zona, Purús y Yurús. El animal tiene unos 70 centímetros de largo y dientes con forma de cuchara para raspar los troncos de los árboles, un patrón de dentición propio de los peces que comen madera.

Esta especie de pez era conocida con el nombre de carachama gigante por los pobladores indígenas de la zona, quienes la cazan para su alimentación. "La carachama se alimenta de crustáceos, detritus, restos vegetales y algas que hay en el fondo de las cochas (lagos) y del río, y de madera en proceso de descomposición por el agua. Tiene un hábito alimenticio superior al resto de su competencia", ha explicado Arsenio Calle, jefe del Parque Nacional Alto Purús.

Una docena de especies.

Calle ha añadido que especies similares fueron encontradas anteriormente en la selva de la región de San Martín, en el nordeste peruano, por científicos del país. Se cree que existe alrededor de una docena de especies de peces que comen madera distribuidas en las grandes cuencas hidrográficas de Sudamérica. La mala noticia es que muchas de ellas son endémicas, con grupos muy reducidos. 

Expertos peruanos también estudiarán el estado de conservación del nuevo pez durante los meses de julio a septiembre del próximo año, período en que se vacían los ríos debido a la ausencia de lluvias.

El Parque Nacional Alto Purús, donde habitan algunos indígenas en aislamiento voluntario y una gran variedad de las aves más grandes del planeta, se encuentra entre las regiones de Madre de Dios y Ucayali, en la selva peruana fronteriza con Brasil.


Fuente: http://www.abc.es