Búsqueda personalizada

TRADUCTOR

domingo, 24 de octubre de 2010

Partículas subatómicas

Cañas con partículas subatómicas.

Científicos gallegos sorprenden a la clientela con una clase de astrofísica en una cervecería - Su objetivo, "transmitir ciencia sin pedantería pero con rigor".

Por Lorena Bustabad - Narón - 

La ciencia con cerveza se digiere mejor. Átomos, partículas, nebulosas, galaxias y rayos cósmicos se entienden bien con el jugo de cebada. Viernes por la noche en una pequeña y atestada cervecería de Narón. Suena la marcha imperial de la La guerra de las galaxias. "Bienvenidos a una noche de estrellas", saluda, en gallego, el actor Vicente de Souza, encaramado a un taburete. "Estamos embarcados en la nave Enterprise del movimiento interestelar para la divulgación". Dicho y hecho. La "constelación de neuronas" se pone en marcha.

"Cada día nos atraviesan centenares de partículas de rayos cósmicos", anuncia Xurxo Mariño, profesor de neurofisiología de la Universidade de A Coruña. Tantas como unas cien partículas por metro cuadrado cada segundo, calcula. Para demostrarlo, enciende un contador Geiger, que emite un sonido agudo cada vez que detecta una partícula. El mismo aparato se emplea para medir los niveles de radiación. Durante un par de minutos, en el interior del bar, el detector suena con intensidad rompiendo el silencio.

Un grupo de profesores de la universidad coruñesa ha importado la fórmula del café científico de la tradición anglosajona y lo ha adaptado a la cultura galaica, con un toque de humor teatral a base de chistes de partículas atómicas. La barra del bar es el escenario para una clase improvisada y una caja de cervezas hace las veces de tarima. Un proyector sustituye la pizarra y las gargantas docentes se refrescan con gintonic.

El objetivo, explica Mariño, es acercar el conocimiento a la gente con un lenguaje sencillo. "Transmitir ciencia sin palabras pedantes pero con rigor". El ambiente es distendido, el contenido riguroso y la charla, informal y muy animada. Los profesores invitan a la primera consumición y se meten al público en el bolsillo. En dos horas, muchos entran y casi nadie sale.

Los artífices de este proyecto son Xurxo Mariño, Casto Ribadulla y Javier Cudeiro, impulsores del grupo Neurocom, de neurociencia y control motor del campus de A Coruña. Investigan el funcionamiento del sistema nervioso y su implicación en enfermedades como el Párkinson, entre otras cosas. "¿Qué pasa si juntamos en un bar a un actor, una matemática, un físico y un biólogo?", se preguntaron. Así nacieron sus "emboscadas científicas".

Consiste en llegar a una cafetería o un bar, y sorprender a los clientes con una charla divulgativa e interactiva con las claves sobre el funcionamiento del cerebro, la relación de las matemáticas con la vida cotidiana o la formación de las estrellas. Los primeros cafés científicos empezaron en 2006, casi por azar. "No somos los típicos físicos que no saben moverse en un bar", ríe Mariño.

La respuesta de la gente fue "extraordinaria", y el interés que detectaron les empujó a dar un paso más allá. A su afán científico, suman su potente afán didáctico. Al proyecto se han sumado otros profesores de las tres universidades gallegas, como el físico Eduardo Sánchez, de la Universidade de Santiago, el ecólogo Alberto Velando, de la de Vigo, o la matemática Elena Vázquez. Los actores César Goldi y Vicente de Souza, ejercen como maestros de ceremonias y copilotos del viaje a nebulosas y galaxias.

Esquivan las grandes ciudades y optan por localidades más pequeñas que carecen de museos o facultades, con "menos oportunidades para la ciencia". La charla del viernes en Narón -con Mariño, Sánchez y Souza- giró sobre los ejes del universo y los retos de la física actual para buscar una teoría unificada que explique nuestro mundo "de hidrógeno".

"La Tierra es un Sol abortado (que no prosperó) y todos los átomos de nuestro cuerpo se formaron dentro de una estrella. Somos estrellas", explica Mariño en tono poético. Todavía más entusiasmado, describe con canicas y diagramas que nuestro planeta tiene un gigantesco escudo de plasma formado por campos electromagnéticos que nos protege del viento solar. Cuentan que en la red hay un parte del tiempo interplanetario con el que se pueden prever las auroras boreales -que forman los rayos solares que penetran por los polos magnéticos- "con cuatro días de antelación para coger un avión a Noruega y sentarse en el polo Norte tranquilamente para verla".

"Un tal Newton y Einstein, ¿os suenan?", bromea el físico Eduardo Sánchez. El huevo de plástico de un Kinder sorpresa hace las veces de átomo para explicar como funciona el misterioso colisionador de hadrones (protones y neutrones) de Ginebra. "Se busca recrear las condiciones del Big Bang", resume Sánchez, que entre risas explica teorías que técnicamente permitirían a la humanidad escapar a la colisión de la galaxia de Andrómeda contra la Vía Láctea dentro de miles de millones de años. Hay dos caminos, dice el profesor, a través de un agujero negro o por teleportación cuántica, algo que se ha probado recientemente en un laboratorio con partículas átomicas y que abre las puertas a un sinfín de posibilidades.

El mes que viene, los cafés con ciencia pasarán otra vez por Narón (5 noviembre), Boiro (5 de noviembre), Ordes (12 noviembre) y Redondela (20 de noviembre) con la colaboración de los propietarios de Cardebelle, A Pousada, A Vinoteca Cosecha y O Escondidiño, que prestan el escenario. Tienen en respaldo del Ministerio de Ciencia, a través de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y de la Xunta, que financian la actividad.

Fuente http://www.elpais.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada