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lunes, 13 de septiembre de 2010

Pavlov y el estudio de la actividad nerviosa superior

Fuente:Felice Piersanti.

Pavlov abordó el estudio de del reflejo condiconado en los primeros años, formulando por primera vez vez la noción de los mismos en 1903, "en el congreso de fisiología de Madrid.

En aquella época los niveles inferiores del sistema nervioso central habían sido ya estudiados, y en este estudio, efectuado en forma especialmente fructífera en el &iglo XIX, había demostrado tener gran importancia el concepto de reflejo, como vínculo permanente de un factor externo con una reacción del organismo, concepto que había sido elaborado por el filósofo francés Descartes. Esta concepción de reflejo como acto fundamental del sistema nervioso había hallado aplicación y confirmación, antes de Pavlov, para todos los sectores del sistema nervioso central, a excepción de los grandes hemisferios cerebrales. En cuanto a éstos, la fisiología parecía no hallar el camino aún a comienzos del siglo, careciendo de toda posibilidad de estudio científico experimental de esta parte del cerebro en relación con el comportamiento y las reacciones de ios animales, es decir, de lo que luego Pavlov denominará la "actividad nerviosa superior". Si se utilizaban los clásicos métodos de investigación experimental, es decir, la irritación y ¡a destrucción, aplicándolos a los grandes hemisferios cerebrales, se provocaban tan graves alteraciones en el comportamiento normal del animal que se imposibilitaba el estudio. Fue Pavlov quien halló la técnica capaz de examinar en condiciones normales, pero de un modo absolutamente científico y objetivo, el comportamiento del animal sano y su actividad nerviosa superior.

Para poder hacerlo no sólo debió salvar numerosas dificultades de orden práctico, sino que debió vencer también antiguos prejuicios. Él mismo, en una conferencia que diera en Londres en 1906, se refiere al asunto:

"Permitidme contaros —dijo— un hecho auténtico ocurrido hace algunos años en nuestro laboratorio. 

Entre mis colaboradores se distinguía un joven doctor... Cuál no sería mi sorpresa cuando este fiel amigo del laboratorio expresó su sincera, profunda indignación al saber nuestra intención de investigar la actividad psíquica del perro en aquel mismo laboratorio y con los mismos medios utilizados hasta entonces para ía solución de varios problemas fisiológicos. Él nos auguraba el fracaso porque según su modo dé ver, no sólo las manifestaciones elevadas y bien distintas del mundo espiritual del hombre y de los animales superiores no se podían investigar con buenos resultados, sino que además era casi un sacrilegio abordar tales problemas con los métodos bastos de nuestros laboratorios de fisiología. Este caso, señores, tal vez sea un poco exagerado, pero de todos modos bastante característico y típico. No podemos cerrar los ojos ante el hecho de que el estudio científico y profundo de los fenómenos ubicados en los últimos confines de la vida llevará a serios malentendidos y a oposiciones por parte de aquellos que desde hace tiempo están habituados a tratar este orden de fenómenos naturales desde otro punto de vista y a considerar su punto de vista como el único legítimo en este campo...".

Sin embargo, ya antes de Pavlov algunos estudiosos habían intentado acercarse al problema desde un punto de vista rigurosamente científico, en especial los científicos adheridos al behaviorismo (conductismo), una escuela que se proponía el estudio del comportamiento de los animales superiores y de su actividad psíquica en relación con las influencias ejercidas sobre los mismos por el ambiente externo, más allá de toda interpretación psicológica. Entre éstos, el norteamericano Thorndicke afirmó, por ejemplo, en base a experiencias, que los monos resuelven sus tareas mediante una infinidad de tentativas y errores, a continuación de los cuales se refuerzan, gracias a asociaciones que se mantienen en el tiempo, aquellos movimientos que se demuestran útiles al animal.

Pavlov sufrió la influencia de las concepciones de algunas escuelas fisiológicas y psicológicas anglosajonas, sero más aún la del primer gran fisiólogo ruso, Sechenov, juien antes que él había diferenciado los reflejos en innatos y adquiridos, entendiendo por el segundo término los eflejos que se forman en el curso de la vida individual del inimal y que no recibe en forma hereditaria junto con las características de la especie, como en cambio ocurre con los primeros. Sechenov afirmó también que las formas más complejas de la actividad nerviosa son originariamente los reflejos.

Sin embargo, ninguno de los estudiosos anteriores a Pavlov había logrado estudiar en forma objetiva, realmente profunda, la actividad nerviosa superior de los animales y del hombre. Pavlov lo logró gracias a la genial interpretación de un fenómeno conocido desde hacía siglos aun por parte de los no especialistas, y a la elaboración de un método rigurosamente científico. Todos conocen el fenómeno de la llamada "agua en la boca", en base al cual la vista o el olor de una comida, y aun sólo el pensamiento, nos llenan la boca de saliva, como si la estuviéramos pregustando.

De este fenómeno partió Pavlov para su estudio de la actividad nerviosa superior.


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