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martes, 24 de noviembre de 2009

"LA LOGOTERAPIA" -3- Logoterapia y Psicoanálisis: Similitudes y Diferencias.


DAVID GUTTMANN
"Todo hombre tiene reminiscencias que no relataría a cualquiera sino sólo a sus amigos. Guarda en su mente otros problemas que ni siquiera revelaría a su amigo, sino sólo a si mismo, y eso bajo secreto. Pero hay todavía otras cosas que el hombre teme contarse incluso a sí mismo, y todo hombre decente tiene algunas de estas cosas reservadas en su mente. " (Dostoyevsky, Notas Secretas).
 
 
Foto: Viktor Frankl

ACTITUD HACIA EL PASADO, PRESENTE Y FUTURO

Estrechamente vinculado al concepto de inconsciente está la importancia de los sucesos pasados para relacionar el presente y el futuro. Cuando pensamos en la teoría de personalidad de Freud, consideramos la conducta como gobernada por el pasado. Desde el punto de vista de Freud sobre la importancia de lo que pasa en el interior de la persona - que estamos controlados por fuerzas internas, y que no somos conscientes de estas fuerzas pero se expresan mediante sueños, deslices lingüísticos y la habilidad para recordar sucesos del pasado que parecían estar olvidados -todo atestigua el lugar central del pasado en el control de la conducta presente y la anticipación y expectativas del futuro. Freud ha postulado el concepto de represión, el principal mecanismo de defensa mediante el cual un pensamiento, una idea o un deseo, que es inalcanzable o causa un alto nivel de ansiedad, puede ser eliminado de la conciencia. Sin embargo, una vez que estas ideas, deseos o anhelos se guarden en el inconsciente, no pueden ser recordados directamente aunque puedan emerger disfrazados.

Entre los sucesos reprimidos, los más difíciles para el individuo son los hechos traumáticos, los cuales, a pesar de la represión, actúan sobre la actitud del individuo ante la vida. De hecho, la represión, principal tema de estudio en relación a los mecanismos de defensa, ha sido explorada en múltiples experimentos.

La investigación de los hechos pasados reprimidos es una tarea central en el psicoanálisis freudiano, especialmente aquellas experiencias relacionadas con la primera infancia y con la adolescencia. Según esta teoría, el funcionamiento psicológico se expresa mediante la descarga orgánica de los instintos libidinales o sexuales. Sin embargo, debido a su asociación con un trauma pasado, el individuo puede afrontar una situación conflictiva cuando percibe como peligrosa la expresión de un instinto y en consecuencia experimenta ansiedad. En tales casos puede hacer uso de un mecanismo de defensa que le alivie o elimine completamente la ansiedad. La resolución del conflicto conduce inevitablemente hacia el crecimiento.

Frankl ha subrayado repetidamente que la logoterapia se orienta al futuro, indicando que persigue el cumplimiento de metas más que la preocupación por los fracasos y traumas pasados. Esto no implica, sin embargo, que la logoterapia sea ciega al pasado. ¡Todo lo contrario! El pasado se percibe en sentido positivo, como el depósito de hazañas que dieron significado a nuestra existencia. Frankl asegura que, "Todo lo del pasado se salva de la transitoriedad. Allí dentro está irrevocablemente guardado más que irrevocablemente perdido. Haber sido es aún una forma de ser, quizá incluso su forma más segura" (Frank],

Aun así, no es necesario explayarse indefinidamente en el pasado. Debe encontrarse un equilibrio delicado entre los logros pasados y la promesa del futuro. Las experiencias de amor, aunque importantes y significativas en el momento, el trabajo logrado, las hazañas efectuadas al servicio de la comunidad o de personas necesitadas, deben ser colocadas en la perspectiva apropiada. Constituyen las realidades de un pasado, fueron valiosas por lo que implicaban, las personas pueden recordarlas para su solaz y esperanza.
Pero la vida exige vivir en el presente. El pasado es seguro, porque no puede ser eliminado, mientras que todo el resto puede ser perdido en un instante; debemos concentrar nuestras energías en el presente - pero con un ojo en el futuro, incluso aunque ese futuro sea breve como es el caso de los ancianos. Porque sólo en el presente podemos corregir los errores pasados, arrepentirnos de nuestros errores y arreglar nuestros caminos.

El judaísmo enseña que quienquiera que se arrepienta sinceramente al final (incluso tras una vida de maldad) debería ser suficiente para el mundo al que llega (Talmud, Kiddushin 40b), porque no hay situaciones sin esperanza.
Este fragmento de la sabiduría judía es similar a lo que Frankl describe sobre sus propios recuerdos en "El hombre en busca de sentido".


BIBLIOGRAFIA

*LOGOTERAPIA PARA PROFESIONALES :TRABAJO SOCIAL SIGNIFICATIVO DAVID GUTTMANN  - DESCLEE DE BROUWER, BILBAO, 1998

Artículo de Lic.Cristina Labraga.







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