Búsqueda personalizada

TRADUCTOR

domingo, 3 de enero de 2010

Ondas de radar descubren ciudades ocultas -19-


UN RADAR CUYAS ONDAS PENETRAN EN EL TERRENO 
ENCUENTRA CIUDADES OCULTAS
Paul White

Justo después del Diluvio, al principio del actual ciclo de nuestro tiempo, una era a la cual los Egipcios llamaron “Zep Tepi” o “Los Primeros Tiempos”, apareció un misterioso grupo de “dioses” para iniciar a los supervivientes en los rudimentos de la civilización. Desde Thoth y Osiris en Egipto, hasta Quetzacoatl y Viracocha en las Américas, todas las tradiciones del mundo subscriben los orígenes de la civilización actual a ese sofisticado grupo.
A pesar de la engañosa popularidad del periodismo tipo Von Däniken, evidencias repartidas por todo el mundo indican que esas personas fueron supervivientes de una civilización anterior poseedora de una gran tecnología.  Fueron los “patriarcas antidiluvianos”, como Enoc y Matusalén, los “gigantes y los héroes de la antigüedad”, mencionados en el Génesis.  Los enigmáticos dioses de la antigua Sumeria, Egipto y la India, todos provienen de los fabulosos tiempos antes del Diluvio.
Es el legado de una civilización y una tecnología superior a la nuestra.  Una tecnología capaz de crear un enorme ciudad subterránea, de la cual la Esfinge y las Pirámides son solamente unos marcadores en la superficie.  El científico del proyecto, el Dr. James J. Hurtak, asemeja este descubrimiento al impacto del contacto con una cultura extraterrestre avanzada. El Dr. Hurtak lo describió como el descubrimiento de la cultura de la Cuarta (raza) Raíz, la denominada civilización Atlante, destruida por el último cataclismo terrestre.  Presenta evidencias inequívocas de que todos los idiomas, culturas y religiones se remontan a un origen común, al cual el Dr. Hurtak se refiere como la “Civilización Madre”.
La tecnología descubierta está más allá de la tecnología de las máquinas, tal y como la conocemos. Como Arthur C. Clark una vez bromeó: “cualquier tecnología superior a la nuestra nos parecería magia”. Según el Dr. Hurtak, fue una cultura que descifró el código genético y poseía las claves del espectro físico,  la “Física de la Luz Superior” de los antepasados... todo lo que el antepasado Gilgamesh fue a buscar en su famoso viaje a la “Ciudad Perdida de los Dioses” eran los túneles situados debajo del “Monte Mashu” en las tierras desérticas.

Hurtak hace referencia al “Idioma de la Luz” y a un gran sacerdote-científico del ciclo del tiempo anterior, llamado Enoc, que está asociado con la construcción del Complejo de la Gran Pirámide.  Hurtak habla también de una gran ciencia espiritual, una ciencia que describe una escalera genética a las estrellas.
El Dr James J. Hurtak tiene distintos doctorados en Física, Matemáticas, Lingüística, Filosofía, etc. Trabajó en la NASA y además asesoró a la Ex-Unión Soviética en el lanzamiento de satélites y sondas espaciales. Participó en el lanzamiento de dos sondas Soviéticas que desaparecieron misteriosamente antes de tocar tierra marciana. También Hurtak es uno de los creadores y precursores en la tecnología de los Super-Conductores, además de descifrar jeroglíficos egipcios que nadie antes lo había podido hacer. Dentro de su currículum esta el haber descubierto una civilización en Asia que databa de millones de años atrás y es asimismo director de la “Academia para las Ciencias Futuras”. Además fue quién aconsejó a la NASA estudiar cierto sector del planeta Marte donde están las supuestas pirámides. Cabe señalar que en referencia a la esfinge o “cara de Marte”, el Dr. Hurtak señala que se trata solamente de un efecto visual geográfico.




No hay comentarios:

Publicar un comentario